El enfoque, o cómo mirar las cosas para aumentar tu bienestar

Enfoque - chica con gafas

Lo que ves depende de tu punto de vista, del ángulo desde el que miras las cosas, de tu enfoque.

Piensa, cuando te asomas a una puerta entreabierta, ¿estás viendo toda la realidad o sólo una parte?

Sólo una parte, pero en ese momento lo interpretas como un todo…

Otro ejemplo de lo que quiero decir: ponte de pie frente a alguien, mirándoos cara a cara. ¿Veis lo mismo? No, cada uno ve algo distinto. Yo puedo estar viendo una pared negra detrás de ti y tú puedes estar viendo un jardín de flores detrás de mí. ¡Ah! ¿Que yo también quiero ver el jardín de flores? ¡Pues tendré que darme la vuelta!

A esto me refiero con que lo que vemos depende de nuestro enfoque.

Eso, el enfoque, es lo que marca cómo interpretamos lo que nos pasa, cómo nos tomamos las cosas y, en consecuencia, los resultados que obtenemos en nuestra vida.

Y no, lo que ves en tu vida no depende de tus circunstancias. De hecho, éstas sólo determinan un diez por ciento de tu felicidad.

Otro cincuenta por ciento lo marca tu genética. Y el cuarenta por ciento restante depende de tu enfoque vital, de cómo respondes ante lo que te pasa y de cómo juzgas a los demás y a ti mismo.

Por ponerte un ejemplo, lo veo en mi madre cada día, que a pesar de tener una enfermedad muy grave y una minusvalía del setenta y pico por ciento, sigue con ganas de verse guapa y de salir a tomar una caña…. La gente le dice que vaya ánimo que tiene. Y yo lo que veo es que tiene un buen enfoque de la vida y de lo que le pasa. Ni más ni menos.

Si cambias el enfoque, todo cambia

Es decir, tu enfoque en la vida determinará tu nivel de bienestar y de felicidad.

Tu manera de mirar lo que te pase hoy, lo que te pasó ayer y lo que te pasará mañana, va a ser decisiva para que te sientas de una forma u otra.

Cuando cometes un error y pones el foco en tu despiste, en cómo pudiste no darte cuenta, en vez de ponerlo en aprender de eso que no hiciste bien, perdonarte y ver qué tienes que hacer para hacerlo mejor la próxima vez…

¿Te das cuenta?

En realidad, casi todo cambia cuando aprendes a tener un enfoque positivo y a poner tu atención en lo que te es útil…

Por ejemplo, si alguien te hace una crítica negativa. ¿Pones tu atención en sentirte fatal por la crítica y en la mala intención de la persona que la ha hecho? ¿O valoras si puede tener algo de cierto y, en el caso de que no, lo dejas estar sin darle más vueltas?

O, como le pasaba a una Coachee, en como miras lo que hace una persona que tienes a tu cargo en el trabajo y que tiene más experiencia que tú. ¿La ves como una rival o cómo alguien a quien te interesa mantener en la plantilla porque tiene mucho que aportar a tu negocio?

La política también es un buen ejemplo. Si escuchas a un político de tu ideología hablando sobre un tema en concreto seguramente te parecerá bien lo que dice, y si es de la contraria te parecerá mal. ¿Has probado a escuchar a alguien sin saber a qué partido pertenece? Prueba, puedes sorprenderte.

A esto me refiero con la importancia del enfoque en nuestra vida.

Pero hay más…

Fíjate también en aquello en lo que pones tu energía…

Por ejemplo, si la pones en gustar a los demás, en que el otro te sonría, asienta y muestre su interés por ti, o la pones en ti, en lo que estás diciendo, en ser natural, en ser tú…

Fíjate en cómo respondes ante lo que te pasa…

Y para esto me viene un ejemplo de quitarse el sombrero que me dio una muy buena amiga y mejor persona… Perdió a su pareja en un accidente hace tres o cuatro años. Y hace poco me decía “antes pensaba que cómo iba a salir algo bueno de esto, ¡y una mierda!… Y después me di cuenta de que ¿cómo no iba a salir algo bueno? ¿Qué sentido tendría todo esto si no saliera algo bueno?”. Así fue cómo cambió la manera de mirar a la pérdida de la persona más importante de su vida.

Sí, sé que puede parecer difícil de entender, pero yo también creo que la muerte no es buena o mala en sí, y que las personas respondemos a la muerte según cómo enfocamos lo que ha pasado.

Observa también cómo miras a las personas que te rodean…

… Porque las gafas que te pongas harán que lo que veas te parezca bien o mal, aceptable o no aceptable, respetuoso o no respetuoso… Y todo por cómo tú lo estás mirando.

Por ejemplo, si quedas con alguien y llega tarde… ¿En qué vas a enfocar tu atención? Si la enfocas en que esa persona te está faltando al respeto o en todo lo que podrías estar haciendo mientras esperas, seguramente te sentirás mal. ¿En qué necesitarías enfocarte para sentirte bien? Pues en cuando tú llegas tarde, en que todos podemos tener un imprevisto o en lo que vas a decirle de forma asertiva cuando llegue.

O, como le pasaba a una Coachee con su compañera de trabajo… Le caía tan mal que todo lo que la compañera hacía mi clienta se lo tomaba fatal. Saltaba continuamente y estaba siempre a la defensiva con ella. ¿Por qué? Porque estaba poniendo el foco en sí misma y en cómo quería que fuera su compañera, además de porque se lo tomaba como algo personal. En vez de aceptar a la compañera como era y comprender que no todo el mundo nos tiene que caer bien.

El enfoque también es fundamental a la hora de entender a los demás… Uno de los errores que más me encuentro en las personas con las que trabajo es que se toman lo que hacen o dicen los demás como algo personal… Y eso también es una cuestión de enfoque.

Por ejemplo, como me decía un día un Coachee, “tengo un compañero muy competitivo y el otro día me dijo que le parezco muy inteligente. Claro, querrá ganarse mi simpatía y que me relaje”. ¿Y si esa persona te lo dijera porque de verdad lo piensa? ¿Dónde estás poniendo el foco para interpretar así lo que te ha dicho?

En realidad, de esto de tomarnos lo que hacen los demás como algo personal podría ponerte miles de ejemplos, porque me los encuentro cada día…

Como ves, nuestra manera de mirar condiciona lo que vemos…

Y esto también sirve para cuando comenzamos con un proyecto o un objetivo nuevo.

Por ejemplo, hacer un curso, ir a un sitio nuevo o cualquier cosa que nos saque de nuestra zona de confort.

Un ejemplo que también viene de una clienta que quería hacer cosas sola (un curso, ir al cine…), pero no se atrevía por lo que los demás pudieran pensar de ella. ¿Y si en vez de enfocarse en que “vaya vergüenza ser la que va sola” se enfocase en que “vaya orgullo ser la que se atreve a ir sola”?

Pero tu enfoque no influye sólo en lo que te pasa… Es decir, no sólo necesitas un enfoque positivo para mirar lo que te rodea, sino también para pensar en tu vida y en ti mismo… Porque de eso dependerá cómo te sientas…

Por ejemplo, y esto también les pasa a muchas personas con las que trabajo, si te enfocas en tener pareja porque crees que necesitas una pareja para ser feliz, te estás cavando tu propia tumba. Porque, efectivamente, en tu caso sólo podrás ser feliz con pareja. Así lo has creído y así será. Pero incluso cuando ésta llegue no será una felicidad real ni una relación sana.

O cuando te enfocas en tus inseguridades y concluyes que eres una persona insegura, como si por el hecho de serlo hoy tuvieras que ser así para toda tu vida… Sin darte cuenta de que la mayoría de las personas seguras también fuimos inseguras antes…

Otro ejemplo de cómo tu manera de pensar condiciona cómo te sientes, que salía el otro día en una sesión con una clienta que acaba de terminar una relación de pareja: si crees que bloquear a alguien a quien quieres olvidar en el whatsapp es una decisión demasiado radical, te sentirás fatal cuando lo hagas (que es lo que le estaba pasando a ella). En cambio, si crees que es algo valiente y un ejemplo de amor a ti misma, te sentirás orgullosa de haber sido capaz.

Tu enfoque, incluso, condiciona lo que consigues. Y este es el motivo por el que las personas optimistas y positivas tienen más éxito a la hora de alcanzar sus objetivos que las personas pesimistas y negativas.

Porque cuanto más te enfocas en aquello que no quieres, más aumentas las posibilidades de que te termine pasando eso…

Por ejemplo, cuando vas conduciendo y coges mal una curva… Si miras hacia el precipicio, aumentas las probabilidades de terminar en él…

Es tu propia profecía autocumplida, que hace que, por ejemplo, cuando te enfocas en que una relación va a salir mal, termine saliendo mal…

Así que enfócate en aquello que quieres, no en aquello que temes.

Yo misma me doy cuenta de cómo ha cambiado mi vida desde que me enfoco en lo que quiero… Me he caído muchas veces, muchísimas en mi vida. Y no me refiero a caerme de forma metafórica, sino literal. A que te tropiezas, te resbalas y te caes… Bueno, que me gané la fama de patosa :-)… Pero ya no, ya no me caigo… De hecho las últimas veces que me tropecé no llegué a caerme. ¿Qué cambió? Mi foco. Antes cuando me tropezaba miraba al suelo en el que sabía que iba a acabar. Ahora si me tropiezo levanto la cabeza y sigo adelante. Sin más.

Porque a la vida, cuando la miras con miedo, te devuelve miedo…

Recuerda estas tres claves…

Con todo esto espero que ya hayas entendido qué es el enfoque y la importancia de que el tuyo sea útil y positivo para ti.

Así que, dicho lo dicho, recuerda estas tres claves…

1.Elige en qué quieres enfocar tu atención. Toma conciencia de en qué la estás enfocando, pregúntate si ese enfoque te sirve y cámbialo si no es así. Lo más importante es que tu enfoque lo elijas tú, no tus miedos. Y que te enfoques en lo que sí quieres.

2.Recuérdatelo continuamente. Cuando tenemos una manera de mirar muy interiorizada, hace falta ser muy pesado con nosotros mismos para cambiarla. Repetir y repetir hasta que nos acabe saliendo automático.

Así que insiste y recuérdate a todas horas en qué quieres enfocar tu atención. Ponte tantos recordatorios, alarmas y post its como necesites para que no se te olvide.

3.Cambiar el enfoque no hace que tu vida cambie como por arte de magia. Es algo lento, algo que va pasando poco a poco y cuyos resultados vas percibiendo en tu día a día con paciencia, tiempo y perseverancia…

Y precisamente porque los resultados no son instantáneos es posible que te rindas antes de conseguirlo… Ten esto en cuenta para reforzar tu confianza cuando lo necesites.

¿Qué me dices? ¿En qué necesitas cambiar tu enfoque? Me encantará que me lo cuentes en los comentarios aquí debajo, prometo responderte.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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20 comentarios

20 comentarios
  1. Ana 26/10/2017

    No se puede escribir mejor, con más claridad y contenidos, yendo al grano y al tiempo dejando esa sensación placentera en la lectura. Una maravilla, Buen enfoque, el de tu artículo. Dices cosas que hago instintivamente, y no siempre, pero ahora las voy a hacer sí o sí, porque sencillamente es el camino : ). ¡¡Que la vida hay que disfrutarla!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 27/10/2017

      Muchísimas gracias por tus palabras, Ana. Sí, la vida es para disfrutarla. Y eso depende de cada uno, no de sus circunstancias… Unos lo tienen más fácil para ser felices, eso es verdad, pero todos podemos serlo si sabemos cómo…
      Un abrazo muy cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  2. Teresa 26/10/2017

    Me parecen estupendos todos tus consejos, pero este me ha llegado muy profundo. Estoy intentando reconducirme hacia mi relación con mi marido; no estoy de acuerdo con él en muchas cosas (después de 40 años casados y de muchas vicisitudes), pero leyendo esto me hace poder seguir intentando comprender que no se puede cambiar a las personas, que hay que intentar comprenderlas y ponerse en su lugar. Así como también me gustaría que hiciera conmigo, aunque él eso lo ve de otra manera. Las cosas pasadas son eso, “ pasado”, y ahora toca ver hacia delante, perdonar e intentar olvidar! ¡Es muy difícil y complicado! Pero lo intento.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 27/10/2017

      Muchas gracias, Teresa. Por mi experiencia te diría que no se puede cambiar a las personas, que cada uno cambia si quiere y que el cambio auténtico nace de dentro, no de lo que quieran otros… Sí funciona aceptar, comprender y perdonar… Y creo que el perdón está hecho de amor, a la otra persona y a ti misma. Desde ahí te animo a reconducir vuestra relación, juntos y de la mano, con mucha confianza, comunicación honesta y respeto al otro.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  3. Marta González 27/10/2017

    Así es Vanessa, una vez más nos regalas tus sabias palabras.. Solemos mirar las cosas siempre desde el mismo ángulo y olvidamos que hay 360 grados desde los que observar la vida. Y hasta las peores situaciones tienen un lado bueno, por pequeño que sea. A veces, es sólo cuestión de tener paciencia y confiar para verlo. Un fuerte abrazo de gratitud.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 27/10/2017

      Tal cual, Marta. Comparto y celebro cada una de tus palabras :-).
      Un abrazo grande, también lleno de gratitud.
      Vanessa

      Responder
  4. Alicia 30/10/2017

    Buenas Vanesa! Me gusta mucho todo lo que escribes y nos cuentas con tanta claridad y sencillez. También resulta gratificante saber que estas cosas de las inseguridades nos pasan a todos en algún momento de la vida. Yo quería dejar mi comentario porque a mí me ha pasado algo curioso, casi diría yo contrario a lo que cuentas. Me explico, siempre he sido muy segura y aun así me ha pasado que por culpa de otras personas te hacen dudar de ti misma. Hay personas que les molesta que tengas seguridad y seas integra, por lo tanto nunca van a aceptarte de buena manera. Lo sé de buen grado, y es que la vida es así. Nos encontramos con tantas personas que es muy difícil estar bien con todas. En definitiva, pienso que es vital el controlar el diálogo interno y hacerlo más fuerte. Cuesta mucho pero no hay otra. Sin más, decir sólo que me gusta y entiendo lo que cuentas y está genial que lo compartas. Muchas gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 31/10/2017

      Muchas gracias, Alicia. Entiendo lo que dices. Cuando te encuentres a alguien así, que se molesta porque seas una persona segura e íntegra, recuerda que eso que le pasa es suyo. Que eso dice algo de esa persona, no de ti. Tú puedes seguir siendo exactamente la misma a pesar del otro.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  5. Raquel 02/11/2017

    Gracias por el artículo. Es muy bueno, como todos. Encantada de seguirte.
    Yo necesito cambian mi enfoque y ser más positiva.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 03/11/2017

      Muchas gracias, Raquel. Espero que leyéndome encuentres herramientas para lo que necesitas.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  6. lore 02/12/2017

    Da gusto leerte, Vane. Escribes de maravilla. Con precisión, correción y directa al grano (algo que se agradece ante tanta literatura on line libre de complejos, pero con poco respeto por nuestra lengua). El contenido es clarificador, como siempre. Dando un poquito de luz a quien siente oscuridad, “recalculando” rutas, sugiriendo nuevos enfoques.
    Eres de esas personas a las que sigues y piensas: “me encantaría formar parte de su vida”
    ….qué suerte la mía ?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/12/2017

      Muchas gracias, Lore. Lo que me dices es doblemente significativo para mí, por tus palabras y también por venir de ti. Tú me has dado luz en mil momentos de mi vida y me siento muy afortunada por seguir teniéndote a mi lado, después de tantas tormentas superadas… Aprendí y aprendo mucho de ti.
      Un abrazo muy grande y cariñoso,
      Vane

      Responder
  7. Ale 06/01/2018

    Hola,
    No soy la más dada a escribir en blogs, pero quería decirte que el tuyo me ha ayudado muchísimo.
    Lo leo mucho, y me parece que dices muchas cosas ciertas de una manera sútil y lógica. Así todo tiene más sentido y es más fácil de digerir.
    En este momento estoy en una transición super importante en mi vida, y tus palabras llegan a reconfortarme en momentos pesados de mi día.
    Bueno, como ves no soy muy buena escribiendo :), pero quería decir GRACIAS.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 08/01/2018

      Muchas gracias, Ale. Escribes muy bien, de verdad. Te deseo toda la Confianza y el Amor del mundo en esta transición.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  8. montse 12/05/2018

    Hola Vanesa,
    Me encanta este artículo porque llevo 19 años casada y siempre que salgo con mi marido no disfruto porque siempre pienso que mira a todas las chicas. Yo luchó por cambiar esta situación porque sé que es culpa de mi inseguridad y estoy luchando por quererme. Gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 14/05/2018

      Muchas gracias, Montse. ¿Qué necesitarías para verte a ti misma tan maravillosa como cualquiera de las chicas que podáis cruzaros por ahí? Sigue esa visión para alumbrarte el camino… Porque esa Montse estupenda está en ti, sólo necesitas descubrirla.
      Un cariñoso abrazo,
      Vanessa

      Responder
  9. Pedro 20/02/2019

    Buenas noches Vanessa!!!
    Que placer más inconmensurable como el petricor de una mañana primaveral el que me produce mismamente leer tus artículos. Te agradezco con grandeza lo que haces, de la manera que puedes.

    Estoy en un momento de muchos cambios, algunos muy interesantes y complicados, pero acorde a tu información, todo dependerá de mi enfoque y las posibles consecuencias cuyas causalidades yo logre interpretar.

    Un abrazo

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 24/02/2019

      Muchas gracias por tus palabras, Pedro. Disfruta este momento de cambio y, sí, toma conciencia de cómo lo estás mirando y cómo podrías mirarlo para obtener el resultado que deseas. Que vaya fenomenal.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  10. Juana 11/07/2019

    Qué hermoso leer lo que escribes. La verdad es que últimamente me están pasando cosas que me llevan a ser negativa, en parte pesimista, pero es cierto hay que tratar de ver el lado bueno de las cosas y buscar lo positivo. Un beso, Juana.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 15/07/2019

      Muchas gracias, Juana. Espero que el post te haya servido para mirar las cosas con una actitud positiva. Siempre hay una mejor manera de mirarlas.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder

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