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SÍ, ¡LA NECESITO!

Cómo dejar de sufrir cuando los demás no hacen lo que tú esperas

Hace unos días tuve un detalle bonito con alguien. No era nada a lo que estuviera obligada ni tampoco nada que esa persona me hubiera pedido. Sencillamente me apeteció hacerlo porque pensé que a esa persona le iba a gustar y le hacía un favor. También pensé que me lo agradecería. ¿Lo hizo? No.

Le conté en un whatssapp lo que había hecho y ni le dio importancia ni me dio las gracias. Ni siquiera una sonrisa o un “¡qué bien!”. Al principio me desilusioné, pero después me di cuenta de que una vez más había vuelto a caer en la trampa de las expectativas.

Es algo muy habitual. Esperas algo de alguien y te frustras cuando eso no pasa. Total que te pasas la vida sufriendo por presuponer cómo se tiene que comportar tu jefe, como te tiene que tratar un compañero, como tiene que ser tu pareja o cómo tiene que agradecerte un favor un amigo. Y lo peor es que la mayoría de las veces esa persona ni siquiera sabe lo que esperas de ella…

Las expectativas que tenemos ante los demás, ante cómo deberían ser o comportarse, nos generan muchísima frustración. Ver que no se cumplen, que lo que esperamos de esa persona choca con la realidad, nos hace sufrir y desgasta nuestras relaciones.

Por eso, si algo tengo claro, es que las expectativas no sirven para nada. De hecho, hasta que no dejas de esperar algo de las personas y empiezas a aceptarlas como son y a fluir en tus relaciones con ellas, ni eres libre ni puedes ser feliz, porque estás poniendo tu felicidad en manos de los demás.

Entonces, si las expectativas son tan malas, ¿qué hace que a menudo nos dejemos llevar por ellas? Principalmente estos tres errores:

Lo primero, el pensar que los demás son como nosotros somos. Porque, normalmente, eso que esperamos de los demás es un reflejo de nosotros mismos. Es decir, una y otra vez volvemos a cometer el error de creer que los demás han de comportarse como yo me comportaría en su lugar. Y no, cada uno piensa diferente, siente diferente y ve las cosas de forma diferente. Nadie es igual a ti por más que te quiera, que te entienda o que comparta su vida contigo.

Lo segundo es creer que las personas funcionamos todas igual. Que cuando A tiene un detalle con B, la respuesta de B siempre será dar las gracias o hacer otro tipo de reconocimiento. ¿Y si no es que es un maleducado? Pues no, no necesariamente.

Las personas no somos recipientes con ingredientes fijos, exactos y en las mismas proporciones. Somos muchísimo más complejas e impredecibles que todo eso. Cada persona es un mundo, está hecha de unos valores, unas experiencias, unas creencias y unas cualidades. Por ello nunca habrá dos recipientes iguales. Ni siquiera cada recipiente será siempre igual, todos estamos en constante evolución.

Tercero, creer que tienes toda la información para analizar el comportamiento de esa persona. Y no, no la tienes. Sólo esa persona tiene toda la información para analizar su comportamiento. Y a veces ni ella (¿o nunca te ha pasado que ni tú misma entiendes por qué haces lo que haces?).

Además, cuando vives esperando que el que tienes en frente sea así o asa, o que haga esto o lo otro, te desesperas si eso no pasa. Te sientes mal, te llenas de rabia y de frustración y estropeas cualquier posibilidad de entendimiento. Incluso puedes llegar a condicionar la respuesta de la otra persona.

Por ejemplo, en el caso que te contaba, si yo me quedo esperando que esa persona me dé las gracias, seguramente la próxima vez que la vea estaré callada, distante y fría, porque sigo esperando lo que yo creo que debería de ser. Y si eso no llega tal vez me distancie de ella. Tal vez deje de tratarla como lo hacía hasta ahora. ¿Crees que a esa persona le van a entrar más ganas de darme las gracias? ¿Crees que se le va a ocurrir, si no se le había ocurrido antes, ahora que me ve así y ni siquiera sabe por qué?

Y, sobre todo que, como te decía, las expectativas no sirven para nada.

En cambio, cuando aprendes a ver lo mejor de las personas con las que te relacionas y aceptas lo que no encaja en tus expectativas como parte del recipiente, sacas lo mejor de ti y construyes relaciones sanas con los demás.

Así que, si quieres dejar de sufrir y decepcionarte por culpa de tus expectativas, aquí tienes algunas claves:

1. Observa que imágenes te has formado de las personas que te rodean y de qué manera las expectativas que tienes de ellas están influyendo en tu comportamiento y en vuestra relación. Antes de que esa persona te decepcione, pero también después. También cuando tus expectativas ya se han visto frustradas y tu imagen de esa persona es negativa. ¿Cómo te ayuda eso? ¿Cuál es tu comportamiento cuando ya no esperas nada positivo de alguien?

2. Aprende a limpiar tu mente de lo que esperas, de lo que te han contado o de lo que “debería de ser” (esto es un clásico en las parejas, esperar que el otro encaje en el cuento de hadas que nos hemos montado en la cabeza).

Y lo mismo con lo que te han contado de alguien. ¿Cuántas veces te predispones a ver a alguien de una forma porque te han contado que esa persona es así? Borde, vanidosa, antipática, engreída… A mí misma me pasó la semana pasada con el portero de mi nuevo despacho. Me habían dicho que era muy seco y bastante borde. ¿Me hubiera servido de algo acercarme a él esperando que fuera así? Seguramente no. Así que decidí olvidar lo que me habían contado y partir de cero. Hablarle como si pensara que era encantador. Y funcionó. Resulta que el hombre es encantador y la mar de dispuesto :-).

3. Deja de exigir a los demás la perfección que te exiges a ti. A menos les exijas o menos esperes de ellos, más feliz serás. Porque, por si no te habías dado cuenta, las personas que no se alteran ni se molestan tanto por cómo sean los demás son mucho más felices.

No se trata de que lo aceptes todo, cuidado. Se trata de saber encontrar el equilibro entre, por un lado, esperar menos de los demás y aceptarles más como son, y por el otro poder pedirle a alguien que cambie algo diciéndole cómo te hace sentir eso que hace.

4. Deja de interpretar a los demás sin base ni fundamento. Es lo que en PNL se llaman distorsiones. Por ejemplo, “como no me ha llamado para preguntarme qué tal estaba, eso significa que no le importo”. Tenemos un hecho objetivo (que no me ha llamado) y a partir de él sacamos conclusiones que no corresponden (que no le importo). Y esto nos pasa a todos. ¿O no?

5. Perdona a quien no ha cumplido con tus expectativas. Seguramente porque ni siquiera las conocía. Pero, sobre todo, porque todos tenemos derecho a no cumplir con lo que los demás esperan de nosotros. Así que perdónate tú también cuando no cumplas con las tuyas o con las de otros.

6. Cuando conozcas a alguien, ábrete a lo que surja y déjate llevar por la magia… No puedes saber si esa persona que ayer te decepcionó mañana se convertirá en lo mejor que te ha pasado en la vida. O si ese otro que a primera vista juzgaste como persona no grata mañana resultará ser alguien maravilloso.

¿O nunca te ha pasado eso? Piensa en alguna persona importante de tu vida, tal vez tu pareja, y recuerda como la conociste. ¿Quién te iba a decir a ti que terminaríais así? ¿Lo esperabas? Seguramente no, porque las cosas mágicas no se esperan. Las cosas mágicas pasan.

Y, ¿quieres saber un premio extra que te llevarás cuando te quites las expectativas que tienes ante los demás? Pues te voy a decir dos :-).

Primero, que allanarás el camino para que los demás tampoco esperen nada de ti, para que te equivoques y no pase nada, para que te acepten completa y profundamente, tal y como eres.

Y, segundo, que te aceptarás y te querrás más a ti. Porque el que exige mucho de los demás también se exige mucho a sí mismo. El que machaca a los demás cuando no encajan en lo que espera, también se machaca a sí mismo cuando no cumple con sus propias expectativas. Por eso, siendo más flexible con los demás, también lo serás contigo misma.

Dime, ¿cómo te afectan a ti tus expectativas ante los que te rodean? Me encantará conocer tu opinión en los comentarios.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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105 comentarios

105 comentarios
  1. Mirta Elizabeth Benitez 29/10/2015

    Muchisimas gracias Vanesa…que bien me hizo este post que me enviaste…en el momento justo…..infinitamente agradecida!!!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 30/10/2015

      Qué bien. A veces estas cosas que parecen magia son señales del universo para que cambiemos el rumbo, el camino o la manera de verlo. Me alegro mucho de que te haya llegado una señal de esas a través de mi post :-).
      Un abrazo fuerte, Mirta.

      Responder
    • Marcial Manuel 16/01/2017

      Con respecto a qué espero y a las expectativas de los demás, en verdad hace tiempo que no espero mucho de ellos porque comprendí que son diferentes a uno. Que tienen un mundo distinto, valores, creencias… Y en verdad no me afecta mucho…

      Responder
    • Carmen 26/11/2020

      Yo vivo totalmente condicionada por las expectativas que pongo en las personas que quiero. Por eso fastidio todas las relaciones.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 27/11/2020

        Muy bien, Carmen. Entonces espero que el post te haya servido :-).
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
  2. Lara 29/10/2015

    Otra vez más… ¡ Has dado en el clavo !
    Besos

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 30/10/2015

      ¡Jajaja! Me ha encantado, Lara. Un besazo gordo

      Responder
      • Elizabeth 29/09/2021

        NO ENTIENDO. PASAS DE MI, PASO DE TI. NO HACES NADA POR MI, NO HAGO NADA POR TI. ¿QUE TIPO DE VINCULO PUEDO CREAR CON PERSONAS ASI? NO ME DEMUESTRAS AFECTO. ¿DEBO ACEPTAR, CERRARME Y FINGIR QUE ESTOY CONFORME? ¿ALEJARME SIN EXPLICACIONES? ¿O EXPLICAR MIS NECESIDAES HASTA EL HARTAZGO? ¿TANTO PUEDE COSTAR SER CORRECTO, RESPETUOSO Y AFECTIVO CON ALGUIEN QUE TE BRINDA AFECTO ATENCION Y CUIDADOS? ¿TENGO QUE CONVERTIRME EN ALGUIEN CINICO, APATICO Y PASOTA?

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 30/09/2021

          Hola Elizabeth,
          Por supuesto que en cualquier relación en la que sientas que no recibes tienes derecho a sentirlo y a expresarlo. Ni fingir que estás conforme, ni alejarte sin explicaciones ni decir lo que necesitas hasta el hartazgo van a hacer que te sientas bien. Lo puedes expresar una vez, siempre desde una comunicación respetuosa, sin juicios ni reproches, y ver cómo responde el otro. Su respuesta también te va a dar mucha información de si esa persona puede y quiere darte lo que le estás pidiendo.
          Un abrazo,
          Vanessa

          Responder
    • Melina 03/08/2021

      Está bueno el post, es algo que por lo que veo nos afecta a muchos…y sí, siempre esperamos algo del otro. Ojalá aprenda a bajar esas expectativas… es una lucha con los pensamientos.
      Por otro lado, creo mucho en la frase que dice que “hablando se entiende la gente”. A veces por no hablar en buenos términos sobre determinada situación, hace que se de lugar a las malas interpretaciones, a los malos entendidos. Creo que a veces es bueno comunicarle al otro que eso que hizo o no hizo, nos hizo sentir mal.
      A mí en lo personal me sirvió hablar con sinceridad y sin “atacar” al otro, sino desde la humildad…Entonces el otro creo que pudo entender mi punto de vista. Pero para llegar a eso es necesaria la humildad, porque alguien orgulloso o arrogante difícilmente reconozca sus errores.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 18/08/2021

        Así es, hablar, la comunicación, la importancia de expresarle al otro cómo me he sentido y lo que necesito, sin juzgar ni atacar… Y con humildad, desde luego, ¡bendita humildad! Muy bien explicado, Melina. Muchas gracias por el comentario.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
  3. Meliné 30/10/2015

    Yo también tengo que decir Vanessa que este post me viene como anillo al dedo. ¡Muchas gracias!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 30/10/2015

      Muchas gracias, Meliné. Me alegra muchísimo, ya sospechaba que el tema de las expectativas era necesario porque me lo encuentro continuamente en mis Coachees.
      Un abrazo muy fuerte

      Responder
      • Johana 08/10/2020

        Es terrible la verdad, tienes tanta razón en que se sufre y yo estoy realmente cansada de eso, pero no hayo la real forma de detener ese pensamiento, esas expectativas, detener el hecho de esperar algo más del otro, es muy difícil 🙁

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 13/10/2020

          Hola Johana,
          Habría que ver qué es lo que está pasando ahí, en tu caso, porque no es lo mismo a que te pase siempre con todo el mundo a que te pase sólo con tu pareja, por ejemplo. No es lo mismo que esperes respeto y honestidad por parte de alguien a que te parezca mal que se comporte de una forma diferente a como tú lo harías.
          Sea lo que sea, aunque sea difícil, es posible. Siempre lo es.
          Un abrazo,
          Vanessa

          Responder
          • Mili 15/10/2020

            Hola,
            Yo siempre espero que si alguien me gusta y le gusto empecemos algo juntos… eso lo deseo y siempre espero a que me busque, y si no ocurre me desespero.

          • Vanessa Carreño Andrés 16/10/2020

            Hola Mili,
            Puede estar bien que lo esperes y lo desees, pero no si lo haces desde la necesidad, no si terminas desesperándote y sufriendo. En ese caso estás poniendo tu bienestar en manos del otro, y es fácil desde ahí caer en una relación de dependencia emocional.
            Un abrazo,
            Vanessa

        • Mitosis 23/11/2020

          Muy buen post
          Estoy muy de acuerdo pero personalmente (y ahora ya estoy muy curtido) cada vez que hago el ejercicio de dejar hacer cada quien a su manera, demuestran ser muy muy egocentristas/narcisistas la mayoria, ergo, se rompe con mucha facilidad el equilibrio de las relaciones.
          Supongo que mejor darse cuenta tarde que nunca jeje
          Feliz Lunes!

          Responder
          • Vanessa Carreño Andrés 23/11/2020

            Muchas gracias.
            Sí. Que reduzcas tus expectativas, o que te des cuenta de que son tuyas, no significa que tengas que quedarte donde no te sientes bien. Se trata de aceptar lo que sientes y saber soltar cuando lo estás sintiendo así. Ahí encuentras el equilibrio :-).
            Un abrazo,
            Vanessa

    • Cristina 01/12/2020

      Estoy pasando por esta situacion es estos momentos y me ha ayudado tanto leer esto que me siento mucho mas tranquila.

      Gracias infinitas!!

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 06/12/2020

        Me alegro mucho, Cristina. Muchas gracias por compartirlo.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
  4. mónica sendín 31/10/2015

    Si, muy bueno. Siempre lees estas cosas en el momento oportuno. Necesario soltarse y caminar libre, la sonrisa fluye mas espontanea. Pienso que hay que trabajar esto para estar en el punto justo que no es tan fácil, creo que se puede conseguir. Gracias por tu trabajo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 01/11/2015

      Qué cierto que siempre lees las cosas en el momento oportuno, Mónica. Que la lección aparece cuando la necesitas y estás preparada para recibirla :-).
      Espero que sigas caminando libre y con una sonrisa, yo estoy convencida de que se puede conseguir, de que puedes conseguirlo. Un abrazo y gracias por tu comentario.

      Responder
  5. VALENTI 05/11/2015

    Conclusión no esperes nada de los demás y así serás feliz. Es cierto, pero que TRISTE.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 06/11/2015

      Hola Valenti,
      Disculpa, igual no me expliqué bien. Yo lo definiría más bien como aceptarles como son, sin pedirles que sean o se comporten como tú esperas. Porque liberas a otros y también te liberas a ti, porque dejas de sufrir y de frustrarte y porque te acerca al desapego y con ello a la felicidad… Te aseguro que yo ahora que lo veo así no recibo más palos de los demás. Al revés, por el motivo que sea, recibo más cosas buenas que nunca.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Vanessa

      Responder
  6. Eugenia 30/04/2016

    La verdad me gustó mucho esto, llegué al blog porque tuve una discusión con mi pareja. Él no quiso acompañarme a un viaje, al cual un amigo iba a llevarme en auto y que a ultimo momento se ofreció a llevarlo a el también. Mi novio se ofendió porque no le he invitado antes “Si tan importante era para ti que te acompañara, le hubieras pedido a tu amigo en vez de esperar a que se ofreciera”.
    Me enojé mucho por su respuesta, porque sí es importante para mí, y porque yo sí hubiera hecho eso por él en su lugar. Pero me cuestioné que quizás no todos tienen que actuar como yo espero que lo hagan. Aún así, me duele mucho.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 03/05/2016

      Felicidades, Eugenia, por darte cuenta de que no todos tienen que actuar como nosotros esperamos que lo hagan… Enfadarse y discutir es muy fácil, todos podemos hacerlo. Explicarse, entenderse, respetarse y decir lo que necesitamos es lo que requiere más esfuerzo y aprendizaje por nuestra parte, pero realmente merece la pena por el resultado que conseguimos… :-).
      Mucha suerte. Te dejo un post que creo que puede ayudarte:
      https://coachingtobe.es/como-hacer-una-critica-y-ademas-quedar-bien/
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  7. Sandra 18/07/2016

    Vanessa pues te digo que este articulo me genera conciencia de cómo actúo y por qué me da mal humor muchas veces, puras expectativas! Se me hace dificil no esperar recibir lo mismo que das muchas veces! Pero lo explicas de una manera tan clara que parece sencilla a la vez! Debo pensarme mucho en adelante para mantener el buen humor! Bajarle a la expectativa. Te pregunto, si uno logra esto de alejarse de la expectativa, pero la idea sigue rondando en tu cabeza haciendo preguntas y respuestas tú mismo, ¿cómo calmar tu mente? ¿Qué tipo de dialogo debo tener conmigo o con la otra persona?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 18/07/2016

      Sandra,
      Los pensamientos se pueden trabajar de diversas formas, depende de lo que le ayude más a cada uno. Las claves serían, por un lado, cambiar la creencia que te hace pensar que los demás tienen que cumplir con lo que tú esperas de ellos (también se puede hacer de muchas formas, con PNL o razonando que si tú tienes derecho a elegir cuánto das, los demás también lo tienen).
      Y después sería gestionar los pensamientos que te surgen en cada momento, por ejemplo viéndolos desde fuera, aceptándolos y dejándolos estar sin darles más importancia.
      Te aseguro que la gestión de las expectativas es un gran paso para poder contruir relaciones felices y con ello sentirte mucho mejor contigo misma :-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  8. Edgardo 07/10/2016

    Muchas gracias, muy buena información

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/10/2016

      Muchas gracias, Edgardo.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  9. Andrea 29/12/2016

    Me gusto mucho el post . Porque soy una persona que crea muchas expectativas sobre las personas y más con mi pareja, y el que no haga lo que espero me frustra mucho. Y también asi como me exijo conmigo misma lo hago con él pensando que es por su bien :-(.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 30/12/2016

      Andrea, normalmente la exigencia es mala compañera de viaje. Mucho mejor hablar de superación y reto, para ir creciendo y avanzando, que de exigencia… Y siempre y cuando te retes y te superes a ti misma. A mí también me pasa(ba) eso de querer que los demás sean como yo creo que han de ser, pero no somos nadie para exigir o decirles a otros como deben ser. En realidad se trata más bien de aceptarles y permitirles ser como quieren ser (en ecología con los demás, por supuesto) lo mismo que esperamos que ellos nos permitan ser a nosotros.
      Y siempre mirando hacia nuestro interior para convertirnos en nuestra mejor versión :-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  10. Carme 04/05/2017

    Hola Vanessa. Yo conocí a un hombre en unas circunstancias complicadas y yo misma, desde el principio, me boicoteé y boicoteé a esa persona porque ya de antemano preveía que esa persona no querría estar conmigo. Tuvimos que cortar el contacto y me da mucha pena perderle porque también me aportaba cosas buenas, aunque en ciertos temas éramos muy diferentes. Él dice que ya se verá en el futuro, que no es un eufemismo, pero desde el presente no quiere contacto conmigo. Me duele mucho. Sé que desarrollé dependencia emocional hacia él y eso destruyó cualquier posibilidad, incluso una mìnima amistad. Las odiosas expectativas…

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/05/2017

      Muchas gracias por compartir tu historia, Carme. Me cuentas poquito para poder darte un consejo, si era eso lo que estabas buscando. Lo que sí te digo es que todo pasa para algo, que el Universo es sabio y que al final las piezas encajan… Y que lo más importante es que lo que te ha pasado te haya servido para aprender y conocerte mejor a ti misma. Espero que haya sido así :-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
      • Carme 04/05/2017

        Hola Vanessa, hay cosas en las que no he entrado pq son muy íntimas, pero si puedo comunicarme contigo x privado, te darìa más detalles.Gracias!
        Carme

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 09/05/2017

          Por supuesto, Carme. Si quieres que trabajemos juntas puedes escribirme en el apartado de contacto de la web o rellenar el formulario para que tengamos una sesión de valoración.
          Muchas gracias por tu interés.
          Un abrazo

          Responder
  11. Mara 14/05/2017

    Yo lo digo desde mi posición, pertenezco a una familia que estuvo muy unida, fallece mi padre, y ayudo y apoyo mucho a mi madre y hermanos, todas sus novias y pandilla siempre estaban en casa. Y a medida que se han ido casando se han ido alejando. Con el tema grupos de wasap ya el colmo. Yo tengo amigos, pero mi madre prácticamente se ha quedado para mi. Yo intento hacerla entender que la vida cambia, y son adultos, tienen sus amigos, hacen sus quedadas, pero es una situación que si no invitas a comer no ves niños, a los que adoro. Y a veces hay una reunión familiar y hay tiranteces, silencios. No se, se está perdiendo la frescura de las reuniones de hace años, jugábamos, reíamos, se compartía de otra forma. No sé si nos cambia la tecnología o la crisis. Pero es difícil de lidiar, y con una madre que no entiende estos tiempos. Y por ejemplo tanta relación con los móviles. Que se pierda la frescura de una charla de teléfono, por ejemplo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 15/05/2017

      Hola Mara,
      Por lo que cuentas, entiendo que lo que te gustaría es mejorar vuestra relación familiar. En estas situaciones creo que la comunicación y el respeto hacia el otro son fundamentales. Poder decir, a tu madre y a tus hermanos, cómo te sientes ante lo que está pasando y lo que te gustaría que cada uno hiciera diferente, si es que ellos están de acuerdo en que echan algo en falta (esto sería lo primero, preguntarles cómo se sienten). Y siempre respetando la postura del otro, poniéndote en su lugar y comprendiendo que las personas somos diferentes y que no todos anhelamos lo mismo, que cada uno vive la misma situación de una forma distinta y que todos cambiamos, porque en eso consiste la vida…
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  12. Paola 27/12/2017

    Hola Vane,
    Muchas gracias por el post, super bueno. Aprendí mucho ya que yo estaba en ese error. Al leerlo me di cuenta de que equivocada estaba y de cuántas veces he caído en ese error. Me siento más libre, ¡gracias!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/12/2017

      Muchas gracias, Paola. Me alegro mucho, disfruta esa maravillosa sensación de libertad…
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  13. Patricia 09/04/2018

    Hola,
    Me sirvió mucho, de verdad que a veces espero mucho de los demás, pero también es que doy mucho de mi parte. Que difícil es esto de las expectativas. Yo siempre seguí esa, ¿podría decir máxima? No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan, pero a la inversa, haz lo que te gustaría que te hicieran… Pero no funcionó, porque una espera y ahí vamos de nuevo, y no pasa nada. Va a ser muy difícil esto de eliminar las expectativas ? pero lo estoy practicando de a poco. Gracias de nuevo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/04/2018

      Hola Patricia,
      Muchas gracias por compartir. Recuerda que tú eres libre de dar a tu manera y el otro a la suya. Lo ideal sería dar porque lo sentimos, y no porque esperamos que el otro nos lo devuelva. En eso este post también puede ayudarte.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  14. Rubén 21/04/2018

    Me pregunto: ¿cuántas personas pasarán por este sitio sin dejar comentario alguno? Yo mismo me estaba encuadrando en una actitud de: “No! ¿Qué pasa si alguien ve que sale un comentario mío agradeciendo la ayuda que me prestó este post?”. Con miedo a caer en esas opiniones superficiales de que no necesitamos ayuda de nadie… A veces me exijo mucho y choco muy duro con lo que realmente puedo lograr y he logrado… Cuando me equivoco o fallo, me freno y me estanco para reflexionar sobre mis errores… O al menos eso es lo que trato de repetirme una y otra vez mientras sigo estancado sin reales cambios espontáneos como me gustaría, para poder agradar a todos y que tengan una buena opinión de mí. En fin, de verdad muchas gracias por este post, creo que me dejaré caer en los demás. Escuchaba una canción mientras leía, era la siguiente: Ysaÿe’s Chopin Ballade No. 1 in G-minor, Op. 23 Es una interpretación en violín de una balada de Chopin para piano. Ojalá la puedas escuchar.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 23/04/2018

      Muchas gracias, Rubén. Magnífica la reflexión que has hecho… Todos necesitamos ayuda en algún momento, TODOS. Pero si no lo aceptamos es lo mismo que no aceptarnos a nosotros mismos, que rechazarnos… Es algo que le hace mucho daño a nuestra autoestima, y más aun si estamos condicionados por el qué dirán y lo que piensen los demás… Así que felicidades. Te animo a que sigas andando ese camino para ser tú mismo, tomar decisiones, gustarte y valorarte por ti. Que te des en tu vida el lugar que te mereces ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  15. Montse 19/05/2018

    Hola Vanesa,
    Me encanta este artículo, es algo que me pasa mucho y la verdad muchas veces no sé controlarlo. A veces pienso que la gente no es agradecida y pienso mucho porqué la gente actúa de algunas maneras que no entiendo. Esto sobre todo me pasa en mi trabajo. Como soy una persona calladita que no sé ser el centro ni dar mucha conversación y no cuento mi vida, mis jefas muchas veces me dan de lado y yo esto lo llevo muy mal. Tendré que trabajar mucho en esto. Gracias, Vanesa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/05/2018

      Montse,
      Si te encierras en la etiqueta de que no sabes dar conversación seguramente sigas ahí y no veas necesidad de moverte… Elige lo que quieres y vete dando pequeños pasos hacia la Montse que quieres ser. No para que los demás te valoren y te acepten, sino para sentirte a gusto contigo misma.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

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  16. Marcela Erica 28/05/2018

    Gracias Vanessa. Soy tan exigente conmigo misma que vivo decepcionada de mí, y eso me hace ser intolerante con los demás. Por lo tanto, todo el mundo me decepciona, mis hijos, mi marido, mis amigos a los que voy perdiendo por querer que sean perfectos. Busco siempre mi propia perfeccion, para que me quieran y me admiren, siempre fui así, porque senti desde chiquita que mis padres no me querìan, ya que fui una hija no deseada. Mi marido me ha sido infiel, y he dejado de creer en todo, en el amor, en la vida. A veces, por no decir siempre, odio despertar otro dìa más. He ido a psicologos y a una siquiatra cuando intente quitarme la vida. No disfruto de nada, y a pesar de tener 51 años me siento como si hubiera vivido 100 y me hubiera pasado un tren por encima. Me he alejado de todo y de todos, y las cosas que me gustaban ya no me apetecen. Ojalá pudiera hacer lo que tus palabras explican arriba, sólo que ya no tengo fuerzas. Gracias de todas formas porque tenès razón, lo que esperen los demàs no importa, lástima que yo me di cuenta muy tarde ya.

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    • Vanessa Carreño Andrés 29/05/2018

      Marcela,
      Es tan tarde o tan pronto como tú decidas. Quiero decir que no te habrás dado cuenta tarde siempre y cuando tú no lo creas así.
      Es muy sabio lo que comentas y supongo que habrás pasado mucho para llegar a entenderlo y reconocerlo así. Pero desde luego que estás a tiempo de recuperar las ganas y las fuerzas, de priorizarte y disfrutar de ti y de tu vida, de aprender a acercarte a las personas con una actitud más abierta y acogedora y de volver a creer en el amor y en la vida. Te queda media vida por delante, y tú decides si usar todo lo que has aprendido para reconstruirte o para destruirte. Te lo digo con todo mi cariño…
      Un abrazo muy grande,
      Vanessa

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  17. Sandra 30/05/2018

    Hola,
    Me encuentro muchas veces que al conocer personas no hay comunicación bilateral. Solo hablan de ellas o practicamente y esto me genera fustración y desánimo por seguir conociendo. A veces, se lo comento, que no preguntan, etc… Pero no encuentro avance alguno. Esta bien no tener expectativas con las personas, pero ¿qué he de hacer? ¿Seguir en conversaciones unilaterales o banales, por aceptarlas? Gracias

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    • Vanessa Carreño Andrés 31/05/2018

      Hola Sandra,
      Entiendo que te refieres a que no te preguntan por ti y están más pendientes de contar que de escuchar… Algunas personas son así, y un primer paso es aceptarlas como son porque entiendes que en otros aspectos esa persona te compensa. También decírselo, expresarles cómo te sientes y lo que te gustaría.
      Pero si crees que todas las personas que te encuentras son así, te animaría a explorar en ti y comprender qué hace que atraigas a este tipo de personas, si es que no te estás valorando y respetando a ti misma y por eso ellas no te respetan, y elegir con quién quieres quedarte y con quién quieres tomar distancia.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

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  18. B. Ll 21/07/2018

    Pues mis expectativas con mi pareja no se cumplieron y se me murió el enamoramiento y la ilusión con él. Ya no sé qué hacer para recuperar el amor y la atracción con ól. Lo quiero mucho y no quiero dejarlo, pero ya no lo veo como el hombre que veía, por mucho que me diga que es el mejor y una persona maravillosa… A mí no me vuelve a despertar la emoción que me despertaba…. 😔 Es muy triste y duro, ninguno de los dos quiere terminar con la relación, pero yo ya no lo veo como antes y no sé que hacer. Porque ya pasó el tiempo y mis ilusiones se fueron. No sé qué hacer para volver a enamorarme de él…

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    • Vanessa Carreño Andrés 28/07/2018

      Hola,
      Pues creo que hay una parte que se puede trabajar, juntos, por ejemplo con una terapia de pareja, y de verdad poniendo la intención y el compromiso en la otra persona. Pero también creo que hay otra parte que, por más que lo trabajes, no se puede recuperar… O que al final siempre volverá a salir a flote… Es mi creencia, basada en mi experiencia, no tiene por qué ser así. Lo importante es lo que tú creas que es posible :-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

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  19. Ara 15/10/2018

    Hola Vanessa, me pareció sumamente acertado el contenido de este blog. Soy una persona que da mucho, porque yo misma me lo exijo, porque lo hago por amor y quiero dar lo mejor, pero es verdad que hasta sufres cuando ves que alguien a quien amas no te lo demuestra igual. Me sentí totalmente identificada de que lo primero que pasa es reaccionar con un: no le importo. Comprendí mucho el día de hoy, pero ¿cuál es el primer paso? ¿Cómo ir dejando atrás esas expectativas? Estoy segura que no pasará de un día a otro.

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