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Cuatro señales de que tu pareja te manipula

Pareja - tu pareja te manipula

¿Cómo puedes saber si tu pareja te manipula? 

¿Cuáles son las señales de que alguien te está manipulando?

Ya te adelanto que esto pasa mucho más de lo que nos pensamos…

Y que si has llegado a plantearte esta posibilidad más de una vez, ya es mala señal.

Así que voy a contarte cuatro señales muy claras para identificar que tu pareja te manipula:

1.Hace que te sientas culpable

Creo que ésta es la principal señal, la que no falla nunca.

Me refiero a cuando te molesta algo de tu pareja, se lo dices y, no sabes cómo, pero acabas sintiéndote culpable y pidiendo perdón.

Por ejemplo, te sienta mal que ponga lo que él quiere en la televisión sin preguntarte si te apetece ver eso, le dices que te gustaría que te preguntara y te dice que eres demasiado susceptible, que nada te parece bien, que contigo es imposible o que la culpa es tuya por no haberle dicho lo que querías ver… Así que él se enfada y tú terminas pidiendo perdón.

Cuando una persona manipuladora no recibe lo que quiere o recibe algo que no quiere, te va a echar la culpa a ti. Donde una persona sana te dejaría que dieras tu opinión y respetaría que algo te molestara, un manipulador va a hacer que te sientas culpable.

Ante cualquier conflicto o desacuerdo, la culpa es tuya.

Es como que no puedes expresar lo que sientes, lo que te gusta y lo que no te gusta porque si lo haces te dice que siempre hay que hacer lo que tú quieres. Y tú terminas sintiéndote culpable por decir lo que piensas y necesitas ☹.

“Tengo la sensación de que vivo a merced de él, de que siempre hacemos lo que él quiere. Y si en algún momento intento expresar cómo me siento, se enfada y me echa la culpa o me dice que cómo se me ocurre decir eso con todo lo que él hace por mí”, que me contaba una coachee hace poco.

Eso, el hacerse la víctima, forma parte de su juego para que tú te sientas culpable.

El objetivo es darte pena con comentarios como “es que según tú todo lo hago mal” o “con todo lo que yo he hecho por ti”, para que tú dudes de ti, conectes con la empatía, te esfuerces por entenderle y dejes de poner límites.

Es como que “me trata mal, yo aguanto, él me sigue tratando mal, y cuando exploto y ya no puedo más, se lo digo y resulta que la culpa es mía”.

Claro, un manipulador no soporta los límites, así que cuando se los pongas hará que te sientas culpable. Y si por tu historia de vida tienes esa tendencia a ponerte en el lugar del otro, cuestionarte siempre a ti misma y ser muy sensible a lo que te dicen los demás, acabarás creyéndole a él en vez de confiar en lo que tú estás sintiendo.

2.Te castiga

En realidad, es otra manera muy sutil de inyectarte más culpa…

Y consiste en que si haces algo que no le gusta, como pedirle que te avise si va a llegar tarde o decirle que no te sientes bien con cómo te habla, se queda en silencio, te deja de hablar, te trata con frialdad y se aleja de ti.

“Cuando se enfada no se acerca a mí, no me habla, no me toca, se queda callado durante horas… Eso me deja destrozada. Sabe que me hace muchísimo daño que haga eso y le da igual”.

“El otro día me preguntó si quería ir a un sitio y me quedé pensando unos segundos… Pues, como no contesté rápido, se enfadó y estuvo toda la tarde sin hablarme. Y yo venga a esforzarme por sacar conversación a ver si lo arreglábamos, y él con monosílabos. ¡Y por la noche va y me dice que llevo toda la tarde sin hablarle!”.

¿Te das cuenta del juego? Así es como terminas teniendo la sensación de que por más que te esfuerzas, la que lo hace mal eres tú y la culpa siempre es tuya.

3. Juega a confundirte

Claro, no puede ser que todo sea malo, si lo fuera lo más probable es que hubieras salido corriendo mucho antes… Por eso, este tipo de personas suelen tener dos caras, como el ángel y el diablo de los dibujos animados.

Al principio todo es luna de miel y pétalos de rosas, y poco a poco cada vez hay menos de eso y cada vez hay más desgaste, más broncas y más sufrimiento. Pero, de vez en cuando, vuelve a caer algún pétalo, para compensar toda la mierda.

Y así es como tú ya no sabes qué pensar, ni porqué unas veces es de una manera y otras es de otra taaan diferente.

¿Seré yo? ¿Será que soy muy exigente? ¿Será que no lo estoy haciendo bien?

Igual estoy exagerando, igual es que no le entiendo, igual es que…

“No sé si soy yo o es él. Yo le escucho y me convence, pero después me vuelvo a sentir mal. Y no sé si el problema es mío o suyo”, que me decía otra coachee.

Es decir, unos días piensas que con él todo se hace muuuy difícil y otros te preguntas si la difícil serás tú.

Por ejemplo, te dice que va a hacer una cosa y después hace otra. O quedáis en algo y te deja tirada. O preparas la cena y empieza a cenar sin ti. Entonces le dices cómo te estás sintiendo y él protesta y te dice que siempre te estás quejando.

Y tú empiezas a pensar “¿Será verdad que me quejo demasiado? Igual es que tengo que decir menos las cosas y aguantar más”.

Claro, como el principal problema es que dudas de ti y tragas mucha culpa, te quedas confundida y no sabes qué pensar.

Y como esto está salpicado con momentos en los que es absolutamente encantador, pues más confusión al saco.

“No le entiendo. Un día me dice que está harto de que esté todo el rato encima de él, que quiere que le deje en paz, y al día siguiente me echa la culpa de que no le he llamado o de que he hecho algo sin consultarle”.

¿Te das cuenta del juego de la confusión?

Hay muchas formas de jugar a confundir a alguien a través de la manipulación…

Puede ser que le de la vuelta a lo que dices y a lo que haces, que te diga que lo tuyo no es normal o que no estás bien de la cabeza, para que tú dudes de ti…

Puede ser que con sus palabras te esté diciendo una cosa y con su comportamiento muestre todo lo contrario… Que te diga que no le pasa nada, pero tú sientas claramente que sí.

Que cambie tanto de un día para otro que ya no sepas cuál es el real, ni con qué pie se va a levantar mañana, ni dónde va a explotar la siguiente mina

Que se enfade muchísimo por algo que tú ni siquiera sabes exactamente qué es, tú te quedes devastada y rompas a llorar en silencio, y después te diga que mira cómo te pones por cualquier tontería y que contigo es imposible.

Que le cuentes que estás pensando en hacer algo y no le parezca bien, pero te diga “tú verás, haz lo que quieras”, y te quedes con la sensación de que en realidad no puedes hacer lo que quieras porque si lo haces habrá consecuencias.

Es decir, en una relación manipuladora siempre va a haber chantaje emocional. El otro va a buscar provocar en ti un sentimiento negativo para que termines haciendo lo que él quiere. Y tu sensación será de que no tienes elección, de que no eres libre, porque además te dirá cosas como “si me quisieras, no harías esto”.

“Cuando quiero algo diferente a lo que quiere él me dice que soy una caprichosa, y eso que yo tengo la sensación de que siempre soy la que cedo y acepta lo que él dice”.

Y otra vez que no sabes lo que está pasando… Y venga a esforzarte, a tragarte la tristeza, la frustración y la impotencia, y a esperar por la siguiente lluvia de pétalos.

Incluso puede ser que le pidas un abrazo, te diga que ahora no le apetece abrazarte, ¡y sigas sin ver cómo te está tratando! (y esto no es de ninguna coachee, es cosecha propia).

4.No se hace responsable de nada

Por supuesto que no. Excepto en los momentos de lunas de miel en que necesita “confundirte para que no te alejes demasiado”, el resto del tiempo no se hace responsable de nada. La culpa de lo que pasa es toda tuya.

Es como que él todo lo hace bien, sus comportamientos son perfectos y para todo tiene una justificación.

Y ojito como tú hayas cometido un error, porque te lo estará recordando en todas y cada una de las broncas que tengáis (y otra vez más culpa, más castigo y más confusión para ti).

“Al principio de la relación le oculté una cosa y siempre me vuelve a sacar lo mismo, que mira yo lo que hice y que a ver si me creo que yo soy perfecta”, me decía una coachee.

Claro, como se ha dado cuenta de que en ese fallo está tu punto débil, lo saca una y otra vez para que tú sigas dudando de ti y sintiéndote culpable.

Y es que una persona manipuladora se ofende mucho y muy fácilmente, por cualquier tontería, porque así genera más culpa y más malestar en ti.

Por ejemplo, puede hacerte creer que estabas coqueteando con alguien con quien tú dirías que solo has tenido una conversación de lo más normal.

Eso sí, él puede hablar con quien quiera y como quiera, y prepárate como le digas algo, que te va a poner de celosa y controladora para arriba

El tema es que él puede hacer lo que quiera, pero tú no. El puede poner límites, pero tú no. El puede decir que no, pero tú no.

Y, a pesar de eso, si tú eres de las que cede mucho, se enfada poco, perdona rápido y olvida con facilidad, conseguirá que parezca que él lo hace todo bien y que la culpa es toda tuya.

¡Tachaaaan! Y vuelta a empezar la historia.

¿Qué hago si mi pareja es así?

Lo primero es que asumas tu parte de responsabilidad en esta historia. Porque para que otro te manipule, tú tienes que dejarte manipular.

Es decir, donde uno manipula y otro se siente culpable fácilmente, es muy fácil que haya un clic. Y de ese clic son responsables ambas partes.

Cualquier relación la forman dos personas. Y si tú dices que sí a todo, si no pones límites y no legitimas tus derechos, de alguna forma también estás participando en ese juego.

Que por supuesto que esa manipulación no siempre es consciente por parte de quien la ejerce, pero sí que es una forma de relacionarse, algo que pertenece a él y a cómo se vincula con otras personas. Lo mismo que tu manera de permitirla tiene que ver contigo.

Y, antes de que me hagas tú la pregunta del millón, te la voy a responder yo.

Una persona así, ¿puede cambiar?

Si te has sentido identificada con los cuatro puntos, en mi opinión, una persona así no puede cambiar. Pero es que si cambiara, si hubiera un milagro y cambiara, lo más probable es que esa persona dejara de estar enamorada de ti y tú de él.

Porque cuando mi manera de relacionarme es manipular al otro, necesito a alguien de quien yo me pueda aprovechar, alguien que dude de sí misma, que tenga tendencia a tragar culpa y que no ponga límites. Y si yo cambio, si se da un milagro y dejo de ser un manipulador, ya no me enamoraré de alguien así.

Y lo mismo en tu caso. Si te liberas de la culpa y empiezas a quererte y a querer lo mejor para ti, ya no te enamorarás de alguien que te hace sentir mal… Si te enamoraste de esa persona desde una falta de amor a ti misma, cuando sanes tu autoestima, por nada del mundo vas a querer estar con alguien que te ha tratado así, por mucho que cambie.

Así que la pregunta no es si puede cambiar. La pregunta es si quieres seguir siendo la que espera a que esa persona cambie, o decides cambiar tú.

Como siempre, me encantará que compartas conmigo de qué te has dado cuenta al leer el post, aquí debajo en los comentarios.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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30 comentarios

30 comentarios
  1. Nagore 20/05/2021

    Uau!! todavía estoy alucinada después de leerte… He vivido esto al pie de la letra, hasta que no pude más y me fui de casa. Ahora vivo sola, tengo paz y tranquilidad pero he de reconocer, que llevo en psicoanálisis 3 años y me está ayudando muchiisimo a conocerme y sobre todo a darme cuenta de mi falta de amor propio y autoestima y sobre todo desde donde me relaciono. A veces me cuesta creer que no está ya en mi vida y que lo que pensaba que teníamos era único, pero desde que me fui de casa ha desaparecido por completo. A día de hoy, estoy empezando de cero, casa nueva, pueblo nuevo, trabajo nuevo….¡¡y la paz que tengo ahora de ser yo libremente no la cambio por nada!!!
    Cada día es un reto para mi, hay días de bajón en los que le llamaría para que me salvara, pero ya no me hace sentirme culpable lo que él piense de mi…cuando entro en la desesperación, de pensar que no sé relacionarme sanamente, he de resetear mis pensamientos recordándome qué quiero, donde estoy y hacia dónde quiero ir.

    Gracias por este escrito, me ha abierto los ojos y me ha aportado fuerza y confianza en mí misma de que estoy en el camino que quiero!!
    Un abrazo

    Responder
    • Jesi 20/05/2021

      Hola Vanessa, supongo que se habrán dado casos en que la terapia de pareja sane a los dos y se pueda tener una relación sana, es decir que cambien los dos. Que pase poco… seguro, pero creo que puede pasar, ¿tú que crees?

      Mi ex relación reúne todo lo que has redactado. Suerte que estoy haciendo tu curso de autoestima y ya les veo a leguas 😜

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

        Hola Jesi,
        Sinceramente no creo que eso se de, por lo que explico al final del post de que en caso de que los dos cambien ya no podrían estar con la misma persona. Si tú aprendes a quererte ya no puedes estar con alguien que te ha hecho daño…
        Feliz de que Amor te esté sirviendo :-).
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Qué bien, Nagore. Felicidades por ese camino que estás haciendo. Me alegro mucho de que el post te haya servido. Ten muy presente todo lo que pasó para esos días de bajón, y aprende a quererte tanto como para salir corriendo en el primer instante en el que vuelvas a sentir algo parecido.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  2. Cristina 20/05/2021

    Hola, te agradezco muchísimo este post, lo he recibido en un momento crucial, estoy totalmente confundida y me siento como si yo fuera la mala de la pelicula y culpable, como si yo fuera exigente, demasiado sensible. Me siento identificada con la mayoría del contenido, con la sensación de que ya no puedo decirle nada porque ocasiono problemas. ¡Qué difícil se me está haciendo esta experiencia! Un abrazo y gracias de nuevo

    Responder
    • Claudia 20/05/2021

      Hola, gracias por este texto y en realidad esto lo he vivido.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

        Gracias a ti por compartir, Claudia.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Hola Cristina,
      Claro, es que una experiencia con alguien así es muy difícil. Y justo por eso también te puedes dar cuenta de que no es sano, porque el amor verdadero no es algo difícil ni algo en lo que no puedes ser tú misma.
      Animo, si tú lo decides saldrás de ahí habiendo aprendido lo necesario para que no se repita.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. JESICA 20/05/2021

    HOLA. GRACIAS POR EL CONTENIDO, LO LEI Y FUE COMO SI ESTUVIERAN RELATANDO LO QUE VIVO, ASI ES MI PAREJA, UN COMPLETO MANIPULADOR, HACE MESES VENGO SINTIENDO UN MALESTAR EN LA RELACIÓN, ESA SENSACIÓN QUE NO ESTOY EN EL LUGAR CORRECTO. POR ESO LLEGUE HASTA TU PAGINA Y ME SUSCRIBÍ PARA RECIBIR TUS CORREOS, Y VAYA, QUE CON CADA UNO ME HE IDENTIFICADO. AHORA ESTOY CON EL AUN, LLENÁNDOME DE HERRAMIENTAS PARA CUANDO DIGA YA, NO ME MANIPULE Y VUELVA AL MISMO LUGAR.
    GRACIAS GRACIAS.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Me alegro mucho de que estés en ese camino, Jesica. Sigue llenándote de amor y pide ayuda si lo necesitas, cuanto más tiempo pasa más cuesta salir de ahí.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  4. Leticia 20/05/2021

    Yo también viví esto al pie de la letra. No has podido describirlo mejor.
    Por suerte salí súper fortalecida, empecé a asumir mi culpa, a entenderme, a descubrir donde están mis límites y sobre todo a perdonarme.
    Es genial que escribas tan abiertamente sobre este tema, ya que es muy presente y muchas personas ni siquiera saben que están en una relación de este tipo.
    Para mí ha sido un recordatorio:)
    Gracias!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Gracias a ti, Leticia. Es cierto que es muy frecuente y que muchas personas ni saben que están en una relación así.
      Me alegro mucho de que hayas hecho ese camino y te hayas perdonado, tiene mucho mérito, reconócetelo mucho :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
    • Yadi Mitchell 22/05/2021

      Tengo 11 años con mi pareja, estuve en terapia psicológica y psiquiátrica por 6 años, pensé que el problema estaba fuera de mi “entorno”, malos jefes, malos compañeros de trabajo, me alejé mucho de mi familia. Renuncié a mi trabajo. Hace dos años que tuve a mi bebé y él se fue a otro país a trabajar por seis meses, quedé destrozada, me sentía muy sola, tuve depresión posparto, recurrí a mi familia, ellos me ayudaron muchísimo y fue entonces que me di cuenta de cómo era realmente mi esposo. Todavía estamos juntos, él no ha cambiado, yo sí y cada vez que noto algo de lo que mencionas en tu blog, me cae el 20, ya no reacciono como antes, ahora sólo espero el momento de encontrarme a mí misma, ser económicamente independiente y terminar la relación. Te sigo desde hace años, no puedo creer que siempre que te leo, no me siento sola y sobre todo me encanta la parte de “cómo hacerle”, tus consejos que para mí han sido realmente valiosos. Muchas muchas gracias por escribir y compartirlo 🙏🤗

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

        Hola Yadi,
        Mil gracias por tu fidelidad, me alegro mucho de que lo que escribo te esté sirviendo y de que te hayas ido dando cuenta de qué era lo que te generaba ese malestar. Ahora trabaja en ti para que aprendas a quererte como te mereces y a darte lo que necesitas :-).
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      ¡Gracias, Cris!
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  5. JULIA LUCAS 20/05/2021

    Gracias Vanesa!!! me he identificado totalmente con lo que dices, y me hace sentir bien, al comprobar lo que me está pasando y ver que hay muchas personas que también lo sufren. En mi caso pensaba que algo así era lo que me estaba pasando, pero tengo dos hijos (ahora ya mayores y con su vida hecha), y aguantaba por miedo a que pasaría si daba un paso adelante.
    Muchas gracias!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Hola Julia,
      Muchas gracias, me alegro de que te haya servido. Precisamente cuando hay hijos es mucho mayor el motivo para irte, porque ellos aprenden a tener la misma relación de pareja que han presenciado en sus padres, ya sea como manipuladores o como consentidores.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  6. Nambidia 20/05/2021

    Quiero comentarles que no solamente esto describe a una pareja, he leído y describe PERFECTAMENTE a mi padre, puedo decir que en mi juventud no me daba cuenta, “no del todo”, de que su comportamiento conmigo, con mi madre y hermana a veces era: de dictador, se enojaba mucho si algo no se hacia como el quería o en el tiempo que él pretendía, y nos llegó a decir cosas muy hirientes: una de ellas: “ustedes comerían mierda sin mí..”.
    Ahora al pasar de los años según él se ha hecho una persona muy espiritual y allegada a Dios, pero ni eso le ha cambiado y es que es cierto estas personas no cambian, y no diré que todo en mi padre es malo o feo, pero he aprendido que es mejor contestarle lo mínimo, trivial y solo eso contestaciones.. nada de buscar conversarle.
    A veces si le place te ignora, no te habla, o si le dijiste que te está gritando y no te gustan esos tratos grita más.. quejándose son su DIOS…
    La verdad y al final del día es mejor alejarse de personas toxicas y buscar la paz propia. Saludos

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Hola Nambidia,
      Sí, también hay padres así, y por eso a veces aprendemos a permitir ese tipo de relaciones, porque lo hemos presenciado y normalizado.
      Nadie tiene derecho a tratarte mal, sea tu padre o quien sea. Tenlo presente siempre.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  7. Dayana 20/05/2021

    Es que siempre tus post son como una bofetada, de esas que a veces se necesitan para reaccionar. Eres genial, soy de leer muchísimo, y tus post me sacan de juego, pero qué bien, que a través de tus letras vengan mil reacciones, de verdad, gracias.

    Responder
    • Mila 21/05/2021

      Vanessa, llevo 20 años sufriendo todo lo que has descrito, al pie de la letra, y con mi forma de ser y lo poco que me quiero le ha venido mejor todavía.
      Creo que nadie se merece este desprecio tan grande y está falta de amor.
      Además lo triste que con sus hijos es así, ¿qué no me va a hacer?.
      Aunque le tengo miedo, sé que tu curso de Amor me va a ayudar igual que lo haces tú .
      Mil gracias por estar allí y abrir los ojos.
      Un abrazo

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

        Gracias a ti por compartir, Mila. Nadie se merece ese desprecio, por supuesto que no.
        Espero que Amor te llene de las herramientas que necesitas para dar ese paso.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Qué bien, Dayana. Me alegro muchísimo de que lo sientas así, mil gracias por tus palabras.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  8. Joanita 23/05/2021

    ¡Hola!
    Hace dos años y poco que salí de una relación así. Me siento realmente feliz por haber podido ver lo que pasaba y salir de ese infierno.
    Me encanta descubrir la persona que soy porque me gusto más de lo que creía poder gustarme a mí misma. Digamos que estoy convirtiéndome en la persona que me gustaría tener a mi lado siempre y eso es muy gratificante.
    No descarto la idea de conocer a alguien con quien compartir mi vida, pero aún no quiero.
    En realidad lo que me gustaría es lanzar una pregunta: ¿Es normal que tenga un miedo latente a volver a sentirme atraída por este mismo tipo de persona sin darme cuenta? Es lo que más me espanta, no darme cuenta.
    Gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Hola Joanita,
      Felicidades por ese camino, suena muy bien lo que dices.
      A tu pregunta, te diría que cuanto te trabajas a fondo, colocas bien lo que ha pasado, comprendes lo que te enganchó ahí y lo que hizo que no te fueras antes, y tienes claros tus límites y lo que quieres en una pareja, te sientes segura de que si te vuelves a encontrar a alguien así vas a salir corriendo a la primera señal.
      Que aparezca otra persona así en tu vida no depende de ti, pero lo que hagas en cuanto te empieces a darte cuenta y a sentirte mal sí. Y de eso es de lo que necesitas estar segura, de que ya nunca más vas a volver a olvidarte de ti.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  9. Susana 23/05/2021

    Qué bien contado Vanessa! Muchas gracias. Totalmente identificada en mi relación con mi ex narcisista, los grandes manipuladores.
    Gran post, como todos Vanesa!!
    Abrazo

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2021

      Muchas gracias, Susana. Así es, el perfil que he descrito en el post tiene muchos rasgos narcisistas.
      Felicidades por haber salido de ahí.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  10. Ada 26/05/2021

    Hola. Muy bien redactado el juego del refuerzo intermitente, introyección de culpa, gaslithing, hombro frio, juego castigo-premio, tipo de esas personalidades narcisistas perversos. Sin embargo, no estoy de acuerdo en que se diga que la culpa es al 50% de la victima, una víctima que no sabe que están jugando con ella o él a un juego perverso del que no le han pedido permiso. Es maltrato psicológico, y solo hay un responsable. Una victima es una victima siempre, porque no juega a ningún juego, y no hace justicia a una persona que ha sufrido este maltrato escuchar que tiene aún más culpa de la que le introyecta su verdugo. Es como decirle a una persona a quien han robado que tiene el 50% de responsabilidad del atraco por andar por la calle. Es revictimizar a una victima. Cuando hay responsabilidad de las dos partes, no hay víctimas, sólo dos personas con juegos de poder jugando a partes iguales, pero eso es otra cosa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 01/06/2021

      Hola Ada,
      Siento que te hayas sentido incómoda con esa parte del post. Yo también he pasado por ello, hablo por mi propia experiencia, y soy consciente de que aun no sabiendo lo que la otra persona estaba haciendo, de alguna manera lo permití. Porque la primera vez que lo hizo no me fui. Ni la segunda, ni la tercera, ni la quinta… A eso me refiero con asumir tu parte de responsabilidad. A que cuando hay un juego y tú lo permites, también estás contribuyendo a ese juego. Porque dos no pueden jugar si uno no juega. Y aunque la víctima no sepa exactamente lo que está pasando, sí que sabe que se siente mal en esa relación. Y sigue ahí. A eso me refiero, a dejar de victimizarnos y empoderarnos, para no permitir algo así ni una sola vez.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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