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Cuando no te guste cómo te sientes, recuerda esto

Cómo te sientes- chica frente al mar

¿Hay días en que te sientes fenomenal y otros en que se sientes fatal?

¿Hay momentos en los que te sientes muy fuerte y otros en los que te parece que no puedes con nada?

¿Hay días en que respondes muy bien a lo que te pasa y otros en que te hundes por la más mínima?

Supongo que sí, porque yo también, ¡porque a todos nos pasan estas cosas!

Cada vez que escribo un post sobre cómo dejar de preocuparte o sobre cómo relativizar lo que te pasa, me escribe alguien contándome que a veces lo consigue, pero que después siempre hay algún día que se acaba rayando por algo y sintiéndose mal por ello.

O si escribo algo sobre cómo superar los obstáculos que te encuentras, alguien deja un comentario diciendo que sí se considera una persona resiliente, pero que justo ahora le está pasando algo con lo que está bloqueado y no sabe cómo resolverlo.

O si escribo sobre la importancia de dejar de analizarlo y etiquetarlo todo y simplemente observar lo que nos pasa,  viene alguien y me cuenta que hoy se ha quedado dándole vueltas a un tema en plan “parálisis por análisis”.

Y mi respuesta siempre es la misma: ¡No pasa nada! No pasa nada porque un día vuelvas a tropezar con la misma piedra, no pasa nada porque a veces sientas que das un paso atrás, no pasa nada porque un día estés de bajón o porque no tengas ganas de volver a intentarlo. ¡No pasa nada porque a veces no te guste cómo te sientes! ¡Nada!

¡No eres una máquina! Eres un ser humano. ¡Y es normal que no todos los días te sientas igual!

Esto te pasa porque eres humana, sientes, ¡y estás viva!

Es como que las personas nos pensamos que deberíamos ser seres lineales, siempre alegres, siempre motivados, siempre sonriendo, siempre dándolo todo

Y pensar siempre bien, y sentirnos siempre bien, y hacerlo siempre bien…

¡Y no! ¡Eso es un ideal imposible de alcanzar!

Por eso, y este es el principal mensaje que quiero transmitirte con este post, es completamente normal que un día te levantes con ganas de comerte el mundo y otro día no tengas ganas de ver a nadie.

A mí también me pasa, ¡nos pasa a todos!

Es normal, es la vida, ¡eres tú!

Es normal estar bien con alguien y después pensar que estás mejor sola.

Es normal valorarte un día y al otro sentir que no puedes con todo.

Es normal que un día te guste tu trabajo y al otro día no.

Es normal que unos días seas capaz de ponerte en el lugar de tu pareja y otros días no.

Es normal que un día te sientas muy motivada para hacer lo que te habías propuesto y otro día no lo sientas así.

Es normal que un día tengas ganas de hacer muchas cosas y de apuntarte a un bombardeo y otro día no te apetezca hacer (casi) nada.

De hecho, es normal que pases por más de cien estados emocionales diferentes cada día, unos más conscientes que otros, unos más intensos que otros, pero todos están ahí, todos están en ti, y está bien que sea así. ¡Porque estás viva!

Puedes estar alegre ahora y triste al minuto siguiente.

Puedes sentirte valiente en este momento y sentir miedo dentro de una hora.

Puedes estar tranquila ahora mismo y dentro de un rato estar enfadada.

No hay nada malo en ello, ¡no pasa nada!

Bueno sí, lo único que pasa es ¡que eres humana!

Las personas estamos llenas de contradicciones. Quiero decir que no somos maquinas lineales que cada día responden automáticamente y de la misma manera ante los mismos estímulos.

Somos seres complejos y contradictorios por naturaleza.

Toda la gama de colores está dentro de ti

Es como que tenemos toda la gama de colores en nuestro interior, desde el blanco más puro al negro más oscuro. Y unas veces nos colocamos en uno y otras veces en otro, y muchos días en los grises intermedios, o en los azules, verdes, rojos y amarillos… Todos pasamos por cada uno de ellos en algún momento… Y no pasa nada, no indica nada malo, simplemente que estamos vivos.

Que todos somos fuertes y débiles a la vez.

Que todos somos buenos y malos a la vez.

Que todos somos valientes y cobardes a la vez.

Que todos tenemos la alegría y la tristeza en nuestro interior.

Que todos tenemos todos los extremos en nuestro interior…

Que solo porque tenemos la posibilidad de ser débiles, tenemos también la de ser fuertes. Que la una no podría existir en nosotros si no existiera la otra.

Que solo porque tenemos la posibilidad de ser malos, tenemos también la de ser buenos. Que no tendría ningún merito ser bueno si no pudieras ser malo también.

Que solo porque tenemos la posibilidad de ser cobardes, tenemos también la de ser valientes. Que no somos mejores o peores porque un día seamos más valientes o al siguiente más cobardes.

Que solo porque tenemos la posibilidad de estar tristes, tenemos también la de estar alegres. Que no podríamos reconocer la alegría si nunca hubiéramos sentido la tristeza, y que ésta es tan bonita como la primera, si sabemos sentirla y reconocerla…

Que sintamos lo que sintamos seguimos siendo la misma persona, con sus luces y sus sombras…

Y que en realidad nada nos define, porque todos somos todo a la vez.

Todos tenemos todos los opuestos en nuestro interior.

Y que lo más importante es que aceptes cada una de tus partes, cada una de tus caras, cada uno de tus colores… porque todos forman parte de ti, aunque unos te gusten más que otros o con unos te sientas más cómoda que con otros.

Porque solo cuando integras todos tus extremos, todos tus opuestos, todas tus partes, puedes sentir esa paz interior de ser tú misma y quererte y amarte completa como eres.

Que, como me imagino que ya estás adivinando, una vez más esto que te cuento tiene mucho que ver con la aceptación

Con aceptarte tal y como eres, sin juzgarte porque un día te sientas menos motivada, menos divertida o menos fuerte.

Que eso son simplemente juicios de nuestra mente, que no es la realidad, que tú sigues siendo la misma persona que el día que te sentías más motivada, más divertida o más fuerte…

Y que nada es mejor ni peor, simplemente es que nos sentimos más o menos cómodos en unos estados que en otros.

Por ejemplo, para que entiendas mejor esto de integrar nuestros opuestos, el otro día un Coachee me contaba que le había molestado algo que había hecho un colega del trabajo, pero no me reconocía haber sentido enfado por ello. Era como si negara el enfado porque aceptarlo sería reconocer que lo que había hecho esa persona le afectaba, que le había dolido y que, por lo tanto, es vulnerable a los demás.

¿¿¿Y qué??? ¿Qué importancia tiene que te afecte lo que hacen los demás? ¿Qué importancia tiene que te muestres frágil? ¿Cómo vas a integrar tu fortaleza si no te permites aceptar tu fragilidad? Que sepas que, para que puedas enfadarte de una forma sana, tienes que sentirte lo suficientemente fuerte como para ser frágil y vulnerable en un determinado momento.

O, por poner otro ejemplo de nuestros opuestos interiores, hay que se siente muy mal cuando tiene algún mal pensamiento hacia alguien. Recuerdo a una coachee que cuando pensaba algo malo de una amiga se sentía fatal, se juzgaba y creía que no era digna de su amistad. No se daba cuenta de que eso eran simplemente sus pensamientos. Que eso no quería decir que fuera una mala persona. Que la maldad es relativa, que depende de lo que cada uno elija hacer en cada momento y que todos podemos ser buenos o malos en nuestra vida cotidiana. Pero nuestros pensamientos son solo eso, pensamientos, y no nos definen.

Si te sientes mal, espera

Por eso, pase lo que pase, sientas lo que sientas, lo importante es que te aceptes siempre.

Que aceptes eso que estás sintiendo, porque tarde o temprano pasará…

Que aceptes eso que estás pensando, porque simplemente es un pensamiento, no es la realidad, y también pasará…

Y, si acaso, por ponerle una pizquita de gestión emocional al post :-), que elijas cómo quieres sentirte mañana y lo que necesitas pensar para sentirte así.

Pero hoy, aquí y ahora, que te aceptes y te quieras tal y como te estás sintiendo.

Nada de juzgarte o de enfadarte contigo misma por sentirte así esta tarde o por haberte enfrascado en un bucle de pensamientos negativos esta mañana.

Nada de castigarte por estar triste, o enfadada, o desmotivada… porque nuestras emociones son sanas, son mensajeros que vienen a contarnos algo, y para poder escuchar su mensaje necesitamos aceptarlas.

En realidad, nada de juzgarte o de criticarte por nada, porque no te sirve de nada, y porque el amor es aceptación. Y no puede haber uno sin el otro, ni para ti ni hacia los demás.

Por eso, cuando vuelvas a sentir que te faltan fuerzas, que no tienes ganas o que te sientas sola, simplemente espera.

Conecta contigo misma, con tu esencia, con tu amor más profundo, y espera.

Da las gracias por todo lo que eres y toda la belleza del mundo que te rodea, y espera.

Observa esos pensamientos como si fueran los de otra persona, y espera (sin alimentarlos, claro está, pero también sin rechazarlos).

Date permiso para sentir lo que sientes, y espera.

Respira profundamente tres veces, y espera.

Recuerda que nada es permanente, que todo cambia.

Que si hoy te sientes bien, pasará.

Que si hoy te sientes mal, también pasará.

Que todo es perfecto como es, y que para darnos cuenta de ello simplemente necesitamos dejar de juzgarlo.

Y que tú eres perfecta y maravillosa como eres, y para darte cuenta de ello simplemente necesitas dejar de juzgarte.

¿Qué opinas? ¿Te pasa eso de sentirte bien un día y al siguiente sentirte fatal? Me gustaría mucho que lo compartieras conmigo en los comentarios aquí debajo.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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30 comentarios

30 comentarios
  1. Montse 06/06/2019

    Hola Vanesa,
    Es realmente lo que me pasa a mí y yo me culpo por sentir estos bajones que me dan. Estoy todo el día reclamándome el sentir cosas que siento y la verdad es que esto cada día me está afectando más.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 07/06/2019

      Montse,
      Entonces vuelve a leer el post y date cuenta de que no eres culpable de nada. De que eres humana y de que no tienes nada por lo que juzgarte. Si acaso hacerte responsable de cómo te sientes para aprender a gestionar tus emociones y sentirte mejor. Pero juzgarte por lo que sientes es una locura y un maltrato a ti misma… ¡Date permiso para sentir!
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  2. Paola 06/06/2019

    Muchas gracias por tus palabras…. No pasa nada…. Gracias por ayudarme a gestionar mis emociones. Te abrazo fuerte, Paola Giorgis

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 07/06/2019

      Muchas gracias, Paola.
      Yo también te abrazo fuerte :-), de corazón,
      Vanessa

      Responder
  3. Cristina 06/06/2019

    Muchas gracias. Me ha venido muy bien leerte.
    Rechazar pensamientos negativos y luchar contra ellos es agotador. Recientemente he pasado por ello con una persona en concreto, durante mucho tiempo. A veces creía que me volvía loca. Hasta que comencé a escucharme, a aceptar estos pensamientos negativos y no sólo los buenos.
    Por otro lado, llevo unos día desganada y de bajón y no hago más que juzgarme. Gracias por tu blog.
    Aprenderé a decirme: Esto te pasa porque eres humana, sientes, ¡y estás viva!
    Un fuerte abrazo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 07/06/2019

      Qué bien, Cristina. Me alegro mucho de ese logro que comentas con los pensamientos negativos. Felicidades por haberlos aceptado y haberte dejado en paz a ti misma.
      Ahora lo mismo con los días de bajón ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
    • Cristina 07/06/2019

      Vanessa he metido la pata. He tenido una fantasia con un hombre más joven. Estoy casada. Pero eso ha estado en mi cabeza durante 1 año.
      Se lo conté a mi marido. Se puso celoso. Qué error más grande. No tengo trabajo porque ya me conocen. Tengo experiencia solo en limpieza pero esa no es mi meta. Estoy en Alemania. No tengo estudios. La solución según ellos y mía es limpiar en una casa privada, pero así no tengo jubilación. No es justo.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

        Cristina,
        La primera que ha de comprenderse y perdonarse eres tú, eso forma parte del amor a uno mismo.
        La vida muchas veces no es justa, pero sí es sabia. Nos da lo que creemos que merecemos, y nos niega todo lo que no nos estamos dando a nosotros mismos.
        Un abrazo grande,
        Vanessa

        Responder
  4. ALESSIA 06/06/2019

    Maravilloso!!! Aceptar que tenemos luces y sombras es un gran avance. Que no es necesario estar al 100% todos los días, porque no somos máquinas. Me encantas Vanessa, porque eres una de las pocas coaches que acepta todos los sentimientos, buenos y malos. Hay una tiranía de la felicidad hoy en día, que te pide estar siempre feliz, que todo tiene que ir siempre bien, que uno no puede permitirse enfadarse o tener un día de “bajas defensas”. Me ha encantado este artículo tan natural. Muchas gracias!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 07/06/2019

      Me alegro mucho de que te haya gustado, Alessia. Claro, la vida son luces y sombras. Todo suma, todo sirve, todo nutre, y todo pasa :-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  5. Mirian 06/06/2019

    ¡Qué post más interesante! Gracias por recordarnos que esto es la vida, con sus altos y sus bajos, que la aceptacion es importante y que necesitamos entender que no somos lineales, sino que somos seres humanos con emociones bonitas y no tan bonitas, ¡pero es y debe ser así! ¡Gracias Vanessa!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Muchas gracias, Mirian. Me alegro mucho de que el post te haya gustado y te haya servido.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  6. Laura 06/06/2019

    Hola Vanessa! Es justo lo que me está pasando, tengo emociones diferentes todo el tiempo… gracias por este post, ¡¡¡me ayudo muchisimo!!! ♥

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Laura,
      Entonces espero que el post te haya servido para vivir lo que te pasa con más cariño y aceptación.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  7. Sindy 06/06/2019

    Excelente como siempre!!! Saludos!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Muchas gracias, Sindy.
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  8. Mercedes 07/06/2019

    Gracias Vanesa, desde que te sigo he aprendido mucho y sin dejar de aprender día a día.
    Un fuerte abrazo

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Muchas gracias por tu comentario, Mercedes. Me alegro mucho, la vida es un maravilloso aprendizaje :-).
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  9. Sara 07/06/2019

    Pues yo estoy harta de que me vaya mal en mis relaciones personales, estoy harta de no importarle a la gente, de terminar perdiendo el contacto y estar siempre escasa de amigos. Y eso no depende de cómo me siento, es así y ya está.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Sara,
      Está bien que te sientas así. Lo importante es lo que quieres hacer con ello. No te conozco y no sé exactamente lo que te ocurre ni cómo son tus relaciones, pero te aseguro que eso depende mucho de tus pensamientos. Creamos la vida que creemos, y el poder para cambiar eso lo tenemos en nuestro interior.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  10. Ana 07/06/2019

    ¡¡Gracias de nuevo!! Otra vez más con tus consejos me sacas de la exigencia hacia mi misma, relajas mi cabeza, y me haces comprender, estoy muy agradecida.

    Un beso
    Ana

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Qué bien, Ana. Me alegro mucho de lo que dices. Ya sabes, siempre con cariño ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  11. María del Carmen 07/06/2019

    Gracias por esta publicación. Te sigo desde hace mucho, pero es la primera vez que comento.
    A mi lo que me angustia es que tanto vaivén emocional me genera miedo e inseguridad a la hora de embarcarme en proyectos. Por miedo a esos bajones, a no saber cuánto durarán esta vez y qué profundidad alcanzarán. Siempre salgo a flote, pero es agotador…

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Muchas gracias por comentar, Maria del Carmen. Hay muchas técnicas de regulación emocional para que aprendas a gestionar esos miedos y esas inseguridades. Lo importante no es que desaparezcan, sino que no te impidan moverte hacia lo que quieres. Y ese poder está en ti, te lo aseguro.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  12. Natali 11/06/2019

    Creo que es más común de lo que uno piensa, y uno termina sintiéndose fatal, por que uno mismo no se da el derecho a sentir, a expresar sus sentimientos y sobre todo a exteriorizarlos. Muchas veces me pasa que me siento tan mal por sentirme frustrada o “mala gente”, que me tiembla todo el cuerpo… Pero leyendo esto me doy cuenta de que me juzgo de una manera muy fuerte y que debo empezar a perdonarme y a aceptarme como soy… Claro, es todo un proceso, pero agradezco porque muchos de estos post me han ayudado para cambiar algo en mi vida de una forma positiva. ¡¡Gracias por escribir y por compartir tus conocimientos!!

    Saludos,

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/06/2019

      Muchas gracias por compartir, Natali. Fíjate lo que eres capaz de provocar en tu cuerpo solo con tus pensamientos… Espero que lo que lees aqui te sirva para conectar con el amor a ti misma y para quererte y aceptarte como eres. Tú eres la primera que ha de reconocerse todo lo bueno que hay en ti.
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  13. Ana 12/06/2019

    Gracias por la info!! Es muy útil y ayuda a que no seamos tan exigentes y críticos a la vez, con uno mismo. Que podemos tener estados de ánimo diferentes y seguir mirando hacia adelante!! Abrazo desde Uruguay.
    Gracias por también dedicar tiempo a compartir cosas buenas con nosotros.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 13/06/2019

      Muchas gracias, Ana. Por supuesto que podemos tener estados de ánimo diferentes :-).
      Un cariñoso abrazo hacia Uruguay,
      Vanessa

      Responder
  14. Seyram 18/06/2019

    Hola, gracias por tus esfuerzos en cada post.
    Este me ayudó mucho en estos momentos, ahora me siento más tranquila gracias a vos.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 19/06/2019

      Qué bien, Seyram. Me alegro mucho. Recuerda que yo solo comparto, que esa tranquilidad la has conseguido tú.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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