Quince claves para que una relación de pareja funcione

Relación pareja funcione - pareja de espaldas

Cuando se habla de amor la mayoría de las personas nos quejamos de que no nos quieren, de que no nos sentimos queridas, de que nuestra pareja no nos sabe querer.

¿Alguna vez has escuchado a alguien decir que no sabe querer a su pareja? Seguro que no…

Pues en mi opinión, hay veces en que el problema detrás de todas estas quejas no es que no nos sepan querer, sino que somos nosotros quienes no sabemos querer.

En primer lugar, a nosotros mismos, porque no hay amor de pareja posible si cada uno de los miembros no se ama primero a sí mismo.

Y, en segundo lugar, no sabemos querer al otro porque tenemos un montón de miedos y de creencias irracionales que contaminan nuestras relaciones de pareja.

Ya te conté en otro post cómo aprender a querer de una forma sana. Pero varias personas me han pedido que siga profundizando en el tema y esta vez me gustaría contarte quince claves para que una relación de pareja funcione.

Y voy a hacerlo desmintiendo muchas de esas creencias equivocadas que todos tenemos sobre el amor.

Ojo, no aceptes ninguna de las ideas que voy a plantearte como una verdad absoluta. Recuerda que nada sirve para todos. Y si eso es aplicable en las personas, como seres individuales, con mucho más motivo en las parejas. Porque cada pareja es la suma de dos personas, de dos individualidades únicas que al unirse forman una realidad aun más compleja y más única si cabe. Así que duda de todo, también de lo que vayas a leer aquí, y comrpúebalo por ti misma.

Aclarado esto, aquí tienes quince claves para que una relación de pareja funcione:

1.La relación perfecta no existe.

Las relaciones de pareja no son como eso que nos cuentan las películas de Disney que tanto daño nos han hecho a algunos. No son cuentos de príncipes perfectos que se enamoran de princesas preciosas y viven historias en las que todo parece fácil y sencillo, en las que si tú quieres te quieren y en las que el amor siempre gana.

2.La persona perfecta tampoco existe.

De la misma manera, las personas ideales no existen. Si estás buscando a alguien perfecto para que sea tu pareja, no encontrarás a una persona que cumpla al 100% todo lo que deseas. O, si la encuentras, será en un estado de enamoramiento irreal, del que saldrás en cuanto se te caiga la venda.

Ese precisamente es uno de los motivos de que haya personas que nunca pasan de los dos o tres años de relación. Porque justo cuando comienza la relación real, la que no tiene nada que ver con lo que Disney nos vende, es cuando uno de los dos se da cuenta de que “ya no está tan enamorado como al principio”.

Y es que el amor es lo que viene justo después de eso…

3.En el amor no vale el “darlo todo por el otro”.

¿Alguna vez has visto ese programa de la tele en el que las personas se citan para cenar juntas en busca de una posible pareja? Casi todos los días sale alguien diciendo “yo en el amor lo doy todo por el otro y me entrego al cien por cien, pero casi siempre me acaban haciendo daño”.

Y, ¿sabes qué? Lo que duele en esos casos no suele ser tanto lo que el otro te hizo, sino el hecho de haberlo dado todo, signifique lo que signifique eso para cada persona.

Pero lo más curioso es que lo que damos lo damos voluntariamente, no porque el otro te haya obligado a ello. Así que si no quieres perderlo todo, elige no darlo todo.

4.Quiérete a ti más que a tu pareja.

Hilando con el punto anterior, el primero que ha de quererse y cuidarse es uno mismo. Y darlo todo por ti, no por el otro.

Porque si lo haces así ya no tendrás la sensación de desgastarte con alguien, sino de complementarte. De que con esa persona eres más que solo, y de que no pierdes nada de ti por estar con ella.

Es decir, si quieres que el amor te funcione, quiérete más de lo que nadie te pueda querer y más de lo que tú puedas querer a nadie.

5.El amor no es eterno.

Nada lo es. O sí, pero eso es imposible saberlo, lo mismo que tampoco sabes los años que vas a vivir. Si vivimos a pesar de no saber cuándo moriremos, ¿por qué no amar a pesar de no saber cuándo dejaremos de hacerlo? Es decir, ¿por qué no amar en el presente?

6.El amor hay que cuidarlo (no se cuida solo).

Totalmente cierto eso de que el amor hay que regarlo.

En mi opinión, el estado ideal para que el amor no se marchite sería vivir siempre una relación de novios que se conquistan, que se preparan, que se ilusionan con pequeños detalles…

Que no se relajan, que no dan nada por hecho ni por seguro y que siempre están pensando en el otro y en cómo mostrarle su amor.

Claro que no es fácil, claro que es cansado, pero diría que es la mejor fórmula para que el amor no se agote (si tú tienes otra, te agradecería mucho que la compartieras en los comentarios del final ;-).

7.Si quieres ser feliz junto a alguien, primero has de ser feliz solo.

Hay personas que nunca han estado solas, que siempre han tenido una pareja a su lado.

Y también las hay que esperan a tener pareja para poder ser felices.

En mi opinión, ambos enfoques son igual de dañinos para el amor. Porque el que va buscando que su pareja le haga feliz, seguirá siendo infeliz en la pareja.

Y es que, en la búsqueda de que esa pareja le de aquello de lo que cree carecer, proyectará en ella sus miedos, sus heridas y sus carencias.

Es decir, cada persona ha de completarse y hacerse feliz a sí misma, sin dejarle esa responsabilidad a otro, conociéndose y sanándose para no llevar sus inseguridades a la pareja.

Esa es la manera de saber que has elegido al otro desde el autoconocimiento y la conciencia, que es desde donde se ha de elegir a la pareja.

Porque ya somos seres completos y la pareja no tiene la función de completarnos.

Y porque para ser feliz con alguien primero hay que saber ser feliz sin ese alguien.

8.Tu pareja no es quien te está haciendo infeliz, eres tú.

Lo mismo que la pareja no tiene el poder de hacerte feliz, tampoco tiene el poder de hacerte infeliz.

Y con esto me refiero a cuando creemos que sufrimos por amor, o por desamor, o por las faltas de entendimiento con nuestra pareja.

El sufrimiento es opcional, y tiene más que ver con nuestro diálogo interno, nuestros patrones aprendidos y nuestra manera de interpretar lo que nos pasa que con el amor.

Incluso cuando alguien no satisface nuestras expectativas, éstas eran nuestras y las habíamos puesto ahí nosotros. Si el otro no las satisface, soy libre de irme, y eso es lo que debería hacer.

Cuando alguien no nos da lo que queremos y necesitamos, podemos comunicárselo, pero siempre dependerá de nosotros cómo responder después de eso.

Incluso cuando alguien te traiciona y hace algo que no crees que vayas a poder perdonar… tú eres quien elige seguir ahí.

Todos los hacemos lo mejor que sabemos y que podemos en cada momento, porque todos vamos aprendiendo sobre la marcha.

Aprendemos solos, aprendemos en pareja, aprendemos de la pareja y aprendemos con la pareja.

Y los demás también, por eso también pueden equivocarse. Pero si no eres feliz al lado de alguien, la responsabilidad de seguir ahí es tuya.

9.Si no aprendes a mirar, no serás capaz de ver nada.

Recuerdo a una amiga que, en plena mudanza de su casa, acababa de conocer a un chico. Y se quejaba de lo raro que era porque, de sorpresa, le había llevado cajas para la mudanza. Y, digo yo, ¿no podría ser eso un detalle bonito en vez de una rareza? ¿Cómo nos tapamos los ojos de esta manera cuando no queremos ver?

También se da que muchas veces tenemos a una persona maravillosa a nuestro lado, pero no nos damos permiso para verla. Vivimos esperando que haga algo que no hace, y no valoramos todo lo que sí hace.

Y es que muchas veces hace falta leer dentro de nosotros mismos para entender qué es lo que está fallando…

10.Lo que te pasa en tu pareja también es un espejo de ti… (no del otro).

Como decía en el punto anterior…

Si saltas de pareja en pareja, si nadie es suficiente, si todos te engañan, si siempre terminas con el mismo tipo de persona tóxica… Lo que sea, si se repite, te está diciendo algo de ti.

Por ejemplo, recuerdo a una Coachee que se quejaba de que siempre daba más de lo que recibía de sus parejas. Hasta que se dio cuenta de que, en primer lugar, daba esperando recibir. Y eso no es dar, sino prestar exigiendo que te lo devuelvan.

Y en segundo lugar, comprendió que en realidad estaba dando lo que ella quería que le dieran. Vamos, que no se molestaba en saber qué quería su pareja para dárselo, sino que le daba lo que quería que él le diera a ella. ¡Como si así él fuera a enterarse!

También me acuerdo de otra que era incapaz de mostrarse débil ante su pareja, como si desconfiara de lo que él iba a hacer si sabía eso de ella.

De nuevo, una manera de amar que estaba siendo un espejo de sí misma. Porque si no aceptamos nuestra vulnerabilidad y no dejamos que el otro la vea, siempre nos estaremos relacionando con una máscara, desde nuestro ego. Y el amor entre dos egos no es amor, ni puede serlo.

Y otro caso que me encuentro mucho: quien no se siente merecedor de un amor sano y sabotea de mil formas todas sus posibilidades de encontrarlo, o quien cree que se merece sufrir y, cómo no, termina con personas que le hacen sufrir.

Atención, porque el amor y nuestra manera de querer son un gran espejo de nuestros miedos, nuestras necesidades y nuestra falta de autoestima.

11.Si quieres cambiar a tu pareja, entonces no estás queriendo a tu pareja.

Vamos, que no vale lo de “te quiero cambiar para que seas mejor”.

Si quieres algo, lo quieres como es, y no pretendes cambiarlo para que sea de otra forma.

Así que si quieres a tu pareja la quieres como es, y no le pides o esperas que cambie para ser como tú quieres que sea (otra cosa es que alguien quiera cambiar en algo por su propio bien o por el bien de la relación, pero no que uno quiera cambiar al otro).

Siempre que me encuentro a alguien que quiere cambiar a su pareja me pregunto porque no cambia de pareja y busca a una que tenga eso que la suya no tiene.

Porque querer a alguien es quererle completo como es, y no tratarle como si le faltara algo y tú estuvieras ahí para hacérselo ver.

12.Si tienes el foco en ti, algo falla.

En el amor sano el foco está en la pareja, y cada uno de sus miembros lo muestra desde su actitud y su conducta hacia el otro… Desde lo que hace, desde lo que dice, desde lo que da, desde lo que construye…

En cambio, cuando el amor es un mal amor, el foco está en uno mismo. Y las evidencias pueden ser muchas, entre ellas: el YO quiero que me quieras más, el YO quiero que seas diferente para poder quererte, el YO tengo que sacrificarme por ti, YO tengo miedo a perderte, YO estoy esperando a que tú me valores, el YO no soy suficiente para ti, el YO no puedo dejar de quererte aunque tú no me quieras, el YO me siento obligado contigo, el YO dependo de ti, el YO dejo de ser yo para que me quieras…

Y otra vez que si yo no me quiero te necesitaré a ti para que me completes…

13.La mejor manera de querer es preguntarle al otro (cómo quiere que le quieran).

Es decir, en vez de amar como queremos que nos amen, lo ideal sería amar al otro como él necesita ser amado.

14.El único motivo para estar en pareja con alguien debería ser querer a esa persona como es y querer compartir el camino con ella.

Es decir, el miedo a estar solo, el sentirte mejor con alguien, el depender de alguien o el que todo el mundo tenga pareja no son motivos para estar en pareja.

Además de que no estar en pareja debería ser una opción tan legítima y con buena fama como estarlo. Y para ello estaría bien que dejáramos de mirar a los solteros con más de xx años como bichos raros :-).

15.Y, por último, la pareja es un equipo.

Esta reflexión la tomo prestada de una de mis mejores amigas, que un día me contaba que su relación cambió cuando se dio cuenta de que ella y su pareja eran un equipo.

Es decir, que no estaban compitiendo y que, por lo tanto, no vale el “yo no te doy esto hasta que tú no me des aquello”, “yo hoy no te ayudo porque tú ayer no me ayudaste” o “como tú no hiciste eso que te pedí, yo tampoco voy a hacer lo otro”.

Si te relacionas así con tu pareja, estás haciéndolo desde la competición. Y una pareja es un equipo en el que cada miembro pone su bienestar al servicio de ambos y en el que cada uno acompaña al otro a ser su mejor versión. ¿Cómo iba a ser si no?

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Cuáles crees que son las claves para vivir feliz en pareja? Me encantará que compartas tus reflexiones conmigo en los comentarios aquí debajo.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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16 comentarios

16 comentarios
  1. ROSA 15/03/2018

    Vanessa, qué certera siempre en tus reflexiones!!! Y qué identificada me siento muchas veces con ellas!! Me surgen ganas de hacérselas llegar a alguien que creo también entendería muchas cosas que lo mantienen encerrado en un bucle de reproches, en muchos de los cuales te aseguro que por más vueltas que le doy no consigo ver mi culpa. Ojalá, así podría ponerle remedio. Pero está obcecado y me temo que estamos llegando al límite.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 16/03/2018

      Muchas gracias, Rosa. Me alegro de que te sirva… No sé cuál es tu situación ni quién es esa persona que comentas… Tal vez me equivoque, disculpa si así fuera, pero fíjate de nuevo en el punto 11 ;-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  2. Antonio Rodriguez 19/03/2018

    Hola Vanessa, son muy reales todos estos puntos y además yo añadiría aquel que dice: «pídele a tu pareja lo que necesitas, igual no sabe de tu necesidad».
    Gracias por seguir escribiendo….bye 🙂

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 20/03/2018

      Muchas gracias, Antonio. Totalmente de acuerdo. Es importante saber pedir lo que necesitamos, en vez de asumir que el otro ya lo sabe. Y también preguntarle a nuestra pareja qué necesita o qué le gustaría respecto a algo, en vez de presuponer que lo que quiere es esto.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. Sandra 21/03/2018

    Ojalá hubiese sabido muchas de estas cosas antes de tomar una decisión tan desacertada por mi parte… Quizás, y sólo quizás, tenía a la persona que estaba por mi a su manera y yo no lo vi, yo solo veía la mía.
    Decisiones que destrozan vidas para siempre.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/03/2018

      Sandra,
      Creo que hay muy poquitas decisiones que destrocen la vida para siempre… Por no decir ninguna.
      En cambio, de casi todas las decisiones se puede sacar un aprendizaje que te sirva… Seguramente con tu próxima pareja la relación será distinta gracias a lo que sabes ahora. De eso se trata, de que lo que te ocurre te construya, no de que te destruya.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  4. Salvador 22/03/2018

    Hola Vanessa, sigo tus post y me ayudas mucho con tus reflexiones, así que en primer lugar quiero darte las gracias por tu labor. Respecto del tema que nos ocupa quiero comentar que estoy de acuerdo contigo en la mayoría del contenido que has expuesto, pero quiero plantear algunas preguntas que me hago ¿Por qué no podemos equiparar el amor que se siente por unos padres o unos hijos con el que se siente por una pareja? ¿Si un amor es incondicional e imperecedero, ¿por qué no el otro? Yo creo que, AMOR, no hay más que uno y se siente o no se siente. Creo que para que una pareja funcione, además de todo lo que tú has expuesto, hay que QUERER en la misma medida en que se quiere a unos padres o a unos hijos (con sus lógicas diferencias). Respecto a cuidar el amor, creo que si este es genuino y auténtico, no resulta nada cansado cuidarlo… resulta sencillamente natural. Cuando hay que forzarse a hacer algo, mal vamos. Yo, por la experiencia que vivo día a día, opino que, además de lo que tú has expuesto, para que funcione una relación de pareja, ambas partes deben andar al mismo paso, es decir, deben amar, sentir, respetar, e incluso opinar, de igual manera, tener los mismos valores, tener un alma similar, y eso, por desgracia, no se elige, se da en una pareja o no se da… En fin, que soy un suertudo, que me senté en el pajar y me clavé la aguja.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 23/03/2018

      Hola Salvador,
      Muchas gracias por compartir. En mi opinión son amores distintos, porque las parejas se separan y los padres y los hijos normalmente no… Sabes que tus padres y tus hijos lo serán para siempre y que no van a irse con otros, ni tú tampoco. En cambio, las parejas sí pueden separarse. Tú puedes perder a tu pareja y ella te puede perder a ti.
      Y entiendo que la manera de amar en cada caso es distinta, que no es lo mismo cómo te relacionas de adulto con tus padres a cómo lo haces con tu compañero de vida. Por eso requiere un esfuerzo diferente, según lo veo yo, porque requiere mantener unos vínculos que si no se trabajan se podrían debilitar. En el caso de los padres y los hijos, aunque te lleves mejor o peor, seguirás con ellos. En el caso de la pareja, sin que tenga que ser un esfuerzo que resulte costoso, sino agradable y sincero, sí hay que cuidarlo y mantenerlo.
      Si tienes a tu lado a alguien con quien andas al mismo paso, amas, sientes, respetas, opinas y compartes valores y alma, y sigues sintiendolo así después de mucho tiempo, puedes sentirte muy afortunado. No creo que todo eso sea totalmente necesario, pero es mágico cuando sucede.
      Un abrazo muy grande y gracias por tu fidelidad,
      Vanessa

      Responder
  5. Marta 22/03/2018

    Hola Vanessa, me encantó tu post, como siempre.

    Ya se que esto no tiene nada que ver con lo que tratas en él, pero yo me pregunto, ¿cómo se hace cuando estás enamorada de alguien en silencio y estás hasta obsesionada con esa persona? Ya se que puede parecer infantil, pero es lo que me pasa. Despúes de estar muchos años, trece exactamente, con una pareja, ahora estoy sola, y me he enamorado de un compañero de trabajo. El tampoco tiene pareja, pero no creo que tenga interés en mí. Después de haberlo dejado con mi pareja de toda la vida, siento que he perdido autoestima y ya no me relaciono con normalidad con el sexo opuesto. Y lo que me pasa con este compañero puede ser un reflejo de esto, porque él no me hace ni caso, y yo ahí que sigo, como una idiota pensando en él, no sé que hacer.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 23/03/2018

      Hola Marta,
      No sé cómo se hace, no creo que haya una norma para estos casos que funcione siempre… En todo caso creo que tú has de elegir tu camino. Si yo estuviera en tu lugar, trabajaría mi autoestima para creerme y sentirme merecedora de estar con la persona que yo elija… Hasta ganar la suficiente seguridad en mí misma como para conquistar a ese chico, si es eso lo que quiero. Si tú no crees que él tenga interés en ti, es muy difícil (no imposible) que llegue a tenerlo. Recuerda que lo que crees lo creas ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  6. Nancy 01/04/2018

    Hola,
    Este tema me interesa, el de las parejas. Yo no sé cómo enamorarme, pero me gusta saber del amor… Qué bueno que escribes que a los que ya pasan de edad y no tienen pareja no verlos como bichos raros, que el hecho de tener o no, tener ambas son condiciones aceptables; porque yo ya pasó de los 30, jamás he sabido que es un novio a ciencia cierta, y cuando me critican de mi situación me siento mal, pues finalmente me siento incompetente de cambiar esto pues casi no socializo… Me siento inferior; así que hago lo posible por quererme mucho sin importar mi situación sentimental e ignoro lo que opinen los demás… Gracias por hablar del amor. Aunque no lo tengo, si lo reconozco como es.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 02/04/2018

      Muchas gracias, Nancy. Es importante que tú te quieras y te valores por ti misma, por quien eres, sola o en pareja. Y después, si quieres conocer a alguien, que pongas los medios que estén en tu mano para conseguirlo, por ejemplo buscando opciones para conocer gente.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  7. Sandra 26/07/2018

    Vanessa, es muy real lo que dices, pero hay algo que no veo en los puntos expuestos y que me gustaría saber cómo detectar esas falencias que más adelante y cuando es demasiado tarde nos damos cuenta.
    ¿Cómo saber si la persona que llega a tu vida lo hace con intención de querer formar algo estable o simplemente quiere olvidar a una persona por medio de nuestro cariño? Te comento esto porque diría que casi el 70% de mis relaciones inician con algo bonito, llegan palabras como “contigo he vivido cosas que nunca había vivido”, “nadie me ha querido como tú lo haces”. pero después de un tiempo te diría como un mes o dos meses algo pasa en esa persona. Empiezo a averiguar que es lo qué pasa y me entero de que esa persona volvió con la ex. Entonces si quisiera saber de qué manera uno puede saber o con qué señales uno puede darse cuenta con qué intenciones llega esa persona a nuestra vida, si es por el interes y decisión de iniciar algo nuevo o simplemente quiero buscar a alguien para olvidar a otra persona.
    Personalmente pienso que un clavo jamás puede sacar otro clavo y que ese es el peor error de uno como mujer, querer que esa persona olvide a su viejo amor por medio de nuestro cariño, ¡¡¡¡un grave error!!!! Quedo atenta, Vanessa.
    Gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 01/08/2018

      Hola Sandra,
      No sabría responderte, y tampoco creo que haya unas señales inequívocas de que esa persona te quiere o simplemente quiere olvidar… Tal vez ni la propia persona lo sepa cuando comienza esa relación contigo. En todo caso, creo que es algo que se siente y que ha de pasar el tiempo para ir estando más seguros… Y que si te das cuenta de que es una historia que se te repite te animaría a descubrir si hay algo en ti que hace que inconcientemente busques a este tipo de personas que al poco vuelven con su ex.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  8. Alessia 21/11/2018

    Hola Vanessa,
    Llego un poco tarde para comentar el post… pero mejor tarde que nunca, jeje.
    Me encantó el punto 10: autosabotear las relaciones. Como si supiéramos que no nos merecemos este amor y empezamos a crear una realidad que no es hasta sabotear la relación cuando, a lo mejor, todo iba bien.
    Creo que también es un poco el reflejo de alguna decepción o traición de una pareja anterior que pensamos que esta nueva pueda hacerte. ¿Qué opinas de esto?
    Un abrazo
    Alessia

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/11/2018

      Sí, muchas veces el miedo a que nos vuelvan a hacer daño, a volver a pasarlo mal, hace que nos pongamos unas gafas equivocadas y veamos lo que no es. Creemos que lo que nos está pasando tiene algo que ver con lo que nos pasó… Y es mucho mejor si empezamos a ver la vida con ojos nuevos cada día :-).
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder

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