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Las personas lo hacemos mal (yo, la primera)

Personas hablando en una cafetería

Las personas lo hacemos mal. Metemos la pata en nuestras relaciones. Y es imposible que eso no pase. Lo importante es QUÉ HACEMOS CUANDO PASA.

Te cuento una historia muy personal en la que fui yo quien lo hizo mal con alguien.

El año pasado le regalé una entrada para un concierto a quien por entonces era mi pareja.

Pero, cuando llegó la fecha de ese concierto, ya no estábamos juntos.

Yo iba a ir con mis amigos y él no tenía con quien ir, así que me ofreció la entrada que yo le había regalado.

Y yo, que sabía que el concierto le apetecía, le dije que se viniera con nosotros.

Lo hice por él, porque no me parecía bien quedarme yo con el que había sido su regalo y porque para mí no era problema incluirle en el plan.

Y se vino con nosotros, conmigo y con unos amigos a los que él no conocía.

Pero durante el concierto yo estuve saludando gente, moviéndome entre varios grupos de amigos y todo el rato de acá para allá.

Mientras que él pasó la mayor parte de la noche con mis amigos.

Y al día siguiente me sentí mal, porque pensé que solo habíamos cruzado dos palabras y que si yo hubiera estado en su lugar no me habría gustado mi comportamiento.

Que él tal vez esperaba hablar más conmigo y que yo no había sido muy acogedora con alguien que llegaba nuevo al grupo y a quien había invitado yo.

No me culpé, no. Fui consciente de que era un evento especial en el que sabía que me encontraría a mucha gente conocida y que me apetecía estar a mi aire de un sitio para otro. Fui consciente de eso, sí, pero lo fui un poco tarde. Porque, de haberlo pensado antes, tal vez lo hubiera hecho de otra forma con mi ex.

Incluso me doy cuenta de que una parte de mí le evitó para que no pensara que por mi parte podía haber mayor interés…

Vaya, que me equivoqué.

Y, después de reflexionarlo durante unos días, se lo dije. Porque no me gustó mi actitud, porque me gusta tener en cuenta a los demás y porque procuro estar atenta para no hacer un daño gratuito a alguien a quien aprecio.

¿Tenía derecho a estar a lo mío y a pasármelo bien? Sí, por supuesto. Pero eso no significa que no pueda ponerme en el lugar de la otra persona.

Así que le dije “oye perdona porque el otro día no hablamos nada y creo que no fui muy acogedora”.

Y me respondió que sí, que él también lo había sentido así, pero que entendía que había muchos amigos míos por ahí y que no pasaba nada. Que muchas gracias por decírselo.

Asunto zanjado. Yo he metido la pata, se lo he dicho y él se ha sentido visto y legitimado. Punto.

Y te cuento esta historia no porque tú tuvieras que haber actuado igual que yo o haber sentido lo mismo (eso es algo muy subjetivo que tiene mucho que ver con cada persona y con sus valores, en este caso con los míos).

Te lo cuento como un ejemplo de situaciones cotidianas en las que todos nos equivocamos (y lo sabemos, incluso aunque el otro no nos haya dicho nada).

Lo profundo necesita claridad

Para mí todo esto va de claridad… De la cantidad de momentos en los que somos poco claros en nuestras relaciones y eso termina provocando que a alguien le siente mal algo que no hemos hecho con mala intención.

Por ejemplo, situaciones en las que algo nos da miedo, pero escondemos ese miedo y lo que se ve desde fuera es frialdad o falta de empatía.

O momentos en los que, por no saber decirle que no a alguien, ocultamos o tergiversamos, y al final el resultado es que el otro se siente rechazado o engañado.

Es decir, confusión y malentendidos cotidianos que se podrían evitar.

Porque a veces nos olvidamos de que nuestro comportamiento también toca a los que nos rodean…. Porque a veces nos cuesta pararnos a pensar en cómo se puede sentir el otro con lo que estamos haciendo….

Y porque, cuando nos damos cuenta de que lo hemos hecho mal, nos falta la valentía de dar la cara y nos escudamos en que “bueno, si le hubiera molestado ya me diría él algo” o “mejor no le doy más importancia”.

Pero el tema es que sin claridad no puede haber relaciones profundas. Y la claridad ha de empezar por ti (y por mí, por cada uno).

Es decir, la claridad ha de empezar por quien la espera. 

Y eso pasa por que, cuando nos demos cuenta de que lo hemos hecho mal con alguien, lo digamos. 

Puede ser un “he estado pensando en lo que dije el otro día y quisiera saber si te ha molestado”… Puede ser un “sé que lo que hice no estuvo bien”… Puede ser un “lo siento”…

Da igual, lo importante es que lo digas. Por el otro, pero también por ti, por sentir que eres coherente y humilde en tus actos.

Lo que quiero decir es que todos metemos la pata, y que la cosa es si somos capaces de reconocerlo, de expresarlo y de pedir disculpas cuando toca (o más tarde, porque la cosa es hacerlo).

La mesa llena de manchas

Pero, ¿qué pasa cuando el que no es claro contigo es el otro? Entonces, ¿tienes que serlo tú con él? En mi caso, sí. Porque si la honestidad es un valor para mí, soy yo quien ha de cumplir con él, y no los demás.

Pero, suponiendo que para ti la honestidad no sea un valor, pues también estará bien que seas clara con el otro porque cada vez que lo eres estás limpiando la relación y comprobando lo que puedes esperar de esa persona.

Es decir, si alguien hace algo con lo que tú te sientes mal, es como que la relación se ha manchado.

Y, para que esa mancha se pueda limpiar, es super importante que le digas a esa persona lo que te ha molestado.

Es que es como si estuvieras comiendo y se te cayera una cucharada de pure sobre la mesa y no lo limpiaras. Y después una cucharada de yogur y no lo limpiaras. Y después manchas la mesa de café y no lo limpias. ¿Te imaginas?

Pues esto lo hacemos mucho con las relaciones, que se ensucian una y otra vez y no les quitamos las manchas. ¡Y después queremos que estén bonitas y relucientes! 😏

Además de que, precisamente por la respuesta del otro cuando le digas cómo te has sentido, podrás ver si esa persona es capaz de escucharte y de ponerse en tu lugar.

Igual que si mi ex me hubiera sacado el tema antes de sacárselo yo a él, pues le habría dicho que entendía que se hubiera sentido así y le habría pedido disculpas…

Pues eso, que si a alguien le dices (bien dicho) que te has sentido incomoda o dolida con algo y se pone a la defensiva, no empatiza lo más mínimo o te ataca a ti, tienes una señal muy clara de que esa persona no te entiende.

Y de que, con alguien así, va a ser muy difícil mantener la relación limpia.

(De verdad que esto de poner claridad para mí es mágico, y que desde que lo aplico me siento super ligera y liberada en mis relaciones).

Me encantará saber qué se te ha movido al leer el post, y más en éste que he compartido algo muy personal. ¿Se te ocurre alguna situación en la que tú también lo hicieras mal con alguien? ¿Se lo expresaste? Me lo puedes contar en los comentarios aquí debajo.

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Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

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6 comentarios

6 comentarios
  1. Alejandro 18/01/2024

    Hola Vanessa! Hace un mes y medio fui a Mexico a conocer a mi pareja en persona, llevábamos meses en relación y unos años de amigos a distancia. La cosa es que al estar juntos no sentía lo que debía sentir, me empecé a encontrar mal y se lo comuniqué. Me siento horrible porque le hice daño, tenia dudas de la distancia y el tiempo pero aún y así quería intentarlo porque la quiero. Tuve que volver antes debido a mi malestar y ella quedó decepcionada y desilusionada, ahora hemos tomado distancia, algo que me daba muchísimo miedo ya que nunca había conectado tanto con nadie, volver a mi vida y saber que ella ya no quiere saber nada (lo cual entiendo después de lo sucedido). Me duele en el alma y me ha llevado a un malestar constante desde que volví a España, mi familia está preocupada y sé que debo hacer cosas nuevas y conocer gente nueva, pero compartimos tantas cosas que aceptar este cambio está siendo profundamente doloroso.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/01/2024

      Hola Alejandro,
      Por lo que entiendo habíais comenzado una relación sin haberos conocido en persona. Y siendo así es lógico que haya una parte que necesite saber cómo es tener a alguien delante y cómo te sientes, para poder formalizar eso y saber que quieres seguir adelante. Así que no te culpes por ello. Es lógico que pueda pasar lo que te ha pasado. Por mucha conexión e intimidad que pueda haber en la distancia, hace falta tener a alguien delante para saber lo que sientes.
      Y solo ha pasado un mes y medio de lo que cuentas. Es muy poco tiempo para hacer un duelo por una relación, una idea de vida truncada y unas ilusiones. Deja estar ese dolor en el alma y si te das cuenta de que necesitas ayuda para atravesarlo pídela, pero no te exijas hacer cosas nuevas o conocer gente si todavía no te sientes preparado para ello.
      Un abrazo grande,
      Vanessa

      Responder
  2. Hogadenia 18/01/2024

    Hola Vanesa! Mi relación de pareja acabó en 2007 y en 2011 se oficializó el divorcio. Fue un contencioso muy duro, fui traicionada y me costó 10 años perdonar. Un día después de tenerlo bloqueado todo este tiempo, le llamé por un asunto de l@s hij@s, él tenía la “escopeta cargada” pero mi tono de voz y serenidad lo fueron calmando. Nunca le pedí perdón, él tampoco a mi. Hoy existe una relación cordial hasta el punto de tomarnos un café en vísperas de Reyes para hablar acerca de los regalos de las niñas. Supongo que no soy rencorosa, supongo que he perdonado, supongo que hay temas seguramente que no se tocan, supongo que será mejor dejar las cosas tal cual, es otro punto de vista.
    Un abrazo y gracias por tu divulgación Vanesa

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/01/2024

      Hola,
      Muchas gracias por compartir tu experiencia. Si tú en el fondo de ti te sientes bien con tu ex pareja y no sientes que haya nada pendiente entre vosotros está perfecto.
      Cuando hay algo pendiente lo sabemos por cómo nos sentimos, porque nos acordamos de lo que pasó, porque a veces lo reflejamos en nuevas relaciones, etc., pero, si tú no lo sientes así, no hace falta que hables nada :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  3. Mirian 19/01/2024

    Me ha encantado este post porque a veces me cuesta mucho trabajo expresar a otras personas cuando no me siento bien por alguna situación que hayamos pasado. Por el otro lado, aunque también reconozca que me equivoqué en varias ocasiones me cuesta ir con esa persona y disculparme porque pienso que no sé cómo se lo haya tomado o si yo estoy exagerando con mi manera de ver el tema.
    Me gustó mucho el post y tomaré en cuenta tus consejos.
    Muchas gracias Vanessa.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/01/2024

      Hola Mirian,
      Cuando sabes que te has equivocado y vas ante el otro, haces sentir a esa persona que te importa (cosa que no ocurre si no vas). Y eso fortalece las relaciones y nos ayuda a perdonar.
      Y, si estás exagerando con tu manera de verlo, esa persona te lo dirá, y no pasa nada por que tengáis puntos de vista diferentes. Igualmente sentirá que te importa, y tú te quedarás tranquila :-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

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