Este es el primer requisito para tener una buena autoestima

Tener una buena autoestima - chica en primer plano

Hay muchas personas que se critican por todo, que se hablan fatal a sí mismas y que se pasan el día diciéndose que no está bien cómo son y que deberían ser más esto y más aquello.

Sin duda es uno de los perfiles más comunes en las personas con las que trabajo para que mejoren su autoestima y la seguridad en sí mismas.

La mayoría se hablan como alguien a quien desprecian, muchas veces sin darse ni cuenta.

Se exigen tanto que es como si tuvieran que ser perfectas.

Se juzgan por lo que hacen, por lo que no hacen, por lo que dicen, por lo que no dicen, por lo que sienten, por lo que dejan de sentir… ¡Por todo!

Esto no debería de pasarme, no debería sentirme así, no debería haber dicho eso, no debería estar dándole vueltas a lo que dije, no debería afectarme esto, no debería importarme lo que piensen los demás, no debería vivir tan pendiente de sus opiniones…

Y lo rechazan. Rechazan todo lo que creen que no está bien de sí mismas.

¿Te imaginas cómo se sentiría alguien a quien rechazas cada día?

Triste, frustado, incapaz, inválido, inferior, desmotivado, poca cosa… Nada bueno, desde luego.

Lo primero para tener una buena autoestima

¿Qué les falta a estas personas? Sin duda, les falta mucho amor a sí mismas…

¿Y cuál es el primer paso para empezar a quererte a ti mismo? ¿Qué es lo primero para tener una buena autoestima?

LA ACEPTACIÓN.

Aceptarte es dejar de criticarte y de vivir enfrentado a ti mismo.

Sentir lo que sientes y aceptarlo. Aceptar tus actos, aceptar tus comportamientos y aceptarte a ti.

Te prometo que aceptar tu realidad tiene un poder mágico, curativo y sanador.

Y, ojo, aceptar algo no significa que eso te guste. Tan sólo que lo aceptas, para así poder cambiarlo.

Por ejemplo, si hago algo de lo que después me avergüenzo y empiezo a criticarme por ello, aceptarlo no significa que me esté convenciendo de que eso que hice está bien. Simplemente que al aceptarlo me estoy dando permiso para entenderlo, para entenderme y para comprender que me hizo actuar así. Y sólo desde ahí podré dar pasos para cambiarlo.

En cambio, cuando uno no acepta, cuando se rechaza, cuando rechaza lo que es o lo que le pasa, se engancha a eso y hace que el problema se pegue a él como una lapa…

Sí, construimos catástrofes interiores a base de no aceptar… sin darnos cuenta de que lo que no se acepta no se puede resolver…

Podría poner miles de ejemplos sobre esto…

Personas incapaces de aceptar que no pueden ser siempre fuertes, que tomar una decisión implica aceptar que te puedes equivocar con ella o que en la vida no todo depende de nosotros ni podemos controlarlo todo.

Por ejemplo, recuerdo a una clienta que rechazaba su parte vulnerable y se empeñaba en esconder ante los demás cuando algo le dolía o le molestaba… Hacía como que “a mí esto no me afecta” porque le aterraba que el otro pudiera ver que tenía el poder de hacerle daño. ¿Decirte que me he quedado dándole vueltas a los que me dijiste? ¡Jamás!

¿Qué estaba haciendo? Rechazando su vulnerabilidad, en vez de aceptarla para, así, poder resolver eso que le pasaba.

Me acuerdo de que, cuando por fin acepto esa parte tan bonita de sí misma, decía que había sentido un gran alivio, como si se hubiera quitado un gran peso de encima, como si de repente fuera libre… Y todo por aceptar y dejar de aparentar…

También tuve otra coachee que se pasaba los días criticándose por no ser puntual y sintiéndose fatal por ello… Hasta que un día dijo “vale, no soy puntual, pero tengo otras muchas cualidades. Así que voy a aceptarme y a dejar de castigarme por ello”.

Es lo mismo que si me doy cuenta de que mi pareja y yo no estamos bien… ¿Cómo voy a resolver esa crisis si no acepto que existe?

¿Cómo va un alcohólico a curarse si no acepta su enfermedad?

No puedo vencer algo cuya existencia niego.

No puedo cambiar rasgos que no me gustan de mí si los rechazo.

No puedo cambiar mis inseguridades, mis miedos, mis sentimientos o mi forma de relacionarme si no acepto esa realidad.

Recuerdo a otra persona que pensaba que tenía que exigirse mucho porque si se aceptaba como era se relajaría y no alcanzaría sus objetivos… Es un perfil muy típico, y una creencia muy errónea, de la que te hablaré después…

Y también me acuerdo de un coachee que no quería reconocer su necesidad de quedar por encima y de ser siempre el protagonista… Sólo lo veía en los demás, pero era incapaz de reconocerlo en él. Y, a menos lo aceptaba, más grande se volvía eso que le pasaba… Como el fantasma que te persigue tan solo porque estás huyendo de él…

Cómo empezar a practicar la aceptación

¿Te gustaría saber por dónde empezar a practicar la aceptación?

Bien, ¿qué es lo que rechazas de ti? Pues eso precisamente es lo que necesitas aceptar…

Cada uno sabe lo que necesita aceptar de sí mismo…

Acepto que soy despistada, insegura, ingenua o desordenada…

Acepto que hoy no tengo ganas de estudiar, de llamar a mi madre o de jugar con mis hijos.

Acepto que no llego a todo, que hoy me he confundido, que aprendo cada día y que tengo derecho a no ser perfecta.

Acepto que me equivoco y que los demás también se equivocan…

Acepto que no puedo saber de todo, que no lo necesito y que mi valor como persona no depende de eso…

Acepto que no sé lo que va a pasar, que tengo miedo a fracasar, que puede ser que me arrepienta…

Acepto que los planes se estropean y que las cosas no pueden salir siempre como a mí me gustaría… que la vida juega sus cartas y yo he de jugar las mías…

Acepto que tengo miedo a que me digan que no, a meter la pata y a quedar en ridículo…

Acepto que me asusta lo que los demás piensen de mí y que tengo miedo a que me critiquen…

Acepto que no puedo gustarle a todo el mundo, igual que no todo el mundo me gusta a mí…

ME ACEPTO…

Acepto que soy esa que veo en el espejo… la acepto como es, tal cual es…

Me acepto como soy, completa y profundamente. Acepto mis deseos y mis necesidades… Acepto mis partes oscuras, mis miedos y mis fantasmas.

Así se empieza a practicar la aceptación…

Cuando te aceptas, te vuelves todopoderosa

Este año ha sido complicado para mí. He pasado por una crisis interior a causa de varios cambios que se han ido produciendo en mi vida… Sin duda, una vez que lo peor ya ha pasado, me doy cuenta de que la clave para salir fortalecida ha sido la aceptación… En cada momento he aceptado lo que sentía, he aceptado lo que necesitaba y me he aceptado a mí misma… Sin juzgarme ni rechazarme por lo que no me gustaba que fuera así….

Antes yo no era así… Hace años, cuando flaqueaba en algo, me juzgaba por ello y me hacía sentir fatal a mí misma… Rechazaba lo que no me gustaba de mí, y eso me impedía cambiarlo, además de que machacaba mi autoestima… En cambio, ahora que lo acepto, tengo la sensación de que ya nada se me resiste, como si fuera todopoderosa conmigo misma, simplemente por aceptar en vez de rechazar…

Y es que cuando aceptas lo que es como es te das permiso para ser tú, en tu mejor versión, en tu versión más auténtica… Y es curioso como eso genera seguridad en ti… Porque la inseguridad, que lo sepas, surge de lo que no aceptas…

Con los errores nos pasa algo parecido… Por ejemplo, en muchos entornos de emprendedores lo que se valora es que te hayas equivocado. Cuanto más te hayas equivocado, mejor.

En cambio, la mayoría de los mortales vivimos juzgándonos por nuestros errores, sin darnos cuenta de que el que niega sus errores y se machaca por ellos lo único que consigue es sentirse culpable, perder confianza en sí mismo, llenarse de miedo a que le vuelva a pasar y apalancarse en su zona de comodidad… Además de que si rechazas un error es imposible que aprendas para no volver a cometerlo.

Todo por no decir “pues sí, cometí este error y lo digo bien alto, porque es la prueba de que me muevo para conseguir lo que quiero”.

Si no te aceptas, nunca tendrás una buena autoestima

Estamos de acuerdo en que tener una buena autoestima implica respetarte a ti mismo, ¿no?

Pues ten claro que una persona que se respeta, se acepta a sí misma.

Que no puede haber respeto ni puedes tener una buena autoestima si no te aceptas a ti mismo.

Que sólo puedes quererte si te aceptas…

Acepto que me siento mal por esto, que siento celos, envidia, rabia o agresividad…

Acepto que tengo ganas de llorar…

Acepto que no tengo ganas de hacer nada…

Acepto que me siento inferior y poca cosa…

Acepto que no me gusto como soy…

Acepto que necesito contarle a alguien cómo me siento, que necesito un abrazo, que necesito que me quieran, que necesito desconectar y olvidarme del tema, que necesito silencio, que necesito estar sola, que necesito ser egoísta

Que te quede claro: cualquier cosa se resuelve aceptándola…

Creencias erróneas sobre la aceptación

Hay personas que cuando les hablas de la aceptación te dicen cosas como: “Entonces… ¿todo es aceptable y todo está justificado? ¿Y si por aceptarme como soy ya no cambio o no mejoro?… ¡Que yo no quiero aceptarme! ¡Que yo lo que quiero es cambiar!”

Pero, si no aceptas lo que es, ¿cómo vas a cambiarlo? Si lo niegas y lo rechazas, ¿cómo vas a tener motivación y ganas para hacer que sea diferente?

No te quepa duda de que la aceptación es la condición indispensable para cambiar… Que lo único que te ata a eso que quieres cambiar es negarlo… Que cuando lo aceptas sueltas la atadura…

Que aceptarte, comprenderte y ser compasivo contigo no hace que lo que no te gusta se repita, sino que abre la puerta para que se vaya para siempre…

Además, en cuanto empiezas a aceptar algo, te sentirás mucho mejor con ello… Claro, cuando la resistencia desaparece es como que sueltas ese cinturón que te estaba apretando tanto… Y todo es fácil, y todo es sencillo, y más agradable… Y te vuelves más fuerte… Y te acercas más a ti mismo, porque has empezado a quererte…

Haz la prueba…

Prueba a aceptarte completa y profundamente…  Incluso, si te das cuenta de que te cuesta aceptarte, prueba a imaginar que lo haces, prueba a imaginar que te aceptas… Y si eso también te cuesta, sencillamente acepta que te cuesta aceptarte…

Sea como sea, recuerda que el camino siempre parte de la aceptación…

¿Qué me dices? ¿Qué necesitas aceptar de ti? Me gustaría mucho que lo compartieras conmigo en los comentarios aquí debajo, es una muy buena forma de empezar a aceptarlo ;-).

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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27 comentarios

27 comentarios
  1. Guayedra 09/11/2017

    Yo tengo que buscar, pensar necesariamente en otra razón que justifique mi error, como por ejemplo que es injustificado lo que pretendía, fui demasiado pretensiosa. En realidad lo que pienso es que no me ayudaron, no me lo pusieron fácil, querían que aprendiera sola sin experiencia, sin tropezar, que fuera perfecta desde el principio.
    Una cosa que quiero hacer es estudiar y prepararme para las oposiciones (ya llevo un año preparándome) y ahora mismo pienso que no las voy a aprobar, que no lo voy a conseguir, que hay gente mejor y más preparada, y me quita las ganas y no hago nada. Mi desánimo es total.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/11/2017

      Hola Guayedra,
      Cuando pensamos así es normal que sintamos que no vamos a conseguirlo, y entonces nos quedamos muy por debajo de nuestras posibilidades, de lo que podríamos dar… Sin trabajar contigo y ver las creencias que te están impidiendo pensar que puedes conseguirlo es difícil darte un consejo… Te animo a que tú mismas explores lo que está pasando dentro de ti y te preguntes qué necesitarías para creer en ti y confiar en que puedes conseguirlo… Tal vez ponerte cada día pequeñísimos retos de superación pueda ayudarte.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  2. Marta 09/11/2017

    Genial tu post Vanessa. Y oportuno, como siempre. Precisamente ayer y esta mañana estaba algo triste… pero lo peor ha sido escuchar a mi «yo juzgador» criticándome por estar triste ya que objetivamente considera que no debería estarlo. Me sentía doblemente mal, porque la tristeza no es una emoción donde me encuentre cómoda, y por otro lado porque yo misma me estaba criticando y eso es desagradable. Mi humor ha cambiado precisamente cuando me he dicho que debía aceptar lo que ahora siento, igual que haría con una amiga, y que será más o menos objetivo, que tendrá más o menos razón, pero que es lo que yo siento ahora. Que esta tristeza no será para siempre, pero que es lo que ahora hay, y durará lo que yo necesite que dure. Me lo permitiré. Y, curiosamente, al decirme esto me he sentido más fuerte. ¡Gracias por transmitir tanta cercanía!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/11/2017

      Felicidades, Marta. Eso que has hecho con la tristeza es practicar el camino de la aceptación, de ti misma y de lo que sientes. Lo sigues haciendo fenomenal, que no te quepa duda.
      Un abrazo grande y cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  3. Bet 09/11/2017

    ¿Y si aceptar duele demasiado? Duele tan hondo que no puedes aceptarlo.
    Bet

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/11/2017

      Bet,
      Entonces acepta que aceptar te duele demasiado, tanto que a veces no eres capaz de aceptar… Acepta eso y déjalo estar, a ver qué pasa…
      Un abrazo fuerte,
      Vanessa

      Responder
  4. Adriana 09/11/2017

    Me cuesta aceptar mis propios límites, mis errores, las criticas de otros cuando me lastiman, no puedo hacer oídos sordos y eso me molesta de mí, darle tanta importancia a lo que dicen o hacen los demás. Tengo miedo al ridículo, y muchos miedos más, que muchas veces me paralizan, eso tampoco me gusta de mí. Ponerme en valor es algo que me cuesta bastante, veo gente que quizás hace cosas peor que yo y se anima igual, por ejemplo cantar, y me parece fantástico. Gracias por ayudarme a ver todo esto. Me tranquilizó bastante el escribirlo.
    Saludos.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/11/2017

      Muy bien, Adriana. Ya sabes por donde empezar a transitar el camino de la aceptación… Acepta eso que me dices, ahora y cuando te lo vayas encontrando en tu día a día… Deja de juzgarte por ello, acepta que puedes sentirte así, que no sabes cómo se sienten los demás por dentro, que sólo puedes enfocarte en cómo te sientes tú… Y acéptalo…
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  5. Nuria 10/11/2017

    Acepto que las cosas sean como son aunque no sean como me gustarían. Acepto que hay muchas cosas que escapan a mi control… Acepto todo lo que vive en mí, lo observo para descubrirme y cuidarme. Gracias!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/11/2017

      Muchas gracias por compartir, Nuria. Sigue observando y cuidándote con ese amor que transmiten tus palabras…
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  6. Marta 10/11/2017

    Qué chulada de post!
    Muchas gracias por todo lo que compartes, Vanessa. Empecé a practicar la aceptación después de leer otro post que hiciste sobre 10 puntos para mejorar la autoestima, y está siendo un camino duro pero muy bonito al mismo tiempo. Después de unas semanas se nota mucho el cambio de chip!
    Un abrazo!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/11/2017

      Qué bien, Marta. Me alegro mucho, sigue así entonces… Es duro porque es un entrenamiento interior para cambiar patrones que ya no nos sirven… Pero en eso consiste crecer y mejorarse a uno mismo. Y bonito, es muy bonito, sí…
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  7. Ana Onieva 11/11/2017

    Buenos días, estoy muy de acuerdo con el articulo. Desde luego que la aceptación es una cosa que pienso que muchos nos pasamos por alto, pero en realidad pienso que es la base para que empecemos a superarnos.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 13/11/2017

      Muchas gracias por tu comentario, Ana. Yo también creo que es la base.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  8. Raysa 11/11/2017

    Llevo mucho tiempo tratando de que mi esposo pase más tiempo con mi hija y conmigo, pero en cuento tiene tiempo libre siempre tiene algo que hacer, jugar fútbol, estar con sus amigos y cosas así. Y cuando está en casa pues duerme porque tiene que ir a trabajar. Tenemos un problema serio y él ni lo acepta y yo no acepto que él no quiere cambiar eso.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 13/11/2017

      Hola Raysa,
      Creo que lo primero en una situación así es que ambos aceptéis que hay algo que no funciona y que es necesario un cambio para que empiece a funcionar. Y desde ahí ya podréis trabajar juntos.
      Te dejo un post por si te sirve, pincha aquí para leerlo.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  9. Sofía 16/11/2017

    ¡Muy bueno! Me dejas pensando que quizá la no aceptación es otra forma de evitación que proviene de la pretensión: si no acepto que tengo este problema, evito trabajar sobre él, ¿no te parece? Me hago la loca, culpo a los demás o a la vida y así no tengo que cambiar nada de mí (aún cuando a veces decimos precisamente lo que tú escribes: ¿¿cómo me voy a aceptar si yo me quiero cambiar??). O peor aún, me culpo a mí misma constantemente de algo, sin llegar a ver el trasfondo, la razón: vale, me pasa ESTO , ¿¿por qué me pasa ESTO??

    Yo siempre he tenido este problema hasta ahora. Hace dos años, sin ir más lejos, me enamoré de un (con perdón) capullo, pero se suponía que no estábamos en una relación porque éramos amigos con derechos. Así que yo no podía reconocerme a mí misma que si tenía ataques de ira eran por celos, y no podía hacer nada contra los celos porque no me permitía aceptar que estaba enamorada de él (para que él no rompiera la relación basura que teníamos, porque era todo lo que podía obtener de él). O sea que me sentí horrible durante todo un año por esto. Si hubiera aceptado que estaba enamorada de él y que él no lo estaba de mí, habría visto que la relación era lo más penoso que me había pasado en la vida y lo habría podido mandar a dónde se merecía estar.

    Por eso sé que tienes razón, que es importante aceptar el problema antes de poder trabajarlo.

    ¡Gracias por el post! Muy inspirador

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 17/11/2017

      Sofía,
      Qué maravillosa tu reflexión y tu historia, mil gracias por compartirla. Efectivamente, no aceptar es una forma de evitar, de no hacerte responsable, porque si aceptas entonces ya todo está en tu mano y no puedes echar balones fuera…
      Felicidades por tu comprensión y ese amor hacia ti misma del que hoy te das cuenta… No importa que no vieras entonces lo que necesitabas aceptar, se aprende así, se crece así…
      Un abrazo cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  10. Lorayne 19/11/2017

    Hola, ¿qué tal?
    Me encantó este tema, ya que tengo graves problemas de aceptación. Realmente no me gusta y no acepto nada de mí, siempre me siento inferior a los demás, y a veces conozco a personas con las que me obsesionó viendo sus fotos, comparándolas, queriendo ser como ellas, etc,. Y eso es muy difícil.
    Yo soy consciente de lo baja que tengo mi autoestima, y de lo tanto que me ofendo y me desprecio a mí misma.
    Muchas personas dicen que soy bonita y etc,. pero no me siento así. No me gusta mi cuerpo, me siento muy gorda, y también fea de cara, y tampoco siento que tengo nada para dar, ni nada interesante ?? …

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 20/11/2017

      Lorayne, felicidades por ser conciente de lo que te pasa y de que no te quieres ni te valoras lo suficiente. Te animo de corazón a que busques una terapia que te apetezca hacer o un terapeuta que te recomienden para mejorar tu autoestima. Te ayudará muchísimo :-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  11. Lorayne 20/11/2017

    Gracias,☺? por responderme, de verdad que lo tomaré en cuenta e iré a donde una persona especializada y que me brinde la ayuda necesaria, ya que llevó varios años pasando por esto.
    Muchas gracias! ?

    Responder
  12. Nary 20/11/2018

    Yo no sé si no me acepto, lo único que siento es que a veces pienso que me critican, que hablan a mis espaldas. A veces siento que no soy capaz, soy agresiva, pasiva, loca y me gusta holgazanear en mi casa. Soy descuidada y quiero cambiar.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/11/2018

      Nary,
      Todos tenemos pensamientos irracionales como esos alguna vez, pero la manera en la que te hablas y lo que te dices a ti misma puede hacerte más daño incluso que tus pensamientos. Yo te animaría a hacer un trabajo de aceptación y amor hacia ti misma, ya sea sola o con ayuda de un profesional.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  13. @dry 22/11/2018

    Acepto que siempre cometo los mismos errores, y pareciera que no aprendo de ellos, que vuelvo a repetirlos una y otra vez, que esos errores me hacen alejarme de las personas que quiero, y aunque lo acepto no sé como hacer para cambiarlo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 25/11/2018

      Entonces necesitas saber qué hace que vuelvas a cometer esos errores una y otra vez. Algo te aporta o de alguna manera te está compensando, y supongo que tienes que ver qué pasa ahí. Tal vez puedas pedir ayuda a un profesional si no eres capaz de resolverlo solo :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  14. Yoseline 26/08/2019

    Que bueno tu post Vanesa. Voy a empezar, es difícil para mi por que me resulta difícil aceptar que soy insegura, que me comparo con las ex novias de los novios que he tenido y que tengo miedo a no ser la mejor para él, y eso me lleva a creer que con cualquier chica que él pueda conocer vaya a engañarme o a dejarme. O que simplemente tenga un bonito recuerdo de esas chicas. Creo que eso es por que no valoro ni reconozco lo que hay en mi, y me resulta difícil, y no sé cómo hacerlo, además de que necesito que expresen mi valor para así sentirme mejor, y siempre lo espero, y no hay respuesta de lo que quisiera escuchar. Quiero cambiar y ser una persona segura de mí misma, me encantaría amarme tanto que no necesite la validación ni la demostración de los demás para sentirme plena. Gracias Vanesa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/08/2019

      Muy bien, Yoseline. Pues ya has visto la importancia de aceptarte y quererte como eres, de abrazar esa inseguridad y comprenderla, en vez de juzgarla o rechazarla. Desde ahí podrás aprender a quererte a ti misma, a valorarte y a reconocer todo lo bueno que hay en ti. Es un camino que hay que andar paso a paso, hasta que llegue ese día en que te valores sin necesitar la valoracion de los demás. Que por supuesto que siempre es agradable recibirla, pero no la necesitas para sentirte bien contigo misma.
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder

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