Cómo ser de esas personas que enamoran a los demás

Personas que enamoran - Chica saltando

Llevo mucho tiempo con ganas de escribir este post. Porque siempre me he preguntado qué tienen en especial esas personas que enamoran a los demás, esas que vayan por donde vayan y hablen con quien hablen, dejan a todos encantados. ¿Sabes lo que quiero decir? Son personas que te hacen sentir tan bien que a veces hasta sientes un poquito de envidia, por cómo son, por cómo se relacionan, por el buen rollo que transmiten, porque le gustan a todo el mundo…

Para mi que las hemos estudiado poco. Que estamos más acostumbrados a hablar de las otras, de las que no nos gustan, de las que no nos hacen sentir bien, de las que restan, de las que quieren tener siempre la razón… Y, como ya he comentado alguna vez, el foco hay que ponerlo en lo que quieres, no en lo que no quieres. Porque eso es lo que te pondrá en marcha hacia ello.

Así que hoy voy a hablar de ellas, para atraerlas a mi vida y para ser un poquito más así cada día. Porque, seamos sinceros, a todos nos encantaría ser una de esas personas, ¿o no? 😉 .

  • Saben escuchar. También hablan y cuentan, pero sobre todo practican la escucha activa con la persona que tienen delante. Con verdadero interés y sin la boca medio abierta esperando a que el otro acabe para hablar.
  • Saben ponerse en tu lugar y te hacen sentir que te entienden, que aunque no hayan vivido eso que estás contando, son capaces de comprenderte y hasta de sentir lo que sientes. Sin consejos, ni opiniones ni «deberías hacer esto» o «yo en tu lugar».
  • No dicen nada que te haga sentir mal, no hacen comentarios irónicos, no te avergüenzan ni te ponen en ridículo, aunque tengan la oportunidad de hacerlo. Si necesitan decirte algo lo hacen con respeto, en privado y en el momento oportuno.
  • Se interesan por ti. Te preguntan por tu madre porque saben que estaba enferma, se acuerdan de una fecha especial, te desean suerte para un examen, te preguntan qué tal estás un martes a las 2 de la tarde porque sí y sin venir a cuento…
  • No critican, no juzgan a otros y no hablan de alguien cuando no está. En sus conversaciones nunca hay odio, ni rencor, ni segundas intenciones, ni malicia…Ni siquiera una vez. ¿O crees que esa persona que comparte cotilleos contigo no cotillea lo tuyo con otros? Las personas con encanto pasan de todo eso y hablan de cosas más interesantes, alegres y productivas.
  • Se emocionan con tus éxitos y comparten la tristeza de tus fracasos, alentándote siempre a seguir y a no rendirte.
  • Sonríen, sonríen mucho, incluso a quien no les agrada… Como decir “hola” cuando te encuentras con alguien, pues lo mismo. Sonreír porque sí, porque une, porque genera confianza y libera endorfinas. Y como es algo que se contagia, tú también te beneficias 🙂 .
  • Destilan autenticidad. Ese don especial (y perfectamente entrenable) que te hace creer que no hay nadie igual en el mundo.
  • Son educadas y amables y saben estar y adaptarse a cada momento y a cada situación.
  • Son humildes porque no se sienten superiores ni mejores que otros. Ni por sus estudios, ni por sus experiencias, ni por la ropa que llevan, ni por su picardía, ni por su profesión… Saben que cada persona es única y que todas pueden ser igual de maravillosas.
  • Son sinceras (que no es lo mismo que sincericidas) y te dicen las cosas como piensan y como las sienten, aunque no sea exactamente lo que te gustaría oír. Y no hacen cosas por cumplir, por agradar o por quedar bien, las hacen porque quieren y les apetece.
  • Saben pedir perdón. Sin orgullo, sin «lo siento, pero es que tú»… Simplemente perdón, discúlpame, no quise hacerte daño.

«Cualquier cosa que creas que el mundo no te está dando,

es porque tú no se la estás dando al mundo» (Eckhart Tolle).

  • Son flexibles y aceptan que eres diferente. Que puedes opinar distinto, ¡porque eres una persona distinta! Y que si ellas tienen derecho a ser quien quieran ser, tú también.
  • Te apoyan, te elogian, te motivan, te animan y te ayudan a alcanzar sus sueños… Y no porque se lo pidas, sino porque les sale solo.
  • Están ahí siempre, no cuando les conviene, tienen tiempo o les interesa. Y eso no significa que te llamen a todas horas ni que estén siempre pendientes de ti, pero sabes que están y que puedes confiar en ellas.
  • Son como son, siempre, porque lo son en coherencia con sus valores, no porque alguien les caiga mejor o les parezca más interesante.
  • Están abiertas a las diferencias y no prejuician, ni etiquetan ni generalizan. Saben que todas las experiencias y todas las personas pueden aportarles algo. Y que el hecho de que se hayan llevado alguna puñalada (como todos…) no significa que todo el mundo dé puñaladas. Ni siquiera que esos que se la han dado sean unos apuñaladores.
  • No gritan, no pegan malas contestaciones ni ponen una mala cara o te miran mal. Saben que todo se puede decir con estilo y buenas maneras.
  • Te tratan bien, te hacen sentir a gusto, relajado, tranquilo, importante, especial… Y lo hacen con todos por igual. Con una persona que nunca volverán a ver, con el limpiador, con el vendedor de periódicos o con su mejor amigo…
  • Lo que dan lo dan sin condición y sin esperar nada a cambio. Solo porque es su forma de ser y de comportarse. Porque la mejor manera de recibir es dar. Porque lo que das se multiplica.
  • Valoran a las personas y se lo dicen siempre que pueden. Con palabras, con un detalle que te demuestra que están ahí, que te quieren y que eres importante para ellas.
  • Son agradecidas, de las de dar las gracias porque les da la gana. Porque sí, porque les apetece, porque se dan cuenta de que las cosas buenas podrían no ser así. Y que, si lo son, merecen un gracias. Por ejemplo, a alguien que te acompañó ayer a eso que le pediste, o a esa persona que te guía cada vez que te pierdes, o al que tienes tan presente que nunca le dices nada bonito… Es una preciosa forma de ser cariñoso para aquel al que le cuesta dar besos y abrazos.

Estos son los rasgos que yo identifico en las personas que enamoran. Puede que a ti se te ocurran más. Y, como siempre, me encantará que me lo cuentes en los comentarios.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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17 comentarios

17 comentarios
  1. Bea 18/09/2014

    Ayer, lei o escuche, creo recordar de la segunda guerra mundial, que decia como habia un porcentaje muy elevado de aviones que sufrian accidentes y que se habian empeñado en descubrir por qué pasaban, así mucho tiempo hasta que alguien pensó y por qué no vemos el motivo contrario y nos fijamos en por qué hay algunos que se mantienen en el aire. Pues eso mejor fijarnos en los que lo consiguen. Si mi memoria no me falla era sobre como debería ser un buen jefe el articulo. Fantastico el post!!! 😀

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/09/2014

      Gracias Bea, qué buena aportación la de los aviones. Exacto, mejor fijarnos en los que lo consiguen, esa es una de las claves para conseguirlo nosotros también. Ser mejores personas, volar o lo que sea ;-).
      Besos

      Responder
  2. Nuri 18/09/2014

    De los mejores post que te he leído!!!Me ha encantado!!Tenemos una especie de tendencia natural a mirar hacia lo negativo en vez de hacia lo positivo. Si tenemos en cuenta que el mundo está conectado, si cambiamos nuestra manera de percibir la vida también cambiará nuestra forma de vivirla!! O por lo menos eso espero yo…Enhorabuena!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/09/2014

      ¡Sí, sí, sí! Claro que sí, Nuri. El mundo está conectado y esto es una cadena. Lo que pasa en uno influye en todos a su alrededor. Así que no intentemos cambiar el mundo. MMejor cambiemos nosotros para que el mundo cambie.
      ¡Muchas gracias Nuri!

      Responder
  3. Nadoosh 18/09/2014

    Te felicito por el trabajo que haces y como nos inspiras con cada post. Éste es precioso por lo que dices, la manera de atraer una forma de ser y actuar es evocandola, es adueñandote de tu vida y saber que en tu mano ésta la elección de ser lo que tú quieras ser. ¡Muchas gracias Vanessa!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/09/2014

      Muchas gracias por tus palabras, Nadia. La inspiración también surge de cada uno de esos comentarios y de todo el feed-back que recibo. Así que gracias por ello también :-).
      Un fuerte abrazo

      Responder
  4. maria 18/09/2014

    Hola Vanessa
    Es cierto la persona empatica se hace querer mucho o detestar ! creo que eres querida u odiada .
    Pero no es por esta ultima razon que se debe de cambiar .
    Hay muchas personas que estan mal en su piel y consideran tontamente este estilo de mujer como una cursi .
    En todo caso mejor ser una persona buena .
    Te doy un fuerte abrazo y bravo como siempre .

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/09/2014

      Muchas gracias, María. En mi opinión lo más importante es estar a gusto con quién eres y con cómo eres. Y definir como quieres ser, independientemente de lo que opinen los demás. Si alguien quiere ser una persona como la del post, estupendo. Y si quiere ser diferente, pues también… Es básico que sea una eleccion consciente de cada uno.
      Un fuerte abrazo

      Responder
  5. mónica sendín 15/11/2015

    Gracias amiga, eres una curranta incansable. Ya lo pongo en práctica. Un gran abrazo. Mónica-Saray

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 16/11/2015

      Muchas gracias, Mónica. Me gusta mucho lo que hago, ese es mi truco para no cansarme ;-).
      Un abrazo

      Responder
  6. Olga 15/11/2016

    Vanessa me identifico demasiado con lo que acabas de escribir el el post. ¿Será que por ser una persona tan extrovertida le caigo mal algunas personas especialmente al mismo sexo?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 15/11/2016

      Hola Olga,
      Sin saber más de ti, de cómo te relacionas y de lo que te pasa exactamente, no puedo contestar a tu pregunta. Simplemente decirte que busques sentirte a gusto con cómo eres y que si en algún momento tienes la sensación de que no le caes bien a alguien te atrevas a preguntarle qué está pasando y si eso que sientes es real. Muchas veces los demás son un espejo de nosotros mismos y nos ayudan a comprender algo que nosotros solos no estamos siendo capaces de ver.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  7. Carmen 29/06/2017

    Hola, Vanessa. Que sí, que siempre me encanta lo que escribes, en especial me ha gustado el post de cómo son las personas que te hacen sentir bien y cómo yo puedo ser una de ellas. Gracias por tu optimismo y por hacernos llegar estas cosas que te cambian el día.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 30/06/2017

      Muchas gracias, Carmen. Qué bien, me alegro mucho de que te haya gustado el post y de que lo que escribo te sirva y te cambie el día.
      Un abrazo cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  8. Barbara 08/05/2020

    Hola Vanessa, ¿cómo estas?
    Muy buen post.
    Me he sentido identificada en todas las características, y no es porque me sienta especial o quiera demostrar que lo soy. Soy así, siempre lo fui, y lo sigo siendo, pero la verdad, a veces me ha pasado que he tenido que dejar un poco de dar de más, y de regular el preocuparme por otros, porque a todos/as nos gusta la reciprocidad, y muchas veces me he sentido que del otro lado yo no importaba. Hasta que un día me di cuenta que estaba eligiendo mal a las personas, me refiero a que estaba siendo muy buena con mucha gente a la que yo no le interesaba. Por suerte, actualmente tengo amigas/os que valoran lo que doy y soy, y ellos devuelven ese mismo cariño, y creo que hice bien en ser selectiva, porque también es respeto y amor por uno mismo.
    Por otro lado, todas las veces que di apoyo, ayuda y demás, lo hice sin esperar nada a cambio porque eso me hace feliz.
    ¿Que opinas con respecto a lo que yo te cuento? ¿Hice mal en volverme más selectiva?.

    Saludos, y exitos 🙂

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 09/05/2020

      Hola Barbara,
      Por supuesto que no has hecho mal. Ser una persona como las que describo en el post, de las que enamoran a los demás, no significa que no te quieras o no te valores. Y quererte, respetarte y valorarte implica elegir personas con las que tú te sientas bien. Para dar desde la autenticidad también necesitamos recibir. Pero, sobre todo, para dar desde la autenticidad primero hemos de darnos a nosotros mismos. Y eso es justo lo que comentas que estás haciendo, así que estupendo :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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