El otro día me escribió una mujer para preguntarme qué hacer si tu pareja te echa la culpa de todo a ti.
Creo que es una de las demandas más habituales de las mujeres con las que trabajo.
Porque casi todas tienden a sentirse culpables.
Te cuento una situación típica:
Habías quedado en verte a las 5 en casa con tu pareja para ir juntos a un sitio.
Pero cuando llegas él no está.
Le llamas y no responde. Le mandas un mensaje y nada.
Cuando aparece a las 6 y pico tú estás ansiosa, enfadada y bastante nerviosa.
Con cara seria le preguntas que dónde estaba y te responde que si ya estás intentando controlarle.
Total, que discutís y a los cinco minutos se larga de un portazo.
Tú le llamas cuatro veces seguidas, te rechaza la última llamada y te envía un audio diciéndote que estás loca y que siempre le acabas estropeando el día.
Así que tú te sientes fatal y empiezas a culparte a ti misma por lo que ha pasado.
Empiezas a pensar en todo lo que has hecho mal, en que le vas a pedir perdón, en que si no fueras tan impulsiva…
Y ya está el lío armado.
Porque la culpa es cortisol en vena y, desde ese momento, tú has quedado enganchada a ella.
Este es un ejemplo bastante real de cómo te puedes perder a ti misma porque tu pareja te hace sentir culpable.
Ya sea con lo que te dice, en plan:
“Te alteras demasiado”, “es que no me parece normal eso que has dicho” o “esto lo has hecho a propósito”….
Ya sea de una forma menos directa:
Con preguntas más sutiles tipo “¿por qué has hecho esto?”, como haciéndote dudar de que eso que has hecho esté bien…
Claro, a veces la forma en la que tu pareja te hace sentir culpable no es algo tan evidente como decirte “la culpa es tuya”…
Y puede ser que se disfrace con comentarios tipo “es que no quiero sentirme obligado a hacer algo” (cuando tú le pides una cosa) o “tú también haces cosas que me molestan y no te digo nada” (cuando le dices que algo te ha dolido).
Y, otras veces, ni siquiera es que te haga sentir culpable con sus palabras, sino que lo hace con sus comportamientos.
Véase poner distancia, hablarte menos o estar menos cariñoso cuando algo no le gusta…
La cosa es que, con lo que él hace o dice, tú terminas sintiéndote culpable y pensando que lo estás haciendo mal.
Y, a partir de ahí, entras en ese bucle de dudar de ti y empezar a esforzarte por hacerlo bien.
¿Te suena esto?
Bueno, pues lo primero es que sepas que en una relación sana no hay culpas.
No hay un “esto es culpa tuya”, ni de forma directa ni de forma indirecta, y no hay una constante sensación de que tú lo haces mal.
Eso solo pasa en las relaciones que, por algún motivo, se han vuelto tóxicas.
Y, para que eso se dé, han de cumplirse dos requisitos imprescindibles.
1. El sentimiento de culpa y de no estar haciéndolo bien ha de estar en ti de antes.
Es decir, para que tú te sientas culpable con lo que te dice tu pareja, ha de haber una parte de ti que te culpe.
Si no, sus culpas no te van a calar.
Y sí puede ser que al principio de la relación no tuvieras tan activado ese sentimiento de culpa…
Pero, a medida que pasa el tiempo y la seguridad en ti se va minando, cada vez tienes más dudas y cada vez le crees más a él y te pierdes más a ti.
(Lo he vivido y lo veo a diario en muchas de las mujeres con las que trabajo).
Obvio que esto es algo sutil, que no pasa de un día para otro y que además se alterna con momentos en los que tal vez te dice que lo siente o que la culpa de lo que ha pasado ha sido suya…
2. Y el segundo requisito para que tú caigas en la trampa de la culpa es que tu pareja haga algo para provocar eso.
Algo como lo que te he contado al principio, ya sea a través de sus palabras o de sus comportamientos…
Y aquí es donde, cuanto más instaurada esté la culpa en ti, por tus heridas y tu historia de vida, menos vas a poder ver lo que está haciendo tu pareja y más te vas a creer que la que no lo hace bien eres tú.
Por eso es tan importante que te des cuenta de lo que está pasando y de cuánto tiene que ver con el punto 1 y cuánto con el punto 2.
Porque, hasta que no distingas bien esto, tienes todas las papeletas para caer en una relación tóxica o manipuladora.
Y cuando estás ahí no eres consciente…
Pero cuanto más te culpas y te dices que no lo estás haciendo bien, más le terminas permitiendo a esa persona que traspase tus límites…
Claro, porque si crees que la culpa es tuya, una forma de autocastigo inconsciente y muy habitual en estos casos es ser permisiva con el otro.
Para así poder sostener la relación.
Pero sin poder defenderte, porque la culpa no te deja hacerlo, y sin darte cuenta de qué es lo que hace tu pareja para no permitir que te defiendas.
Si esto se parece a lo que estás viviendo y quieres estar segura de cuánto de lo que os pasa tiene que ver con tu pareja y cuánto tiene que ver contigo…


