¿Sabes cuál es el error más habitual cuando nos sentimos mal por algo que nos ha pasado?
QUERER DEJAR DE SENTIR ESO.
Este es, con diferencia, el que más veo en las mujeres con las que trabajo.
Que no quieren que las cosas les afecten.
Así que me dicen:
“Quiero que no me haga daño ese comentario de mi madre”.
“Quiero no tener un mal día porque esta mañana he discutido con mi pareja”.
“Quiero que no me importe lo que piense esa conocida de mí”.
Resumiendo: que no queremos que las cosas que nos pasan nos afecten.
Que no queremos sentir… Y, mucho menos, cuando son emociones desagradables.
Alegría, ilusión, calma… eso sí.
Pero de las otras…, no, por favor.
Ya.
Estaría muy bonito sentir solo las que dan gustirrinín.
Pero es que esto (la vida) no funciona así.
Y son tan legítimas y válidas las emociones que nos gusta sentir como las que no.
Como seres vivos y emocionales que somos, todo el rato estamos sintiendo cosas…
Y, aunque unas nos gusten más que otras, cada emoción que sentimos está perfecta en ese momento.
Vaya que, si alguien te da una contestación un poco fuera de tono, ese malestar que sientes es justo lo que necesitas sentir.
(Y te aseguro que se pasa en cuanto lo escuchas y le respondes a esa persona cuidando de ti y sin quedarte callada).
Y si tienes un compañero de trabajo que es un poco gilipollas y lo mismo te deja en evidencia que te ignora, pues necesitas que eso te afecte para poder defenderte.
Vamos, que esa emoción aparece para que le pongas un límite bien puesto a ese tipo.
Ni más, ni menos.
Así que, que no te cuenten cuentos.
¡Claro que las cosas que te pasan te tienen que afectar!
De hecho, es que si no te afectan, entonces sí tienes un problema.
(Los únicos a los que no les afectan las cosas son los psicópatas y los muertos).
¿O tú te quieres sentar en una silla con clavos y que no te duela?
Ojito a esto porque si las cosas no nos afectaran estaríamos mucho más expuestas a que los demás abusaran de nosotras…
Pues eso, que la cosa no es que no te afecte. La cosa es que sepas QUÉ HACER cuando eso te afecta.
Que sepas escucharlo y gestionarlo dentro de ti.
Como la persona adulta capaz de hacerse cargo de sus emociones que eres.
Y que, cuando lo necesites, sepas responder sin morderte la lengua y sin atacar ni hacer daño a nadie.
Tan solo cuidando de ti y diciendo algo con lo que te quedes tranquila.
Verás como eso sí que es mano de santo para que el malestar se vaya por la misma puerta por la que entró.
Y para eso es mi nuevo método La Técnica Reina.
Para que en dos horas aprendas a tener siempre la respuesta perfecta y a quedar como una reina sin ser borde ni desagradable con nadie.
Besos y sonrisas,
Vanessa
PD: La Técnica Reina son dos audios muy sencillos que podrás aplicar cuando alguien se pase contigo o te haga un comentario que te siente mal.
Sirve para cuñados, vecinos, jefes tocapelotas y otros seres vivos del estilo.
Y también para la gente maja que un día dice algo inadecuado.
Con todos ellos, haz esto.


