
Cuando la ira me hacía perder el control
La ira aparece sin avisar. El corazón te late deprisa, tu cuerpo se tensa, se te acelera la respiración, sientes calor… Te conviertes en un volcán a punto de entrar en erupción. Y explotas. ¿Sabes a lo que me refiero? Probablemente sí. La ira es…



