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SÍ, ¡LA NECESITO!

Qué hacer cuando te sientes triste (y dos errores a evitar)

Qué hacer cuando te sientes triste

Ultimamente me estoy encontrando a muchas personas que no se permiten estar tristes. Hoy me lo contaba una Coachee, hace poco era un amigo, el otro día una persona muy cercana a mí… Es curioso, porque creo que lo que nos pasa y lo que percibimos es una señal de algo. Y para mí encontrarme, justo en estos momentos, puede ser un recordatorio para que yo también me permita estar triste.

La tristeza es una emoción necesaria y no podemos ni debemos escapar de ella. Aunque algunas personas se nieguen a estar tristes, aunque la escondan, la metan para dentro y no quieran que salga, es fundamental pasar por etapas de tristeza.

¿Por qué? Porque, como todas las emociones, nos permite responder de la manera más eficiente para sobrevivir y nos prepara para adaptarnos a una situación nueva. Por eso, y porque forma parte de la vida, necesitamos reconocerla, aceptarla y sentirla.

Porque el dolor es inevitable, porque siempre nos pasarán cosas que nos harán sentir tristes, porque habrá alguien que nos hará daño, porque perderemos a personas a las que queremos, porque meteremos la pata y porque nos sentiremos solos. Siempre habrá situaciones que nos causen dolor.

Por todo eso la tristeza no es positiva ni negativa. De hecho ninguna emoción genuina lo es. Otra cosa son las emociones instrumentales o las que, consciente o inconscientemente, utilizamos para esconder otra emoción… Pero una emoción auténtica nunca es negativa.

En todo caso es útil, pero para eso necesitas aceptarla, comprenderla y gestionarla… Para que puedas pasar página, para que sueltes algo que te hace daño y para que un día no te desbordes por cualquier tontería cuando el problema fue que no te permitiste desbordarte por lo que de verdad te importaba…

En mi opinión, la tristeza es algo tan bonito, tan íntimo y tan maravilloso, algo que te conecta tanto contigo misma y con el momento presente, que no deja de sorprenderme que haya personas que prefieran evitarla. Para mí es como evitar enamorarte por miedo a sufrir… O como estar muerto en vida…

Lo que diferencia a la tristeza

Así como el resto de las emociones se pueden canalizar de una forma u otra, la tristeza es la única que no se canaliza. Con ella lo único que puedes hacer es aceptarla como es, llorarla y sentirla.

Sin pensar demasiado, sin razonar, sin darle vueltas a la cabeza… Eso, los pensamientos y las vueltas que le damos a la cabeza, es lo que ensucia la emoción y lo que hace que no nos guste sentir lo que sentimos.

Por eso mismo, si tan sólo nos permitiéramos dejar estar la emoción, que es lo único auténtico y limpio de verdad, y no lo ensuciáramos con todos esos juicios sobre lo que debería estar haciendo o lo que debería estar sintiendo, no tendríamos ese miedo irracional a sentirnos tristes.

El para qué de estar triste

La tristeza aparece para decirte que estás perdiendo algo que te importa… Tal vez sea que has fracasado en algo, tal vez que no te sientes querido por alguien, tal vez que te estás perdiendo a ti mismo de tanto pensar en lo que los demás quieren o esperan de ti… Por eso mismo hay personas que viven como en una tristeza permanente sin estar deprimidas, porque llevan mucho tiempo perdiéndose a sí mismas y ni siquiera se dan permiso para sentirlo…

Otra cosa es los que se han quedado anclados y han terminado con una depresión o una enfermedad psicosomática. Eso ya son palabras mayores y no es de esos casos de los que estoy hablando en este post.

Sea como sea, la tristeza te permite conectar contigo mismo y, si sabes gestionarla, te sirve para restaurar el equilibrio interior que habías perdido. Por eso es tan importante saber qué hacer con ella.

Dos errores muy frecuentes

Hay muchas maneras de no permitirse sentir la tristeza, pero en mi opinión estos son los tres errores más frecuentes.

1.Rechazarla.

Hay personas que creen que tienen que resistirse a estar tristes, que así el dolor será menor y se les pasará antes.

Piensan que la mejor forma de sentirse bien es ignorar que se sienten mal, así que rechazan la tristeza, hacen como que no existe y miran hacia otro lado (por ejemplo, andan todo el día enfadados o se llenan la tarea de mil cosas para que no les quede tiempo para sentir).

Y la vida no funciona así. Ni en la vida todo pueden ser alegrías ni sirve de nada rechazar lo que sientes por poco que te guste.

Para empezar porque cuando rechazas lo que sientes y te juzgas por sentirlo lo que en el fondo estás rechazando es a ti mismo. Y desde el rechazo a ti mismo, como te puedes imaginar, no vas a conseguir sentirte bien ni a tener una buena autoestima.

Y también porque, cuanto más rechazas algo, más grande se hace y más se ata a ti, precisamente por estarlo rechazando…

Así que, en vez de rechazarla, lo único que funciona es aceptarla, reconocerla como una emoción más –tal vez no tan placentera como la alegría, pero igual de útil y de sana- y saber estar con ella, como a veces estás con frío o con mal tiempo.

2.No expresarla.

Esto lo suelen hacer las personas que creen que las emociones tristes mejor para dentro, que no hace falta compartirlas ni expresarlas, que total para qué.

Muchas veces es porque lo han aprendido así. O, mejor dicho, porque nadie les enseñó aprendieron a expresar la tristeza, el enfado o el miedo, algo fundamental para tener una buena inteligencia emocional.

Es cierto que a menudo, de pequeños y de mayores, nos dicen que no lloremos, que las personas fuertes no lloran, que hay que sonreír. Pero no, no siempre hay que sonreír. Si estás triste, estas triste, y no sirve de nada que lo disfraces o que lo escondas. Necesitas darte permiso para sentirlo y para expresarlo.

También hay otros que se guardan lo que sienten por esa creencia de que las personas fuertes son duras, pueden con todo y nunca se derrumban ante los demás. Otra de esas ideas absurdas que tanto daño nos hacen…

Es curioso que en mi caso siempre he sido de lágrima fácil (era mi manera de expresar la rabia que no canalizaba de otra forma, pero eso es otra historia…) y a pensar de eso las personas de mi entorno, las que me quieren y me conocen de verdad, me tienen por fuerte. No es que no me hayan visto llorar, es que me han visto llorar y seguir adelante.

Entonces, ¿por qué tanto miedo a que los demás te vean vulnerable o te vean frágil? ¿Qué más da? ¿Acaso hay alguien que no sea frágil y vulnerable? No, todos lo somos. Yo lo soy y cualquiera de las personas que está leyendo esto también. TODOS somos frágiles y vulnerables.

Y precisamente eso, el mostrarnos frágiles y vulnerables, es una de las cosas que más nos ayudan conectar con los demás. ¿O no te sientes más cerca de alguien que se muestra ante ti como es verdad, es sin esconder lo que siente? Claro, yo también :-).

Pero es que incluso hay quien no expresa la tristeza por miedo a incomodar al otro, sin darse cuenta de que eso es el del otro, y será esa persona quien tenga que trabajarlo en caso de que no se sienta cómoda. Vamos, que no puedes hacer tuyas las dificultades de los demás.

Si es tu caso, y sea por lo que sea, recuerda que no puedes dejar atrás aquello que no dejas que salga… Que el simple hecho de atreverte a decir “estoy triste” ya es una liberación y un primer paso para dejar de estarlo.

Qué hacer cuando estás triste

1.Date permiso. Lo primero que te tiene que quedar claro es que es normal que la tristeza te quite energía y que necesitarás un tiempo para recuperarte. No vale correr y no vale tener prisa y querer que se pase ya. Eso no funciona, ahora toca aceptar, porque cuando aceptas una emoción permites que fluya y que no se estanque, como un río que sigue su cauce…

También es momento de recogerse, de bajar el ritmo, de dejar estar lo que es, de darse permiso para estar triste… Aprender a apagar el ruido de las tareas, los quéhaceres diarios y las prisas para, de vez en cuando, mirar hacia dentro y permitirte sentir.

Y cuando de verdad hayas hecho eso ya puedes seguir dando los siguientes pasos…

2.Hazte preguntas sobre lo que sientes. Párate a escucharlo y ponle nombre. Después explora la emoción: ¿Qué es esto que siento? ¿Qué me dice? ¿Qué estoy dejando de lado? ¿En qué no estoy siendo yo misma (o yo mismo)? ¿A qué valores estoy faltando? ¿Qué estoy perdiendo?…

3.Comprende que es algo temporal y que no se va a quedar contigo para siempre. La tristeza estará un tiempo, más o menos dependiendo de lo que hayas perdido y de cómo lo gestiones, pero se irá.

4.Llora lo que necesites llorar. Busca un momento en el que te sientas cómoda (o cómodo) para hacerlo y hazlo. No te reprimas y no te quedes a medias porque, si no, no funcionará.

5.Valora lo que va bien. Coge boli y papel y escribe veinte cosas que están bien en tu vida y por las que das las gracias. Y no hace falta que sea algo especial, vale con que tengas comida en el frigorífico o te hayas duchado con agua caliente (recuerda que para muchas personas eso es algo enorme por lo que dar las gracias).

6.Relaja y respira. Ponte cómoda, respirando lenta y suavemente, relajada, y piensa en un lugar que te gusta y en el que te sientes bien… Quédate allí al menos diez minutos. Y si vuelven los pensamientos de tristeza, déjalos pasar y regresa a tu lugar especial…

7.Cambia el foco. Haz algo diferente a lo que estás haciendo en este momento, piensa en algo alegre, ponte una serie divertida, llama a alguien que siempre te hace reír…

8.Utiliza tu cuerpo para sentirte mejor. Te propongo dos ideas, ambas igual de efectivas:

La primera: estírate, mira al cielo y levanta los brazos, la típica postura de triunfo y celebración. Y quédate así al menos dos minutos.

La segunda: sonríe aunque no tengas ganas, por ejemplo poniéndote un lápiz y forzando una sonrisa en tu expresión. Quédate así al menos un minuto, obligarás a tu cerebro a generar serotonina y eso te hará sentir mejor.

9.Hazte preguntas que te permitan dar un paso más. ¿Qué necesito para reponerme de esto que siento? ¿Qué me hará sentir alegre, tranquila o ilusionado? ¿Qué me hace falta ahora mismo?

Y lo que sea, lo haces. Si es un abrazo, lo pides. Si es decirle a alguien que le echas de menos, se lo dices. Si necesitas que alguien te consuele, se lo pides. Y si necesites meterte a llorar debajo de la manta, lo haces.

10.Aprende. Sí, saca un aprendizaje de lo que está pasando y de lo que sientes, porque siempre lo hay. A veces no es algo evidente y cuesta verlo. Pero siempre hay algo que puedes aprender para conocerte mejor, para crecer como persona o para que lo que sea que te está pasando, si vuelve a pasar en un futuro, pueda ser de otra forma…

¿Qué opinas? ¿Qué haces tú con la tristeza? ¿Te permites sentirla o la rechazas y te la guardas? Me encantará que me cuentes tu experiencia en los comentarios aquí debajo.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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24 comentarios

24 comentarios
  1. Eduardo Urbina 02/12/2016

    Excelente, ¡me llegó en el momento preciso! Gracias, ¡me costaba mucho reconocer la tristeza! Lo practicaré hoy mismo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 02/12/2016

      Qué bien, Eduardo. Me alegro mucho.
      Un abrazo y disfruta también de la tristeza ;-),
      Vanessa

      Responder
  2. Jessica 02/12/2016

    Gracias! Así es, tan fácil y tan difícil a la vez…a mi personalmente me da miedo sentirlo. Es como que siento que si lo acepto pierdo el control pero aún así lo hago :-). Y es mucho mejor todo. Gracias por tus posts, me encantan! Gracias por hacer lo que haces y ayudar como ayudas un abrazo! 😉

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 03/12/2016

      Muchas gracias, Jessica. Hay personas que piensan eso, que cuando aceptan pierden el control. Pero en realidad es todo lo contrario. Porque mientras te resistes a aceptar nada depende de ti. En cambio, cuando dejas que las cosas fluyan y te das permiso para sentir, te estás haciendo responsable de lo que sientes.
      Además de que no hay que controlarlo todo :-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  3. mar carmen 02/12/2016

    Gracias Vanesa por ayudarme a ver la tristeza y a sentirla.
    Muchas Gracias. Qué mas puedo decirte…

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 03/12/2016

      Muchas gracias Mari Carmen, ya me dices suficiente… :-).
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 03/12/2016

      A ti, Bea, bonita.
      Un abrazo cariñoso,
      Vanessa

      Responder
  4. Zoe García 04/12/2016

    Hola, buenas noches,
    Te cuento. Yo he tenido ya un par de días así y busque en internet como puedo desahogarme y encontré que hay un montón de formas para hacerlo. Pues yo agarre un cuaderno, lapicero, y un rollo de papel dispuesta a llorar todo lo necesario para salir de ese estado. Y sí, tienes razón, no nos gusta sentirnos así, Más que yo soy hiperactiva pero pasé unas 4 horas y listo, como nueva. Un poco deshidratada pero con animo hasta de bailar y cantar y reir. En fin, disfrute de soltar, perdonarme y dejar ir lo que me estaba causando tristeza. Y hoy estoy estupendamente, súper bien.
    Muchas gracias por reafirmar que lo que hice estuvo bien. Bendiciones.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/12/2016

      Muchas gracias, Zoe, por compartir tu historia y lo que te sirvió para sentirte mejor. Es cierto que muchas veces escribir y soltar todo lo que llevamos dentro es una terapia magnífica para dejar ir y recuperarnos. Y el perdón a una misma, qué importante… Felicidades por haberlo gestionado así de bien.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  5. JJ 04/12/2016

    Necesario leer varias veces este post: imposible asimilar todo su contenido la primera y la segunda vez. Enhorabuena Vanesa……te superas a ti misma esta vez.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 05/12/2016

      Muchas gracias, Jaime. Lo que ves es lo que llevas dentro, que no se te olvide ;-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  6. Rosa 05/12/2016

    Muchas gracias Vanessa. Ya con el hecho de leerte me siento mejor.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 05/12/2016

      Qué maravilla, Rosa… Ojalá fuera siempre así de fácil :-).
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  7. Mary 07/12/2016

    Hola!! Vanesa, me da mucha alegría poder saludarle, espero que este bien. La verdad cuando estoy triste lo reflejo muy rápido, y en esos días prefiero estar sola o con la familia. Este post está muy interesante, muchas gracias y pondré en práctica estos puntos. Le mando un fuerte abrazo, hasta pronto.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 07/12/2016

      Muchas gracias, Mary. Está bien que te des permiso para sentir la tristeza estando sola o con tu familia. Lo importante es que no dejes que eso se alargue mucho tiempo.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  8. Vane 10/12/2016

    Te cuento que he sido una persona que siempre he ocultado lo que siento en mis relaciones y que no he logrado demostrar mis sentimientos por miedo a que se cansen de mí, por miedo al rechazo y no sé, porque me falta mucha comunicación con las personas. Es muy bueno este post, sé que sólo dependerá de mí porque al momento de leerlo me hace sentir bien pero creo que lo debo realizar constantemente. Estoy pasando por una situación triste y muchas veces me pregunto si yo tuve la culpa de no expresar lo que siento por otra persona, que eso hice que se alejara de mí. O si, simplemente, cuando no es, no es.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 11/12/2016

      Vane, la culpa no es buena amiga. Simplemente sirve para recordarnos qué podemos hacer diferente la próxima vez, pero no es útil cuando la usamos para pensar en algo que ya pasó.
      Si me lo permites, te animo a que empieces por quererte tú, como eres, para sentirte a gusto en tus relaciones. Después vendrá el cultivar tu autenticidad y darte permiso para ser tú misma con los demás, pero empieza por valorarte tú :-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  9. Anita 15/12/2016

    Estoy muy triste. Ayer era el cumpleaños de una amiga, contrate un servicio para que le hagan un llamado sorpresa, no le gustó y me dijo de todo, todavia estoy mal… La cosa es que mayormente reacciona mal conmigo y eso que trato de complacerla siempre. Quizá ese sea mi error, que sepa que le doy atención en todo y todos sus reclamos o cosas no resueltas las descargue conmigo, no sé… Hace tiempo que las cosas están así… Yo no paro de sentirme mal tratando de hacerla sentir bien a ella…

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 16/12/2016

      Anita,
      Por lo que cuentas le estás dando prioridad a alguien que no te respeta y, sobre todo, no te estás respetando a ti misma. Si lo vieras desde fuera, si fueras alguien ajeno a esta historia y observaras lo que está pasando entre tu amiga y tú, ¿de qué te darías cuenta?
      Muchas gracias por compartir.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  10. María Ángeles 16/12/2016

    Gracias, Vanessa, por tus posts .. Siempre ayudan, sobre todo en momentos delicados como los que presenta mi situación personal! Un saludo afectuoso y un abrazo!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/12/2016

      Muchas gracias, Maria Angeles. Me alegro de que te sirven y espero que te aporten un poco de lo que necesites para superar esa situación.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  11. Xime 19/08/2017

    Hola, muy buen post y ya se que es algo antiguo pero aún tengo esperanza a que me contestes. Nunca he sido buena expresando mi tristeza. Cada vez que intento contarle a alguien cómo me siento realmente siempre término minimizandolo y diciendo que en realidad no importa, que es una tontería cuando en realidad me siento fatal. ¿Qué opinas de mi situación? Muchas gracias

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/08/2017

      Hola Xime,
      Me cuentas muy poquito para poder valorar tu situación. No sé si necesitas valorarte más, reconocerte más o darte más permiso para sentir lo que sientes, sin juzgarlo ni juzgarte por ello… Sea como sea, las respuestas siempre estarán en ti, de eso estoy segura. Obsérvate, escúchate y date prioridad. Encontrarás el camino ;-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder

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