
Cuando te crees que vivir mal es lo normal (y el placer, para los ricos)
Hace poco un amigo me dijo que yo vivía muy bien. Le estaba contando que venía de nadar y que ahora me iba de paseo con los perros por el monte y me dijo eso. “Jo tía, ¡qué bien vives!”. Y, ¿sabes lo que pensé?…



