
¿Sufres la maldición del «tengo que ser perfecta»?
¿Sufres la maldición del «tengo que ser perfecta»? Veamos… Tengo que hacerlo todo muy bien. Todo me tiene que salir a la primera. No puedo equivocarme. Porque tengo que ser perfecta. ¡Y tenerlo todo arreglado hasta el más mínimo detalle! ¿Te suena? Entonces es posible…



