Descárgate GRATIS la guía Cómo Defenderte cuando Alguien Traspasa tus Límites

Los límites que NO te pones a ti misma

Mujer con las manos en la cabeza - los límites que no te pones a ti misma

Y tú, ingenua, que te creías que los límites solo se los tenías que poner a los demás.

Ja.

Resulta que a la primera que se los tienes que poner es a ti. Y te lo voy a demostrar.

¿Sabes la típica situación en la que has cedido en algo 835 mil veces, y todavía cedes una más?

Mira: imagina que has tenido muchos roces con tu cuñada. Y sabes que tu suegra y ella te andan criticando por detrás.

Y cada vez que vas a comer a su casa estás tensa e incómoda. Y te dices que tienes que cambiar algo, que no puedes seguir así. Pero no terminas de sentirte comprendida por tu pareja en este tema, y también entiendes que son su familia…

Total, que vuelves a ir por milésima vez.

Pero te vuelve a estallar toda su mierda en la cara. Y te vuelves a enfadar contigo por haber ido. Y con tu pareja por no apoyarte. Y con ellas por ser tan brujas.

Y te juras que no vuelves jamás. Que esa ha sido la última.

¡Ja!

¿A quién necesitas ponerle límites aquí?

Pues sí: a ti.

Tú puedes ponerles todos los límites del mundo a los demás.

Pero, en algún momento, te los vas a tener que poner a ti.

Si te llaman del trabajo para pedirte que vayas, hoy que tienes la mañana libre, porque falta una compañera y te necesitan. Y es la quinta vez que pasa lo mismo este mes…

Y te quejas y te ofuscas y te cabreas. Pero no te pones límites a ti misma.

O si sigues quedando con una amiga con la que ya no estás a gusto. Y lo sabes, pero te llama para quedar y vuelves a decirle que sí.

Y la ves y vuelves a sentir que la conversación con ella ya no te llena y que habrías estado mejor haciendo cualquier otra cosa. Pero no terminas de poner un límite.

¿A quién? A ti.

Los límites que no pones fuera, es porque antes no los has puesto dentro de ti.

Y los límites que no te pones a ti, tarde o temprano te terminan estallando en la cara.

Y el problema de base siempre es el mismo: que no te sabes poner límites a ti misma.

Claro, porque para ponerte límites a ti misma, necesitas estar conectada con tus necesidades y desconectada de tus miedos.

Y no lo estás.

No es con los demás, es contigo

A ver, lección que no nos dieron en preescolar y que deberían habernos dado:

¿Qué es eso de estar conectada con tus necesidades?

Pues estar conectada con tu cuerpo y con tus emociones. Con lo que te cuentan, con lo que te piden y con lo que te dicen que necesitas hacer en cada momento.

Por ejemplo, escuchar que estás cansada y ver cómo puedes hacer para descansar.

Claro, si yo no me pongo límites a mí misma cuando estoy cansada, ¿crees que se los voy a poner a alguien que me exige más de lo que en ese momento puedo dar? No, ni de coña.

O si yo no soy capaz de escuchar que no quiero hacer algo y no me pongo un límite para no hacerlo, ¿cómo se lo voy a poner a otro cuando me pida que lo haga?

¡Es que es de cajón!

Ponerte límites a ti misma requiere que te escuches y que sepas actuar conforme a lo que esa voz interior sana te dice.

Es mantener contigo misma un “hasta aquí, ¡y de aquí no paso!”.

Que muchas veces señalamos a los demás porque no cumplen sus compromisos y nos olvidamos de preguntarnos si nosotras cumplimos los compromisos que tenemos con nosotras mismas.

Véase que mañana quiero levantarme para terminar un curso y estoy aquí de cañas y sé que tendría que irme a casa ya…

O que me pillo dándole vueltas a un tema recurrente que no consigo sacarme de la cabeza…

O lo que sea, porque seguro que si estás leyendo esto, es que algún límite hay que NO te estás poniendo.

(Para que lo veamos juntas y aprendas a ponerlos y ponértelos, pero bien puestos, rellena ESTO).

Tus miedos, obvio

Y, ¿qué es eso de estar desconectada de tus miedos?

Porque sí, lo que no te deja escuchar tus necesidades, además de no haber aprendido a hacerlo, siempre son tus miedos.

Por ejemplo, que cada vez coges más y más cosas y te metes en más proyectos y en hacer más y más, porque eres adicta la imagen que das ante los demás y a que te vean como alguien con mucho éxito o que puede con todo lo que le echen.

O si, en el trabajo o con tu pareja, te estás callando algo para que no haya mal rollo, pero es verdad que no consigues estar a gusto. ¿Por qué? Porque estás poniendo el miedo a lo que pueda pasar por delante del estar tú bien.

Y lo mismo terminas explotando y perdiendo los nervios o diciendo algo que no querías decir, porque no has sabido ponerte límites a ti misma a tiempo.

Y porque estás más “en el miedo que te da eso” que en “lo que tú necesitas”.

En el miedo al rechazo, a que alguien se enfade, a que no te entienda, a no gustarles… (o cualquier miedo con el que te hagas pequeña).

Y desde ahí es imposible que sepas cuidar tu espacio, hacerles saber a los demás que lo están invadiendo o respetar tus propios límites.

Obvio.

Porque hace falta que estés conectada contigo misma DE VERDAD para que sepas reconocer si es momento de ponerte límites a ti o es momento de ponérselos al otro.

Y no lo estás.

Pues eso, que cuando los límites no funcionan fuera, es porque tampoco están dentro.

A ver, ¿cuál es la última situación en la que no supiste ponerte límites a ti misma? Te leo en los comentarios aquí debajo.

¿Quieres más consejos?

Apúntate GRATIS y recibe cada semana herramientas y recursos para tener Más Seguridad, Más Felicidad y Más Bienestar.

Sí, acepto la Política de protección de datos.

Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

¿Quieres que te ayude a ti también? Solicita una sesión de valoración gratuita conmigo rellenando este formulario.

6 comentarios

6 comentarios
  1. Estrella 22/05/2025

    Hola Vanessa, me ha dado mucho qué pensar tu artículo y creo que aquí me tengo que poner límites y estoy esperando a no sé qué. Estoy en pareja desde hace 9 meses, en el mes cuarto cogió una depresión y, lo que empezó como algo idílico, con atención, interés.. por su parte, ha quedado en un WhatsApp los viernes para avisar que ya quedaremos el sábado. Me siento fatal pero no creo que sea el momento de hablarlo, es eso no ponerme límites? O no saber ponérselos a él?
    Como siempre, tus correos dan en el clavo. Un abrazo

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/05/2025

      Hola Estrella,
      Si tú sientes que te estás aguantando o sosteniendo algo que no te hace sentir bien, es posible que no te estés poniendo límites a ti, y en consecuencia al otro.
      Que tú puedas sentirte mal con algo y expresarlo no es incompatible con tener en cuenta a la otra persona y su situación. Simplemente es que no te dejas de tener en cuenta a ti.
      Me alegro de que te sirviera ese clavo ;-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
      • Fer Patiño 26/07/2025

        Hola Vanessa, te escribo desde Uruguay, he leído sobre el tema y creo que no estoy poniendo limites en mi vida, en las cosas que no me gustan, en gente que no tolero, en mi pareja que todo dice que lo hago mal cuando pongo limites a mis hijos y él me contradice y como se hace cuando tienes tres hijos y no tienes a donde ir, no tienes trabajo ni familiares cerca que te brinden apoyo, tienes que aguantar todo por tus hijos por que no tengo otro hogar donde ir ni trabajo para mantenerlos y abandonarlos jamás. Sigo aguantando faltas de respeto, me dice mi pareja que no me falta nada en la casa y a los niños, y es cierto pero piensa que como nos brinda techo y comida, tiene derecho a pisotearme cuando quiera, ¿cómo se hace en esta situación para poner limites? No encuentro una solución, mi vida es muy triste….

        Responder
        • Vanessa Carreño Andrés 28/07/2025

          Hola Fer,
          Sí, hay situaciones muy dolorosas y complejas de gestionar. Seguramente necesites pedir ayuda de alguna forma, a alguien cercano, alguien que pueda apoyarte en ese proceso… Muchas veces nos da vergüenza o nos cuesta pedir ayuda, y necesitamos sentir que lo merecemos y legitimar que no podemos solas… Ya sea un profesional, o una amiga, algún conocido o algún familiar que te ayude a buscar soluciones y encontrar una salida de esa situación en la que estás. Siempre la hay, y reconozco que muchas veces no es fácil encontrarla y eso nos hunde en la frustración y la desesperación. Pero si tienes claro lo que quieres y estás comprometida contigo, aparecerá. Aunque cueste, más tarde o más temprano encontrarás la luz. Y tus hijos también saldrán beneficiados.
          Un fuerte abrazo,
          Vanessa

          Responder
  2. Susana 29/05/2025

    Yo llamaría a lo que describes autocuidado, Vanessa. Lo que dices de “no ponerte límites a ti por aguantar algo” me parece revictimización, la verdad.
    Cada uno se protege como mejor puede y cree conveniente. Mucha gente denuncia una situación injusta tiempo después, cuando ya está a salvo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 09/06/2025

      Sí, puede tener un poco de victimización si lo haces desde la queja o para conseguir algo. Pero te diría que la mayoría de las personas que no se ponen límites a sí mismas (todos podemos caer en esto en algún momento) ni siquiera son conscientes de ello. Están tan desconectadas de sí y con un patrón tan “hacia afuera” que ni se enteran.
      Muchas gracias, Susana.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados como *



Vanessa Coaching to Be

Únete a los más de 20.000 suscriptores, ¡con regalo incluido!

Apúntate GRATIS y te enviaré ahora mismo el audio "Cómo Evitar que Alguien Te Haga Sentir Mal".

Sí, acepto la Política de protección de datos.

No te enviaré nada de spam y puedes darte de baja cuando te apetezca

Los post más leídos

¿Quieres trabajar conmigo?

Rellena este formulario para tener una sesión de valoración gratuita”.

Buscar

¡Hey!

no te vayas sin tu regalo

¿Quieres empezar a confiar en ti, sentirte segura y disfrutar de tu vida y de tus relaciones?
Apúntate gratis y llévate el audio “Cómo Evitar que Alguien Te Haga Sentir Mal" de regalo.

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA.

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA