Descárgate GRATIS la guía Cómo Defenderte Cuando Alguien Traspasa tus Límites

SÍ, ¡LA NECESITO!

Lo único que te debes a ti misma

Mujer sonriendo

¿Sabes qué es lo único que te debes a ti misma?

Pues voy a empezar contándote lo que NO te debes. Veamos…

¿Qué es eso que te exiges ser? Más esto, más aquello, menos de lo otro…

¿Y a quién querrías parecerte? ¿Con quién te comparas? ¿Quiénes son tus referentes?

Miramos tanto hacia afuera, nos dejamos impresionar por tantas falsas realidades, nos empeñamos tanto en ser como se supone que deberíamos ser, nos obsesionamos tanto con lo que se espera de nosotras y con el miedo a no ser suficiente

Que nos olvidamos de la única verdad que cuenta.

Que tú estás aquí para ser tú.

Ni más, ni menos, que tú misma.

Sí, hace falta ser mucho más valiente para ser uno mismo que para ser una copia de las expectativas de alguien…

Sí, descubrirte, permitirte ser quién eres, andar tu propio camino y tener el coraje de simplemente ser tú, requiere mucha valentía.

Quitarte la máscara, dejar de anularte y ser auténtica de pies a cabeza, requiere mucha valentía.

Mucha, mucha, muchísima valentía.

Pero es que, si no te eres leal a ti misma, ¿para qué?

¿Para qué tanta historia si te olvidas de ti?

EL MAESTRO LIN

Un sabio maestro llamado Lin estaba acostado en su lecho de muerte, rodeado por sus discípulos. Lloraba desconsoladamente y nadie lograba confortarlo.

Uno de sus alumnos le preguntó: “Maestro, ¿por qué está llorando? ¡Si usted es casi tan inteligente como el Patriarca Abraham y tan bondadoso como el mismo Buda! ”

Al escuchar esto, el anciano Lin respondió: “Cuando parta de este mundo a comparecer ante el Tribunal Celestial nadie me cuestionará porque no fui inteligente como Abraham o bondadoso como Buda. Por el contario, la pregunta que me harán será: ‘Lin, ¿por qué no fuiste como Lin? ¿Por qué no ejerciste tu potencial? ¿Por qué no seguiste la trayectoria que era la tuya propia y personal?’”

Es curioso como admiramos a quien se atreve a dejar un trabajo seguro y montarse su negocio de la nada, a quien tiene un puestazo en un país exótico o a quien monta una familia monoparental… Que su mérito tienen, ojo, no digo que no.

Pero, ¿qué pasa con los que se atreven a ser auténticos? ¿Conoces a alguien que sea así? ¿Hay algo que tenga más mérito que eso? A mí al menos no se me ocurre nada.

Ya ves, nada tan valiente, nada tan empoderador, nada tan sanador, como simplemente ser tú.

Simplemente ser tú, nada más que eso…

Compártelo en tus redes

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest

¿Quieres más consejos?

Apúntate GRATIS y recibe cada semana herramientas y recursos para tener Más Seguridad, Más Felicidad y Más Bienestar.

Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

¿Quieres que te ayude a ti también? Solicita una sesión de valoración gratuita conmigo rellenando este formulario.

12 comentarios

12 comentarios
  1. Marisa 26/08/2021

    Está muy bien y me gusta ser auténtica. Además, no puedo ser de otra forma, no me sale. Puedo ser hipócrita un momentito, porque es lo que se espera de mí si quiero conservar alguna amistad, aunque sea superficialmente. Incluso me han dicho varias personas que tiene que ser así.
    Por eso mismo no tengo apenas amistades, porque no me gusta disimular y en algún momento sale mi yo, mi criterio, mi indignación y mi genio. Y si ya haces una crítica porque alguna actitud de alguien te ha molestado, es el acabose. Hasta te retiran el habla.
    Por eso te digo, Vanessa, que siendo auténtica vienen bastantes problemas porque, insisto, no lo admite nadie fácilmente, prefieren que seas sumisa, no tengas opinión ni criterio, que “tragues” con todo. Eso es lo que más gusta a los demás. Naturalmente, hablo de mi caso.
    Un saludo.

    Responder
    • MARIA GUADALUPE 26/08/2021

      Ups, creo que soy igual, no me gusta la hipocresía, y me molesta cuando doy todo por algo y no se reconoce o se acostumbran a que siempre estás para dar, y cuando te hartas y lo dejas de hacer, entonces eres una mala persona.
      Me cuesta mucho disimular mi disgusto.

      Responder
      • Vanessa Carreño Andrés 31/08/2021

        Hola Maria Guadalupe,
        Un poco como respondía en el comentario anterior, que en realidad creo que el ser auténtico es la consecuencia de conocerte, reconocer lo que te mueve y quitar todas esas capas que son aprendidas y no son tuyas… El darlo todo por los demás suele venir de un aprendizaje, más que de un lugar auténtico. Y cuando eso ya se ha sanado y se da de formar consciente sólo lo que de verdad se quiere dar, sin expectativas, la responsabilidad es mía, ya no tiene nada que ver con el otro. Me puede doler no recibir en un momento dado, claro que sí, pero me hago responsable de mí sin culpar al otro de lo que no es suyo.
        Te dejo aquí un post en el que hablé de esto.
        Un abrazo,
        Vanessa

        Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 31/08/2021

      Muchas gracias, Marisa. A veces confundimos ser auténticos con sacar nuestra rabia o decir todo lo que nos molesta. Creo que la autenticidad es lo que queda cuando vamos quitando esas capas de dolor y de expectativas, cuando vamos desnudando el ego y asumiendo nuestra responsabilidad, y nos quedamos a solas con nosotras mismas. Ésta autenticidad no suele provocar el rechazo de los demás, al menos no de las personas adecuadas.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  2. May 27/08/2021

    Hola Vanessa, espero que estés bien y todo te esté yendo bien. Muchas gracias por compartir este artículo.
    Te escribo con una pregunta sobre el autoconocimiento, que quizá se pueda relacionar con este post.
    Llevo desde hace días muy abatida y cansada. A ratos, me siento agobiada, pero la mayor parte del tiempo, sin fuerzas para nada. Estoy muy desanimada. Llevo cuatro meses viendo a poquísima gente, aparte de mi familia, debido a esta situación que estamos pasando. No creo que sea un sentimiento acumulado, porque ya he aprendido a gestionarlos. ¿Podría ser fatiga por la situación actual? ¿O quizás que necesito quedar con alguien? Antes de esta situación, mis relaciones personales no eran sanas y las estaba cortando, así que ahora estoy prácticamente aislada. Con el objetivo de protegerme, no las he repuesto.
    O quizá sea por mi situación laboral. Tener que volver a estudiar un año más para encontrar trabajo, después de varios intentándolo, me fatiga muchísimo. Me he esforzado mucho, pero siento que apenas he visto resultados. Cuando decidí que iba a hacerlo, ya me sentía como he descrito al principio, pero estos días esa sensación se ha hecho más intensa, y estoy empezando a preocuparme en serio. Veo que voy a tener que quedar con alguien como emergencia y no me parece bien ni para la otra persona ni para mí.
    ¿Quizás puedas darme algún consejo, en base a lo que has visto en otras personas? Si es así te lo agradecería mucho.
    Un cordial saludo

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 31/08/2021

      Hola May,
      Pues es complicado saber qué es lo que te pasa o lo que necesitas sólo por un comentario. Lo más sano suele ser aprender a escucharte y a quererte, para que tú misma puedas ir identificando lo que necesitas en cada momento. No es que haya una pastillita mágica, sino que el sentirte bien suele ser el resultado de un trabajo en conjunto sobre varias áreas de uno mismo. Y, siempre, siempre, empezando por aceptar lo que estás sintiendo ahora mismo sin juzgarlo.
      Respecto a lo que dices de las relaciones, que antes no fueran sanas no significa que no necesites relacionarte. Todos necesitamos sentirnos vinculados a otras personas, tener momentos de intimidad y de cariño. Entonces, si para protegerte te has ido de un extremo al otro y ahora te encuentras aislada, es lógico que no te sientas del todo bien. La clave estaría en trabajar lo que sea que dificulta tus relaciones, para que desde ahí puedan ser sanas y te hagan sentir bien.
      Desde luego, sea lo que sea lo que te pasa, se trata de trabajarlo, pidiendo ayuda si lo necesitas. Cuando nos sentimos como tú cuentas es porque hay algo que necesitamos escuchar. No es bueno ni malo, tan solo es una señal que nos indica que necesitamos prestarnos atención.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. Sara Lázaro 27/08/2021

    A veces, incluso si te gustaría ser de otro modo, tienes que ser “auténtica”. En mi caso, que soy sorda y sufro de TOC desde niña (ahora tengo 59 años), he intentado con todas mis fuerzas adaptarme para ser aceptada, ahora lo sé, y durante muchos años parecía que lograba integrarme entre los “normales”, pero el desgaste iba por dentro. Ha sido una lucha que no puedes imaginar y al final, por puro agotamiento y por salud, he tenido que dejar de fingir que soy como los demás y ¿sabes qué? me he quedado prácticamente sola, sin amigos ni pareja, pues la gente, es triste decirlo, no acepta mis “peculiaridades”. No quieren entender que si no llamo por teléfono es porque no oigo. Ni que si no voy a ciertos sitios es porque mi TOC no me lo permite. Son solo un par de ejemplos. Pero te siguen pidiendo que lo hagas y tú vuelves a decir que NO. A veces me parece una crueldad, como invitar a una persona en silla de ruedas a un paseo y llevarlo a un camino de montaña. Cuando dices NO vienen los reproches, las recriminaciones, los chantajes emocionales. Y a mí me ataca la ansiedad, la culpa y la depresión. Y entonces digo, “si no me quieres como soy, al menos déjame en paz”. Y me dejan, claro que lo hacen. No soy una persona complicada, soy amable, soy buena gente y me cuesta entender lo que me pasa. La verdad es que estoy en un momento personal muy difícil, por lo que agradezco recibir tus artículos en mi correo electrónico. Gracias por todo, Vanessa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 31/08/2021

      Hola Sara,
      Mil gracias por compartir tu historia, siento que estés pasando por un momento difícil. Adaptarte para ser aceptada puede ser que te sirva con los demás, pero seguramente no sea muy respetuoso contigo misma ni te haga sentir bien. Entonces, a veces, cuando soltamos eso de “adaptarnos” y empezamos a ser nosotros mismos, las personas que nos rodean pueden cambiar. Porque si alguien me conoció cuando me adaptaba, ahora dirá que “ésta nueva, ¿quién es?”. Por eso, muchas veces hace falta construir relaciones nuevas, desde la persona que ahora de verdad soy y haciéndome responsable de mí.
      Desde ahí puede haber quien te comprenda y quien no, y eso estará bien porque te servirá para distinguir con quién te sientes a gusto y con quién no, con quién puedes ser tú misma y con quién no. Respetándote y respetando al otro.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  4. Alberto 28/08/2021

    Muy bonito y motivador.

    Muchas gracias.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 31/08/2021

      A ti, Alberto.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  5. Carlos Cabrera 08/09/2021

    Hola:
    Me has ayudado mucho, en momentos puntuales, con tus publicaciones. Me has dado la luz que necesitaba para solucionar mis conflictos Te sigo desde hace años, no sé cuantos, pero algo me intriga, ¿los consejos son sólo para mujeres?

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 10/09/2021

      Hola Carlos,
      Mil gracias por tu fidelidad, que tiene aun más mérito por ser hombre y seguirme aunque siempre hable en femenino. Los consejos no son solo para mujeres, ya ves que a ti de alguna manera también te han servido. Simplemente cuando tuve que decidir entre hablar en masculino o en femenino me sentí más cómoda dirigiéndome a mujeres. Pero también trabajo con hombres que se sienten identificados con lo que cuento y que encajan en el perfil de las personas a las que ayudo. No es un tema de género, sino de lo que estás sintiendo dentro de ti.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados como *



Únete a los más de 20.000 suscriptores, ¡con regalo incluido!

Apúntate GRATIS y descárgate ahora la guía “Los diez pasos clave para mejorar tu autoestima”.

No te enviaré nada de spam y puedes darte de baja cuando te apetezca

Los post más leídos

¿Quieres trabajar conmigo?

Rellena este formulario para tener una sesión de valoración gratuita”.

¡Hey!

no te vayas sin tu regalo

¿Quieres empezar a confiar en ti, sentirte segura y disfrutar de tu vida y de tus relaciones?
Apúntate gratis y llévate la guía “Los diez pasos clave para mejorar tu autoestima” de regalo.

¡SÍ, QUIERO!