Diez claves para saber si una relación de pareja funciona (o no)

Saber si una relación de pareja funciona - pareja

¿Cómo se sabe si una relación de pareja funciona?

¿Cuáles son los requisitos imprescindibles en una relación sana?

¿Qué es lo que indica que una relación de pareja va bien?

Me lo preguntáis muchas personas, y creo que es una duda muy frecuente cuando tienes pareja.

Así que aquí tienes diez claves para saber si una relación funciona, o no. En mi opinión, y sin ninguna duda, todos estos puntos son indispensables para afirmar que una relación de pareja está siendo sana y funciona.

Cuando una relación de pareja funciona…

1.No tienes dudas sobre la otra persona ni sobre la relación.

Si tienes dudas, empezamos mal.

Cuando estás bien con alguien, no tienes dudas. Puede haber momentos en los que pase algo y no estéis tan bien, pero no piensas en dejar la relación, no piensas que tal vez no sea la persona apropiada o que estarías mejor sin esa persona. Cuando empiezas a dudar, es que te está faltando algo que es importante para ti.

Si son dudas sobre la relación puede ser que hablándolo con la otra persona y poniendo los medios, lo que sientes se solucione. Por ejemplo, si sientes que pasáis demasiado tiempo juntos, o demasiado poco, lo habláis, llegáis a acuerdos y se producen cambios, puede ser que dejes de sentir esas dudas.

En cambio, si son dudas sobre la persona, en mi opinión siempre es señal de que la relación no funciona.

2.La relación es fácil, fluye.

Cada uno le hace las cosas fáciles al otro y la relación no es un problema a resolver ni un reto que afrontar. Es como bailar juntos, uno echa el pie hacia adelante y el otro hacia atrás. Vamos al mismo ritmo, yo lo hago fácil para ti y tú para mí. Yo cedo por ti y tú cedes por mí. Y el resultado es que siento que es fácil.

Cuando hay sufrimiento, cuando hay una sensación de lucha, cuando hace falta esforzarse mucho para que la relación vaya bien, es que no funciona.

Si estás haciendo algo y no disfrutas ni estás presente porque tu mente está obsesionada pensando en el otro, en qué hacer para que vaya bien, en cómo entenderos, es que no funciona.

Si a la relación hay que darle muchas vueltas en la cabeza para que funcione, es que no funciona.

Y si cuando no estáis juntos le echas de menos y cuando estás con él sientes que es muy difícil, pero te da pánico que eso se termine y vuelves a esforzarte para que vaya bien, sin ninguna duda la relación no funciona y lo que la sostiene es un enganche.

3.Te sientes segura en la relación.

Cuando una relación funciona tu pareja te aporta seguridad. Estás segura de su amistad, de sus sentimientos y sabes que te va a apoyar siempre que lo necesites. Eso hace que confíes en esa persona y que confíes en la relación.

En cambio, cuando algo de esto falta, cuando no te cuida, ni te apoya, ni se comporta como tu mejor amigo, cuando hay conductas ambiguas que te hacen sentir insegura, se rompe la confianza.

Si no te sientes querida, ni valiosa, ni importante para el otro, no puedes sentirte segura.

Si esa persona te miente, te sentirás insegura y eso generará desconfianza, por más que después te cuente mil excusas.

Si esa persona no está ahí cuando la necesitas, te sentirás insegura y eso generará desconfianza, por más que después te lo razone.

Si te molesta algo, se lo dices y el otro se enfada y te deja de hablar, te sentirás insegura, y eso también te generará desconfianza.

Sentirte segura en una relación, además de tener que ver con tu propia autoestima, es la consecuencia de los actos del otro. Y esa seguridad es lo que va construyendo la confianza, lo mismo que la inseguridad la destruye.

4.Te sientes querida por tu pareja.

Cuando una relación funciona sientes que esa persona te quiere. Por cómo te trata y por cómo se comporta, no tienes ni la más mínima duda de ello.

Aunque esa persona no sea muy cariñosa, tú sientes su afecto. Sientes que te cuida, que te tiene en cuenta, que se preocupa de que estés bien.

Y no me refiero a que te lo diga con palabras, a que te repita mil veces cuánto te quiere o lo importante que eres para él. Las palabras pueden ser un estupendo complemento, pero no son lo que demuestra el amor. El amor está en los actos. Y cuando una persona te quiere lo sabes por sus actos. Miras su comportamiento y no tienes la más mínima duda de que es el de alguien que te quiere.

Eso sí, con las palabras también te demuestra que te quiere por cómo te habla, porque te trata bien, te refuerza, te reconoce y no te juzga ni te critica.

Si en una relación te estás preguntando si el otro te quiere, malo.

5.Te puedes comunicar libremente con tu pareja.

Puedes ser transparente y honesta, puedes decir lo que sientes y lo que piensas. Y el otro te escucha y te respeta.

Ambos os interesáis por el otro y por sus necesidades, y sabéis lo que le importa, le ilusiona y le preocupa.

Podéis hablar de cualquier cosa y no tienes que reprimirte o que callarte algo que es importante para ti.

Y cuando uno de los dos necesita hablar de algo, el otro se esfuerza por entenderle. Llegáis a un acuerdo y el tema se zanja.

Es decir, en una relación sana las discusiones y los problemas se tratan desde la empatía y el respeto. Hablas con el otro, aceptas que pueda pensar diferente, os comprendéis y llegáis a un acuerdo con el que los dos os sentís bien. Unas veces cede más uno y otras veces cede más otro. Y ya está, se acabó, se cierra el tema y te quedas en paz.

En cambio, cuando una relación no funciona, uno de los síntomas es que siempre estáis discutiendo por los mismos temas.

En cualquier relación sana ha de haber discusiones (si nunca las hay, es señal de que alguien se está adaptando a alguien y autoanulándose). Por supuesto que es normal que haya desacuerdos y que se discuta para resolverlos. La clave es que tengas la sensación de que la comunicación es fácil, que llegáis a un acuerdo y el tema queda resuelto. No es algo recurrente que sale una y otra vez.

6.Tu pareja, y en consecuencia la relación, te aporta bienestar.

Cuando piensas en la relación conectas con un sentimiento positivo, de alegría y de paz. Incluso, aunque haya otras áreas de tu vida que no funcionan, la relación es como tu refugio, ese lugar donde te sientes bien.

Sientes que tu vida avanza y que te estás moviendo hacia tus objetivos, y de ninguna manera tu relación de pareja supone un obstáculo hacia ellos. Al contrario, sientes que tu pareja te apoya y te anima en tus metas.

En cambio, cuando una relación no funciona, entre el desgaste de energía que eso supone y lo mucho que se debilita tu autoestima, ni te pones objetivos ni avanzas hacia nada.

Te sientes desmotivada, cansada, triste, sin ganas, amargada, agotada, sin energía… Te sientes perdida, incapaz de conectar con la ilusión y, en muchas ocasiones, no te reconoces. Te recuerdas como eras antes y te preguntas qué te ha pasado, donde está aquella que eras. Y te sientes triste, muy triste.

7.Quieres a la persona como es, y esa persona te quiere como eres.

Ni tú tienes que cambiar para que el otro se sienta bien, ni el otro tiene que cambiar para que tú te sientas bien.

La relación funciona así, siendo los dos tal y como sois.

Puede haber una conducta de tu pareja que te guste menos, pero no la criticas ni necesitas que la cambie.

Y lo mismo al revés: sientes que tu pareja te acepta y te quiere como eres y que puedes ser tú sin miedo a que haya un conflicto o una discusión.

Es decir, ambos os queréis y os aceptáis tal y como sois. Si no fuera así, y de esto ya te he hablado, no estaríais juntos.

Es decir, cuando no te gusta cómo es tu pareja o como te trata, cuando necesitas que cambie algo para sentirte bien, y cuando tienes que esforzarte una y otra vez por aceptarle como es, la relación no está funcionando.

8.Los dos tiráis de la relación por igual.

Para que una relación funcione cada uno ha de poner el cincuenta por ciento de la relación. Unos días pondrá más uno y otros el otro. En unas cosas puede dar más uno y en otras el otro, pero la sensación al final es que hay un equilibrio.

Es un dar y recibir en el que ninguna de las dos partes siente una carencia.

Yo recibo lo que es importante para mí y tú recibes lo que es importante para ti.

En cambio, cuando hay una carencia, cuando echas en falta algo una y otra vez, es porque hay algo que es importante para ti y que no estás recibiendo. Si no fuera importante para ti lo habrías aceptado y no seguirías pensando en ello.

9.Tu pareja comparte tus valores más importantes.

Nuestros valores marcan nuestra manera de vivir y de estar en el mundo, y por eso es fundamental que nuestra pareja los comparta, al menos la mayoría, y sí los más importantes.

Por ejemplo, si para mí el compromiso es un valor muy importante y mi pareja no se compromete con nada ni cumple su palabra, será difícil que me sienta bien a su lado.

Si para mí la libertad y tener mis espacios es importante y mi pareja quiere que estemos siempre juntos y no quiere que haga cosas por mi cuenta, será difícil que me sienta bien a su lado.

Si para mí la cooperación es importante y mi pareja va siempre a lo suyo y no colabora, ni ayuda a otros, será difícil que me sienta bien a su lado.

Imagínate a una persona muy alegre y entusiasta, ¿crees que se sentirá bien con una pareja que tenga un carácter depresivo, apático y triste?

Ahora imagínate a una persona que valore mucho la humildad, ¿crees que se sentirá bien con una pareja que cree que lo hace mejor que nadie y que siempre tiene que quedar por encima?

Lo mismo que alguien para quien la pasión y el sexo sean un factor importante en la pareja, necesitará tener una vida sexual que le satisfaga (no por más o por menos, no por “lo que debería de ser”, sino con lo que esa persona se sienta satisfecha).

Recuerdo a una coachee que tenía la integridad entre uno de sus principales valores, y se enteró de que su pareja había estafado a dos socios. A partir de ahí dejó de admirarle. Y donde no hay admiración, no puede haber amor.

Lo mismo que alguien que valore mucho la empatía y la comprensión se sentirá mal al lado de alguien que nunca se pone en el lugar de los demás y que tiene conflictos con todo el mundo.

10.Tu pareja, de ninguna manera, te hace daño.

En el amor no todo vale. Hay condiciones indispensables que han de cumplirse siempre, sin excepción, y una es que no nos hagamos daño.

Es algo que no hace falta decir, que se sobre entiende: tú no me vas a hacer daño a mí y yo no te voy a hacer daño a ti.

No nos haremos daño ni con las palabras ni con el comportamiento, porque siempre estarán impregnados de bondad.

En una relación sana sé que nada de lo que yo haga te hará sentir mal y nada de lo que tú hagas me hará sentir mal.

Y que si un día, sin querer y porque todos somos humanos y cometemos errores, algo de que lo yo haga te hace daño, me dolerá a mí tanto como a ti.

Si no fuera así, sin duda será señal de que nuestra relación no funciona.

¿Se cumplen estos puntos en tu relación de pareja, actual o pasada? ¿Crees que hay algún otro indicador que sea importante para saber si una relación funciona? Me encantará que compartas tu opinión en los comentarios aquí debajo, prometo responderte.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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18 comentarios

18 comentarios
  1. Natasha 09/04/2020

    ¿Qué pasa si, en mi caso, siento que algunos puntos se cumplen, pero otros no?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 09/04/2020

      Hola Natasha,
      En mi opinión los diez puntos son necesarios para afirmar que una relación funciona. No sé exactamente cuáles sientes que se cumplen y cuáles no, pero a mi manera de verlo ninguno de ellos habría de faltar en una relación sana.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  2. Pilar 09/04/2020

    Felicidades Vanessa!! Es un gusto leerte como siempre y no puedo estar mas de acuerdo con esos diez puntos que comentas. Supongo que por eso estoy soltera de por vida jjjjj

    Un abrazo fuerte y ánimo

    Responder
    • Edu 09/04/2020

      Esencial amarse a uno mismo y conocerse antes de proseguir y querer construir de verdad una relación sana. El respeto, la educación, los valores, en realidad son la base de los puntos anteriores. Pedir o tener expectativas irreales sin mirarse previamente y causar dolor no llevan a nada positivo nunca.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 10/04/2020

        Hola Edu,
        Muchas gracias por compartir. Muy de acuerdo contigo en la importancia de conocerse y amarse a uno mismo para poder construir una relación sana.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/04/2020

      Hola Pilar,
      Hay relaciones de pareja maravillosas en las que se cumplen los diez puntos del post, sin ninguna duda. Si quieres estar soltera porque así lo decides, estupendo. Pero que no sea porque creas que la relación sana no existe, porque sí existe.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. Mila 09/04/2020

    Hola Vanessa, eres fantástica y es un regalo poderte leer.
    En mi caso, fallan muchos puntos y aún así pienso que si yo soy la culpable, o que han pasado tantos años que me he acostumbrado a esta relación… y tengo miedo si un día pongo fin a la misma.
    Son muchos sentimientos juntos.
    Mil gracias por todo y un abrazo fuerte.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/04/2020

      Muchas gracias, Mila. La culpa, la normalización de lo que vivimos y el miedo son tres de las causas por las que no nos separamos cuando habríamos de hacerlo. Tengo pendiente escribir un post sobre eso, espero que te sirva.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  4. Isabella 09/04/2020

    Hola Vanessa!
    Me encanta leerte, soy de Colombia.

    Hace un día terminé mi relación de pareja, la cual era sumamente inestable y ahora que leo todos estos puntos me doy cuenta que no se cumplía ninguno.
    Estaba con una persona egoísta que buscaba siempre ofenderme y criticarme. Tanto así que se alejó sin decir nada y si no le pido explicación ni la da. El caso es que su explicación fue que no siente amor por mí y que lo siente.

    El problema es que desde hace 3 años hace lo mismo, termina la relación con esos motivos, pero a los días vuelve y yo vuelvo por ser inocente.
    Afortunadamente eso ya terminó y espero no vuelva a buscarme porque no entendería el por qué buscar a una persona por la que no siento nada.

    Saludos!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/04/2020

      Hola Isabella,
      Muchas gracias por compartir, me alegro de que te haya gustado el post. Creo que la pregunta que deberías hacerte no es porqué vuelve él si ya no siente nada por ti, sino porqué vuelves tú con una persona que te ha dicho y demostrado que no te quiere. En mi opinión, aquí está la clave para que no sigas perdiendo tu dignidad y tu autoestima y empieces a avanzar hacia adelante, dispuesta a estar con alguien que te demuestre que te merece. Tu ex pareja puede estar enganchado o no saber estar solo, y eso le puede durar toda la vida, o hasta que tenga a otra. Lo importante es cuando decides pararlo tú.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  5. Pam 13/04/2020

    Hola! Yo hace un par de días que tuve una discusión con una pareja con la que llevaba poco tiempo de conocernos. Hemos tenido una discusión por teléfono (esta es la tercera vez que discutimos y siempre he cedido yo y me he callado para no aumentar el enfado). Aclaro que el tema de la pelea era algo trivial y en ningún momento lo insulté. Creo que en mi caso lo que no se cumple es el punto 5. No puedo decirle lo que siento ni expresarme libremente acerca de lo que me molesta de él. El por su parte se siente el ofendido y en vez de intentar apaciguar las cosas lo que me provoca es mas enfadado, con su actitud y sus frases hirientes y controladas. Justamente él me dice que soy yo a la que no le gusta que le digan las cosas… Le terminé diciendo que teníamos caracteres incompatibles y que igual ya no tenía sentido seguir en contacto. El se lo tomó muy mal. De acuerdo, yo igual fuí muy radical pero durante la discusión me sentí que mis respuestas eran nulas para él y me hizo sentir poco coherente, torpe y poca valorada, no con sus palabras sino con su actitud, sus frases y su comportamiento frío y tranquilo, y que yo tenía la culpa de toda la pelea que se había montado. El caso es que siento que con él debo medir lo que digo y elegir bien las palabras para que no me tergiverse y ya voy atenta y con cierto miedo, así que me bloqueo. No sé si me estoy explicando pero el caso es que parece que fue todo un error contarle como me hacia sentir (le dije que me hacia sentir presionada y que tenía que medir lo que le decía) y lejos de querer arreglar las cosas y tranquilizarlas se enfureció el más que yo. Al día siguiente le contacté de nuevo para intentar suavizar las cosas y le pedí disculpas por mi reacción, que igual fue algo exagerada y en caliente dije cosas que no debía. Yo ya estaba más tranquila y le pregunté como estaba. Resumiendo: me mandó a coger aire y se despachó a gusto acerca de mi mal caracter y mis posibles «traumas» y más cosas que me dijo con mucha ironía. Habló de mi reacción desproporcionada y, bueno, me pasó unos mensajes que me dejó más escachada de lo que ya estaba. Intención de arreglar las cosas no tenía. Y bueno, ahora estoy aquí sintiéndome culpable y pensando que si hubiera dicho otra cosa, si hubiera controlado mi carácter, si no hubiera sido yo misma… pero si tengo claro que algo de razón yo también llevaba en la discusión y eso él no lo va a reconocer porque parece que lleva un halo de sabiduría y superioridad en todo lo que dice. En fin, ya se me pasará el disgusto. Pero si me he quedado pensando si es que tengo un problema conmigo misma (como él me dijo al día siguiente) o es que no doy con la persona correcta para mí…
    ¡Gracias por leerme y aprovechar para desahogarme!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 14/04/2020

      Hola Pam,
      Muchas gracias por compartir. Te explicas muy bien. Y no tienes que sentirte culpable por expresar lo que piensas y lo que sientes. Al contrario, estás en tu derecho como persona, y cuando alguien intenta lastrarte ese derecho puede ser manipulación. Te dejo este post para que veas si te sientes identificada al leerlo.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
      • Pam 14/04/2020

        Gracias por tus palabras Vanessa! Y sí, me he sentido identificada en el post que me has enviado.
        Una pena que hayan pasado las cosas de esta manera pero visto lo visto, es lo mejor para ambos.

        Besos y sigue escribiendo!! Ayudas a muchas personas. Mil gracias.

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 15/04/2020

          Muchas gracias, Pam. Me alegro de que te haya servido.
          Besos y sonrisas para ti,
          Vanessa

          Responder
  6. Marcia 16/04/2020

    Llevo casi 20 años con la persona que elegí como pareja y de los puntos que vi, en casi todos veo que esto no funciona. Para mí es que él no se quiere y es incapaz de querer a los demas. Entendí hace tiempo que su prioridad son los amigos y el alcohol y aun así pensé en que podía cambiar, pero ya estoy muy cansada para seguir en esta mentira.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 17/04/2020

      Muchas gracias por compartir, Marcia. Es muy importante lo que dices, de lo que te estás dando cuenta, felicidades. Te deseo lo mejor en tu camino.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  7. Maria 12/06/2020

    Hola!
    He encontrado esta página por casualidad y me encanta todo lo que leo. Me gusta lo fácil que resulta leer lo que escribes, los temas que tratas y la lógica aplastante que usas. Muchas cosas que me pasaban por la cabeza al discutir con mi pareja las he podido leer aquí. Sabía que todo era más sencillo de lo que parece. Ya he compartido algún post con buenas amigas y con mi pareja. El dice que el puede aceptar mi «pachorra» mientras mi «pachorra» no le suponga a él más trabajo. Si no recojo todo cada día (con un niño de 1 año por casa) eso a él le supone recogerlo por la noche al llegar a casa. Me dice que no puede vivir en el desorden. A mí un poco de desorden no me molesta (y eso que ahora no soy la mitad de desordenada que era antes de conocerle…)

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 16/06/2020

      Hola María,
      Muchas gracias por tus palabras y por compartir mis post, me alegro de que te resulte fácil leerme y que te guste cómo escribo.
      Lo que comentas parece un caso de llegar a acuerdos que ambas partes cumplan y con los que los dos os podáis sentir bien. Si el único problema es ese en mi opinión se trata de poder hablar para resolverlo de una forma satisfactoria para los dos. O que, aunque uno ceda más en esto, se compense de alguna forma con otro aspecto en el que el que ceda sea el otro.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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