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Cuando sentirte segura en pareja no depende de ti

Pareja - cuando sentirte segura en pareja no depende de ti

¿Alguna vez te has sentido insegura en una relación y has pensado que el problema era tuyo? ¿Qué eras demasiado ansiosa, demasiado dependiente o muy exigente?

Claro, seguro que también has leído / escuchado eso de que tu seguridad depende de ti, que tú has de darte lo que necesitas, que eso de ninguna manera puede depender de tu pareja y que, si te quieres a ti misma, te sentirás segura en cualquier situación.

Yo misma, hace tiempo, pensaba que esto era así. Que si me sentía insegura el problema era mío y que me lo tenía que trabajar.

Ays, ¡cuánta falacia y cuánta mentira!

Pues no, esto no es así. Que te sientas segura o insegura en una relación no depende de ti.

Al menos, no solo de ti, porque lo que hace la otra parte también tiene mucho que ver.

Y por mucha seguridad que tú tengas en ti, por muy seguro que sea tu estilo de apego, no puedes sentirte bien donde no te dan seguridad y confianza.

Por muy segura que estés, es imposible que seas capaz de ignorar que alguien te genera inseguridad y es imposible que te sientas tranquila en un lugar inseguro.

Por eso es un error decir “no quiero que me afecte esto de mi pareja”, “no quiero sentirme mal porque sea así” o “no quiero que me moleste cuando me dice esto o hace lo otro”.

Porque eso que te está pasando te cuenta algo de tu relación, del vínculo que tienes con esa persona y de la seguridad o la inseguridad que te genera. Entonces, ¿¿¿cómo vas a ignorarlo???

Por ejemplo, hace poco me decía una coachee “con cada cosa que pasa me da miedo que el otro se pueda ir, y es un miedo que solo se me despierta cuando estoy en pareja”.

Vale, de acuerdo en que esto puede tener algo que ver con una inseguridad suya. Pero lo más probable es que también tenga algo que ver con el otro. Y que, si su pareja no tuviera determinados comportamientos, a ella no se le activaran esos miedos.

Quiero decir que, por muy segura que tú te sientas, en cuanto estableces un vínculo con alguien, necesitas sentir intimidad, apoyo y cercanía para sentirte segura.

Sentir que puedes ser tú, que no tienes que aparentar nada, que estás a gusto sin esfuerzo y que no tienes que hacer nada en particular para que eso funcione…

Sentir que esa persona sigue ahí, aunque esté a kilómetros de distancia, sentir que va a venir cuando la necesites y sentir que es alguien en quien puedes confiar.

Y, si eso no se da, puede ser que te cuentes que el problema es tuyo porque eres demasiado dependiente. Pero te estarás olvidando de que hay una parte que depende del otro y sin la que es IMPOSIBLE que te sientas segura.

Es decir, muchas veces nos volvemos hiperdependientes porque no estamos recibiendo lo que necesitamos para sentirnos seguras, y nos contamos que es culpa nuestra. Cuando lo cierto es que, si lo recibiéramos, esa sensación de dependencia extrema no estaría.

Conectaríamos con un “sé que estás ahí y no tengo que preocuparme por ello”.

Y aceptaríamos que dependemos del otro, porque eso es parte de una relación, pero estaríamos satisfechas porque recibimos lo que necesitamos.

O, si nos diéramos cuenta de que lo que recibimos no nos hace sentir seguras, lo escucharíamos y lo legitimaríamos, sin culparnos por necesitar más.

En cambio, el error que cometen las personas inseguras cuando lo que reciben no les hace sentir seguras es culparse a sí mismas, hacerse responsables de todo lo que está pasando en la relación o pensar que tienen un problema y que necesitan trabajarse el ser más independientes y estar bien consigo mismas sin depender de lo que hace el otro.

¡No! ¡Error! Si te sientes insegura necesitas escucharlo, ver qué pasa y entender cuánto es tuyo y cuánto es del otro.

Ejemplos de cuando no tiene nada que ver contigo

Pues eso, que lo primero es que escuches cómo te hace sentir el comportamiento de esa persona. Y esto no es tanto valorar lo que hace, razonarlo o contarte cosas como “bueno, si está muy pendiente de mí y me escribe a diario, no debería rayarme”.

Es más bien escuchar dentro de ti cómo te sientes con lo que hace, y si eso te da seguridad y te hace sentir que puedes confiar en él, o no. Porque puede ser, por ejemplo, que el otro te escriba mucho, pero que después le propongas un plan y te diga que no puede sin darte más explicaciones. Y, entonces, va a ser difícil que confíes y que te sientas segura.

Y te pongo algunos ejemplos de comportamientos del otro que te pueden hacer sentir insegura, y con razón:

Imagínate que estás conociendo a alguien que te dice que ahora no quiere complicarse la vida y que no busca nada serio. Y lo mismo aparece que desaparece, lo mismo te escribe mucho que deja de hacerlo… Pues lógico que te rayes, porque no te está dando seguridad, y esto no tiene nada que ver contigo.

O que estás fenomenal con alguien con quien ya llevas un tiempo y todo va de maravilla. Pero de un día para otro cambia su comportamiento por completo, deja de hacer esas cosas que tanto te gustaban y empieza a estar más esquivo. Pues, también, ¡lógico que te rayes! Y esto tampoco tiene nada que ver contigo.

O si has empezado con alguien que tenía pareja y la ha dejado por ti, y resulta que tiene muchas amigas a las que tú no conoces y cada vez que queda con una de ellas a ti te entra el pánico de que te deje, ¿ves que es normal que te sientas así? ¿Ves que el otro, escondiéndote una parte de su vida, no puede hacerte sentir segura?

Y es de cajón que en cualquiera de estas situaciones, o de otras parecidas que escucho a diario, te sientas ansiosa, estresada, nerviosa e inquieta. ¡¡¡De cajón!!!

O, ¿dónde te sientes tú más segura? ¿En el sofá de tu casa tapada con una mantita o en un descampado de madrugada? Pues eso, que es de cajón.

Y, ojo, porque cuando esta inseguridad se alarga en el tiempo y tú te sigues contando que el problema lo tienes tú, lo que va a pasar es que cada vez dudes más de ti, cada vez te valores menos y cada vez confíes menos en lo que sientes. Y aquí, un problema que no era tuyo, ya sí empezará a serlo.

Lo más importante: tu manera de responder

En realidad, si en ese “sentirte insegura en una relación” hay una parte que es tuya, la vas a identificar más por cómo respondes que por cómo te sientes.

Es decir, cualquiera, tanto la persona segura como la insegura se van a sentir inseguras en un entorno que no les da seguridad.

Y la diferencia entre una y otra va a estar más bien en cómo responden a esa falta de seguridad.

Por ejemplo, la insegura, al sentirse así, se obsesionará mucho más y empezará a estar muy pendiente del otro, a analizarle para ver si está igual que ayer o está menos cariñoso, si hoy ha dicho “te quiero” o no lo ha dicho, si habla del futuro o no lo hace…

Y también empezará a esforzarse, a reprimir su ansiedad y su necesidad de cercanía, a decirse que tiene que dejar al otro ser como es y que la que tiene que cambiar es ella.

En plan “igual es que soy demasiado exigente y necesito que hablemos demasiado o que nos veamos todos los días. Tengo que darle más espacio y no ser tan absorbente para no agobiarle”.

¡Error! Porque aquí es donde se está yendo a la necesidad del otro y se olvida de la suya.

Y esto muchas veces lo hacemos de una manera tan sutil que ni nos damos cuenta. Caemos en el autoengaño contándonos que “así como estamos, a mí ya me va bien”. Por ejemplo, empiezo con alguien que va bastante a su aire y mantiene las distancias y, en vez de reconocer que a mí esto no me vale, lo que hago es decirme “bueno, lleva cuatro días sin escribirme, pero es que ahora yo lo que quiero es fluir y disfrutar sin estar pendiente de saber a dónde va esto”. ¿Ves cómo aquí me estoy olvidando de mi necesidad de cercanía y me estoy obligando a disfrutar algo que no encaja con lo que yo busco en este momento?

O como le pasaba a una coachee que se acababa de separar y cuya ex pareja no estaba sabiendo gestionar su propio dolor y lo que hacía era atacarla y estar en modo venganza. ¿Qué hacía ella? Pues contarse que debería sentirse segura independientemente de lo que hiciera él. Que tenía que esforzarse por llevarse bien con él y que no le afectara que estuviera siempre a la defensiva… Hasta que, por fin, se dio cuenta de que, con alguien así, era imposible que ella se sintiera segura.

En cambio, ¿cómo va a responder una persona segura cuando se sienta insegura en una relación? Pues lo primero es que será ella misma, sin estar pendiente de si eso espanta al otro o no. Si le sale ser cariñosa, lo será. Si quiere que él la coja de la mano, se legitimará esa necesidad y lo pedirá o lo hará ella misma. ¡No será ella la que se rechace a sí misma para evitar que el otro se sienta a disgusto!

Y, si no recibe lo que quiere, lo escuchará, se lo dejará sentir y se irá. Puede que lo hable una vez con el otro, o incluso dos, pero si sigue sin recibir lo que necesita, se irá. No se quedará luchando como la persona insegura, porque a ella no le engancha eso del “una de cal y otra de arena”. Y buscará un lugar en el que se sienta segura.

Cuando se vuelve fácil, muy fácil

Resumiendo, que te sientas segura en una relación no depende solo de ti, y no puedes sentirte segura pase lo que pase.

Y, si hay una parte que tiene que ver contigo, tal vez tenga que ver con el perfil de personas en las que te fijas, con que eliges a personas poco dispuestas a comprometerse y que huyen de la cercanía y, como alguien así no puede hacerte sentir segura, es cuando entras en el miedo y la necesidad de que te estén demostrando todo el rato para sentir que no te van a dejar.

Pero esto puedes trabajarlo, puedes trabajar esa manera de vincularte y de elegir pareja (encantada de que trabajemos juntas para que lo consigas, solo tienes que rellenar este formulario). Y, cuando lo hagas, verás que se vuelve muy fácil, porque, a partir de ahí, en el momento en el que sientes que no recibes, te vas. Legitimas tus necesidades, sin rechazarlas y sin querer cambiarlas, y si esa relación no las satisface, te vas. Sin que tenga que ser que el otro lo hace mal, porque él puede tener su manera de dar y tú tu manera de recibir, y que, sencillamente, éstas no encajen.

Simplemente te escuchas y, si ves que no estás recibiendo lo que necesitas, te vas. Sin tener que adaptarte y esforzarte para que eso funcione, reconoces que ahí no es, y te vas.

Aunque te duela, aunque no sepas lo que podría haber pasado, aunque no sepas si vas a conocer a otra persona que te haga sentir así… Sin más vueltas, te vas.

Y, a partir de ahí, sentirte insegura deja de ser un problema y empieza a ser un mensaje que te indica si estás en el lugar adecuado, o no.

¿Qué me dices? ¿Te das cuenta de que alguna vez te haya pasado eso de sentirte insegura y creer que el problema lo tenías tú? ¿Qué piensas ahora al leer lo que te he contado? Si te apetece puedes compartirlo conmigo en los comentarios aquí debajo.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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14 comentarios

14 comentarios
  1. Ana 20/10/2022

    Muchísimas gracias por tus palabras. Justo he dejado a una persona que tenía comportamientos que me hacían sentir muy mal e insegura, durante 3 años lo dejamos y volvimos, pero por fin decidí poner mis necesidades primero y aprender que en cualquier sitio no sé está bien, ni con cualquier persona.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2022

      Muchas gracias, Ana. Felicidades por ese paso y por ese aprendizaje tan importante que te llevas, es para estar muy orgullosa.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  2. Susana 20/10/2022

    Como siempre… INMENSA

    GRACIASSSS
    Un fuerte abrazo

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2022

      Gracias a ti, Susana, que siempre me sacas los colores ;-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. Adri 20/10/2022

    Ooh muchas gracias!! Justamente ayer le hablé a mi psicóloga de esto y hoy me lo aclaras. Siempre leo tus posts 🤗🇨🇱

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2022

      Qué bien, Adri. Me alegro de que te haya llegado en el momento adecuado :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  4. Irene 20/10/2022

    Uau!
    Me ha encantado.
    Aunque yo me pregunto… Esta necesidad de atención que tengo por parte del otro, ¿cómo se que es sana o es “patológica”?
    ¿O no es correcto preguntarse algo así porqué todas las necesidades son sanas?
    Un saludo y gracias por el post!

    Responder
    • Sonja 21/10/2022

      Hola Vanessa!

      Me sucedió exactamente como lo describes.
      Hasta hace un tiempo no conocía los estilos de apego. Siempre me sentí segura en mis relaciones, creo q incluso muchas veces la evasiva era yo, hasta que me vinculé con una persona que resultó emocionalmente muy distante. Efectivamente, pensé que era mi culpa, que algo yo hacía mal, salieron a flote mis miedos, ansiedades, sin darme cuenta comencé a esforzarme y con una fuerte necesidad de sentirme vista y valorada por él.

      Aunque soy consciente de que ninguno de los dos fue “culpable”, de ese vínculo me han quedado heridas profundas porque la falta de comunicación emocional me resulta muy frustrante. Espero que entender el problema ya sea un paso en este proceso de recuperación.
      Tus post me resultan de mucha ayuda, los leo cada semana.
      Gracias!

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 26/10/2022

        Hola Sonja,
        Muchas gracias por compartir. Claro, para alguien que necesita comunicación emocional es lógico que sea muy frustrante estar al lado de alguien que no se comunica. Y está muy bien que te lo escucharas y te dieras cuenta. Pero también es importante que trabajes esos patrones que nombras de culparte, pensar que tú lo haces mal y empezar a esforzarte y a buscar que el otro te vea y te valide.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/10/2022

      Hola Irene,
      Pues lo sabes profundizando en ti, conociéndote, entendiendo tus heridas y tus patrones, aprendiendo a amarte de verdad y llegando a un punto en el que legitimes tus necesidades sin ninguna duda, sabiendo que son legítimas porque son tuyas, y a la vez desde un punto de responsabilidad contigo misma, sin culpar al otro.
      Creo que lo insano es más bien la manera de responder cuando nuestras necesidades no están siendo satisfechas. Que con quien sí puede satisfacer tus necesidades, incluso aunque tengas un apego inseguro y necesites mucho vínculo, te resulta fácil hablarlo y llegar a acuerdos en los que ambos os quedéis bien. Y tú te quedas en paz… Es como que cuanto más cubre el otro tus necesidades, menos vas necesitando tú…
      Y con quien no pasa eso, con quien tienes muchas dudas o es un tira y afloja constante, pues seguramente sea que no puede satisfacer tus necesidades. Y no pasa nada, no tiene que significar que esa persona es mala, simplemente que no es para ti, que no encajáis. Y lo aceptas y te sientes bien con irte, porque lo primero eres tú. Porque has hecho ese camino previo de escucharte y de darte lo que necesitas.
      Espero haberte aclarado.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  5. Eva 01/11/2022

    Hola Vanessa.
    Llevo leyéndote desde este verano y me has ayudado a aclarar muchas ideas que tengo en mi cabeza. Gracias.
    Yo creo que cuando tienes pareja es fundamental que confies en la otra persona y que te dé seguridad, no porque seas débil o te tengan que salvar, simplemente que te sientas a gusto y feliz con esa persona.
    A mí mi pareja me hace sentir como si fuera un mueble de la casa. La niñera y limpiadora. Con él no me puedo expresar como una mujer que siente y que tiene necesidades afectivas y físicas. Como si querer intimar con mi pareja fuera algo raro.
    Sé que lo mejor para mí es alejarme de alguien que no me valora, porque quererle me hace daño. Pero no quiero meter a nuestra hija en una guerra y por eso dejo pasar que me ignore constantemente.
    Pero sé que él no es bueno para mí, no encajamos. Y tenerlo tan claro también me duele, porque no soy valiente y me alejo de él.
    Un abrazo y gracias otra vez

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/11/2022

      Hola Eva,
      Muchas gracias, me alegro de que te esté sirviendo.
      Lo primero sería que conectaras con la compasión hacia ti misma, que dejaras de juzgarte por estar ahí y que entendieras que lo estás haciendo lo mejor que puedes ahora mismo.
      Y también decirte que si estás en una relación que te hace daño y donde no te sientes valorada, eso ya está afectando a tu hija de alguna manera. Ella está presente y aprende de lo que ve, así que de cualquier manera le va a seguir influyendo…
      No sé si dar un paso va a significar una guerra o no, pero tal vez haya que pasar por ello para llegar a la paz. Y con más motivo si tampoco es paz lo que estás viviendo en estos momentos.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  6. Analleli 30/01/2023

    Mi pareja ha dejado de buscarme física y sentimentalmente. Estamos casados desde hace 6 años y de pareja llevamos 10 años. Cuando hablo con él acerca de como me hace sentir que ya no me busque, ni me abrace, ni tenga detalles conmigo y me acerco, me dice cosas como:
    – Eso hacen los novios.
    – Viste muchos cuentos de princesas de niña.
    – Yo no tengo la culpa de tus traumas de la infancia.
    – Tu inseguridad no es culpa mía.
    Gracias a tu post, sé que estoy en lo cierto, que claro que es normal tener ganas de la necesidad afectiva de mi esposo.
    Me gustaría contactarte para poder hablar más sobre el tema, porque esto me tiene muy afectada emocionalmente.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 02/02/2023

      Hola Analleli,
      Qué bien, me alegro mucho de que el post te haya dado luz. Claro que es normal necesitar afecto de tu pareja y sentir que cuando se lo pides él legitima tus necesidades.
      Puedes escribirme a vanessa@coachingtobe.es o bien rellenar este formulario para tener una sesión de valoración.
      Muchas gracias.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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