Cuando saboteas tu presente recordando el pasado

Recordando el pasado - chica pensando

Las cosas que te han pasado en tu vida forman parte de ti.

Lo que te pasó ayer condiciona tu manera de pensar, tu manera de mirar y tu manera de responder a lo que te pasa hoy.

Es así, y no puede ser de otro modo.

¿O sí?

¿Sería posible pensar una situación como si fuera la primera vez que la vivieras?

¿Sería posible mirar a lo que te pasa sin echar mano de prejuicios e ideas preconcebidas?

¿Sería posible disfrutar de cada nueva experiencia y responder a ella sin compararla con experiencias pasadas?

Esta vez quiero responderte con un cuento, un maravilloso cuento, de Anthony de Mello:

 

Los Tres Sabios

Tres sabios decidieron emprender un viaje porque, a pesar de ser tenidos como sabios en su país, eran lo bastante humildes para pensar que un viaje ensancharía sus mentes.

Apenas habían pasado al país vecino divisaron un rascacielos a cierta distancia, «¿Qué podrá ser ese enorme objeto?» se preguntaron. La respuesta más obvia habría sido «Id allá y averiguadlo». Pero no, eso podía ser demasiado peligroso, porque ¿y si aquella cosa explotaba cuando uno se acercaba a ella? Era muchísimo más prudente decidir lo que era antes de averiguarlo. Se expusieron y examinaron diversas teorías pero, basándose en sus respectivas experiencias pasadas, las rechazaron todas. Por fin, y basándose en las mismas experiencias – que eran muy abundantes, por cierto-, decidieron que el objeto en cuestión, fuera lo que fuera, sólo podía haber sido puesto allí por gigantes

Aquello les llevó a la conclusión de que sería más seguro evitar absolutamente aquel país, de manera que regresaron a su casa, tras haber añadido una más a su cúmulo de experiencias.

Las Suposiciones afectan a la Observación…

La Observación engendra Convencimiento…

El Convencimiento produce Experiencia…

La Experiencia crea Comportamiento, el cual, a su vez- confirma las Suposiciones

Del libro La oración de la Rana vol1 de Anthony de Mello

 

Efectivamente, creo que cuando pensamos que lo que nos está pasando hoy tiene relación con lo que nos pasó ayer, es muy fácil sacar conclusiones erróneas.

Y, lo peor, actuar en base a esas conclusiones erróneas.

Por eso mismo también creo que muchas veces nuestras experiencias pasadas, en vez de potenciarnos y servirnos de aprendizaje, que es lo que debería ser, nos limitan y nos lastran el presente y el futuro.

Por ejemplo, imagínate que tuviste una relación tóxica con alguien. Alguien que te engañaba y te mentía una y otra vez, porque era su manera tóxica de querer, la manera en la que había aprendido a relacionarse, con los demás y consigo mismo.

Pues bien, si después de esa relación conoces a otra persona y vives esa nueva relación recordando el pasado, verás engaños y mentiras en todas partes.

Cada nueva situación te recordará algo de lo que viviste en la anterior relación, y pensarás que esta persona es como aquella.

El simple hecho de ver que esa persona coge el móvil cuando tú le das la espalda hará que pienses que, como la persona anterior, ésta también te oculta algo.

Y ni te cuento si las relaciones tóxicas que viviste fueron dos, o tres, o incluso más (ojo, entonces igual hay algo más de lo que no te estás dando cuenta).

Entonces, o tomas conciencia de lo que te pasa y te lo trabajas, o todo te recordará a aquello.

Porque lo que supones que te va a pasar, afecta a lo que observas.

Porque lo que tú crees que estás observando, te convence aun más de lo que ya pensabas.

Porque tu convencimiento marca cada nueva experiencia.

Y porque esas experiencias que crees estar viviendo también condicionan tu comportamiento.

Y así es como te convences aun más de lo que desde el principio estabas suponiendo…

… Y terminas desconfiando de alguien que, al menos por ahora, no te había engañado ni mentido.

No, esta vez no.

Así es como nos boicoteamos a nosotros mismos.

Así es como saboteamos una nueva relación de pareja, una reconciliación familiar, una nueva amistad, un nuevo proyecto, o lo que sea.

Por pensar que lo que nos está pasando hoy tiene algo que ver con lo que nos pasó ayer.

Por eso, si tú no quieres que te pase esto, ten muy presente este cuento y recuerda que para conocer algo tal y como es lo único que puedes hacer es ir allí y mirarlo con la mente limpia.

Limpia de experiencias, de ideas preconcebidas y de prejuicios sobre cómo son las cosas.

Y verlo y mirarlo como si lo descubrieras por primera vez.

Porque, por si te habías olvidado, ésta es la primera vez.

Sí. Cada presente y cada día son nuevos, y siempre es la primera vez…

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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8 comentarios

8 comentarios
  1. Bet 12/07/2018

    Post que me ha venido como anillo al dedo. Jamás me había considerado desconfiada, insegura o vulnerable en pareja hasta que hace casi 4 años me dieron de lleno, de la peor forma causándome incluso estrés postraumático del que a fecha de hoy cada «x» le llegan ciertos flashbacks. Rehice mi vida y mi pareja actual es la antítesis del anterior, transparente, que demuestra su amor con hechos (no con bombardeo oral de palabras bonitas),etc.. y con él actúo a veces (pocas por suerte) como jamás había actuado antes: desconfiando, malpensando por algún comentario en redes sociales (yo descubrí mi traición por las redes, supongo que todo suma) y me doy cuenta que no es justo actuar así con nadie. No quiero ser victima de mi pasado, no desconfío de la gente en general y siempre tuve claro que nadie me robaría mis ganas de amar, de tener pareja o no (no es mi objetivo en la vida) pero con momentos felices y sobretodo queriéndome mucho (ahí andamos…). Cuando me avanzo por un desencadenante estúpido ahora lo analizo, no dejo que el rum -rum me haga reaccionar de forma visceral y aunque creo que tampoco hay que pecar de ingenua, se vive infinitamente más tranquila centrándose en el presente. Es tarea complicada si te han decepcionado, traicionado (no necesariamente hablo de infidelidad) o usado y tirado pero con el tiempo es la única manera de tirar adelante: focalizando en el ahora.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/07/2018

      Muchas gracias por compartirTE, Bet. Así es, se vive mucho más tranquila en el presente. Ahí es donde está la paz. Felicidades por dejar el pasado allí y seguir poniendo foco en el ahora. Has dejado un precioso ejemplo para ponerle la guinda al post.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  2. Raisa Luz 12/07/2018

    Es algo nuevo lo que me dices. Nunca lo habría visto de esa forma.

    Y tienes mucha razón. Estamos llenas de ideas preconcebidas y vivimos suponiendo cosas. Qué mal.

    Gracias por el consejo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 12/07/2018

      Muchas gracias a ti por comentar, Raisa. Me alegro de que te haya servido para mirar de otra forma.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. Silvia 13/07/2018

    Excelente post y justo cuando lo necesitaba. Empezaba a boicotearme con una nueva relación comparándolo con mi ex pareja. Gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 13/07/2018

      Muchas gracias, Silvia. Me alegro mucho de que te haya servido para vivir esta nueva relación en el presente.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  4. Elizabeth 14/02/2019

    Gracias por el post. Es justo lo que vivo diariamente. Siempre pienso que las personas se alejarán de mi, me dejarán sola, se burlan de mi o me miran de menos. Entonces, para evitar que eso suceda, tiendo a alejarme. De esa manera pienso que me protejo de sufrir.
    Después de analizarlo, creo que esto se deriva de la relación tormentosa que viví durante mi niñez y parte de mi adolescencia con mi papá, al que hasta los 8 años consideré mi héroe y justo a esa edad comencé a darme cuenta como maltrataba a mi mamá y él comenzó a darnos una vida cruel de maltrato psicológico, verbal, amenazas de muerte y vi como maltrató fisicamente a mi mamá. Después de años sufriendo todo eso, se fue con otra mujer a criar otros hijos que no son su sangre. En el momento no sentí que todo eso me afectara. Me hice una persona muy fria, alejada, evitaba las amistades y mi único objetivo en la vida era estudiar y tener las mejores calificaciones. Entonces comencé a valorarme como persona en cuanto a resultados en el estudio.
    Ahora que el tiempo ha pasado tengo muy pocos amigos y mis relaciones de amistad suelen ser muy conflictivas, porque me alejo por mucho tiempo al ver que todos siguen con sus vidas, salen, disfrutan, tienen relaciones amorosas, mientras que yo no puedo ni siquiera tener novio, no establezco relaciones nuevas, a excepción de mi habitación y mis libros. No tengo otro lugar en el que me sienta segura y tranquila.
    Tu post es maravilloso, porque definitivamente me ayudó a terminar de entender que ahora vivo con miedo al abandono, al dolor, al rechazo del pasado y antes de volver a sufrir todo eso, levanto un muro entre el mundo y mi persona.
    Muchas gracias por permitir contar mis experiencias acá, me ayuda mucho a liberarme.
    Gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 21/02/2019

      Elizabeth,
      Felicidades por las tomas de conciencia que has tenido y muchas gracias por compartir. Lo explicas muy bien y tiene todo el sentido. Así es, una experiencia dolorosa como la que comentas puede marcarte de tal forma de de adulta sientas que no eres suficiente y que te volverán a abandonar. Ahora que te has dado cuenta puedes elegir trabajarlo en una terapia psicológica. No tienes que vivir aislada o con miedo a que te dejen, puedes superar esas creencias, darte cuenta de que te mereces querer y que te quieran de una forma sana, comprender que no hay nada malo en ti, que aquello no tuvo nada que ver contigo, que eres digna de amor… Espero que te animes a hacerlo.
      Un cariñoso abrazo,
      Vanessa

      Responder

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