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SÍ, ¡LA NECESITO!

Deja de preguntar a los demás, ¡y escúchate a ti!

Escuchate a ti - mujer de perfil

Si te pregunto si sabes escucharte a ti misma, ¿qué me dirías?

Veamos…

¿Cuántas veces le preguntas a otra persona qué cree que debes hacer, antes de habértelo preguntado a ti misma?

Y no solo respecto a qué hacer…

¿Cuántas veces acudes a alguien esperando que te diga si lo que sientes está bien o si deberías sentir otra cosa?

Me refiero a algo como preguntarle a una amiga si cree que te has pasado con una contestación que le has dado a otra persona…

O a que le preguntes a alguien si deberías llamar a tu padre o no llamarle…

O a que esperes que alguien te diga si eres una exagerada por sentirte así…

O a que le preguntes a alguien si eres una vaga por no tener ganas de hacer algo…

¿Te suena? ¿Les preguntas a los demás si lo que sientes, lo que piensas o lo que haces está bien?

Que si qué te parece a ti, que si cómo te sentirías si estuvieras en mi lugar, que si qué crees que debo hacer, que si qué es lo correcto según tú…

¿En serio crees que son los demás los que tienen que decirte si eso tuyo está bien?

Por ejemplo, algo que me dijo una coachee hace poco: “¿tú crees que está bien sentirse así? No sé si debería sentirme de otra forma…”.

¡A ver, a ver, a ver, a ver! ¿Quién te tiene que decir a ti cómo tienes que sentirte en determinada situación? ¡Nadie!

Como tú te sientas estará bien. ¡Lo que sientes siempre está bien y siempre es por algo y para algo! ¡Escuchate a ti!

Necesitas escuchar lo que sientes siempre y sin condiciones, porque eso es parte indispensable del amor a ti misma.

Y porque cuando lo escuchas estás siguiendo el camino que te llevará a satisfacer tus necesidades.

¡Las tuyas! No las de tu mejor amiga, las de tu prima, las de tu hermana o las de la vecina del quinto.

¡Para satisfacer tus necesidades tienes que escuchar lo que sientes tú!

¡Escuchar a tu voz interior!

¿Qué tú no tienes voz interior? ¡¡Venga ya!! Todos la tenemos.

Otra cosa es que la tengas apagada. Como cualquier cosa que no usas, tu voz interior se apaga cuando no la escuchas. Pero estar, está. En el fondo de los fondos, pero está.

Los demás te responden desde su historia

Cuanto más preguntas a otros, más te alejas de ti.

Cuanto más haces lo que harían otros, más te alejas de ti.

Porque los demás te responden desde ellos, desde sus experiencias, sus creencias y sus aprendizajes. ¡Es imposible que te respondan desde ti porque no son tú!

Por ejemplo, si tú estás triste porque te gustaría que alguien te hubiera escrito. Y te sientes mal y se lo cuentas a una amiga y te dice que no es para tanto. Y claro, te sientes todavía peor. Mal por la tristeza de antes y mal porque además resulta que no deberías sentirte triste… ¿Te suena?

¿No ves que tu amiga te responde desde ella? Desde lo que ella siente o cree que habría que sentir, pero no es tú, ni tiene tus experiencias, ni puede sentir lo que tú sientes. Tal vez quiera animarte, y es estupendo, ¡pero lo que tú sientes siempre está bien!

¿No ves que cada persona a la que le cuentas algo te responde desde su historia y que no tiene nada que ver con la tuya?

Por ejemplo, si te sientes sola y se lo cuentas a alguien que tiene mucha familia, pareja e hijos y que nunca está sola, pues te va a decir que vaya suerte que tienes y que ya le gustaría a ella.

Y otra vez que acabarás sintiéndote doblemente mal. Sintiéndote sola y encima sintiéndote culpable por no valorar lo que tienes y por no disfrutar de tu situación.

¿Lo ves? Por eso es tan importante que la primera que valide y legitime lo que siente seas tú, porque nadie está en tu lugar y nadie es tú.

Por eso, si le pides consejo a alguien sobre lo que deberías hacer en una situación y te dice algo que en el fondo de ti misma no es lo que quieres hacer, te sentirás aun peor. Aun más perdida, porque le estás dando más valor a lo que piensa otra persona que no está en tu situación que a lo que piensas tú.

Y otra vez que te vas a sentir doblemente mal…

Es de cajón que si terminas haciendo lo que opina esa persona no puedes sentirte bien, porque no estás siendo coherente contigo misma, porque no te estás escuchando.
Porque estás ignorando a la persona que mejor sabe lo que sientes y lo que necesitas.

Es como cuando tiras una moneda al aire y te fastidia que no haya salido lo otro. ¿Ves que si escuchas lo que sientes ya tienes la respuesta y no necesitas que te lo diga ninguna moneda ni nadie que no seas tú?

Por qué preguntas tanto y te escuchas tan poco

¿Por qué crees que les preguntas a los demás en vez de escucharte a ti misma? ¿Por qué crees que hacemos eso?

Pues puede ser porque nadie te enseñara a confiar en ti y en lo que sentías, pensabas o hacías… Si de pequeña no te validaron, es muy posible que no hayas aprendido a escucharte y a confiar en ti.

O puede ser que, a fuerza de no escucharte, hayas aprendido a evitar lo que sientes cuando no te gusta… Como si dijeras “fuera, fuera, fuera” esto que siento, y prefirieras preguntar a los demás para que te digan lo qué debes sentir (porque lo que tú sientes no te gusta).

O puede ser que lo que en realidad estés buscando al preguntarles a los demás sea su aprobación. Es decir, que te digan qué es lo que está bien y con lo que vas a ser aprobada. Y así evitas hacer algo que te pueda generar el rechazo o la crítica de los demás.

O puede ser que te de miedo lo que pueda pasar si te escuchas… Que te de miedo sentirte culpable si a alguien no le parece bien lo que haces, que te de miedo enfadarte con alguien importante para ti, que te de miedo sentirte mal si tomas una decisión equivocada…

Sí, a veces nos da miedo escuchar lo que sentimos. Nos da miedo confiar en lo que sentimos. Nos da miedo hacerle caso a eso que estamos sintiendo.

Por eso, por todos esos miedos, hay personas que prefieren mutilarse a sí mismas…

Que se sienten más seguras cuando hacen lo que opinan los demás que cuando se escuchan a sí mismas. Claro, parece menos arriesgado escuchar a otros que escucharte a ti, ¿verdad?

¡Pues no! ¡¡El mayor riesgo que puedes correr en tu vida es no escucharte a ti misma!!

Ignorar a la persona más importante de tu vida… ¡Eso sí que es peligroso!

No conocerás a nadie que se haya escuchado, que haya confiado en lo que sentía y después se haya sentido mal.

Porque el poder y la responsabilidad sobre ti misma te abren la puerta a una libertad desconocida. A la libertad de saber que puedes confiar en ti siempre e incondicionalmente.

Porque si estás hablando de algo tuyo, ¿cómo le vas a preguntar a otro? ¿Quién sabe de ti más que tú misma? Nadie, por más que te conozca, puede saber tanto de ti, ni estar en tu lugar, ni sentir lo que tú sientes, ni saber lo que tú piensas, ni lo que tú necesitas, ni lo que es importante para ti, ni lo que tú valoras más, ni lo que es secundario para ti… Por eso no tiene sentido que nadie te diga lo que es mejor para ti.

Y porque cuando alguien te responde está proyectando en ti sus creencias, sus miedos, sus necesidades y sus inseguridades. Es como querer llegar a una ciudad con el mapa de otro país diferente. ¿Ves que no tiene ni pies ni cabeza?

Por ejemplo, recuerdo a una coachee que no quería odiar a su madre, que se rechazaba por sentir eso, y que se decía que “qué mala hija que soy”… Y venga a preguntar a sus amigas si eso que sentía estaba bien. El problema es que sus amigas tenían su propia historia con su madre, y le respondían desde ahí.

Por eso, aunque quisieran ayudarla, no podían hacerlo… Porque para sentir lo que ella sentía, tenían que ser ella y estar en su lugar. ¡Hasta que se dio cuenta de que a la persona que necesitaba consultar y escuchar era a sí misma! Entonces, por fin, aceptó lo que sentía. Se dio permiso para sentir que odiaba a su madre sin juzgarse ni sentirse culpable por ello… Y así, cuando se atrevió a escuchar lo que sentía, pudo comprenderse y elegir qué quería hacer con eso que estaba sintiendo.

¿Te das cuenta de lo importante que es que te escuches a ti misma? Además de que cuanto más preguntas a los demás, más pierdes la confianza en ti.

Es decir, cuanto más tiempo lleves ignorando a tu voz interior, más se habrá apagado y más insegura de ti misma te sentirás. ¡¿Qué esperabas?!

Si quieres volver a confiar en ti…

Supongo que ya vas comprendiendo porqué es tan importante que aprendas a escucharte a ti misma sin dejarte contaminar por la opinión de los demás.

Que empieces a escucharte, a darte permiso para sentir lo que sientes y a confiar en lo que quieres tú.

Que te quedes a solas contigo misma y te preguntes “¿Yo con esto qué quiero hacer?, ¿Qué es lo más importante para mí? ¿Con qué me sentiría mejor?”.

Que te pares a escuchar a tu corazón, a tu voz interior y a tu intuición.

¿O cómo crees que vas a sentirte segura de ti misma si no te escuchas?

Si quieres recuperar la confianza en ti, en lo que sientes, en lo que piensas, en lo que haces y en lo que deseas, necesitas escucharte y validar lo que sientes una y otra vez. Los demás no pueden escuchar eso que está dentro de ti. Nadie puede contarte eso de ti misma.

Por eso las decisiones sobre uno mismo ha de tomarlas uno mismo. Aunque escuche la opinión de otros, sí, pero escuchando en primer lugar la suya propia. Poniendo por delante la voz de su corazón, y no el ruido de los demás.

Porque nadie tiene derecho a decirte lo que está bien para ti o qué deberías hacer tú con tu vida.

Confiar en lo que sientes y respetarlo. Y si no te apetece hacer algo, darte permiso para no hacerlo, sin entrar en lo que debería ser o en lo que deberías sentir. ¿No ves que eso es como decirle a tu niña interior que no debería sentir lo que siente? Que, por ejemplo, no debería sentir que no le apetece llamar a su padre, que debería tener ganas de llamarle… ¿Crees que eso es respetarte a ti misma? No, ya te digo yo que no lo es.

Y sólo cuando escuchas, aceptas y respetas lo que estás sintiendo, asumes el poder para elegir qué hacer con ello. Para tomar tus propias decisiones, las tuyas, las que nacen de lo que tú quieres.

Que no te quepa duda de que tienes una voz dentro de ti que te habla… Lo sé, porque la tenemos todos. Una voz que te dice lo que sientes, lo que quieres, lo que necesitas y lo que te gustaría… Puede ser que lo llames intuición, puede ser la voz de tu corazón, puede ser tu niña interior contándote lo que quiere… Da igual el nombre que le pongas, lo importante es que la escuches.

Así que deja de preguntar fuera lo que sólo tu propia voz interior puede responderte.

Empieza a confiar en ti y a recibir tu apoyo y aprobación, porque eso es lo primero que necesitas para sentirte bien. Tu aprobación, no la de nadie más.

Tú eres la persona que mejor puede guiarte.

Tú eres la persona cuyos consejos más has de escuchar.

Tú eres la persona en la que más necesitas confiar.

Tú eres el mejor apoyo que puedes encontrar.

Confía siempre en esa voz. Confía siempre en lo que te cuenta. Confía siempre en lo que sientes ahí adentro.

Siempre, siempre, siempre. Jamás en tu vida dudes de eso porque será tu guía y tu salvación siempre.

Escríbelo cien veces si hace falta. “Puedo confiar en mí. Me merezco escucharme y confiar en mí. Yo siempre estaré aquí para mí”.

¿Qué me dices? ¿Sientes que te escuchas? ¿O necesitas escucharte más? Me encantará que lo compartas conmigo en los comentarios aquí debajo.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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16 comentarios

16 comentarios
  1. Margarita 24/12/2020

    Hola… cuánta razón tiene este post. Cómo nos gusta dejar nuestras decisiones en manos ajenas por miedo a equivocarnos nosotras, no sé si para poder culpar a alguien o por no afrontar lo que nos da miedo. Gracias, mil gracias porque cada vez que te leo se va encendiendo más mi luz.

    Responder
    • Carmen 24/12/2020

      Me ha encantado Vanessa, gracias por este post y gracias por seguir pensando en nosotros aún en estas fechas.
      Feliz Navidad

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 28/12/2020

        Muchas gracias, Carmen :-). Feliz Navidad para ti también.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Mari Carmen 24/12/2020

      Gracias Vanessa, por tus post, son como una guía y un bálsamo de apoyo cuando las dudas te inundan. Siempre das fuerzas, muchas gracias por todo un año de estar ahí para nosotros. Un beso muy fuerte, espero poder seguir contando contigo, estás haciendo una gran labor sobre todo para las personas que no podemos costearnos los servicios de un psicólogo, otra vez GRACIAS.

      Responder
      • Ana Isabel Carvajal López 25/12/2020

        Ha sido mágico escuchar esas palabras tan sabias y que tanto necesitaba oir, desde pequeña me inculcaron respetar a mi familia, obedecer, poner a las personas adultas como guia de lo que tenía que hacer o sentir, si mi familia no estaba de acuerdo yo para ellos estaba mal y tenia que cambiar, con la separación de mis padres dejé de escucharme y justificaba todo lo que veía con todo lo que me contaban o lo que me decían, al paso de los años cuando crecí me olvidé de mi y comence a escuchar a los demás, a tal punto que estaba perdida , no era yo iba como viviendo con una venda en los ojos y escuchando y obedeciendo a los demás, siempre he sido la tipica persona que cuenta lo que le pasa y pregunta si la decision que esta tomando le parece bien o no, y hace un tiempo para ser exactos este año me a cambiado el chi , y soy otra persona totalmente diferente la gente que me conoce se asombra porque realmente no me conocía, porque siepre he sido lo que ellos querían , aguantaba insultos, aguantaba faltas de respeto hacia mis decisiones a tal punto de que dudaba si lo que habia decidido era bueno o no, pero este año todo cambió y me ha costado dar mucho ese cambio, porque estoy mal acostumbrada a alimentar ese hueco de falta de mi misma, me ha costado pero lo he conseguido y lo voy consiguiendo poco a poco y este post ha sido como un alimento y un paso hacia la nueva yo que es ni mas ni menos que yo misma, y me siento mas feliz, me siento mas segura de las desiciones que he tomado, me siento mas viva, y seguire luchando por mi misma miiil gracias pot estas palabras tan sabias, gracias por tanto, siento que me han quitado esa venda de los ojos y ahora puedo entenderme mas y entender porque actuaba así, gracias !!!

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 29/12/2020

          Qué precioso ejemplo, Ana Isabel. Felicidades por ese despertar, por ese volver a ti misma, por reencontrarte contigo. Me alegro muchísimo, disfrútalo mucho y no te vuelvas a abandonar nunca más.
          Un abrazo,
          Vanessa

          Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 28/12/2020

        Muchas gracias por tus palabras, Mari Carmen. Me alegro de que lo que escribo te sirva y espero que lo siga haciendo mucho tiempo.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/12/2020

      Me alegro mucho por esa luz, Margarita… Que se siga encendiendo por mucho tiempo. Mil gracias por compartirlo conmigo.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  2. Mar 24/12/2020

    Tus posts son de mucha ayuda y por ello te estoy muy agradecida. Estoy de acuerdo en que debas creer más en ti mismo y no preguntar a los demás y hacer lo que te digan en lugar de tomar la decisión por tí mismo. Pero para mí es más difícil gestionar lo que sientes y qué hacer con ello. ¿Podrías hablar sobre ésto en algún post? Muchas gracias por tu ayuda y Feliz Navidad.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/12/2020

      Hola Mar,
      Muchas gracias. En realidad este post habla sobre todo de escuchar lo que sientes, de escucharlo tú, de escucharte a ti y de confiar en lo que sientes, en lo que te dice tu corazón. Sobre gestión de las emociones y la relación entre lo que piensas y lo que sientes sí que hay varios post en el apartado de autoestima. Tal vez si me explicas un poquito más a qué te refieres puedo recomendarte alguno en concreto, o apuntármelo para escribirlo.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. María 24/12/2020

    Que triste me ha puesto tu editorial.
    Mi vecino se empeña en amontonar la nivel en contra de mi pared aunque su propiedad es más grande que la mia. Estos vecinos me han llamado nombres bastante feos sin razón y yo siento que debería perdonarlos cuando mi médico y la policía me han dicho que no tenga ningún trato con ellos pero yo me siento culpable de que es posible que mi existencia les molesta y yo deberia pedirles perdón. Qué debo aguantar que en mi boda mi cuñada me grite y me haga sentirme muy pequeñita y que me lo merezco porque si me defiendo a lo peor mi cuñado se enfada con mi marido y rompen la comunicación de hermanos. Que cuando tenía 7 años la hija del médico me pegara unas palizas bastante serias y yo no le decía nada a mis padres porque tenía miedo de que mis padres se pusieran enfermos y el médico se negará a atenderlos. Que tengo 65 años y no he aprendido a poner puntos ni comas porque no era capaz de concentrarme. Que llevo 40 años viviendo en otro país y no he aprendido a escribir su lengua porque tenía terror de ir a la escuela y cometer un fallo. Que me he pasado la vida buscando alguien que me quiera aparte de mi marido. Cuando alguien me dice que me quiere yo me pongo tan feliz y a los pocos días la oigo despellajarme…esa ha sido mi vida. No te puedes imaginar cuanto me gustaría morir.
    María

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 29/12/2020

      Hola María,
      Muchas gracias por compartir. Te animaría de corazón a buscar ayuda para que puedas sentirte mejor contigo misma y en tu vida, para que seas tú la que más se quiera y no necesites buscarlo fuera.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  4. Sara 25/12/2020

    Gracias por estar ahí, Vanessa. Te sigo desde hace tiempo aunque nunca había “hablado” por aquí, pero hoy necesito agradecerte tus posts y, por supuesto, el “reto” al que no podía dejar de apuntarme y que estoy disfrutando como una enana. También quería aprovechar para desearte ¡Felices Fiestas!, incluso si las celebras sola, contigo misma, como hago yo. Nos merecemos alegría y esperanza. Un abrazo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 29/12/2020

      Mil gracias, Sara. Cómo me alegro de que hayas disfrutado el reto como una enana :-).
      Felices fiestas para ti también, con mucha alegría, esperanza y amor, de corazón.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  5. Maite 26/12/2020

    Muchas gracias Vanessa por tus sabias palabras, por poner cada día un poco de luz en los que nos encontramos un poco perdidos, en gran parte por no escucharnos con atención a nosotros mismos, por no confiar en lo que nuestra parte más esencial nos dice y repite continuamente, tal vez porque es más incómodo o desagradable atenderlo, gracias por recordarnos continuamente que debemos confiar en nosotros mismos con la certeza de que lo que sentimos siempre está bien, independientemente de que sepamos o no qué hacer con ello. Conseguir el autorrespeto hacia mí misma para validar todo lo que siento en cada momento y encontrar la autonomía emocional es un gran objetivo para mí y te agradezco todo lo que me ayudan tus post y por supuesto el trabajo personal que hemos hecho juntas y que animo a todo el mundo a emprender para conocerse cada vez más. Un saludo y felices fiestas.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 29/12/2020

      Mil gracias, Maite. Así es, tu parte esencial te habla siempre. Cuando aprendes a escucharla, a escucharte, el camino se ilumina delante de ti, y entonces todo se vuelve mucho más sencillo. Porque eres tú, la que has sido siempre… con las alas abiertas y desplegadas para ti.
      Un abrazo enorme,
      Vanessa

      Responder

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