Cómo tratar con personas tóxicas (y dos cosas que no sabías de ellas)

Personas toxicas - oveja blanca y oveja negra

Casi todos los días me escribe alguien para preguntarme cómo tratar con personas tóxicas. Y también es una de las dificultades que más trabajo en los procesos de Coaching. Creo que todos nos hemos encontrado alguna vez a alguien así y qué muchas veces no hemos sabido responder cómo nos gustaría.

Me refiero a esas personas que parece que te roban energía, que hacen que te sientas mal a su lado y que no te apetezca pasar tiempo con ellas porque rezuman agresividad, odio o negatividad.

En mi opinión, así en general, las personas tóxicas pueden clasificarse en dos tipos:

-Personas tóxicas activas. Son aquellas que directamente te atacan a ti, que te ningunean y te tratan como si fueran superiores. En ellas está basada mi guía gratuita Cómo Defenderte Cuando Alguien Traspasa Tus Límites.

-Personas tóxicas pasivas. Estas son las más difíciles de identificar porque no te atacan ni te menosprecian. Simplemente te roban energía desde la queja, la negatividad, el victimismo o el “pobrecita de mí”, pero no se meten contigo.

Ambas tienen en común que te agotan, te hacen sentir mal y te quitan energía. Hacen que dudes de ti mismo, que creas que no lo estás haciendo bien y que te sientas culpable por lo que dices, lo que haces o lo que piensas.

En general son personas que, en vez de esforzarse por mejorarse a sí mismas, lo que hacen para sentirse mejor es apagar el brillo de otros. En muchos casos viven desde el consuelo de “al final yo no estoy tan mal, mira cómo estás tú”.

¿Por qué se comportan así? Los motivos pueden ser muchos. Tal vez porque tienen una baja autoestima y no se gustan a sí mismas, tal vez porque sólo saben relacionarse de esa forma con los demás, porque no saben gestionar sus emociones o porque no saben decir las cosas ni ser asertivas.

Sea lo que sea lo que haga tóxica a esa persona en la que estás pensando, lo importante es que sepas que cuando uno está bien consigo mismo no necesita robarle su energía a los demás. Por eso mismo también es importante que, si quieres aprender a tratar con alguien tóxico, mejores tu autoestima, aprendas a relacionarte, a gestionar tus emociones y a decir las cosas y ser asertivo.

Dos cosas que no sabías sobre ellas

En mi opinión hay dos claves fundamentales que deberías recordar siempre que te encuentres a alguien tóxico:

1.Lo primero es darte cuenta de que todos podemos ser tóxicos en algún momento y seguramente todos lo hemos sido alguna vez con alguien. Que seguro que hay alguna persona tóxica leyendo esto ahora mismo, que no es que vivan en mundos paralelos ni que sean especiales ;-).

Yo misma, por ejemplo, me doy cuenta de que fui una persona tóxica durante mucho tiempo, por cómo gestionaba mi ira, por cómo me relacionaba con mi madre –a la vez que la consideraba tóxica a ella- o por lo pequeñita que me sentía ante los éxitos de los demás.

2.La segunda clave es que sepas aprovechar lo que cada persona tóxica que te encuentres en la vida puede enseñarte. Porque quien es tóxico para mí tal vez no lo sea para ti. Y el hecho de que alguien me haga sentir mal a mí –y no a ti- es señal de que ahí hay algo que yo necesito aprender.

Por ejemplo, si alguien me resulta tóxico por su agresividad, eso podría ser señal de mis inseguridades y mi necesidad de aprender a poner límites. Y si una persona tóxica que se queja y te culpa de que no le prestas suficiente atención logra robarte energía a ti –y no a mí-, tal vez sea señal de que lo que tú necesitas trabajar es el hacerte responsable de tus emociones, y no de las de los demás.

Es decir, cada persona tóxica que te encuentres en la vida te servirá para crecer, si sabes aprovecharlo. Y para eso lo primero es querer identificarlas. Porque muchas veces somos nosotros los que preferimos no ver, sobre todo cuando la persona tóxica es alguien a quien queremos, por ejemplo nuestra pareja. Sí, yo misma me sorprendo de la cantidad de personas que me escriben contándome lo tóxica que es su pareja con ellas y que, aun así, siguen a su lado…

Ejemplos de personas tóxicas (¿las reconoces?)

Ahora te voy a contar cuáles son los perfiles más habituales de las personas que nos roban energía, para que te resulte más fácil identificarlas:

-Los agresivos. Son autoritarios, siempre quieren tener la razón, se creen que lo saben todo y se sienten bien cuando te humillan, te critican, te menosprecian y te dicen que tú vales menos.

Además son susceptibles y saltan fácilmente cuando alguien no les da la razón, porque cederle el poder a otro hace que se sientan inferiores. Quieren que las cosas se hagan a su manera y no aceptan que se puedan hacer de otra forma. Y lo peor es que creen que siendo como son es más fácil que consigan lo que quieren.

Su principal problema es que tienen una baja autoestima, no se gustan a sí mismas y viven con miedo a no sentirse valoradas por los demás, por lo que prefieren atacar antes de que alguien las ataque. Así que no creas que se tratan mejor a sí mismas de lo que te tratan a ti…

Lo que necesitas saber: con ellas lo único que funciona es no permitir –ni una sola vez- que te traten así, comportarte como una persona segura y aprender a poner límites hasta que te valoren y te respeten.

Y también que junto a una persona de este tipo (casi) siempre hay alguien que ha asumido el papel sumiso, porque no se siente capaz de responderle o porque cree que no puede hacerlo. Son como la horma y el zapato…

Si tienes cerca a alguna persona así puedes descargarte la guía gratuita Cómo Defenderte Cuando Alguien Traspasa Tus Límites, porque está escrita justamente pensando en este tipo de personas agresivas (yo tuve ese papel de sumisa durante muchos años con una persona tóxica de mi entorno, y todo lo que aprendí sobre cómo poner límites está recogido en esta guía).

-Las víctimas. Se sienten inferiores, creen que el mundo es injusto, que les toca lo peor y que tienen muy mala suerte. Responsabilizan a los demás (la crisis, la vida, los malos, sus padres…) de lo que no va bien en su vida.

Lo que puedes hacer: con ellas lo que funciona es ayudarles a darse cuenta del rol de vida que han elegido y animarles a actuar, a asumir la responsabilidad de su vida y a moverse hacia lo que quieren.

-Los buenos samaritanos. Suelen ser muy complacientes y siempre están pensando en los demás. Pero su generosidad tiene trampa porque no es desinteresada, sino que piden y exigen que los demás se lo devuelvan.

Les echan la culpa a los otros de cómo se sienten, se quejan de que dan mucho más de lo que reciben y pretenden transmitir una imagen de “ay pobre de mí, fíjate las cosas que me pasan, con lo bueno que yo soy”.

Lo que tienes que saber: probablemente se comporte así porque necesita atención –como todos-, pero la reclama de una forma tóxica. Por eso lo más importante es que no entres en su juego y que no permitas que te haga sentir culpable ni egoísta por no ceder a su chantaje emocional. Recuerda que esa persona elige dar libremente, pero eso no le da derecho a exigir.

-El negativo: es el que se pasa el día quejándose, le ve el “pero” a cualquier cosa que le cuentes y siempre está triste, decaído y de mal humor.

Lo que puedes hacer: dale ejemplo con una forma de ser positiva, alegre y optimista. Y pregúntale qué tiene de bueno pasarse el día quejándose. Porque seguro que algo le aporta, si no habría dejado de hacerlo…

-El criticón. Son este tipo de personas que se pasan el día hablando de los demás, criticándoles y juzgando lo que hacen. Transmiten mal rollo a su alrededor y se creen con derecho a ello porque se amparan en su libertad de expresión.

Lo que tienes que saber: en mi opinión, las personas que enamoran no necesitan criticar a los demás para sentirse bien y tienen temas de conversación mucho más interesantes de los que ocuparse. Respetan que cada uno viva como quiera vivir, aunque no sea como lo harían ellas, y se fijan mucho más en lo bueno de los demás que en lo que no les gusta.

Claves para tratar con personas tóxicas

Aunque cada persona es diferente y cada comportamiento tóxico requiere una manera de responder distinta, me gustaría darte ocho claves que te servirán servir para tratar con esas personas de tu entorno que te roban energía.

1.Nunca intentes cambiar a la otra persona, te aseguro que no funciona. Mejor cambia cómo piensas, cómo te sientes y cómo respondes tú ante su comportamiento.

2.Olvídate de ti. Se trata de que te salgas de ti y te pongas en el lugar de la otra persona. Para eso hazte preguntas que te ayuden a ponerte en su lugar. Pregúntate, respondiendo como si fueras esa persona, ¿qué hace que necesite comportarme así? ¿A qué tengo miedo? ¿Por qué hago esto? ¿Es porque me siento sola? ¿Qué busco en los demás? ¿Atención, reconocimiento, que me valoren…?. Esto, si sabes hacerlo bien, puede suponer una toma de conciencia brutal…

3.Jamás entres en su juego. Puedes defenderte sin necesidad de atacar al otro. En vez de eso puedes retirarte o ignorarle. No tienes que atacarle porque él lo haya hecho, ni con una mala palabra, ni con un mal gesto, ni con una mala cara.

4.Recuerda que esto es suyo, no tuyo. Que el comportamiento de esa persona no es algo personal contra ti, que se debe a cómo es ella –o a cómo ha sido hasta ahora, porque todos podemos cambiar. No significa que tenga algo en tu contra ni que lo haga con mala intención. Así que haz como que no va contigo, porque no va contigo.

5.Se un espejo para la otra persona. Desde la calma, la comprensión y la aceptación, muéstrale cómo se está comportando. Díselo como te gustaría que te lo dijeran a ti. Te aseguro que en el fondo a esa persona tampoco le gusta ser como es, pero probablemente no sepa ser de otra forma…

6.Observa qué mueve tu vela interior. Como sabes, nadie puede hacerte sentir mal si tú no le dejas. Por eso es importante que sepas qué es eso de los demás que hace que tú pierdas tu equilibrio y tu neutralidad. Reflexiona sobre ello porque cuanta más conciencia tengas más podrás avanzar en cómo tratar con personas tóxicas.

7.Aprende a poner límites y a decir que no. Respeta a los demás y pide que te respeten a ti. “Atrévete a decir “hasta aquí”, “no quiere que me hables así” o “si sigues hablándome de esa forma me iré”.

8.Toma distancia. Si nada de lo anterior funciona, toma tanta distancia como puedas de esa persona. Deja de pensar que tienes que relacionarte con alguien por obligación, porque la única persona con la que pasarás el resto de tu vida eres tú.

Y, sobre todo, recuerda que siempre, siempre, siempre, la solución está en ti, no en el otro. En que trabajes tu diálogo interno, tu autoestima y tu fortaleza emocional y en que aprendas a poner límites a los demás. Para ayudarte he escrito la guía gratuita Como Defenderte Cuando Alguien Traspasa Tus Límites. Puedes descargártela en esta página.

Y hoy me gustaría proponerte que en los comentarios aquí debajo, además de hablarme de las personas tóxicas de tu entorno, me contaras cuándo has sido tóxico tú. ¿Te atreves? ;-).

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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42 comentarios

42 comentarios
  1. Eva 20/10/2016

    Muchas gracias Vanessa!! cada vez que te leo una lucecita brilla en mi interior y dando pasos pequeñitos voy avanzando hacia la tranquilidad y la felicidad.
    Es curioso como desde hace unos cuantos meses que te sigo, te leo y me aplico en ser, simplemente ser… yo misma, sin velos ni filtros.
    La verdad es que todo me va bastante mejor. Es decir, mi relación con una persona de mi entorno estaba bastante desgastada y pendía de un hilo, pero no sé si soy yo, o que esa persona ha cambiado, no sé si nuestros respectivos cambios son encadenados… Es decir, yo veo la vida de forma distinta, mi actitud entonces es distinta, más segura, más relajada.. supongo que eso también le afecta y a su vez esa persona al ver mi cambio también se ha relajado en muchos aspectos … o simplemente son fases… pero sea lo que sea mi actitud siempre va a ser positiva, va a ser disfrutar el momento sin dramas ni trabas, sabiendo quién soy, lo que quiero y cuándo lo quiero, sin dejar que sean los demás quienes gobiernen mi vida, haciéndome responsable de mis actos y no culpar a nadie por las malas decisiones que tome, así como no culpabilizarme de aquello que «no es mío» aunque pretendan que lo crea así.
    A veces el camino es duro… y citándote una vez más… es difícil no volver a los senderos creados en mi desde hace tantos años… pero los nuevos senderos tienen más luz, más alegría y más tranquilidad y aunque a veces me despiste… prefiero caminar por esos nuevos senderos.

    Mil gracias por todo, por tu ayuda 😉

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2016

      Qué maravilla, Eva. Me ha encantado tu «compartir», mil gracias. Sin velos ni filtros, esa lucecita, simplemente SER… Felicidades, para mí eres un ejemplo.
      Yo creo en la magia, creo que el Universo te responde cuando le pides algo desde la coherencia y el amor, creo que la vida nos devuelve lo que nosotros le damos… Así que no puedo evitar creer que el Universo tiene algo que ver en esos cambios que comentas en esa relación…
      Sigue los senderos de la luz y del corazón… Y no te preocupes si a veces te despistas. Yo también lo hago. Todos lo hacemos. De hecho, citando a un maestro, cuanto más cerca estamos de la luz, más grande se hace nuestra sombra. ¿Te has fijado alguna vez? Pues así es, en la teoría y en la práctica ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
      • Andrea 24/10/2016

        Hola vanesa. Que tal? Te conozco de hace poco y tus palabras y enseñanzas son impresionantes. Leyendo esto me di cuenta de muchas cosas yo sabía que algo raro pasaba en mi. Me da pena saberlo…. Pero soy una persona toxica. Me identifico con activa y pasiva y agresiva. Leyéndote me recuerdo ami y ami y ami. Ajjaja q mal. No se por donde enpezar. Pero estoy aliviada sabiendoyo puedo leerte. Muchos besos. Y muchas gracias.

        Responder
  2. Bea 20/10/2016

    Me encanta Vanessa, como me siento identificada, a mí misma y a personas de mi entorno, y para mí lo más valioso es que empiezo a saber identificarlo y mejorar. Gracias

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2016

      Gracias a ti, Bea. Por tu compromismo contigo misma y con mejorarte, y por permitirme que te acompañe en este camino. Para mí es un honor.
      Un abrazo cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  3. Elisabeth 20/10/2016

    Me encanta leerte… siempre que leo tus post me siento identificada, tanto de un lado o de otro, o incluso de los.
    En este caso cuando leía las personas tóxicas criticonas y negativas tenía en mente a dos de mis amigas que precisamente es eso lo que hacen. Con una de ellas sí he tomado distancia, ya no me apetecía quedar con ella….
    Sin embargo, también me he sentido identificada como persona tóxica yo misma (persona tóxica agresiva), aunque sólo me pasa con una persona, una amiga que conozco desde hace más de diez años, que a veces me pone muy nerviosa… y la verdad tengo que cambiarlo sí o sí, no quiero que se sienta así para nada, lo hago inconscientemente y a veces me doy cuenta en el momento…. Siempre es desde el «cachondeo», pero es cierto que puede llegar a sentirse mal.

    ¡¡Muchas gracias!! Me pondré a ello.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2016

      Qué buena reflexión, Elisabeth. Identificar a las personas tóxicas de tu entorno e identificarte a ti como tóxica con alguien… Recuerda que no «tienes que», que tú eliges si quieres cambiarlo o no, pero no estás obligada (son formas de hablar que nos limitan porque es como decirnos que no somos libres ni dueños de nosotros mismos).
      Te animo a que trabajes en ello, a que reflexiones sobre lo que hace que te comportes así con esa amiga, a que te des cuenta del juicio que haces de ella, a que busques en ti la compasión y la comprensión que necesitas… Y también a que, si te apetece, le pidas perdón si en algún momento ha podido sentir dolor por tu actitud. Lo harás fenomenal, ya verás :-).
      Un abrazo grance,
      Vanessa

      Responder
  4. Vicky 20/10/2016

    Hola Vanessa. Muy interesante tu post sobre personas toxicas. Yo en mi entorno laboral me encuentro con una persona así, mi encargada. Yo creo que es conmigo sólo. Porque con las otras compañeras no es así. A veces me da la sensación de que todo lo hago mal. Y no hay dìa que, por una cosa o por otra, siempre tiene algo que decirme. Es del tipo agresivo. Es la forma de decir las cosas. Intento que no me afecte, pero a veces me siento fatal. Pero poniendo en practica de lo que dices intentaré hacerlo. Quizas la culpa es mía por permitírselo. Por eso este post me ayuda bastante. Muchas gracias por todo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2016

      Hola Vicky,
      Lo primero, aclarar que la culpa no es de nadie. En mi opinión es una palabra fea que nos lastra, producto de creencias religiosas que no siempre nos ayudan a avanzar. A mí me gusta más la palabra «responsabilidad».
      Y creo que cada una tendrá su parte de responsabilidad. Ella tal vez por cómo te habla y tú tal vez por permitirlo y por tomártelo como algo personal. Pero no pasa nada, a mí me pasaba lo mismo y a muchas otras personas también… Son obstáculos que la vida nos pone para que mejoremos en aquello que necesitamos mejorar, y por eso mismo es perfecto que estas cosas ocurran.
      Te animo a que te descargues la guía Cómo Defenderte Cuando Alguien Traspasa Tus Límites y a que trabajes en tu parte, verás que tiene solución :-).
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  5. Joaquín Sánchez 20/10/2016

    Hola Vanessa,
    Te cuento que sí, he sido bastante tóxico de una forma u otra. Necesitaba de una víctima para creer ser superior a los demás. Utilizaba a mis víctimas para descargar con ellas los momentos frustrantes que iba acumulando a lo largo de los días o semanas con los más conocidos. A los recién conocidos los tanteaba, o picaba para comprobar su reacción y poder actuar de forma agresiva o de víctima para parecer otra cosa. Una de mis víctimas me paro un dia los pies, lo que me hizo reflexionar que no estaba bien la actitud que le dispensaba, ayudándome bastante para cambiar mi comportamiento.
    Mi autoestima estaba en negativo y la asertividad por los suelos hasta que conocí a una persona que me puso un tercio de banderillas negras, provocando que me arrancase y coger al toro por los cuernos cambiando totalmente mi forma de pensar, de hacer las cosas, de ver la vida, etc….
    Un abrazo y hasta la próxima semana .

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2016

      MIL GRACIAS, JOAQUÍN. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS de corazón por permitirte compartir…
      Me ha encantado leerte, creo que eres un ejemplo maravilloso del que aprender… Al final las personas nos movemos por el amor o el miedo… Y cuando alguien no lo está haciendo desde el amor, sólo queda otra opción. Ni odio, ni maldad ni venganza. Sencillamente miedo… Creo que saber esto nos permite cultivar mucho más nuestra compasión y comprensión hacia los demás y acompañarles a vivir desde el amor.
      Y, para los que no se atreven a poner límites, el ejemplo de esa persona que te los puso y te hizo de «ángel salvador» también me parece excelente.
      Un abrazo grande, me has alegrado el día, que lo sepas :-).

      Responder
  6. Jaime 23/10/2016

    Hola Vanessa, ¡no sabes cómo me han ayudado tus consejos!
    Había estado con una chica hace poco y terminamos. Ahora me voy dando cuenta que ha sido para mejor porque fue una relación toxica. Leí tus consejos para la autoestima y me ayudaron mucho! Te lo agradezco 🙂
    Y bueno yo he sido un poco tóxico con mi prima que es menor que yo. Estamos trabajando juntos y a veces le he dicho lo mal que se ha desenvuelto en el tema laboral. La he corregido pero eso me hace sentir tóxico. No se si es bueno o malo. Soy directo en decirle las cosas pero ella siempre tiene peros. Ella tiene un carácter fuerte y tal vez eso me hace ser un poco rudo con ella. Trato de ser empático y entenderla pero siento que ella me hace ser así. Trataré de analizar bien las cosas! Saludos (soy chileno) y gracias por tu gran ayuda.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 24/10/2016

      Muchas gracias, Jaime. Me alegro de que tomaras conciencia de esa relación tóxica y, sobre todo, de que te des cuenta de cuándo tú también puedes ser tóxico para alguien. Nadie tiene el poder de «hacernos ser» de una forma u otra. Cada uno de nosotros elige, en cada momento, como quiere ser.
      Creo que algo clave con tu prima es que pienses en tu intención cuando vas a corregirle. ¿Qué pretendes? ¿Que aprenda, que se sienta mal, que se de cuenta de su error…? ¿Y cómo te gustaría que te corrigieran a ti?
      Animo, reflexiona sobre ello que estoy segura de que lo harás muy bien.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  7. Lucia Margarita Vega 23/10/2016

    Vanessa, que maravilloso post!! Sigo todos los que publicas y éste lo he estudiado! También soy Coach y he encontrado gran inspiración para mí y mis coachees, a quienes lo he compartido.
    En este post he encontrado información totalmente práctica y reveladora. Fácil de aplicar.
    Gracias por campartir tu conocimiento y experiencia, pero especialmente la sabiduría de tu corazón.
    Y con respecto a tu pregunta, claro que si he sido persona tóxica y lo sigo siendo aún, aunque trabaje en ello. En expresiones de ira, en actitudes de poder o manipulación, en el ser salvadora o rescatadora…
    Por ota parte, tu artículo me hizo reflexionar en lo que buscan las personas críticas: protección por una parte y también conexión con otros, pero que no saben como contactar desde el reconocimiento de las cosas bellas de los otros, porque mostrarían su vulnerabilidad.
    Iguanente las víctimas, quieren contacto con otros, pero lo hacen desde este patrón, porque cambiar sería salir de su zona se confort y les implicaría ir a conseguir atención de los demás desde una actitud proactiva y comprometida.
    Un abrazo y mi gratitud para ti!!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 24/10/2016

      Qué bien lo explicas y lo recoges, Lucía. Me ha gustado mucho tu aportación y tu manera de entender las cosas. Felicidades por ello, por reconocerte tóxica cuando lo has sido -creo que todos lo somos de un modo u otro- y toda mi gratutid por tus palabras.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  8. MARIAN 24/10/2016

    A mi me encanta leer los artículos, me siento completamente identificada, pero luego no sé ponerlos en practica.
    Sí he conocido personas tóxicas, muy tóxicas, y yo de buena samaritana esperando el cambio.
    El error soy yo, siempre lo he creído.
    Muchas gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 24/10/2016

      Muchas gracias, Marian. Tal vez sea más nutritivo decir «el cambio está en mí, lo sé», que eso del error ;-).
      Por lo que dices parece que es hora de que aprendas a valorarte, a quererte y a darte todo lo bueno que mereces. Empieza poco a poco, no quieras aplicar todo un artículo de un golpe, ni mucho menos varios a la vez. Elige algo sencillo, lo que creas que más necesitas ahora mismo, y empieza por ahí. Prémiate y reconócete cada pequeño paso, y pide ayuda si lo necesitas. Muchos lo hemos hecho y son esas grandes decisiones que lo cambian todo.
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  9. guayedra 27/12/2016

    Yo no me hago la víctima, sin embargo me dicen que sí lo hago. Y yo pienso que eso es lo que ellos piensan, y me quieren ver en ese papel. Y yo me resisto a hacer ese papel, todavía me exagero más a mí misma y me hago la independiente, la feliz, la que está bien. Intento no darle pena a nadie. Creo que los demás piensan que necesito ayuda, y yo sólo busco compañía, estar en compañia, hablar de cosas, estar en reunión.
    Dime qué piensas.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/12/2016

      Hola Guayedra,
      En mi opinión, intentar ser quien no somos para dar una cierta imágen delante de otros nos hace sufrir y nos hace sentir mal con nosotros mismos, porque es como que nos rechazamos y no nos «permitimos ser». Yo te animaría a que te des permiso para ser tú misma, a que te muestres feliz cuando lo estés y triste cuando estés triste. No para dar pena, sino para ser fiel y respetuosa contigo misma… Y después lo que opinen o digan los demás es cosa suya y no depende de ti. Quien te quiera te permitirá ser cómo eres.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  10. Ana 31/03/2017

    ¡Hola Vanessa! Me alegro de encontrar tu blog en un momento en que buscaba información sobre la toxicidad en las relaciones.
    ¿Qué hacer cuando una amiga te reprocha de repente que le diste un viaje hace tres años, que te levantabas con una cara que te llegaba al suelo, y que desde entonces no ha hecho más que poner distancia de ti?. Se ha metido en un bucle de agresividad en el que me ha expresado literalmente que tiene una sensación ambivalente hacia mí: quisiera poner la solución en mis manos (tengo un problema laboral no resuelto) y al mismo tiempo le inspiró un odio sin límites.
    Es cierto que mi estado de ánimo es bajo ahora mismo, y eso está ahí, pero yo no le he pedido ayuda en ningún momento. Tampoco he preparado ese encuentro y no nos vemos con asiduidad.
    Nos vemos cuando a ella le viene bien. Ella marca el ritmo de todo.
    A continuación me ha dicho que la amistad no existe como tal. Sólo hay que compartir momentos buenos y el que tenga problemas que se vaya al psiquiatra.
    Luego me ha hablado de su capacidad empatica, de su espiritualidad, de que está en una fase de crecimiento personal y autoconocimiento.
    No le he hecho ningún reproche. No le he devuelto ningún feeling negativo. No he cuestionado ni su percepción sobre mí ni la que tiene sobre ella misma que no es la mía (¿quién soy yo?).
    Mi sensación es que siente que puedo vulnerar su equilibrio. Para ella mantener su bienestar físico y emocional es casi una obsesión.
    Yo no la voy a volver a llamar (por ella y por mí). No sé cuál es la actitud sana si me vuelve a llamar: ¿mantener el alejamiento físico con alguna excusa sin hacer ninguna interpretación?
    Muchas gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 31/03/2017

      Hola Ana,
      Creo que todo depende de lo que tú quieras con esa persona, de si quieres recuperar la amistad, ser simplemente como dos conocidas o no volver a tener contacto… A partir de ahí, de que tengas eso claro, sería cuando podrías empezar a dar pasos hacia lo que quieres… Si es seguir adelante con ella pues a través de la comprensión, de la aceptación y del perdón mutuo… Pero lo primero es que sepas qué quieres.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  11. Dalia 09/09/2017

    Hola
    Gracias por tu blog!

    De verdad me encantaría conocer tu opinión y consejo, tratare de ser breve.

    Por azahares del destino tuvimos que compartir un pequeño apartamento mi bebé, mi esposo, su hermano y yo. Todo estaba en armonía hasta que mi cuñado decide traerse a vivir a su novia.

    Al momento de conocerla me dio muy mala espina. Tengo razones para creer que está con mi cuñado por interés. De inmediato sentí su mala vibra hacia mí en especial. Sin embargo fui amable.

    Desde su llegada todo cambio ya que de pronto se sintió dueña de todo. Traté de no darle importancia para evitar tensiones y por respeto a mi cuñado; pero era claro que me odiaba. Lo sé porque en repetidas ocasiones aventaba mis cosas en los lugares comunes de la casa como la cocina o el baño. Se lo comenté a mi marido y no sirvió de nada, luego a mi cuñado pero está como dominado por completo, sumiso. Y de verdad que lo trata mal, en fin.

    En cierta ocasión no pude más y la confronte. Le hice ver claramente que su agresion me parecía sin razón alguna y se quedo callada. A los cinco minutos sale muy sonriente, se dirige a mi esposo que estaba a mi lado en el sillón y le dice «¿te pido un favor?». Mi esposo sin saber de qué se podría tratar responde -sí- y entonces ella dice «te encargo que tu esposa no me vuelva a hablar así, por favor. Gracias», y se da la vuelta. Eso me encendió, ¡en ese momento quería matarla! Al ver que mi esposo seguía mudo, le dije -da la cara, ahí estoy yo- y ella gritó «contigo no estoy hablando- y yo – pues yo sí, ¿quién te has creido?-. Por supuesto me ignoro y huyó a su habitación.

    Desde entonces se desató una interminable guerra contra mí, por la calefacción, por el aire acondicionado, por la puerta, etc. etc. Sus agresiones fueron cada vez más, precisamente contra cosas mías.

    Solo pensaba en mudarme de ahí.

    Lo más triste es que no teníamos dinero para otro depósito y alquiler.

    Un día intente hacer las paces mientras seguíamos tratando de juntar para mudarnos, después de todo era la novia de mi cuñado y quise hacer lo correcto.

    Creo que fue peor, lo asumió como debilidad. Aparentemente había dicho que agradecía mi gesto de llevar la fiesta en paz mientras tuviéramos que compartir el departamento.

    A los dos días envió un mensaje horriblemente grotesco. Exigía que se hicieran las cosas a su gusto.

    Ahí acabo la supuesta paz.

    De nuevo mil agresiones. Mi esposo me apoyaba pero de verdad no tenemos dinero.

    Los hermanos finalmente hablaron a solas y llegaron a un acuerdo de que ellos se mudarían cuanto antes.

    En mi intento de no rebajarme, de no seguirle el juego y no agredir yo también, me quedó una sensación de odio. Nunca pude realmente desquitarme. Solo la he bloqueado en todas mis redes sociales.

    A mi me educaron con la creencia de no desear el mal a nadie, aún a malas personas. Y a pesar de que no me alegro cuando le va mal, me gustaría vengarme y cobrarme todas las que me hizo 🙁

    La vida parece ensañarse conmigo ya que todo le sale a la perfección, le saca hasta el sueño a mi cuñado, muebles, autos, viajes. Ahora se ha convertido en su esposa y yo sigo odiándola.

    Lamentablemente tendré que verla nuevamente en reuniones y demás, pero como quisiera poder evitarlo. Cómo lo desearía, de verdad. O perdonar y dejar ir, pero sé que no puedo, honestamente no puedo.

    Y vengarme no creo que sea la opción… ¿o sí?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 09/09/2017

      Hola Dalia,
      En mi opinión la venganza nunca es una opción saludable, por más que pueda satisfacerte a corto plazo…
      Creo que todo lo que nos pasa es para que aprendamos algo de ello. Te dejo un post para que lo leas pensando en ella, espero que te ayude a sacar un aprendizaje de todo esto que te ha pasado. Pincha aquí para leerlo.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
      • Dalia 11/09/2017

        Miles de gracias!

        Necesitaba «oír» 😉 eso!

        Responder
  12. Estefani 14/11/2017

    No sé si soy tóxica, pero sí victimista. Y reclamo atención, sobre todo con mi madre, con la que ya no vivo. Ella y su pareja sí que son tóxicos, pero no puedo alejarme de ellos porque, por circunstancias de la vida, están cuidando de mi hija. No sé cómo tratarlos y hacer que me respeten y que tomen en cuenta mis opiniones como madre.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 14/11/2017

      Estefani,
      Para poder opinar sobre cómo tratarlos y pedirles que te respeten necesitaría saber cómo es vuestra relación, cómo son ellos contigo y cómo eres tú con ellos. Las personas podemos ser tóxicas en determinados momentos y no serlo en otros… De hecho, creo que todos tenemos algo de tóxicos en algunas ocasiones…
      Te animo a que sigas leyendo en el apartado de relaciones, hay varios post sobre decir las cosas y poner límites que seguro que pueden ayudarte.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  13. Rene 28/12/2017

    Hola, buen día,
    Justo me identifico con lo que expones, me he comportado de manera sumisa en mi relación y le he dado demasiado poder sobre mí a mi pareja, al grado de llegar a actuar de manera violenta contra mí.
    Mi pregunta es ¿puedo de alguna manera hacerle ver que necesita ayuda?

    Ya que he llegado a tocar el tema de ver a un especialista y la respuesta que recibo es: Ve tú, tú la necesitas.

    Gracias
    Saludos

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 29/12/2017

      Muchas gracias, Rene.
      En mi opinión la puerta del cambio es una puerta que se abre hacia dentro. Es decir, cambia aquella persona que lo desea, porque toma conciencia de que lo necesita, de que está perdiendo más que gana y de que ya no le compensa vivir así… Creo que eso tiene que ser la propia persona quien lo vea. Y muchas veces eso no sucede hasta que no hay algo muy importante que se tambalea y le hace replantearse todo y tomar conciencia.
      Un abrazo fuerte y feliz año,
      Vanessa

      Responder
  14. Gladys 24/01/2018

    Yo fui una persona tóxica cuando tenía unos 23 o 25 años. Me dí cuenta de que en realidad «yo» era el problema e inicié lentamente el cambio; trabaje sobre mi autoestima con ayuda de un terapeuta. Hoy tengo 55 años y es una experiencia que comparto. Me he encontrado en el camino con muchas personas, de las cuales siempre aprendo. Gracias porque todo lo que leo me ayuda y me sirve para ayudar a otros. Gladys

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 25/01/2018

      Qué maravilloso ese aprendizaje, Gladys. Pocas personas se atreven a reconocer que han sido tóxicas… Yo también lo fui, al menos con mi madre, sin lugar a dudas…
      Me alegro mucho de que sigas aprendiendo y compartiendo.
      Un abrazo muy cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  15. Ángeles 07/05/2018

    Hola Vanessa, creo absolutamente que las cosas siempre ocurren por algo y, cómo no, siempre para algo positivo. El caso es que ando un poco desubicada y no sé qué hacer. Tengo un compañero de piso y al principio todo bien, pero después de dos años de convivencia me dí cuenta de que siempre que hablábamos yo terminaba hecha polvo de cansada. Lo cierto es que cada día me agobiaba más porque las conversaciones con él se convirtieron en un monólogo personal suyo y siempre criticando a los demás e inventando histórias fantásticas sobre sí mismo (mentiroso compulsivo). Al darme cuenta de que era una persona tóxica empecé a ignorarle ya que sólo somos compañeros de piso, no amigos. El por su parte ha terminado dándose cuenta y me lo ha hecho saber, pero no como un «qué te ha pasado, te noto distante», sino como un «siento mal rollo». Ahora bien, después de leer este post me he dado cuenta de que de alguna manera me recuerda a mí misma y creo que en el fondo lo q me molesta es ver reflejados en él aspectos de mi anterior yo que no me gusta, pero no sé cómo gestionarlo porque por una parte siento mucha lástima por él ya que cuando yo estaba en esa etapa lo único que buscaba era cariño y aceptación. Pero a la vez no quiero permitir que siga absorviendo mi energía y que intente vivir conmigo como si fuésemos una familia y exigiendo que mis amigos y yo le tomemos como parte del grupo. Tengo q aclarar con respecto a esto último que él intenta fabricar un entorno familiar pero a su medida porque luego no se abre, siempre aprovecha la oportunidad para decir «yo nunca le cuento mi vida a la gente, no entiendo por qué la gente viene a contarme la suya». Es por ello que mis amigos y yo no nos hemos abierto más que nada porque no podemos sentir cariño o aceptación por alguien q no conocemos ni nos conoce, que no se abre; no sé, sólo pensamos que los vínculos afectivos se generan cuando la gente empieza a conocerse y compartir sus vivencias, más no a quien nos las comparte y no quiere q el resto comparta las suyas.
    ¿Algún consejo de cómo abordar esta situación?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/05/2018

      Hola Angeles,
      Qué compartir tan chulo, muchas gracias. Es maravillosa la parte en la que te das cuenta de que ves reflejados en él aspectos de ti misma antes… Respecto a eso, tú misma te das cuenta de lo que tú necesitabas, que será seguramente lo que él necesite. Esto te ayudará a comprender mejor sus comportamientos y a saber cómo actuar en cada momento.
      En la otra parte, ¿qué te gustaría a ti hacer? A mí me saldría ser sincera con él y decirle lo mismo que cuentas aquí, que a tus amigos y a ti os gustaría que se abriera y se mostrara más como es… Que las relaciones se construyen… Piensa que, seguramente, confíe muy poco en sí mismo si necesita ser así. Esa compasión te ayudará a estar con él.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  16. Magali 15/08/2018

    Hola Vanessa,
    Gracias por el post, me ha ayudado mucho. Recientemente tuve un conflicto familiar con el esposo de mi prima. El punto es que esa persona molestó a mi hijo (de 3 añitos) pegándole en la cabeza y llamándole de forma despectiva (asi lo sentí yo) como «chamaco» y le pegaba despacio en la cabeza. Eso me molestó muchisimo, al principio sentí que lo hacía como un juego o era su forma de ser y por eso no le dije nada. Pero despúes de unos dias se empezó a ensañar más con el criticándole y jugando brusco, así que honestamente exploté. Le dije que dejara de molestarlo y criticarlo, que no creia que sus hijos fueran perfectos. El no dijo nada, se alejó y como teníamos que seguir conviviendo unas horas más comenzó a mandarme indirectas y mi prima se puso de su lado (lógicamente, es su pareja). En resumen, por terceros (porque nunca hablo conmigo directamente, ni yo con él) me enteré que él se molesto porque es su forma de llevarse o tratar a los niños y que no lo estaba molestando, que yo exagero. En fin, siento que al final me quiso dejar a mí como la mala de la historia pero yo no me siento así. Y aunque creo que no supe actuar desde un principio y poner limites para evitar que molestara a mi hijo de esa forma, siento que hice bien y que la razon me asiste. ¿¿Tú que opinas?? La verdad yo me quiero alejar de ellos porque creo que son personas tóxicas e irrespetuosas…

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/08/2018

      Hola Magali,
      En los conflictos entre personas suelen darse malentendidos como el que comentas, porque cada persona implicada ve las cosas desde su punto de vista. Es decir, que no existen razones absolutas, sino que todos tenemos la razón, porque es nuestra razón, y la del otro es la suya… Por eso ahora es decisión tuya si quieres hacer el esfuerzo de ponerte en su lugar y hablar con él para poder resolver lo que os ha pasado, o bien tomar distancia.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  17. Edith 12/12/2018

    Hola Vanessa,
    Me pasa que en mi casa vivi con mi familia y entre ellos hay una tía super tóxica que me grita cosas, indirectas, es super amargada y mala onda conmigo. Ya he intentado hablar con ella pero siempre termina mal, y eso a mí me afecta mucho, ¿qué puedo hacer? Mi pareja me dice que sea indiferente, pero igual sus tonteras me hacen sentir mal, ¿qué debo hacer?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 14/12/2018

      Hola Edith,
      Te diría que lo primero es aceptar a esa persona como es, porque si ella no quiere cambiar o no es consciente de la necesidad de cambiar tú no podrás cambiarla y luchar por que sea diferente te va a desgastar mucho más. Y, a partir de ahí, elegir cómo quieres sentirte tú cuando ella haga X y qué necesitas pensar y creer para sentirte así. Por ejemplo, cuando me grite quiero darme cuenta de que tiene miedo y lo expresa así. Siento compasión por ella, yo estoy tranquila».
      Es un proceso, no te saldrá perfecto el primer día, pero si perseveras poco a poco irás haciéndolo mejor.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  18. Marian 08/01/2019

    Hola Vanesa,

    Es una maravilla haberte encontrado. Tus palabras realmente están llenas de sabiduría y dan sosiego a mi alma.
    Intentaré ser breve, tengo 46 años, y recién a esta edad acepto que mi madre es tóxica pasiva y activamente. Ella tiene 72 años y con los años evidentemente su toxicidad se ha acentuado más.
    Yo vivo en el extranjero con mi familia y la invitaba a pasar temporadas con nosotros porque en España ella está muy sola, tengo un hermano pero la relación entre ellos tampoco es buena.
    Siento mucha pena porque a mi ya no me apetece invitarla más. Me desgasta, me siento sin energías cuando discutimos y estando en mi propia casa se encierra en su habitación y no me habla cuando se enfada. Su orgullo es más fuerte que nada. Tuve que pedirle perdón, una vez estando aquí que discutimos, sin sentirlo para hacer las paces y porque mi marido, que es más bueno que el pan, me decía que así ella así estaría contenta aunque no tuviera razón.
    Nunca me ha felicitado por mis logros pero si me saca en cara si hago algo mal. Crítica a todo el mundo, y muchos de su familia ya le han dado la espalda.
    La pena es que siempre ha vivido así y su ignorancia no la deja ver más allá, ella dice que nadie la ha enseñado a ser diferente, culpa a mis abuelos y a su entorno pobre y hostil que vivió de niña. Quizás puede ser eso.
    Mi infancia tampoco fue fácil, yo sentí más miedo que amor de pequeña por ella, yo creo que mi hermano igual.
    Siempre he sido como la más fuerte de la familia y les he ayudado a ella, a mi hermano y a mi padre (que vive en otro país) a resolver sus problemas y económicamente, si lo han necesitado. Por eso quizás me siento responsable de lo que a ella le está pasando.
    Siento lástima porque ahora se pasa todo el día en la TV y no quiere relacionarse con nadie. No tiene amigas. La animo a hacer cursos o a que salga pero no quiere y si le insistimos mi hermano o yo se pone a la defensiva. Su caràcter la gobierna y no la deja pensar ni reaccionar.
    No sé cómo ayudarla y, sobre todo, cómo quitarme el sentimiento de culpa. Gracias por escucharme.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 08/01/2019

      Hola Marian,
      Muchas gracias por compartir. Nuestros padres muchas veces no lo han hecho como nosotros habríamos querido. No porque no quisieran, sino porque no sabían. Porque a ellos tampoco les dieron ese cariño, o por lo que fuera. Por supuesto que eso no quita para que te afecte cómo se comporta tu madre, pero ayuda a que la comprendas y a que puedas relacionarte con ella desde otro lugar más sano. Tal vez ella no sea capaz de cambiar, pero tú sí. Tú puedes trabajar todo esto de lo que te estás dando cuenta para tener una relación más sana con ella. Respetándote y poniendo límites a la vez que aprendes a aceptarla como es y a perdonarla por no haber sido como tú necesitabas que fuera. Es un camino largo, lo sé, pero de verdad que merece la pena :-).
      Un cariñoso abrazo,
      Vanessa

      Responder
  19. Kixtly 15/12/2019

    Hola Vanessa! Muchas gracias por escribir este artículo. Me hiciste recordar lo que soy realmente y el por qué hago las cosas de verdad. Hace tiempo busqué ayuda psicológica, aunque realmente lo que necesitaba no era ayuda, sino un consejo y desahogarme un poco. Actualmente vivo bajo el mismo techo que dos personas tóxicas (mi madre y mi hermana mayor). Acabo de darme cuenta con tu artículo de que mi madre es pasivo-agresiva y mi hermana mayor agresivo. Ha sido así durante ya 5 años desde que está el ambiente tóxico en mi hogar. Quisiera contarte un poco mi historia, pero siento que es un poco imprudente pedírtelo aquí sabiendo que eres una persona profesional y ocupada. Ojalá un día tenga la oportunidad de saber tu opinión sobre mi situación actual. No tanto para que resuelvas mis problemas, ¡claro que no! Eso está en mí. Sino, para que me des tu punto de vista y me digas si hago lo correcto. Gracias por leerme, saludos y un abrazo grande!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 17/12/2019

      Hola Kixtly,
      Muchas gracias, me alegro de que el post te haya servido. Es complicado convivir con personas tóxicas. Y fíjate que con el tiempo me he dado cuenta de que las personas no somos tóxicas, que en realidad lo pueden ser las relaciones, pero las personas en sí no somos tóxicas. Quiero decir que cada persona puede llegar a serlo en una relación concreta, y no serlo en otra o para otra persona. Por eso te animo a que pruebes técnicas diferentes con ellos. Por ejemplo, algo que muchas veces funciona es tratarles como si la relación fuera sana, porque muchas veces cuando alguien es tóxico con nosotros sin darnos cuenta cambiamos nuestra forma de pensar y de comportarnos con esa persona. Y tal vez lo que funcione sea tratar a esa persona como si no tuviéramos «un pasado tóxico» en esa relación, tratarle como si no supiéramos que es una persona tóxica.
      Confía en ti y recuerda que todo lo que nos pasa nos sirve para crecer y aprender como personas, y eso que estás aprendiendo ahora te acompañará toda la vida y te hará ser mejor persona. Estoy segura.
      Ah! Y elige siempre las cuidalidades desde las que quieres relacionarte con esa persona. Que no sean ellos los que te moldeen a ti, sino que tú seas la que elige cómo quiere ser con ellos.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  20. Blas 19/12/2019

    Necisitaba confirmar algo, estaba en duda hace tiempo. Ahora ya sé qué decisión tomar. Gracias por la publicacion.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 20/12/2019

      Qué bien, Blas. Me alegro mucho de que el post te haya ayudado. Te deseo lo mejor con esa decisión. Y felicidades por tomarla.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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