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SÍ, ¡LA NECESITO!

Siete pasos para hacer las paces con tu niña interior

Niña interior - niña en el campo

Imagínate una niña a la que le prometes que el sábado la llevarás al parque, pero después no lo cumples.

Y entonces le dices que el martes sin falta la llevas. Pero el martes tampoco cumples tu palabra.

Y le vuelves a decir que el jueves sin falta vais. Pero el jueves tampoco cumples.

¿Cómo crees que reaccionará esa niña? ¿Crees que seguirá confiando en ti?

No, ya te digo yo que no.

Pues esa niña también está en tu interior. Es la niña (o el niño) que todos llevamos dentro. Y que deja de confiar cada vez que le fallamos.

En realidad ese niño que todos tenemos dentro es el niño que una vez fuimos.

Hay personas en las que ese niño interior está sano y se permite jugar, disfrutar, divertirse, reírse, emocionarse, soñar…

Y hay personas en las que ese niño está reprimido. No disfruta, no siente, no se divierte, sufre, se preocupa mucho, le da mucha importancia a lo que piensen los demás y necesita su constante reconocimiento para sentirse querido…

Es decir, a veces nuestro niño interior está herido, por lo que sea que vivió en su momento y que aún no ha curado. Y se enfada y tiene miedo y se siente solo.

Muchas veces, cuando eso pasa, las personas vivimos el presente desde el niño herido que fuimos en el pasado. Reaccionamos cuando algo no sale como esperábamos, nos defendemos cuando nos sentimos atacados y nos protegemos de lo que nos rodea con el mismo miedo con el que lo hacíamos cuando éramos pequeños.

El problema es que entonces era una respuesta adaptativa, lo necesitábamos para sobrevivir. Pero ahora ya no lo es.

Por eso es tan importante que te des cuenta de cuándo tus miedos y tus inseguridades son en realidad los de tu niña interior.

Y así, por fin, reconciliarte con ella para poder recuperar su confianza y tener una autoestima sana.

Así que en este post quiero contarte siete pasos que te ayudarán a conectar con tu niña y hacer las paces con ella:

1. Toma conciencia de tu niña interior y empieza a tener una relación consciente con ella. Porque siempre, en algún aspecto de la adulta que eres, sigue habiendo una niña.

Tú decides si quieres reconocerla y escucharla, aunque a veces duela, para lograr que se integre en la adulta que ahora eres.

O si quieres darle la espalda, rechazarla, avergonzarte de ella o ignorar sus necesidades. Pero entonces, si la condenas, es imposible que tengas una buena autoestima y que te sientas bien contigo misma.

Si eliges lo primero es importante que empieces por redescubrirla. Pregúntale a tu niña qué siente, qué quiere, qué le gusta, qué le divierte, qué le preocupa, qué le hace feliz, qué le hace daño…

Si quieres puedes coger una foto de cuándo eras pequeña, visualizarte a ti misma en tu habitación de entonces o en un lugar en el que te sintieras a salvo y empezar a hablar con tu niña. Conecta con ella, escúchala y préstale toda la atención del mundo.

2. Acéptala y comprende qué es lo que necesita. Tal vez sentirse querida, o segura, o protegida, o permitirse disfrutar…

Vuelve a esa habitación, imagínate que te acercas a ella y que te sientas a su lado y pregúntale, ¿qué necesitas? Casi siempre será amor. Al menos yo opino que todos seguimos teniendo en nuestro interior a un niño que sólo busca que le quieran.

Escucha lo que te dice y acéptalo. No la juzgues por sentirse así. No pasa nada, todos tenemos alguna herida de la infancia. Unos hemos dedicado mucho tiempo a curar las nuestras, pero tal vez tu niña aún tenga las suyas abiertas. No es culpa suya, ella lo hizo lo mejor que supo…

Es importante que te des cuenta de eso y que la perdones, para que puedas dejar de estar en guerra con ella. Comprende que luchaba por sobrevivir de la única forma en la que sabía hacerlo. Recuerda una y otra vez que ella no tiene la culpa de nada. Igual que tú tampoco.

Así que ahora acógela y escucha su necesidad. Si quieres puedes visualizarte a ti misma, ya de adulta, sentándote a su lado en aquella habitación.

Siente y reconoce eso que te está diciendo que necesita. Permítele que exprese y manifieste las emociones que hasta ahora había bloqueado. Compréndela sin culparla, sin juzgarla y sin evaluarla… Es muy importante que seas capaz de hacer esto.

Abrázala con ternura, cógele la mano, dale un beso o haz lo que sientas en ese momento para darle seguridad y hacerle ver que ahora tú estás aquí para satisfacer su necesidad. Que la querrás, la cuidarás, la protegerás y no volverás a dejarla sola.

3. Recupera su confianza. ¿Cómo? Es sencillo: haciendo aquello a lo que te comprometes.

Uno de los grandes errores que cometemos las personas es comprometernos a cosas que no estamos seguros de poder cumplir. Primero, contigo misma. Esas interminables listas de tareas y todo eso que dices que vas a hacer y después no haces.

Como en el ejemplo del comienzo del post, cada vez que le haces eso tu niña interior confía un poco menos en ti. Y cuando ya se lo has hecho muchas veces y ha dejado de confiar del todo, es mucho más difícil que recupere la confianza.

Es decir, a base de traicionar a tu niña interior te cargas tu autoestima.

Y otro gran error es cumplir antes los compromisos que establecemos con los demás que los que establecemos con nosotras mismas. Eso también hace que tu niña interior deje de confiar en ti.

Así que a partir de hoy respétate y preocúpate por quedar bien contigo misma. Comprometiéndote sólo con aquello que tienes claro, manteniendo tu palabra y cumpliendo con ella.

Y también siendo consecuente y no volviendo a permitir que tus comportamientos entren en conflicto con lo que sientes, lo que piensas o lo que quieres.

En otras palabras, no volviendo a traicionarte a ti misma por nada del mundo.

4. Observa cómo te hablas. Primero porque lo que te dices es lo que aceptaste y te creíste de ti misma cuando eras pequeña. La forma en la que los demás te trataban –desde su niño herido- es la forma en la que ahora te tratas tú.

Por eso, cada vez que te dices algo negativo, en realidad se lo estás diciendo a tu niña interior. Y cada vez que eso pasa ella vuelve a sentirse como tú te sentías cuando alguien te humillaba de pequeña, ¿lo recuerdas?

Te rechazas una y otra vez, no porque no seas perfecta para los demás, sino porque no lo eres para ti, para la imagen que has creado en tu mente de cómo deberías ser. Y no te perdonas por no ser perfecta, por no ser como crees que debes ser.

Lo que pasa es que esa imagen está basada en cómo aprendiste de pequeña que debías ser, para que los demás te quisieran o para que no dejaran de quererte.

Y tu niña no quiere más de eso, ya está cansada… No le importa el pasado ni el futuro. Ella sólo quiere disfrutar del presente, sentirse bien y ser feliz de una vez por todas… Por eso todo va bien hasta que aparece ese juez interno que dice “tienes que hacer esto”, “tienes que cumplir con tus obligaciones”, “tienes responsabilidades”. Y entonces la niña se esfuma, agotada…

5. Aprende a hablarte con cariño. Piensa que tienes delante a esa niña llena de miedo y angustia. ¿Cómo le hablarías? ¿Te enfadarías con ella? ¿O sentirías compasión y la abrazarías?  Que sepas que lo primero solo servirá para que se sienta más insegura. En cambio, si la consuelas y le dices que estás ahí para protegerla, aprenderá a sentirse segura.

No importa que no lo hayas hecho hasta ahora, que nadie te enseñara a hacerlo o que otros en el pasado no lo hicieran. Aquello ya pasó. Hoy, como adulta que eres, tienes la oportunidad de empezar a tratar a tu niña como necesita que la traten para sanarse y poder vivir en paz. Sin más reproches, ni juicios, ni regañinas.

6. Dale mucho aceptación y amor incondicional a tu niña interior. No vuelvas a reprimirla, ni a silenciarla ni a hacer como si no existiera. Se comprensiva y bondadosa con ella.

Vuelve a aquella habitación en la que estaba tu niña y dile:

“Estoy orgullosa de mi niña, te quiero y te acepto”.

Dile que es genial y haz que se sienta poderosa… De ese modo ella recuperará la confianza en sí misma, para que tú también puedas confiar en ti.

7. Y, por último, hazla feliz. Juega con ella, haz cosas que le hagan sentir alegre, haz que se ría, dale una sorpresa, permítele que se asombre, que se maraville, que deje salir a la niña curiosa y exploradora, que deje volar su imaginación, que saque su espontaneidad, que sea traviesa…

Vuelve a ser tú también una niña y permítete jugar y divertirte… Sin reprimirte porque creas que ya no es tiempo de eso… Sin preocuparte por lo que puedan pensar los demás… Sin ponerte más límites de los que ya te has puesto…

Ayer mismo le preguntaba a una clienta qué le gustaría hacer hoy a su niña interior. Algo como comprarse una piruleta o montarse en un columpio. “Jajaja, ¿cómo voy a montarme en un columpio? ¡Qué vergüenza! ¿Qué va a pensar quién me vea?”, me respondió.

Justo ahí es donde nuestra niña interior baja la mirada y vuelve a esconderse, resignada porque otra vez le han vuelto a quitar la ilusión. Así que no, no seas tú quien te pone los límites, y menos por lo que podamos pensar los demás. ¡Que nos den! Tú disfruta y pásalo bien con tu niña, eso es lo importante ahora.

Así que piensa tú también en algo que te gustaba hacer cuando eras niña y hazlo. O recuerda un capricho que siempre quisiste y nunca tuviste y concédetelo.

Tu niña aparece cuando te diviertes, cuando juegas, cuando pintas, cuando bailas, cuando saltas, cuando gritas de alegría… Cuando haces algo que te hace sentir plenamente feliz.. Sólo entonces es cuando surge tu Yo completo y verdadero.

Y ahora que ya has conectado y has hecho las paces con tu niña interior despídete de ella y dile que ya nunca volverás a dejarla sola. Que cada vez que lo necesite estarás ahí para darle cariño, para apoyarla, para darle un abrazo, para jugar o para lo que sea que necesite en ese momento.

Sabrás que has hecho las paces con ella cuando, al preguntarte qué diría tu niña interior de la adulta en la que te has convertido, sonrías porque sabes que estaría orgullosa…

Para terminar, me gustaría mucho que me hablaras de ti y de tu niña interior en los comentarios aquí debajo. La mía sigue haciendo trastadas por aquí y estará encantada de responderte… ;-).

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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47 comentarios

47 comentarios
  1. Mayte Lugo 10/03/2016

    Gracias Vanessa, me has hecho llorar, yo tengo a mi pobre niña abandonada con lo buena que era lo tímida y la sigo machacando. Voy ha hacer todo lo posible por rescatarla. Gracias

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 11/03/2016

      Mayte,
      Permíteme que te diga que me alegro de lo que has sentido… Esa tristeza te está diciendo algo… Y haces muy bien expresándola con lágrimas, es natural. La vida se vive así y las lágrimas son el agua de los valientes… Ahora, si sabes que lo que esa tristeza te decía era que habías abandonado a tu niña, es mucho más sencillo que puedas rescatarla.
      Felicidades por darte cuenta, ahora montad una fiesta las dos para celebrarlo ;-).
      Un beso,
      Vanessa
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
    • Yoli 24/09/2016

      Hola Vanesa, ufff, lo mío es que soy cómo una niña grande. Y mi psicóloga dice que no soy tan niña cómo quiero aparentar, sino que me protejo en ella para no sacar la parte de mujer, sensual, que no dejé que saliera…
      Pero a está niña le faltó mucho cariño, amor, que la valorarán, que jugará, y que fuera traviesa, diablilla… Al contrario, pasa de dulzura y entrega a frustración, y estoy en ello de encontrar el equilibrio, porque no quiero perder esa parte de niña, inocencia, pero también la juguetona y pícara… Ser yo la que decida cuándo dejó salir la una o la otra,
      Graciassssss guapa.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 24/09/2016

        Muchas gracias, Yoli. Has dicho algo muy importante, eso de encontrar el equilibrio y de ser tú quien decida cuando dejas salir a cada parte de ti… Todos somos todo, y podemos movernos en múltiples gamas cromáticas desde el blanco hasta el negro… Precisamente, como bien has dicho, se trata de elegir cuándo ser una y cuándo ser otra… Que no sean ellas las que te controlan a ti, si no que seas tú quien decida. No reprimas ninguna parte de ti, todas son maravillosas :-).
        Besos y sonrisas,
        Vanessa

        Responder
  2. Augusto 10/03/2016

    Hace un tiempo me di cuenta de que una vez que las necesidades básicas están cubiertas, lo prioritario en mi vida es que ese niño que llevo dentro se divierta todo lo posible siempre. Es bastante probable que mañana estemos vivos, pero no seguro y por ese motivo hay que intentar evitar aplazar esa diversión. En la medida de lo posible haz lo que te gusta, todo lo que puedas (cada uno tenemos una mochila con un peso diferente), nada de pensar tanto en el futuro, disfruta el presente y organízate para encontrar esos momentos de disfrute total haciendo lo que más te divierte. Muchas gracias Vanessa me gusta mucho todo lo que escribes.
    Un fuerte abrazo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 11/03/2016

      Qué bueno que te dieras cuenta de lo importante que es que tu niño se divierta, Augusto. A veces vamos por la vida corriendo y nos olvidamos de que no hay ningún sitio al que llegar, de que el sitio es este y está aquí. Hoy. Ahora. No hay otro momento para hacer lo que te gusta, disfrutar, divertirte y ser feliz. Yo procuro recordármelo todos los días :-).
      Gracias a ti, me alegro de que te guste lo que lees.
      Un abrazo

      Responder
  3. Paula Morales 10/03/2016

    Wuuau Vanne, ¡felicitaciones, muy buen post!!!, muchas gracias por el aporte, me sentaré a platicar con mi niña porque eso mejorara mi autoestima, por ende seré más feliz.
    Dios te bendiga, un abrazo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 11/03/2016

      ¡Jajaja! Qué genial tu entusiasmo, Paula. Estoy segura de que ahí habías dejado que tu niña tomara el mando. Felicidades. Platica mucho con ella y dale todo tu cariño.
      Muchos besos de mi parte para las dos :-).

      Responder
  4. María Ángeles 11/03/2016

    Gracias, Vanessa, cada uno de tus posts llegan y marcan. Yo también tengo que sanar y dejar vivir a mi niña interior, la tengo reprimida… aún ! Un saludo !

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 11/03/2016

      Maria Angeles,
      No pasa nada… te has dado cuenta de que tienes reprimida a tu niña y quieres sanarla dejarla vivir con alegría, ¡eso es buenísimo! Ahora puedes empezar a hacerlo, ella te perdonará por no haberlo hecho antes, igual que tú a ella… No pasa nada :-).
      Besos,
      Vanessa

      Responder
  5. Jorge 17/03/2016

    Muchas gracias Vanessa.
    Este post ha llegado justo cuando lo necesitaba, tenía varios post pendientes porque ando un poco liado y justo me ha dado por mirar este, que has dado en el clavo.
    Lo que comentas me ha despertado dónde puede estar el problema de muchas de las cosas que me pasan y qué puedo hacer, ya que no estaba siendo consciente hasta ahora. Me pondré a trabajar con mi niño, porque no sé si le tengo que cuidar a él o él guiará al adulto.
    Lo dicho, muchas gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 18/03/2016

      Qué bien, Jorge. ¡Cuánto me alegro de ese despertar!
      Respecto a tu duda, en mi opinión, creo que será un trabajo en equipo.
      Un abrazo fuerte y que paséis un buen finde los dos ;-).
      Vanessa

      Responder
  6. Mary 18/03/2016

    Hola! ¿Cómo ha estado? Le deseo que este bien. Gracias por el post, está increíble. Dice muchas cosas importantes, yo pensé que eso de que todos llevamos un niño dentro era sólo un dicho y que ya no es permitido divertirnos como niños porque ya somos adultos. Le contare que me pasa que a veces que me acuerdo de cuando era pequeña y me gustaría ser niña otra vez. Siento que si vuelvo a ser niña no cometeré tantos errores y que las personas me aceptaran tal como soy. Es como sentirme protegida del mundo. Y eso es algo que muchas veces no me deja avanzar en cuestión de mi autoestima, pero estoy segura que en este post podré encontrar la solución a mi problema. Muchas gracias. Que tenga un excelente día. Hasta pronto.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/03/2016

      Mary, es imposible mirar atrás y construir un nuevo pasado. Lo único posible es mirar hacia adelante y construir un nuevo futuro. Recuerda que todos lo hicimos lo mejor que supimos con las herramientas que teníamos en ese momento, tu niña también. Te animo a que trabajes con ella y ambas podáis perdonaros la una a la otra.
      Un abrazo fuerte,
      Vanessa

      Responder
  7. Eva 28/04/2016

    Me ha ocurrido igual que a Mayte Lugo… me he puesto a llorar como una… niña.
    Acabo de aterrizar en este blog y la verdad estoy adentrándome en un mundo del que acabo de despertar, ahora me explico, mi niña siempre ha sido tímida, retraída aunque muy cariñosa y atenta, es una niña genial por que después de miles de promesas incumplidas y ponerla siempre no en un segundo plano.. si no en un tercero o cuarto, ella se ha mantenido tranquila… pero ahora que soy madre ha salido y me ha dicho: “eh!! a ver lo que haces… no quieras para ella lo que ha pasado conmigo!”.
    Os parecerá una tontería pero creo que desde que mi pequeña ha nacido me he dado cuenta de lo que realmente valgo, y valgo muuucho y desde luego que voy a hacer todo lo posible para que mi hija sea una mujer fuerte, segura y valiente, mi niña interior me ayudará en eso, estoy segura, otra cosa será que las personas que me rodean, se acostumbren a que mi niña interior esté libre para pintar, jugar y hacer lo que le haga feliz, de eso ya no estoy tan segura :S.
    Muchas gracias Vanessa por estos maravillosos post. que hacen que mi niña recién liberada cobre fuerza.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 29/04/2016

      Evaaaa…. Guaaaau… Qué bonito lo que has compartido. Muchísimas gracias por hacerlo.
      Si tu hija ha llegado para, entre muchas cosas más, que tú te valores y saques a tu niña interior, y juegues, y pintes y bailes con ella, entonces qué preciosa misión la suya…. Espero que seas muy feliz. Y recuerda, quien te quiere, querrá también tu felicidad… Y, a partir de ahí, lo que digan los demás, está de más (by Mecano :-)….
      Un abrazo fuerte,
      Vanessa

      Responder
      • Eva 02/05/2016

        Gracias a tí 🙂 seguiré tus consejos y bailaré con mis dos niñas 😉
        Besitos

        Responder
  8. Maria 03/07/2016

    Vanesa, si te dijera que no he podido acabar de leerlo…las lágrimas brotaban de mis ojos…. Realmente hace tanto tiempo que esa niñita que fui acabo en el olvido…. Triste, lo se, pero cierto. Lo pasé tan mal en la infancia que en algún momento decidí que era mejor olvidar los primeros 16-20 años de mi vida.
    Gran post de verdad!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 04/07/2016

      María, felicidades por permitirte que esas lágrimas brotaran recordando a tu niña. Tal vez ahora sea un buen momento para darle el cariño y la atención que no ha tenido en esos años…
      Un abrazo cariñoso para las dos ;-),
      Vanessa

      Responder
  9. Paty G 25/07/2016

    Creo que al leer esto me he dado cuenta que mi niña interior continúa vibrando en el miedo y que vive esclava del futuro.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 27/07/2016

      Pues es una magnífica toma de conciencia, Paty. Si vibra en el miedo y es esclava del futuro, tal vez sea un buen momento para preguntarle qué necesita y liberarla al fin. Se lo merece :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  10. Karina 23/11/2016

    Gracias Vanessa, este post llegó a mi en el momento perfecto, luego de una fuerte crisis por negar y reprimir a mi niña interior, que hace que mi neurosis se alborote al punto de no soportarme a mí misma.
    He realizado el ejercicio como lo iba sintiendo, y ha despertado en mi muchísimos sentimientos, pero ha terminado en mi con una sonrisa. El camino aún es largo pero será divertido ir recuperando mi confianza y la fidelidad conmigo misma.
    Te agradezco y te bendigo por existir.
    Besos!
    Karinita.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 24/11/2016

      Karina, qué maravilla tus palabras… Me alegro muchísimo de que hayas dejado salir a tu niña y de que las dos hayáis terminado el ejercicio con una sonrisa. Te deseo un camino enriquecedor y divertido de regreso a ti misma, encantada de compartirlo contigo :-).
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  11. Lucia 08/01/2017

    Hola, soy Lucía. Me ha encantado este post, y creo que puedo opinar porque leo mucho. Soy madre soltera por elección, y como digo yo, porque no me ha quedado más remedio. Me gustaría que mi hija tuviese un padre, y no ha podido ser. No pasa nada, ha sido así y ahora estamos felices las dos. Yo tengo 45 años y la niña 10 meses y me ronda la decisión de ir a por otro. La familia y amigos me dicen que es una locura y yo creo que es cansado al principio, pero luego no me voy a arrepentir; no creo que nadie se arrepienta de tener un segundo hijo. He llegado a este blog porque a veces me siento sola y mi psicóloga dice que es mi niña interior, que tome consciencia de ello y que me quede ahí, atendiendo a mi niña interior, que no busque la compañía en posibles parejas o amigos. Y creo que es tal cual lo que has escrito tú Vanessa. Muchas gracias, me alegro de haberte encontrado y es la primera vez que escribo en un blog, a pesar de estar suscrita a muchos. Difícil decisión hacer otra fecundación, caro, ya estoy endeudada y sería más deuda, y creo que me van a proponer recurrir a ovodonacion, porque a pesar de hacer muchos ovulos míos, al final, solo había uno de calidad, mi hija.
    Mi más sincera enhorabuena por este blog!!!
    Saludos y gracias!!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/01/2017

      Lucía,
      Creo que eres una mujer muy valiente y que estás siendo fiel a ti misma, coherente y consecuente. Felicidades por ello. Me alegro muchísimo de que el post te haya gustado, a mí tu comentario también me ha encantado :-). Te deseo lo mejor para ti y para tu hija, tienes mucho bueno que transmitirle.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  12. Paola 12/06/2017

    Hola Vanessa! Muy bonita reflexion para aquellas personas que perdimos a un ser querido como lo es mi madre a tan corta edad… Me he dado cuenta de que he sido egoísta y he abandonado totalmete a mi niña interior, todo por mi fuerte caracter y pensar en hacer siempre lo que las demás personas quieren ver de mí… Muy bonita pagina, gracias! Me sirvió mucho…

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 13/06/2017

      Muchas gracias, Paola. Me alegro mucho de que esta reflexión te haya servido. Te deseo que sigas cuidando a tu niña interior como se merece.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  13. Yerlin 13/09/2017

    Gracias, hoy empecé a vivir. Hay muchas cosas que sucedían en mi vida y no sabía que mi niñita se sentía sola y desprotegida. Hoy nos reconciliamos. Y sé que mi vida va a cambiar. Gracias a dios por el talento q te dio Vanesa. Gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 13/09/2017

      Me alegro muchísimo, Yerlin. Son preciosas tus palabras, felicidades.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  14. Ely 28/03/2018

    Nunca pensé que mi niña interior estuviera muy pero muy abandonada ya que yo nunca tuve una muestra de cariño por parte de mi padre. Por lo contrario golpes y regaños y ahora entiendo por qué soy así con la gente que amo y en especial conmigo misma, pero voy a recuperar a esa niña del vacio donde se encuentra. Gracias por todo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/03/2018

      Muchas gracias a ti por compartir, Ely. Cuida de tu niña, dile que la quieres y estarás ahí siempre para ella. Trátala como se merece.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  15. Isavo 06/04/2018

    Muchas gracias Vanessa, no sabes lo mucho que me ha ayudado tu post. Siempre paso leyendo en internet paginas de autoayuda y de cómo elevar mi autoestima, y tus palabras hoy son las primeras que me han llegado de verdad y las que siento que me pueden ayudar. Sigue asi, 🙂 un abrazo!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 06/04/2018

      Muchas gracias, Isavo. Es muy halagador lo que me dices, te lo agradezco de corazón. Me alegro mucho de que lo que has leído te sirva.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  16. Montse 10/05/2018

    Hola Vanesa,
    Es el artículo más bonito que he leído. He llorado mucho porque siempre me reprochó por qué desde pequeña no encajaba con nadie. Esa timidez que no me permitía expresarme, siempre sentía tristeza. No recuerdo momentos felices y yo hoy en día luchó por quererme. Me digo a mi misma que si no encajo en algunos sitios es porque soy diferente, y quiero quererme y luchar por mí.
    Gracias Vanesa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 11/05/2018

      Muchas gracias, Montse. Me alegro de que te haya gustado y te haya servido para tomar conciencia de tu niña. Abrázala y quiérela como es, como necesitó que la quisieran.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  17. Jesus Mari 11/05/2018

    Hola Vanesa:
    Lo has clavado, me has dejado impresionado y me he hartado de llorar. No me avergüenzo de ello, me siento aliviado y a la vez comprometido con esa nueva perspectiva que nos has dado…
    Deseamos con todo nuestro corazón encotrar esa paz interior y ahora empiezo a darme cuenta de que puedo hacerlo, con el alivio de que voy acompañado junto a ese niño que hace muchisimos años perdí. Juntos lo conseguiremos, juntos de la mano… Muchas gracias y un enorme abrazo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 14/05/2018

      Me alegro mucho de que te hayas reencontrado con tu niño, Jesús Mari. Abrázale fuerte y dile que puede, que juntos podréis… Feliz camino, disfrutadlo mucho ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  18. Bella 26/10/2018

    Hola Vanesa, me ha encantado tu artículo, realmente precioso todo lo que dices de la niña interior. Yo me doy cuenta de que cuando me siento bloqueada o triste es porque llego finalmente a la conclusión de que no la escucho.
    Estoy continuamente queriendo encontrar una profesión donde esté plena. Estudié enfermería y he probado diferentes lugares como enfermera y en muchos no me he sentido bien. Empiezo a buscar, me embarco en estudios y me bloqueo. Ahí me doy cuenta de que no la escucho .
    Tengo la idea mental de que necesito buscar y buscar para llegar a algún lado pero finalmente acabó frustrándome.
    Te mando un abrazo y agradecida a este maravilloso artículo.
    Bella

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 27/10/2018

      Qué bien, Bella. Me alegro de que el post te haya gustado, gracias a ti también por decirme.
      Muchas veces buscamos fuera pensando que lo que nos falta está ahí, esperándonos en algún lugar… Y un día de pronto caemos en que estaba donde no habíamos mirado, dentro de nosotros mismos… Busca dentro de ti, escucha a tu niña, ella sabrá guiarte ;-).
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  19. Amparo 03/01/2019

    Llevo un tiempo conectando con mi niña interior. Sobre todo cuando me siento cargada con alguna emoción de tristeza o malestar, y he notado que me va bien. Mi niña me pide sobre todo que la abrace y que le de amor. Le empiezo a decir también muchas cosas bonitas (tengo una foto) y entonces empiezo a llorar. Cada vez que hago esto lloro y me descargo y luego me siento bien. Me preguntó si será siempre así o puedo llegar a un punto en el que mi niña esté bien y ya no tenga ganas de llorar.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 07/01/2019

      Amparo,
      Muchas gracias por compartir. Creo que llegará un momento en que tu niña ya esté tranquila y no necesite llorar… O que depende. Yo a veces pienso en mi niña y estoy tranquila, pero a veces todavía lloro. Es un proceso, y no creo que haya nada de malo por llorar. Lo importante es transmitirle ese amor y esa aceptación que necesita, para que poco a poco, a su ritmo, vaya sanando sus heridas.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  20. Inma 04/04/2020

    Buenos días. Me ha encantado este mensaje unido con el momento que estoy viviendo. Con esto de estar encerrado, me ha llevado más tiempo a leer y dedicarme a mi autoconocimiento… Creo y siento que estoy más cercana a mi niña interior. Indicar que no fui nada de feliz, no había amor entre mis padres y de los 5 hermanos ninguno ha acabado bien. En mi caso, con una enfermedad de ausencias por rechazar las emociones negativas, declarada hace 15 años. Era tímida de pequeña… me daba vergüenza de muchas cosas… en fin, no deje salir a la persona adulta, me quedé ahí. Llevo más de 3 años con este aprendizaje, aunque mi enfermedad también ha aumentado bastante. No me ha dado posibilidad de ser madre, ni de sentir amor nunca, siempre lo buscaba, es una tontería. Pero sí tengo que decir que todo llega si te lo propones. Ahora, con 44 años es cuando me veo consciente y con fuerzas para ponerme delante de esas actitudes q me acobardaban… Ha tocado la alarma para hacer el caminito para ser feliz. Un abrazo!!! Y fuerzas a todos!!!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 07/04/2020

      Hola Inma,
      Felicidades por los pasos que estás dando hacia el amor a ti misma. Lo que nos pasa nos sirve para avanzar hacia la persona que podemos ser, o para no hacerlo. Cuando te haces responsable de ti, independientemente de tus circunstancias, asumes el poder sobre tu vida y sobre tus resultados. Las enfermedades, en mi opinión, tienen mucho que ver con nuestras emociones, y nos señalan cuando algo no está funcionando bien. Por eso es tan positivo que estés aprendiendo, cogiendo las riendas de tu vida y andando el camino hacia tu bienestar y tu felicidad.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
      • Maite 02/11/2020

        Me ha encantado Vanesa, mil gracias por tus palabras. Me ayudarán en el proceso que estoy siguiendo de tu mano.

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 05/11/2020

          Me alegro mucho, Maite. En realidad cuando haces las paces con tu niña las haces contigo también…
          Un abrazo grande,
          Vanessa

          Responder
  21. Lourdes 23/02/2021

    Hola Vanessa,
    He llorado con tu post, he abrazado a mi niña…
    Muchas gracias, tus palabras me llegan
    Un abrazo

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/02/2021

      Hola Lourdes,
      Me alegro mucho de que el post te haya servido para conectar con tu niña. Déjate sentir lo que sientes, está bien… Abrázala fuerte y dale lo que necesite :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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