Cómo dejar de preocuparte por lo que piensan los demás

Cómo dejar de preocuparte por lo que piensen los demás - flor en el agua

Me parece increíble cómo se nos pasa la vida pensando en lo que piensan los demás y dándole más importancia a eso que a lo que pensamos nosotros mismos…

Por ejemplo, cuando tienes miedo a cambiar algo en tu vida por si no cumple con las expectativas de ciertas personas.

O cuando alguien se salta tus límites y tú te callas por no quedar mal.

Incluso cuando dices que te duele haberle fallado a alguien y en realidad lo que pasa es que te da miedo lo que piensen de ti.

En cualquiera de esos casos, en los que te preocupas más por lo que piensa otra persona que por lo que piensas tú, es como si estuvieras diciendo “tu opinión me importa más que la mía”.

¿Lo ves?

De tanto pensar en lo que pensarán los demás te olvidas de ti, de lo que tú piensas, de lo que tú sientes, de lo que deseas y de lo que te pide el cuerpo.

Vivir pendiente de la aprobación de los demás hace que no tengas iniciativa ni motivación, que vivas en tensión y que hayas perdido la confianza en ti, a fuerza de no escuchar tus necesidades una y otra vez.

Es como sobrevivir en silencio por miedo a lo que digan los demás.

Como una cárcel en la que los demás deciden quién eres y cómo eres.

Las personas a las que les pasa esto –entre las que me incluía- suelen estar continuamente pensando en qué hacer para que el otro esté a gusto. Miden mucho sus palabras y pueden pasarse días dándole vueltas a un comentario y preocupadas por si al otro le habrá molestado…

Lo que sea con tal de gustar a los demás.

Hasta el punto de que a veces llegan a olvidarse de sí mismas.

Recuerdo a una clienta con la que trabajé esa dependencia de lo que pensaran los demás de ella que me decía que, después de tanto tiempo siendo la que otros esperaban, se había convertido en una extraña para ella misma. Que llevaba una vida entera sin tomar sus propias decisiones por miedo a lo que fueran a pensar o a que dejaran de quererla.

Hasta entonces su mayor obsesión había sido demostrarles a los demás lo válida que era. El problema es que el precio que estaba pagando era su felicidad…

Por eso, cuando dejó de vivir preocupada por el qué dirán y empezó a hacer lo que ella sentía y quería, su liberación fue absoluta.

Así fue como empezó a vivir desde el amor.

Sí, se puede vivir desde el amor o desde el miedo. Cuando vives desde el miedo eres frágil a las críticas y estás más pendiente de lo que quieren los demás que de lo que quieres tú. Permites que sus opiniones afecten a lo que piensas de ti y a lo que tú crees que eres.

Así, cuánto más te traicionas, entrando en conflicto con lo que quieres y con lo que deseas, más estas dañando tu confianza y tu autoestima.

Y lo peor es que sigues encontrándote a personas que no están de acuerdo contigo… Tu miedo las atrae… Por lo que vives encerrada en una insatisfacción y frustración permanentes.

Sólo cuando dejas de poner el foco en los demás y empiezas a ponerlo en ti, en respetarte y en gustarte tú, puedes reconciliarte contigo misma.

¿Cómo se hace? Paso a paso, empezando por…

1. Cambiar tus creencias. Todas esas ideas equivocadas que has escuchado en tu vida y que te han anclado a la opinión de los demás, como “cuidado que te oyen los vecinos”, “qué va a decir tu familia de ti” o “qué va a pensar la gente si haces eso”.

Si creciéramos en entornos donde nos enseñaran que nuestra opinión y sentirnos bien con nosotros mismos es lo más importarte, dejaríamos de vivir para obtener la aprobación de los demás y priorizaríamos por encima de todo nuestra propia aprobación.

Si dejáramos de pensar que el hecho de que alguien esté de acuerdo contigo te valida a ti como persona. O que si alguien no está de acuerdo contigo significa que te está rechazando a ti como persona.

Si perdiéramos el miedo a que alguien se enfade o deje de querernos y de hablarnos por decir lo que pensamos y por actuar de acuerdo a ello.

2. Observarte. Para darte cuenta de cuándo estás haciendo algo por lo que los demás puedan pensar y cuándo porque de verdad es lo que tú quieres.

En realidad es sencillo: tu cuerpo te avisa si sabes escucharle. Tus emociones te guían si sabes sentirlas. Y, si todo eso falla, simplemente pregúntate: ¿de verdad estoy siendo consecuente ahora mismo? ¿Pienso, digo y hago lo mismo?

3. Comprender que no puedes agradar a todos por igual. ¿O a ti te cae bien todo el mundo? ¿Te gustan todas las personas que conoces? No lo creo… Y seguramente muchas de ellas sean geniales y maravillosas, pero simplemente, por el motivo que sea, no conectáis.

Es tan normal como que ni tú ni yo podamos gustarle a todo el mundo. Porque una de las leyes del Universo es la ley del equilibrio. Es decir, igual que es natural que no todo el mundo te guste, también lo es que tú no le gustes a todo el mundo…

4. Atreverte a no gustarles a algunas personas. Siempre habrá alguien que te critique porque no comparta tu forma de ser o tu manera de vivir. Es así y no pasa nada, siempre y cuando no dañes a nadie con ello.

Yo misma me he dado cuenta de que, a más necesitaba que me quisieran, menos respeto y aceptación recibía. Porque los demás te perciben como una persona influenciable, incoherente y poco atractiva.

En cambio, cuánto más auténtica soy, más me respetan los demás. Porque para que los demás me respetaran primero tenía que respetarme yo…

Y, aun así, seguirá habiendo personas a las que no les guste. Y, aun así, seguirá sin pasar nada…

5. Cultivar tu autenticidad. Por ti, sobre todo. Por liberarte de esa carga tan pesada y sentirte bien contigo misma…

Te garantizo que los demás se fijarán mucho más en la persona que realmente eres que en la que aparentabas ser para gustarles.

Y porque ni siquiera necesitas que los demás estén de acuerdo contigo para que te quieran y te valoren. ¿O no valoras tú a personas con las que no estás de acuerdo en todo?

6. Recordar lo que quieres para ti. Uno de los motivos de dejar tu vida en manos de los demás y dejar que sean ellos quienes decidan por ti es no tener claros tus objetivos.

Si, por ejemplo, tienes claro que lo que tú quieres es ser feliz, eso será lo más importante… Y serás capaz de dejar a un lado del camino el miedo al qué dirán…

Una manera de darte cuenta de si estás en tu camino o en el de otros es hacer la siguiente reflexión: “si en este momento me pusiera a mí, mis deseos y mis necesidades, por delante, ¿qué harías, qué diría y cómo me comportaría?”. Si no cambia absolutamente nada, es que estabas en tu camino…

7. Tener muy claros tus derechos. Repetirte que tienes derecho a hacer lo que quieras hacer y a pensar como quieras pensar. Que tienes derecho a ser como quieras ser y a que tus deseos cuenten tanto como los de cualquiera. Que tienes derecho a elegir cómo quieres vivir tu vida y a expresarlo, sin sentirte egoísta y aunque eso esté completamente fuera de lo que otros consideren lo lógico y lo normal.

Que tienes derecho a que nadie te rechace y que si alguien lo hace eso es suyo, no tuyo. Tú puedes ocuparte de no rechazar a otras personas porque piensen diferente o no hagan lo que tú esperas, pero no está en tu mano que los demás no te rechacen a ti.

Que tienes derecho a sentirte bien porque sabes que estás tomando tus propias decisiones sin miedo, que diriges tu vida y que te mueve hacia lo que deseas.

Y, también, que tienes derecho a que los demás te quieran y te acepten como realmente eres.

8. Pasar de las críticas y de las personas que desaprueban lo que haces. Ya hemos dicho que siempre habrá quien te critique y que el otro tiene derecho a darte su opinión.

Si es una crítica constructiva y bien dicha puedes decidir qué hacer con ella. Y si es una crítica destructiva y con malas maneras seguramente sea esa persona quien necesite darse cuenta de algo… No importa, es su problema, no el tuyo.

Date cuenta de que es su opinión, no una verdad absoluta. Lo mismo que la tuya es sólo tu opinión. Así que, entendiendo que ninguna de las dos es la verdad absoluta, ¿con cuál tiene más sentido para ti ser consecuente? Entonces permítete mantener tu postura y no dudar ni un segundo de ella.

9. Alejarte de los sentimientos de culpa que otros –o tú misma- carguen sobre ti. Dedícale el menor tiempo posible a pensar en eso. Date cuenta de que no estás en deuda con ellos. Nadie está en deuda con nadie por pensar o sentir diferente. Tan solo estás en deuda contigo si no te comportas como crees, piensas y sientes.

Repítete que es mucho más importante lo que tú piensas sobre ti y sobre tu vida que lo que piensan los demás. Cuando entiendas bien esto, la culpa se evaporará.

10. Asumir las consecuencias de sentirte bien contigo misma… Por supuesto que si durante mucho tiempo has hecho lo que se esperaba de ti y un día dejas de hacerlo pueden surgir roces. Por eso, si alguien te rechaza o te critica, acéptalo… Muchas otras personas lo entenderán y, si les explicas lo que sientes y de verdad te quieren, te comprenderán…

Así que dime, ¿cómo serías si solo te quedara una semana de vida? ¿Qué harías? ¿Cómo te comportarías? ¿Quién estaría a tu lado? ¿Qué sería lo más importante para ti?

En tus respuestas, que puedes compartir en los comentarios aquí debajo, se esconde la persona que quieres ser. Eso es lo que te va a hacer feliz y eso es lo que deberías hacer desde ya. Si en esa situación límite dejarías de preocuparte por lo que pensarán de ti y serías de verdad tú misma, ¿para qué esperar?

«Nada hace una vida más miserable que la búsqueda continua de la aprobación ajena. Cuanto más la buscas, menos te la dan, así que concéntrate en obtener tu propia aprobación y la ajena te sobrará».

T. Harv Ecker

Compártelo en tus redes

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest

¿Quieres más consejos?

Apúntate GRATIS y recibe cada semana herramientas y recursos para tener Más Seguridad, Más Felicidad y Más Bienestar.

Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

¿Quieres que te ayude a ti también? Solicita una sesión de valoración gratuita conmigo rellenando este formulario.

68 comentarios

68 comentarios
  1. Teresa 07/03/2016

    Vanessa, te sigo hace un tiempo y siempre me aportas algo. En esta ocasión he sufrido leyéndote, y mucho. Has hecho un retrato perfecto de mí, esa es mi vida o…lo era. Me explico, ya sé (antes no ) dónde está el punto más débil de mi persona, esto ya es un logro. Pero, como bien dices, la sensación primera es: ¿quién soy?, observarme nunca lo hice y no sé muy bien cómo hacerlo.

    En esta lucha y este cambio estoy (la vida me golpeó), no es fácil pero no voy a dejar de intentarlo: ES MI VIDA

    Gracias, mil gracias a ti

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 08/03/2016

      Teresa, saber cuál es tu gran área de mejora ya es un paso muy grande… Si ahora sientes que lo que toca es descubrirte, hazlo a poquitos y disfrutando. Obsérvate como cuando conoces a alguien que te gusta y quieres ir sabiendo poco a poco más de esa persona… ¿qué siente ahora? ¿qué le hace feliz? ¿qué le gustaría hacer hoy? ¿qué le da miedo? ¿para qué hace eso?… Sin prisas, dándote permiso para Ser y Sentir.
      Efectivamente, es tu vida y te mereces dejar la lucha y ser feliz.
      Un abrazo fuerte y muchas gracias por tus palabras,
      Vanessa

      Responder
    • Yamit 18/05/2018

      Me enacanta lo que has hecho en mi vida con estos post. La verdad es que siempre he vivido pendiente de la aprobacion de los demás, lo cual afectaba mucho a mi autoestima y demás. Gracias. Besos. Chao.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 22/05/2018

        Muchas gracias, Yamit. Me alegro mucho de que mis post te hayan ayudado en tu autoestima.
        Un fuerte abrazo,
        Vanessa

        Responder
        • Isabella 22/05/2020

          Hola Vanessa, muchas gracias por tus post sobre estos temas! Son muy muy acertados y completos, te felicito. Ahora mismo me encuentro trabajando en eso, entiendo que es un proceso pero ya soy consciente de eso y lo puedo mejorar, es lo mas importante. Vivi mucho tiempo pidiendole la opinion a otros para tomar decisiones, no comprendía que existía otra forma de hacer las cosas ya que crecí con esas creencias! Pero gracias a personas como tú ahora me estoy encontrando a mi misma. Gracias, gracias, gracias. Que Dios te lo multiplique! Saludos desde Venezuela❤

          Responder
          • Vanessa Carreño Andrés 25/05/2020

            Qué lindas palabras y qué precioso testimonio, Isabella. Muchas gracias. Ya ves, lo que aprendemos de pequeños muchas veces no sólo no es real, sino que además es muy limitante para nuestros éxitos y nuestro bienestar. Felicidades por estar andando ese camino.
            Un fuerte abrazo,
            Vanessa

  2. karla 13/03/2016

    Gracias esto me ayudara mucho estoy pasando por una dficil cituacion y siento que la causa fue mi falta de caracter. Dejé que todos decidieran por mí y hoy dire basta.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 14/03/2016

      Hola Karla,
      Todos mirando atrás podemos darnos cuenta de algo que habríamos hecho diferente. Pero culparnos o lamentarnos por ello no cambia nada, tan sólo nos hace sentir peor. Lo útil, en todo caso, es sacar un aprendizaje de lo que sucedió y llevarlo a tu presente y a tu futuro.
      Felicidades por decir basta y decidir por ti misma.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. Rebeca Lopez 21/03/2016

    Hola Vanessa,
    Acabo de descubrir tu blog hoy, y es justo lo que necesitaba leer. Toda mi vida he intentado cambiar, he soñado con ser una persona diferente, ya que siempre me ha importado enormemente las opiniones de los demas, siempre intentando agradar a la gente y he dejado de vivir mi propia vida para estar siempre preocupada por los demás. Que he conseguido con esto nada? He conseguido maltratos psicologicos de amigas, familia, novios,.. porque aunque a mi no me cabía en la cabeza antes y no lo conseguia entender, al final cuanto mas intentas complacer a los demás y mas buscas su aprobación, peor te tratan y mas te infravaloran, te ven como tonta, como debil, como mendiga de cariño.
    He pasado toda mi vida asi, desde niña. Soy la hermana pequeña, y como mis hermanos tienen mucho caracter, mis padres se centraban en ellos que eran los que siempre daban problemas, yo era una niña tranquila, buena, y siempre me lo decian, pero el problema que me ignoraban, no me hacian caso, ni en casa se tenian en cuenta mis opiniones porque era la hermana pequeña, la que no sabia nada y la que no se la tenia en cuenta.
    yo me centraba en estudiar, en ser un buen ejemplo, buscando la aprobación y valoración continua siendo buena y estudiosa, pero no conseguia lo que queria, me infravaloraban y se reian de mi. Siempre opinaron que soy inteligente, pero solo eso, en lo demas no se me escuchaba en casa, y por eso crecí con esa sensación de que yo no valia lo suficiente y de que no merecia mi opinion ser escuchada
    Luego comence a hacer lo mismo con las amigas, yo siempre era la amiga buena que escuchaba, que las ayudaba, que ponia su tiempo a costa de la vida de los demás, nunca siendo egoista y pensando solo en mi, sino siempre poniendo por delante a los demas. Queria agradar, la aprobación y cariño de los demás, y no podia actuar de otra manera porque era muy timida e insegura, no podia ser la lider del grupo porque no me salia el caracter que llevaba dentro, no podia expresarlo y al final siempre era la amiga de segunda linea, la amiga tontita y buena que solo sirve para que los demas se desahoguen y las utilicen.
    Y eso fue lo que encontre, amigas que me utilizaron, infravaloraron y trataron fatal, y con los hombres mas o menos me paso lo mismo
    Al final despues de tanto tiempo, he entendido que cuando das a los demas la impresion de que necesitas cariño, de que estas desesperada, de que intentas agradar, de que renuncias a tu tiempo por dedicarlo siempre a los demas, que no defiendes tus intereses, tus derechos y tus sueños. La gente deja de respetarte y dejan de valorarte, hasta que llega un punto que comienzan a tratarte de una manera a veces hasta ofensiva, incluso reclamandote que les ayudes y te sacrifiques con ellos, porque ya se acostumbraron a que tu vida no vale nada y eres la tontita que se dedica siempre a los demas
    Siempre me ha costado poner limites, y mis ganas de ayudar a los demas me han jugado malas pasadas
    Ya me canse y ya he dejado a mucha gente atras
    He tenido que pasar de amigas, ignorar a mucha gente que me hacia daño. Estar mas a mi bola, pensar mas en mi, algunos familiares ya no me hablan mucho y estan medio enfadados porque ya no soy la tontita que siempre les escucha y se deja machacar. Y claro, eso no sienta bien.
    El ser humano necesita sentirse superior a otras personas, sentir poder, y yo era la persona ideal con la que todos se sentian poderosos, un perrito faldero que siempre estaba ahí
    Conclusión, tengo 32 años y no tengo nada, ni amigas, ni novio, ni trabajo ni nada
    Me he pasado la vida pensando en los demas, haciendo de celestina, ayudandoles con los trabajos, animandoles para conseguir cosas en su vida, y quien me animaba a mi? nadie, yo no tengo a nadie ahora, me he quedado sola y no se si algun dia conseguire ser yo misma, ya que como he vivido para los demas y nunca me he centrado en lo que yo necesitaba y queria, ahora ya no se ni quien soy, estoy confundida y bloqueada
    Pero aun tengo esperanzas de vivir mi propia vida, y sentirme realizada
    Un saludo y seguire leyendote, me gusta mucho tu blog

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/03/2016

      Rebeca,
      Claro que puedes ser tú misma, claro que puedes centrarte en lo que quieres y necesitas, y descubrir quién eres, y vivir tu propia vida, y sentirte realizada… Sé que puedes conseguir todo eso porque otros lo hemos conseguido y porque has dado ya un paso muy grande: el de tomar conciencia y el de decir «no quiero que mi vida siga siendo como hasta ahora». Felicidades por ello.
      Fíjate que todo el rato hablas de roles desde los que has ido viviendo: la niña buena y estudiosa, la hermana pequeña, la amiga buena… Imagino que, como nos pasa a la mayoría, el beneficio de asumir estos roles era sobrevivir. Todos lo hacemos, con la intención de que nos quieran, de que nos acepten, de que nos valoren… En definiva, de sobrevivir en un mundo que de pequeños a veces entendemos como hostil, asumimos roles que después de mayores ya no nos sirven.
      Por otro lado, cuando dices que has tenido que pasar de amigas o que ya no eres la tontita que les escucha y se deja machacar, es importante que te observes a ti misma cuando haces eso y pones límites, para que lo hagas de una forma asertiva y ecológica. A veces, por no haber puesto esos límites durante mucho tiempo, el día que los ponemos lo hacemos con una carga de agresividad y rabia acumuladas, que hacen que nuestras relaciones se resquebrajen aún más. No es lo mismo decir «¡estoy harta de que nunca se me tenga en cuenta!» que decir «a veces me siento triste porque creo que no me valoras. Y necesitaría que me preguntaras antes de dar por hecho lo que voy a hacer… «. A mí también me pasó, que cuando me di cuenta de que había hecho siempre lo que los demás querían empecé a culparles a ellos, hasta que me di cuenta de que la única responsable de no haber puesto límites hasta entonces era yo. Con la mejor intención, por supuesto, la de que me quisieran… O porque nadie me había enseñado a ponerlos… Pero igualmente ellos no eran los responsables.
      Sigue así, vas por muy buen camino…
      Un abrazo fuerte,
      Vanessa

      Responder
      • Rebeca Lopez 23/03/2016

        Muchas gracias por tu respuesta. Lucho cada día por ser la persona que deseo ser, pero me pongo muchos limites a mi misma. He estado actuando toda mi vida con un determinado rol, un rol que ni se yo misma porque lo interpretaba, creo que porque pensaba que al ser buena y ser siempre complaciente la gente me querría mas, al final recibí todo lo contrario. Pero el tema que a veces me costaba ser buena, era un esfuerzo para mi complacer a la gente, escucharles, ayudarles en todo. Sentía rabia por sentirme obligada a ser buena en determinados momentos que no me apetecía, por no saber decir que no. Pero tenia tanto miedo al rechazo y a que no me quisieran que me sentía obligada, lo que conllevaba a sentir rabia, ansiedad y sobre todo sentirme mal conmigo misma. Pero pensaba que obtendría amor de las personas de esa manera, que dirían oh que buena gente es esta chica, nunca la abandonaremos. Pero me equivoqué, cada uno va a lo suyo, y cuando te tienen que abandonar y irse por otro camino, ni miran atras ni se acuerdan de las horas y horas que les has dedicado.
        Reconozco que ha sido mi culpa en muchos aspectos, pero yo no sabia actuar de otra manera y creia que hacía lo correcto, y por otro lado, tenia mucho miedo al rechazo, a los enfrentamientos, a no saber defenderme, por eso si era siempre complaciente tenia menos enfrentamientos.
        Mis padres se pasaron todo el tiempo peleando y discutiendo en mi niñez y adolescencia, insultos, desvalorizaciones y enfrentamientos continuos, lo pase muy mal, y ahora tengo miedo a los enfrentamientos. Recuerdo los gritos, las lagrimas de mi madre, mi padre que se iba de casa y a veces ni volvía. Ahora ellos no le dan importancia a todo aquello, pero a mi me ha dejado marcada, era una niña muy sensible.
        No pretendo echar la culpa a nadie, porque al final todos en cierta medida somos victimas.
        A veces siento rabia conmigo misma por haber desperdiciado tantos años pensando y comiendome la cabeza por los demas, cuando a ellos ni yo les importaba, siempre intentando que no se enfadasen, no decir las palabras equivocadas y siempre intentando hacerles sentir bien aunque ellos a mi me tratasen mal.
        Pero bueno, todo eso ya queda atras, y lucho cada dia por salir de todo yo sola, ya que no tengo ayuda de amigos ni familia, ya apenas les cuento nada porque cada vez que me expresaba y abria mi corazón se reian de mi y me llamaban pesada y sensibilona. Mi familia es bastante arisca, no les va mucho lo de expresar sentimientos y yo soy todo lo contrario.
        Por otro lado, tengo TOC, y mi familia nunca me hizo caso, se reian de mi y me decian que ya se me pasaria con la edad. Hoy por hoy sigo con ello, y en esta epoca que tengo tanta ansiedad, me ha aumentado en un 60%, creia que ya lo tenia controlado, pero no. Lo estoy pasando mal por ese tema tambien.
        No tengo dinero porque no tengo trabajo, con lo cual no puedo asistir a terapia. Me encuentro en una situación complicada y no se como salir de ella sin ayuda, ya que no tengo dinero propio ni gente con la que contar.
        Creo que la unica solución es romper con todo y empezar de 0 en otro lugar donde tenga oportunidades laborales, porque me encuentro bloqueada y para mi familia soy un 0 a la izquierda, por mas que he intentado que me entiendan, no lo hacen e incluso piensan que yo soy la que no quiere trabajar, como si los trabajos llovieran del cielo hoy en dia. Mi estado de animo esta por el suelo y aunque intento ser positiva el dia a dia, e ir al cine yo sola, a clase de frances, o quedar para un cafe con algun conocido, siento que no avanzo y no se por donde tirar.
        Soy consciente de que la culpa es mia por haber llegado hasta este punto, debi haberlo frenado antes y ahora siento que no tengo salida, pero aun mantengo alguna esperanza
        Mucha gente ni podria imaginarse esto de mi, intento aparentar que todo esta bien, que soy normal y tengo tendencia a sonreir todo el tiempo en mi necesidad de aceptación y aprobación constante, incluso creo que algunas personas piensan que soy muy feliz, soy un fraude y no soy capaz de ser yo misma, me siento una actriz secundaria en la pelicula de otras personas
        Siento haberme extendido tanto, muchas gracias.
        Un saludo

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 28/03/2016

          Rebeca,
          No existen culpables. Todos lo hacemos lo mejor que sabemos en cada momento. Estoy segura de que esas personas a las que sientes que no les importabas también lo estaban haciendo de la mejor forma que sabían. Tal vez sufriendo sus propios fantasmas interiores o tal vez como les habían tratado a ellos… No lo sé. Lo que importa eres tú, hoy. Que puedas volver a confiar en las personas y a quererte y cuidarte tú.
          Hay centros que realizan terapia para personas con menos recursos, donde colaboran psicólogos que pueden ayudarte. Ya sea donde vivas o si decides empezar de cero en otro lugar te animo a que busques opciones y te informes.
          Un abrazo,
          Vanessa

          Responder
  4. Maribel 02/05/2016

    Hola a todos,

    Por desgracia me siento identificada con este post, y todo y que veo que tienes razón con todo lo que dices para mejorar, es muy difícil cambiar de postura cuando llevas muchos años siendo de una manera concreta…

    Estoy decidida a hacerlo, primero por mi, después por mi familia, pero se que será difícil…

    Gracias por tu ayuda!

    Saludos,

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 03/05/2016

      Maribel, lo bueno de las cosas que son difíciles es que no son imposibles… :-). Te aseguro que, además de lo muchísimo que ese cambio personal merece la pena, porque esta vida sólo se vive una vez, es un camino precioso y muy enriquecedor que cualquiera debería regalarse a sí mismo.
      Gracias a ti y mucha suerte.
      Vanessa

      Responder
  5. Eva 03/05/2016

    Yo también me siento identificada, he sido tan dócil, tan buena, tan atenta… tan sumisa.. que a la hora de la verdad, de poner límites, se me han hechado encima. Me han culpado de mi cambio de actitud, de no dejarles hacer y organizar mi vida.
    Es verdaderamente difícil hacerle ver a esas personas que esta eres tú, que eres capaz de tomar tus propias decisiones y que así como ellos hacen lo que quieren en sus vidas, cosa que yo nunca me he metido, tú también tienes derecho a hacer lo que te venga en gana. Son muchas personas con muchos vicios adquiridos que han tomado un «hasta aquí» con una guerra sin cuartel, me pones límites?… atente a las consecuencias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/05/2016

      Eva, si alguien de tu entorno que nunca puso límites empezara a ponerlos, ¿le acusarías de algo? Quien te acusa no lo hace por ti, es algo suyo…
      A mí también me pasó lo que a ti. Es lo normal… De hecho sería complicado que alguien empezara a poner límites y los que le rodean se adaptaran como si nada… Creo que sólo pasaría si las personas aceptáramos y abrazáramos más las diferencias, en vez de exigir y esperar que los demás sean como nosotros queremos o cómo creemos que han de ser…
      Tranquila, quien te quiere sin condiciones te aceptará el cambio. Y quien te quiere con condiciones se terminará acostumbrando. Y las aguas volverán a su cauce, ya lo verás… Es simplemente el precio que hay que pagar por no haberlo hecho antes. Pero la satisfacción que sientes después contigo misma vale eso y mucho más :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  6. Eva 04/05/2016

    Eso espero, lo deseo de verdad…. es una situación complicada por que aunque no sean nada directamente mio… si forman parte de mi vida y me enuentro en ocasiones sola en el medio de mucha hostilidad y desprecio por simplemente decir un «no», si por lo menos tuviese un apoyo a lo mejor me sería más llevadero… pero por ese lado no tengo nadie en quién apoyarme, las fuerzas a veces flaquean y es lo que dices tú, tanto llevas acumulado que a veces explotas de manera agresiva… con lo que se genera todavía más y más hostilidad.
    Tendré fé y esperanza… y seguiré trabajando en ello. Gracias Vanessa.

    Besos,

    Responder
  7. Vanessa Carreño Andrés 05/05/2016

    Entonces tu foco puede estar en el «cómo». Date cuenta de que ellos no son responsables de que hayas tardado en poner límites. A la hora de hablar recuérdate eso y que tienes derecho, y hazlo de la forma más respetuosa, honesta y cariñosa. Verás como poco a poco vas pillándole el truco ;-).
    Besos

    Responder
  8. Isa Moreno 05/07/2016

    Hola Vanessa, felicitaciones por tu blog, es maravillosa la forma en que te expresas! Leyendo los comentarios anteriores me he identificado, soy noble, estudié una carrera, me casé bien, disfruté mi matrimonio antes de ser madre… Se podría decir que he vivido mi vida bien. Me considero una persona seria, tranquila, tanto así que me siento invisible. A veces siento que ser noble, con una sonrisa, y tratar bien a las personas no te hace ser sociable, ni ser apreciado, ni ser tomada tan en cuenta por mis padres y amigos… En el lugar donde trabajo son más tomados en cuenta los platicadores venenosos, como que la balanza se inclina más con ellos. Igual en mi familia, mis padres decidieron tomar más en cuenta a mis hermanos los problemáticos, ahí están con ellos, preocupados, dándoles la mano cada vez que se caen, y yo tratando lo menos posible de molestarlos, aunque algunas veces que los he necesitado me han dado la espalda. Quisiera superar eso. Espero que al leer tu blog entienda que pasa y como sobrellevarlo de la mejor manera. Mil gracias por lo que haces por nosotros, Vanessa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 05/07/2016

      Hola Isa,
      Creo que lo más importante es que te valores y estés segura y orgullosa de ti misma, por cómo eres y por cómo tratas a los demás. Por la vida que tienes y por cómo te relaciones. La valoración de los demás creo que llega después, cuando ya has logrado tu propia autovaloración.
      Espero que lo que leas te sirva, un placer teneter por aquí.
      Vanessa

      Responder
  9. Osmely 09/09/2016

    Me encanta todo lo que pones en tu blog. A veces me digo no me interesa lo q digan los demás, pero a la final ese comentario se va como si no lo hubiera pensado. Pero lo que más me interesa es la opinión de mi abuela, me crie en una familia hermosa, mi abuela siempre nos inculcó todo incluso la religión y me siento cómoda!! No digo y expreso lo que pienso a veces por lo que dirá mi abuela, por ejemplo tengo años con mi novio y no he dormido con él como una joven adulta por lo q dirá mi abuela!! Incluso a veces no hago cosas por lo que dirán los demás porque me tienen por una santa y no lo soy!! Antes era peor, cuando fui creciendo maduré un poco pero todavía siento el miedo al qué dirán de mi!! Si soy la niña buena casi la santa, ayúdame!!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 15/09/2016

      Hola Osmely,
      Muchas gracias por tu fidelidad, Osmely. Estoy segura de que tu abuela te quiere a ti, auténtica y tal y cómo eres. Si no te permites ser no le estás dando la oportunidad de que te conozca de verdad. Es muy importante, para nuestro bienestar personal, que aprendamos a vivir la vida de acuerdo con nuestras normas y nuestros valores, no con los que cogemos de otros y asumimos como propios… En mi opinión, sólo desde ahí puedes acercarte a la paz interior.
      Un abrazo fuerte,
      Vanessa

      Responder
      • Osmely 16/09/2016

        Gracias por tu respuesta, es que también lucho con un miedo que no puedo dejarlo ir. A pesar de que me anime el miedo sigue allí!! Sé que dejar ese miedo me costará pero espero dejarlo; y caminar como una mujer madura e independiente, y se que no soy la única de mi edad a la que le cuesta eso!! Gracias

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 16/09/2016

          Osmely, sin saber los años que tienes te puedo asegurar que no eres la única de tu edad a la que le cuesta eso. Así que mucho amor y mucha confianza en ti para superar ese miedo y poder avanzar en el camino hacia esa mujer que quieres ser :-).
          Besos y sonrisas,
          Vanessa

          Responder
  10. Katy 19/09/2016

    Yo he sufrido mucho en mi trabajo con gente muy negativa y mala al grado que termine un día saliéndome en la mañana de mi trabajo. Mi familia me llevó con un psiquiatra por que yo no hablaba y estaba con la mirada ida. El Dr. Me diagnóstico al verme psicosis con estrés excesivo y yo estuve como dos meses sumida en un infierno. El tercer mes de mi incapacidad me empecé a sentir mejor y a partir del lunes 12 de septiembre empecé a laborar nuevamente. Bendito Dios pero entré y nuevamente el mal trató de mis compañeras de trabajo… Con todo lo que he leído hoy tratare, lo haré, cambiaré, estoy más decidida y sin miedo. Gracias, mil gracias, Dios te bendiga.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/09/2016

      Muchas gracias, Katy. Me alegro mucho de que estés encontrando luz después de esa oscuridad…
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
    • Rosa 22/10/2016

      Katy, intenta cambiar de trabajo o déjalo si no lo encuentras. Mucha gente pasa por situaciones similares y suelen dejar secuelas. Lo primero eres tú, aunque el dinero se necesite y el trabajo aporte armonía a la persona, en ambientes así es todo lo contrario. Ánimo y valor para cambiar o tomar la decisión más saludable para ti.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 24/10/2016

        Muchas gracias por tu aportación para Katy, Rosa. Creo que está llena de amor a uno mismo y de sabiduría.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
  11. Maria 27/11/2016

    Me siento muy identificada. toda mi vida me ha costado hacer amigos y he creido que rebajándome o haciendo lo que ellos quisieran y no discutir lo conseguiría. Durante un tiempo los conservaba pero de repente todos en algún momento me han dejado tirada y siempre me he sentido culpable porque aunque sabía que no había hecho nada me comía la cabeza. También soy como contradictoria porque me es fácil hablar con la gente y conectar, soy risueña y espontánea y me encanta hablar y reirme y entretener a la gente. Pero luego no sé por qué no logro mantener las amistades, yo lo doy todo estoy siempre ahí y ese es mi problema que espero lo mismo y me decepciono. No digo que yo sea la buena ni ellos los malos, pero encima que no les contradigo y no discuto ni nada me dejan de lado o me llaman cuando quieren algo porque nunca digo que no. Creo que muy poca gente sabe cómo soy realmente. Y lo que más me duele que en quien más confiaba a quien más he contado mis miedos de repente me ha dejado de hablar y de contar conmigo y para más inri me he enterado de que habla mal de mí y ha contado alguno de mis «secretos». Esto me ha hundido porque aunque tenga mas o menos don de gentes no suelo confiar y siempre le doy un toque de humor a mis «penas». Mi pareja dice que la enfrente pero he decidido ignorarla y no llamarla ni nada como siempre hago. Ella sigue con su vida y yo sola. Me gustaría decirla muchas cosas pero a lo largo de los años ya me ha demostrado que es vengativa, no da el brazo a torcer y quiere imponer su autoridad. Es más larga la historia e incluye el ámbito laboral, también el cual después de pasarlo terriblemente mal y confiar mis miedos y problemas tal vez a demasiada gente (porque a veces ya no podía mas del estrés y se me notaba) me despidieron hace un año y no levanto cabeza. Todo el mundo lo vio injusto pero me dieron de lado y si te he visto no me acuerdo, incluida mi amiga y ex-compañera de trabajo. No ha hecho más en este tiempo de decirme todo lo que hablaban de mí y tal y cual y quererme enfrentar a gente y como yo pasaba la molestaba hasta que ha optado encima por evitarme. Lo lógico hubiera sido que me defendiera y no venirme con cuentos pero bueno… Mi gran miedo a la soledad y a la apreciación me han machacado esta vez del todo. Son muchos años intentando caer bien, ser divertida… Y ya no sé si es que les molesta, me envidian o qué porque no entiendo el daño gratuito. Una amistad me ha llegado a decir que yo era muy líder y generaba envidias y me hace gracia porque en verdad soy muy timida y me creo una fachada para que no me hagan daño. Me duele que tengan una imagen que no es, como que soy superficial y no sufro, y es mentira. Llega un momento que ya no me reconozco ni yo, que no recuerdo cuando fui feliz o tuve algo verdaderamente real. Y pienso si el problema lo tendré yo ya que soy la que se queda sola aunque digan que si muy maja y tal, pero no quieren contar conmigo o no valgo para más que un rato divertido y ya está. Sólo quiero sentirme valorada, escuchada y no criticada, y si no gusta mi pensamiento aceptarlo y eso que expreso pocas veces mi opinion para tener amigos y al final no lo consigo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/11/2016

      Hola María,
      Son muchas las cosas que me cuentas pero para darte un consejo u opinar sobre lo que está pasando necesitaría hablar contigo y hacerte preguntas. A lo que sí te animo es a que te des permiso para ser tú misma, desde la autenticidad, sin fachada, sin miedo a expresar tu opinión o a mostrarte como eres… Las personas deseamos eso de los demás. En mi opinión el resto de expectativas sobran, más allá de esperar que cada persona se de permiso para ser ella misma y se muestre ante nosotros como es. Es precioso cuando eso pasa.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  12. Charo 04/12/2016

    Me ha encantado tu post Vanessa, cuánta razón y sabiduría hay en tus palabras. Cuando vives tu vida en función de los demás y no de lo que tú quieres y quién eres, te estas traicionando a ti mismo, y nada ni nadie puede compensar eso.
    Cuesta mucho ser libre y lleva tiempo y experiencia, pero se puede conseguir, sobre todo contando con la ayuda de alguien como tú.
    Gracias, tu blog me ayuda mucho.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/12/2016

      Muchísimas gracias, Charo. Me alegro mucho de que te haya servido. Ser fieles a nosotros mismos a veces es difícil, pero merece la pena, compensa y se puede conseguir. Pasito a pasito, siempre hacia adelante, aunque sea poco a poco… :-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  13. Berenice 28/12/2016

    Hola! La verdad, estoy confundida. Los últimos meses me he sentido mal porque siento que soy mala persona porque todo el mundo lo dice. No sé qué hacer ni cómo actuar, a veces hasta creo q mi imán es tener a gente muy tóxica y mala conmigo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 30/12/2016

      Berenice, con lo poco que sé de lo que comentas no puedo darte un consejo, pero sí te digo que no creo que seas un imán para las personas tóxicas. En todo caso puede que la vida te esté poniendo en el camino aquello que puedas estar necesitando para crecer y acercarte cada día más a tu mejor versión… Sea como sea, confía en ti misma, gústate a ti misma como eres y busca a personas con las que te sientas bien para compartir el camino.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  14. Rox 20/05/2017

    Hola Vanessa
    Acabo de descubrir tu blog y me interesa mucho. Realmente estoy pasando muy mal hace unos meses. A la que crei que era mi mejor amiga la perdi, le confie muchas cosas y ella a mí. Crei que por fin encontré la amiga que nunca tuve, ella es mi compañera de trabajo también. Hoy en dia las cosas cambiaron, me ascendieron como jefa y desde aquel dia todo cambió. Ella empezo a cambiar conmigo, primeramente empezó siendo indiferente, luego me hacía escuchar lo que no me gustaba, se hizo amiga de quien yo nunca confíe y de quien la advertia. Hoy en dia ella pone en contra mia a todos los compañeros de trabajo, se las pasa hablando de mí y eso se siente por que todos son indiferentes conmigo. Y me hace mucho daño trabajar en ese ambiente todos los dias al punto de que hoy estoy con una depresión. Me ha afectado mucho su comportamiento y no puedo entender por que me hizo esto. Me afecta mucho y no sé cómo hacer que no me importe.

    Muchas gracias!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/05/2017

      Hola Rox,
      Es normal que te puedas sentir así en la situación que estás pasando, cuando sentimos que alguien nos ha fallado… No sé exactamente lo que está ocurriendo. Me dices que tienes una depresión. ¿Has comenzado algún tipo de tratamiento? Te animaría a que consultaras con un psiquiatra o un psicólogo. Desde el Coaching no podemos trabajar en un estado de depresión.
      Espero que pronto encuentres la luz que necesitas.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  15. Alberto 26/08/2017

    «Nada hace una vida más miserable que la búsqueda continua de la aprobación ajena.» Creo que esas palabras resumen todo, de verdad usted no sabe cuánto me ha ayudado su post, es increíble como me vi reflejado en el análisis suyo, estoy muy agradecido. Dios siempre la bendiga!! Saludos y abrazos!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/08/2017

      Muchas gracias, Alberto. Me alegro de corazón de que te haya servido. Sí, la búsqueda de aprobación ajena es un gran peso que nos ponemos a nosotros mismos… Ve paso a paso para liberarte de él :-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  16. Sofía 24/10/2017

    Estaba buscando una lectura así un poco para reafirmarme en mi nueva posición ante la vida, de escucharme un poquito más y descubrir lo que yo quiero y no preocuparme tanto por lo que piensan los demás.
    Este año me he mudado a Escocia y la distancia me ha ayudado a ver muchas cosas que estaban mal en mi vida en España (es uno de los motivos por los que no quiero volver de momento, porque no quiero ser esa persona otra vez), así que está siendo una temporada de rupturas con el pasado, de elegir lo que quiero mantener en mi vida y lo que no. Tengo 25 años y siento que tengo que empezar ya a ser quien quiero ser. Puede que nunca sea la persona más segura de sí misma del mundo, pero con comprenderme mejor cada día y trabajar por mi felicidad ya estoy dando un buen salto!
    El problema viene con la familia y los amigos que se quedan en España. Mis amigos por lo menos entienden que es mi vida y que por mucho que me echen de menos no es decisión suya. Pero mi familia me está volviendo un poco loca… No entienden que quiera volar por mi misma, y yo, que por fin estoy tomando mis propias decisiones, no sé muy bien cómo manejar la situación. Pretendo ser asertiva y comprensiva, pero ayer precisamente intentando explicarle a mi madre por qué quiero vivir aquí sola y buscarme la vida, acabó molestándose porque no había tenido en cuenta que ella me echa de menos (en resumidas cuentas). Me sentí dividida: yo también les echo de menos, pero volver a España me causa ansiedad sólo de pensarlo. ¿Es que tengo que sacrificar lo que creo que podría ser mi felicidad por la seguridad a la que ellos están tan apegados, sólo porque nos echamos de menos?
    Creo que tienes mucha razón cuando dices que cuando no tienes las cosas claras, van a ser los demás los que decidan por ti. Yo he tardado mucho en darme cuenta de que estaba viviendo bajo las expectativas de otros (incluso gente cuya opinion no me interesa en absoluto) y ahí estoy, en el camino de aprender a defenderme de las opiniones ajenas, lo que creo correcto y bueno para mí. Y animo mucho al resto de personas que han comentado, pues me siento identificada con ellas también. El primer paso es darte cuenta de que no es tu vida la que estás viviendo y darte cuenta de que cambiar eso depende de ti.
    Gracias por el post, Vanesa! Te seguiré leyendo, a ver si aprendo a gestionar mejor cómo mantenerme en mi nueva postura ante la vida: la falta de costumbre hace difícil el dar NOes y poner limites jaja.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 24/10/2017

      Muchas gracias, Sofía. Me ha encantado leerte, hay muchísima sabiduría, crecimiento personal y ganas de ser quien quieres ser en tus palabras… ¿Sabes? Yo también viví una situación parecida, sólo que me fuí a Londres en vez de a Escocia. Y todo con el consiguiente disgusto familiar… Pero yo lo recuerdo como una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, una de las primeras que tomé por mí misma, a pesar del rechazo que esas y otras decisiones posteriores provocaron en mi entorno… Por eso te animo a que hagas lo que sientes, sin dar la espalda a los que quieres pero pensando en ti, priorizándote y atreviéndote a vivir tu vida… Ellos lo aceptarán, y si alguien no lo hiciera es su decisión, no la tuya. Para que los demás respeten tu vida la primera que ha de respetarla eres tú.
      Un abrazo grande y cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  17. Jordan Quijanes Ahumada 08/01/2018

    Vanessa,
    Sólo agradecer su sabiduría. Precisamente durante toda mi vida me he visto enfrentado a diversos bloqueos mentales y personales que me han impedido avanzar y ser la persona que quiero. Debo reconocer que hasta yo mismo me he alejado de mis propios sueños por miedo a fallar o al que dirán. Por lo mismo yo quería saber si usted tiene algún correo para poder tomar un tratamiento en línea que me ayude a afrontar esto y así poder cumplir mi sueño antes de que sea demasiado tarde. Agradezco la oportunidad, su tiempo sobre todo para hacer este blog con información tan importante.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 09/01/2018

      Hola Jordan,
      Muchas gracias por tus palabras. Si quieres hacer un proceso de Coaching conmigo el primer paso es que rellenes el formulario para tener una sesión de valoración y que yo me asegure de que encajas en el perfil de Coaching to Be y de que puede ayudarte a alcanzar tus objetivos. Pincha aquí para acceder al formulario y cuando lo hayas completado me pondré en contacto contigo.
      Muchas gracias y feliz día.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  18. Yari 12/01/2018

    Gracias por esta publicación, era lo que necesitaba. Muchas veces me encuentro pensando en lo que los demás piensan de mí. Me imaginó que si hago esto entonces la gente reaccionará de tal manera y no espero a vivir el momento a ver qué pasa. Entonces me decepciono porque nadie sabe cómo va reaccionar otra persona antes de que pasé, es un mal hábito que estoy erradicando. Sé que lo hago para ver cómo puedo recibir más atención positiva y aprobación. Lo había logrado controlar hasta el punto que hice muchos cambios en mi vida sin pensar en que a los demás no le agradarían y así fue, pero yo me logré sentir muy bien conmigo misma y terminaron aceptandolo. Pero últimamente siento que me freno de ser yo por miedo a la crítica o la burla. Me siento mal cuando pienso que hice algo tonto o cuando la gente me mira extraño y le doy muchas vueltas a eso, pero es imposible saber qué piensan los demás de mí y ya no quiero gastar energía en eso.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 15/01/2018

      Muy bien, Yari. Estás en el camino, observando, comprendiendo, aceptando y abrazando lo que sientes y lo que te pasa… Poco a poco, pasito a pasito, seguirás saliendo de ese miedo a la crítica o a la burla.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  19. Naty 19/02/2018

    Buenos dias,
    ¿Y cómo hago con el tema familiar? Mi familia, al ser muy reservada, ¿cómo deberia actuar? Quizás tambien sea tema psicológico, porque en el momento que decía como me sentía, ellos no sabian cómo sobrellevar las cosas y me alejaban de ellos. Siempre me dicen que soy un problema… ¿qué debería hacer? A causa de eso desde entonces no les cuento lo que realmente me pasa, desde que tengo 12 y hasta ahora que ya han pasado 11 años. Para mí es frustante.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/02/2018

      Hola Naty,
      Me das muy poquita información para poder aconsejarte. No tengo claro si el problema es que no eres capaz de expresar tus sentimientos con tu familia, si es que te gustaría no preocuparte por lo que piensen de ti o si lo que quieres es empezar a poner límites. Si me explicas mejor lo que os ha pasado y lo que tú quieres conseguir intentaré responderte.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  20. Jesús 18/03/2018

    Hola, me gustaría que todo el mundo quisiera quedar conmigo y ser un imán y me doy cuenta que no tengo ese poder de convocatoria. ¿Cómo puedo hacer ser más atractivo para quedar y ser irresistible?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/03/2018

      Hola Jesús,
      No puedo darte una respuesta general al tema que planteas… Me sale preguntarte para qué quieres ser irresistible y atractivo para los demás. ¿Para qué lo necesitas?
      En mi opinión es algo que ha de empezar por serlo para ti mismo… Cuando pones el foco en ti y te olvidas de los demás, por fin te das permiso para ser tú mismo. Sólo desde ahí, desde la Autenticidad, puede surgir la magia.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  21. Deisy Negrete 20/03/2018

    Holaaa, en mi caso estaba buscando algo que me ayudara a entender por qué las personas se quejan de mis respuestas aún cuando yo siento q no respondí mal. Especialmente mi pareja siempre me lo dice.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 20/03/2018

      Hola Deisy,
      Seguramente tu pareja pueda orientarte si es por el tono de voz, por las palabras, por las formas (este post puede ayudarte)… Muchas veces hemos aprendido a decir las cosas de una manera y no nos damos cuenta del efecto que eso causa en los demás. Si varias personas te lo han dicho suele ser porque hay algo en lo que mejorar. Es un bonito trabajo de asertividad por tu parte. Disfrútalo.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
      • Deisy Negrete 20/03/2018

        Gracias,.. vanessa

        Responder
  22. montse 20/05/2018

    Hola Vanesa, me siento muy identificada. Siempre he sido muy sumisa, calladita, tímida. Me siento tan mal tantas veces porque me doy cuenta de que soy la amiga de pasar los peores momentos, de que soy un cero a la izquierda en mi trabajo y de que en muchos momentos no soy feliz. Lucho cada día por vivir de otra manera y cambiar mis pensamientos pero me resulta muy difícil. A veces lo consigo por horas o un par de días pero luego me embajono de nuevo. Leo todos tus artículos y son una gran ayuda pero cuando veo que no lo logro pienso q nunca voy a dejar de sentir esta tristeza que siento y me siento culpable por sentirme triste porque tengo una familia maravillosa, una salud excelente, trabajo, pero mi cabeza siempre ha sido una gran batalla para mi desde que tengo uso de razón y esto me está llenando de tristeza. Gracias Vanesa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/05/2018

      Hola Montse,
      Empieza con algún paso sencillo. Por ejemplo, para los pensamientos, elige cada mañana un pensamiento positivo que quieras que te acompañe durante ese día. Y por la noche antes de acostarte da las gracias por todo lo que se te ocurra, desde tener una cama en la que dormir a tener trabajo o una familia maravillosa. Los pequeños cambios mantenidos en el tiempo son los que construyen nuevas realidades ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  23. Jonathan 22/05/2018

    Es mi primera vez que leo sus temas, Vanessa, y me dejaron lo poco que he leido con un buen sabor de boca y una paz interior increible.
    Gracias por existir y seguire con sus temas tan buenos.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/05/2018

      Muchas gracias, me alegro mucho. Un placer tenerte por aquí.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  24. Ana 24/05/2018

    Hola Vanessa. Me ha encantado leerte. Sigo tu blog y me aporta mucho.
    Uno tiene que escucharse a sí mismo y no dar más importancia a la opinión de los demás, pero ¿qué pasa cuando no sabes lo que piensas, cuando escuchas a alguien y te sientes tan condicionado que no puedes sentir cuál es realmente tu opinión? Me doy cuenta que tengo que hacerme responsable pero ¿cómo transformar ese dolor que aparece cuando no sabes qué sientes ni qué piensas? Lo intento y no clarifico nada, por eso huyo de la situación para evitar ese malestar. Sé que no es la solución. No sé afrontar eso.
    Gracias.
    Un saludo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 25/05/2018

      Hola Ana,
      Me ayudaría que me explicaras el caso con más detalles, para poder hacerte alguna pregunta que te ayudara a clarificar. Pero así por lo que cuentas creo que te ayudaría aceptar que no sabes lo que sientes o piensas y dejar de exigirte saberlo. No pasa nada, darse permiso para no saber todo también forma parte de la autoestima.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
      • Ana 26/05/2018

        Gracias Vanessa.
        Aceptar que no sé lo que siento y pienso, y que no pasa nada, es un gran alivio.
        Claro, es que yo pienso que los demás esperan que lo tenga claro siempre (pero es que me siento tan abrumada en tantas situaciones…)

        Por ejemplo, cuando a gente cercana le doy mi opinión sobre algo (eso no deja de ser una visión parcial de la realidad; o mejor como tú lo has explicado alguna vez, me parece: la realidad es lo que uno construye, lo que uno ve y siente, todo en base a lo que uno piensa; por eso hay muchas realidades, y válidas todas. No sé si me he explicado bien). Sabiendo eso, podemos considerar que no hay verdad absoluta. Entonces, si doy mi opinión y alguien cercano me hace ver que estoy equivocada no me tengo que avergonzar si esa visión nueva yo no la conocía. Puedo tener en cuenta si lo que está aportando esa persona a mi me sirve ( y repito; si me sirve, no tengo que avergonzarme por no haberlo visto yo. Pero me cuesta hacerlo en la práctica. En realidad me siento ridícula y dudo de mí. Pienso que no me pueden querer así, tan equivocada como me muestro y tan ignorante).
        También me duele porque es gente cercana y me hablan como si tuviesen la verdad absoluta. ¿Cómo afronto mi dolor? ¿Cómo cambio mi actitud para que no me duela?
        Guardar la distancia psicológica que necesito es lo que me cuesta hacer. Y esto impide que sea capaz de acercarme a otras personas que quizá sí me puedan querer, y demostrármelo, con hechos y con palabras.

        No sé si te ha ayudado mi explicación Vanessa.
        Gracias por leerme.

        Un saludo.

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 27/05/2018

          Efectivamente, si tienes una opinión sobre algo y otro te ayuda a ver su realidad y eso hace que tú cambies de opinión, no tienes que avergonzarte por ello. Ni por no saberlo antes, porque nadie lo sabe todo y lo valiente es reconocerlo. Ni por cambiar de opinión, que también es algo que dice mucho de una persona, esa apertura al cambio.
          Si hay alguien que te habla como si tuviese la verdad absoluta, es lógico que no te sientas bien. No pasa nada, recuerda que eso es suyo, que no tiene nada que ver contigo. Si te apetece le puedes decir cómo te sientes con su forma de hablarte, hay personas a las que les harás un gran favor porque tal vez no se estén dando cuenta. Y si no, al menos recuerda que puedes sentirte bien independientemente de cómo te hable esa persona. Es un camino, Ana, poco a poco…
          Un abrazo,
          Vanessa

          Responder
  25. Brian 31/05/2018

    Hola,
    Veo que esta publicacion es bastante reciente. Soy alguien con baja o nula autoestima, vivi la mayor parte de mi infancia en un hospital por problemas de asma, y a eso hay que sumarle la sobreproteccion de mis padres. Creci casi sin tener identidad, un tipo introvertido, espiritual y de pensamientos profundos, silencioso, incapaz de ver a los ojos a otros, sin amigos a excepcion de los de primaria. Me acostumbre a la soledad, puedo decir que me desgasta estar rodeado de gente, creo que tengo habilidad social pero no sé usarla, pensando que era el único, así que busque en internet hace unos 6 años. Encontré todo esto sobre autoestima, y empece a cambiar, quite mi ceño fruncido, puedo mirar a los ojos y tener una conversacion más o menos. Tambien mi forma de caminar y vestirme, empecé todo lo relacionado con el fisicoculturismo. Soy alguien un poco más seguro, aunque sigo siendo introvertido y no me parece que sea algo malo. Encontré mucha gente que intento hacerme como ellos a la fuerza,y otros que me aceptaron como soy y ayudaron a integrarme. Hace un tiempo empece a ir con una psicologa, ha pasado cerca de un año y en una charla me dijo que soy alguien demasiado tenso, y es verdad, es como si mis musculos se endurecieran, a veces siento hormigueos en la cara. Hace unos meses, sé que fue por empezar otra vez la preparatoria, sentía hormigueos en los parpados. Luego pasó y hace unos dias empezó al lado de la nariz, cerca de los pomulos. Sé que son los nervios de exponerme a otras personas, soy alguien que piensa demasiado y habla poco. Cuando se lo conté me dijo que me falta autoestima, y ahora estoy tratando de entender cómo conseguirla, sé que es queriéndose a uno mismo, sin dejarce pisar, pero también es necesario que deje de importarme lo que piensan o digan los demás. Y por mas que lo niegue sé que inconcientemente siempre estoy pendiente de si hablan de mí. Me encuentro atrapado en esta situación de no saber como seguir adelante sin temor a lo que digan otros. Creo que en parte se debe a que, al no hablar, escucho demasiado. A la minima señal me siento alterado, atacado, ahora estoy en preparatoria, aprendi de mis errores el año pasado y estoy mas preparado. También estoy interesado en meterme en teatro, sé que me ayudará mucho, y va a marcar un cambio poder liberarme de esa busqueda de aceptación. Perdón por escribir tanto, esto es algo que necesitaba hacer, lo pienso de vez en cuando. Ahora si hasta luego, te deseo suerte y agradezco que existan personas como vos, que sin obligacion hacen este tipo de cosas.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/06/2018

      Hola Brian,
      Muchas gracias por compartir. Es maravillosa tu historia de superación, felicidades. Confía en que estás en el camino, sigue comprendiéndote, aceptándote y aprendiendo a quererte. Con la ayuda de esa psicóloga seguirás dando pasos para llegar a donde necesitas.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  26. Alma 03/09/2018

    Hola! Te acabo de descubrir, te cuento, a ver si eres capaz de iluminarme.

    Vivo en un pueblo muy pequeño donde todos nos conocemos y hace dos años tuve un problema laboral muy, muy serio por un error muy grave mío en una situación de arrebato con mis exjefes, de lo cual estoy arrepentidisima y he pagado con mucho dolor y lágrimas, y vivo con miedo a que la gente lo sepa.

    Esto me ha traumado gravemente y ha acentuado mis problemas, que son los siguientes.
    Necesito aceptación de todo mi entorno, me preocupo muy en exceso de lo que dirán o pensarán de mí. A la par creo que soy dependiente (aunque lo he mejorado muucho en los últimos tiempos y veo que puedo).
    Espero demasiado, o espero lo que yo doy o lo que yo haría y me disgusto constantemente. Siempre me embajono, me falta carácter, ser capaz de pasar de todo.
    Cuestiono y releeo conversaciones buscando mis fallos y es una tortura vivir así.
    Tengo motivos de felicidad para tirar para adelante, como mi pareja y que recientemente he aprobado unas oposiciones.
    Pero lo malo hace mella muy de vez en cuando y me hunde y soy un ser muy social por lo que necesito estar bien con todo mi entorno y con mi conciencia.

    Ya ves, estoy echa un cuadro.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 05/09/2018

      Hola Alma,
      Muchas gracias por compartir. Creo que lo primero sería un trabajo de aceptación de ti misma y de ese error que dices que cometiste. Nos somos perfectos, todos cometemos errores, y no podemos pretender no hacerlo. Todo camino hacia el amor a ti misma pasa por comprenderte y perdonarte por ello.
      También pienso que las cosas que nos pasan son las que nos tienen que pasar para convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos. Es decir, que el Universo nos guía y nos regala situaciones para que crezcamos con ellas. Después nosotros elegimos si aprovecharlas o no.
      Yo te animaría a hacer un proceso para mejorar tu autoestima y la aceptación de ti misma, que están muy relacionadas con todo eso que comentas que te pasa en tus relaciones. Si quieres hacerlo conmigo puedes rellenar este formulario. O si no busca a un profesional con el que te sientas cómoda. No eres un bicho raro y lo que te pasa nos ha pasado a otras personas también. Lo importante es que sepas que puedes cambiarlo :-).
      Un cariñoso abrazo,
      Vanessa

      Responder
  27. Mara 07/03/2019

    No encuentro mi sitio. No sé qué camino seguir. Da igual lo que haga que todo se lo toman por el lado malo. Pero luego dicen que soy una niña muy buena.
    Confío en amigas que por detrás cuchichean entre ellas y dan sus opiniones negativás de mis actuaciones. Aún no se lo que es darme ánimos, después de tener que divorciarme porque mi marido estaba con otra chica a los 6 meses de casarnos.
    Creo que esto ha afectado mucho a mi autoestima y cualquier chico que me dice cuatro cosas me las creo y la cago.
    Al divorciarme he tenido que cambiar toda mi vida, dejar la ciudad donde vivía y dejar mi trabajo, que me encantaba.
    Siempre he hecho lo que he querido, pero al volver al pueblo, la gente crítica e inventa y me está afectando más de lo que pensaba.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 16/03/2019

      Mara, entonces tal vez necesites trabajar en ti, en recuperar tu autoestima dañada, el volver a hacer algo que te ilusione y en rodearte de personas con las que te sientas a gusto. En definitiva, en ser tu mejor amiga y darte lo que estás necesitando en este momento.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  28. Mercedes 03/10/2019

    Te conoci hace poco tiempo.
    Naci en una familia en la que se me maltrató psicologicamente; aunque mis necesidades físicas estuvieron cubiertas. Elegí parejas que valían mucho menos que yo porque los hombres que valían los etiquetaba como infinitamente superiores a mí y si alguien me quería me parecía estar en una nube, haber conseguido lo mejor del mundo… y luego me salían ranas.
    Con mis hijos fui demasiado permisiva al principio: no quería que sufrieran como yo. Luego me di cuenta de que ese no era el camino y tomé otra dirección, lo que me llevó a enfrentarme con su padre, mi familia política y mi familia de origen: son todos muy permisivos y todo lo arreglan malcriando, no poniendo limites, dándoles dinero y poniéndome a mi como la mala porque tengo normas.
    Resumiendo: mis hijas son buenas personas, pero también tienen problemas de autoestima; mi hijo ha copiado lo peor de su padre y de mí y no se molesta en tener una relación normal conmigo; protege a su padre porque… «es más débil que yo, que soy fuerte y no necesito a nadie». Es posible que busque a su padre ausente, el que nunca se mojaba en nada. Le he bloqueado en el whasat porque ya no soporto más su juego de… te escribo unas frases de vez en cuando, te digo lo que quieres oir, pero luego… nada. Estoy abierta a hablar con él, a verle, pero no a aguantar gilipolleces y desprecios.
    No tengo a nadie prácticamente, porque descuidé mi vida social: estuve unos años en otro lugar por los problemas que surgían con mi ex, el padre de mis hijos, y a la vuelta estaba más sensible, o susceptible; me costaba hacer amistades y también sentía que no encajaba demasiado: si alguien conocía mi vida les resultaba extraña; familia alejada, hijos problemáticos… He pasado año y medio, después de mi segundo divorcio, viviendo sola, sin ninguna relacion con nadie excepto en el trabajo; y cuando intento abrirme al mundo no sé qué narices hago que o me paso o no llego. Me explicaré: si me comporto amablemente (me consideran buena persona), resulto invisible… siempre atraigo a alguien que parece que necesita meterse conmigo, respondo, y sólo consigo el rechazo del resto del grupo.
    La psicologa a la que fui considera que si no tomo antidepresivos es que no tengo interés en avanzar: no los tomo porque con ellos duermo peor, algo que es básico para mí, que trabajo a turnos y tengo problemas con mis ritmos de sueño. Y porque no confio en el psiquiatra que me los recetó, porque quiso convencerme de que si tengo problemas familiares, la´responsable soy yo, porque… «si tantas personas no están de acuerdo conmigo en la educación de mis hijos, por ejemplo, lo más normal es que la que esté confundida soy yo», así que soy una dominante.
    Así que mi psicóloga llegó a la conclusión de que si no iba al psiquiatra y tomaba antidepresivos, no quería curarme. Y que si no cambiaba mis turnos para ajustarme a sus horarios, pues que tampoco tenía interés…aunque al comienzo ya hablamos de los turnos y de que yo me adaptaría a lo que la quedara libre.
    Total, que sigo intentándolo: me he apuntado a varias actividades porque me gustan y para conocer gente.
    P.D. Ayer coincidí en el autobús con un compañero de unas clases anteriores: yo fui la que le saludé, la que le hice un par de preguntas; cuando llegó a su parada se marchó sin decir adiós. Por la tarde coincidi con otro en una presentación: yo le saludé, le hice un par de preguntas, etc…y cuando acabó, se levantó y se marchó. Sin decir ni adiós, por supuesto. Con los dos he salido varias veces a hacer prácticas en la calle varios días…. debo llevar escrito en la cara apestada o alguna cosa así.
    ¡Gracias por leerme! Espero escribir dentro de un tiempo que las cosas van mejor.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 08/10/2019

      Hola Mercedes,
      Muchas gracias por compartir. Me alegro de que quieras hacer para que las cosas vayan mejor. Yo también creo que dormir es importante, y que si algo no te funciona simplemente se trata de probar otra cosa diferente. ¿Por qué no pruebas con otro psicólogo diferente? Hay profesionales maravillosos que estoy segura de que pueden acompañarte a conocerte y comprenderte mejor, para mejorar también tus relaciones con los demás.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados como *



Únete a los más de 20.000 suscriptores, ¡con regalo incluido!

Apúntate GRATIS y descárgate ahora la guía “Los diez pasos clave para mejorar tu autoestima”.

No te enviaré nada de spam y puedes darte de baja cuando te apetezca

Los post más leídos

¿Quieres trabajar conmigo?

Rellena este formulario para tener una sesión de valoración gratuita”.

¡Hey!

no te vayas sin tu regalo

¿Quieres empezar a confiar en ti, sentirte segura y disfrutar de tu vida y de tus relaciones?
Apúntate gratis y llévate la guía “Los diez pasos clave para mejorar tu autoestima” de regalo.

¡SÍ, QUIERO!