Así le puse límites a la persona más tóxica de mi vida (contado paso a paso)

O te pones orgullosa, o te haces pequeña (con los hombres)

Mujer sonriendo con su pareja - orgullosa pequeña con los hombres

Cuando te falta seguridad con un hombre, necesitas aparentarla.

Así que, si ese hombre no actúa como te gustaría, vas a hacer todo lo posible por que no se te note que eso te afecta.

Esto es justo lo que le pasó a Elena, una de mis coachees:

Llevaba unos meses saliendo con Luis y habían quedado en que el sábado irían de vinos con los amigos de ella. Elena estaba emocionada con presentarles a su nueva pareja y llevaba toda la semana pensando en el plan y en qué se iba a poner.

Pero dos horas antes de la cita Luis le dijo que no le apetecía, que estaba muy cansado y que mejor dejaban la presentación para otro día.

Elena se quedó a cuadros. Enfadada, cabreada, decepcionada y herida.

Le pareció fatal que Luis la plantara en el último momento, y lo dejó entrever con unos cuantos silencios. Pero no le dijo nada, no fuera a ser que a él le pareciera demasiado intensa o necesitada de él.

Lo que hizo fue todo lo contrario.

 

Elena salió con sus amigos, se quedó hasta las tantas (aunque en realidad no le apeteciera) y no escribió a Luis cuando llegó a casa (a pesar de que él le había dicho que fuera a dormir a su casa si quería).

Es decir, sacó su orgullo para que Luis reaccionara.

Y, aunque ella estaba hecha una mierda, intentó aparentar que estaba estupendamente y al día siguiente le dijo que se lo había pasado genial.

Porque por nada del mundo iba a dejar que él se diera cuenta de que eso le había dolido.

¿Te suena? Pues lo que le pasó a Elena les pasa a muchísimas mujeres: que se sienten inseguras en pareja, pero lo esconden.

El problema es que así lo único que consiguen es generar más distancia con el otro.

 

Y no porque no quieran acercarse. Porque, en el fondo, lo que quieren es eso, pero no quieren ser ellas las que se acerquen.

Así que, si les gustaría que su pareja les propusiera un plan, o que fuera más cariñoso en sus mensajes, o que mostrara más interés…

Pero él no lo hace, pues ellas tampoco.

Vaya, que le pagan con la misma moneda, aunque estén deseando justo lo contrario.

“Si un hombre no organiza su vida en función de mí, interpreto que es que no le importo, así que lo que hago es pasar de él y organizarme sin tenerle en cuenta”, que me decía una de estas coachees.

Claro, porque cuando sus parejas no hacen lo que ellas quieren, piensan que no las están valorando. Y les da mucha rabia, pero hacen como que les da lo mismo, aunque por dentro se sientan mal.

“Me obsesiono pensando que por qué no me ha escrito y me cambia el carácter, pero yo tampoco le escribo, y después lo que hago es mostrarme enfadada con él”, que me contaba otra.

Pues eso, que quieren más cercanía, pero en realidad lo que hacen es poner distancia.

Porque cuando te pones en el orgullo y en que “si él quiere que se lo curre y que me demuestre que le importo”, el otro siente que le estás poniendo a prueba.

Y, en vez de acercarse, se aleja.

 

Mira lo que me decía otra de estas coachees (si tú también quieres trabajar conmigo esas inseguridades que no te permiten disfrutar cuando estás en pareja, cuéntamelo AQUÍ):

“El otro día le envié una canción que me había recordado a él y me respondió con un simple “gracias”. Me pareció fatal y lo que hice fue estar un día entero sin contestarle, aunque me estaba mordiendo las uñas de la ansiedad”.

Claro, porque si eres de este perfil de mujer, por nada del mundo dirías que algo te ha dolido o te ha molestado.

Porque eso sería como decirle al otro que te importa o que tiene poder sobre ti. Y, como no soportas que te vea vulnerable, intentas aparentar que te da lo mismo. Aunque lo pases fatal.

Vamos, que intentas mostrarte segura, fuerte e independiente, aunque en el fondo te estés sintiendo muy pequeña y asustada.

Pero lo peor no es eso…

 

Lo peor es que, sin darte cuenta, en realidad te estás adaptando al otro.

Claro, como no puedes decir lo que te molesta para que el otro no se dé cuenta de que te afecta lo que él hace, pues al final solo pueden pasar dos cosas:

O, como le pasó a Elena, que te vas al orgullo y a castigar al otro, con lo cual lo que generas es un conflicto y más distancia emocional…

O bien, que te termines callando lo que te gustaría por miedo y haciendo como que eso no te importa. Es decir, adaptándote al otro e ignorando tus propias necesidades.

Y todo esto porque te falta seguridad en ti misma cuando estás en pareja (en otras áreas puedes sentirte la mar de segura), tienes mucho miedo a que te deje y no soportas sentirte frágil.

 

Porque no sabes estar en tu centro sin demandar al otro o sin hacerte pequeña, así que terminas bailando entre el orgullo y la inseguridad…

Cuando lo que necesitas es sentirte segura sin necesidad de aparentarlo y sin que lo que haga el otro te desestabilice.

Y colocarte en tu adulta, para que el otro también pueda verla, y poder expresarte y comunicarte desde ahí.

Para que te sientas poderosa sin necesidad de ponerte orgullosa y para que te sientas segura sin volver a hacerte pequeña.

 

Como Conchi:

“Antes pasaba de sentirme pequeña mientras esperaba que me propusiera algo a, otro día, darle largas con un “pues no sé, ya te diré” por hacerme un poco la interesante y sentir ese poder. Ahora en cambio hago lo que me apetece, digo lo que quiero decir y me quedo a gusto”.

Pues eso, que no necesitas tener una fachada de seguridad y estar como un flan por dentro.

Es mucho mejor si te sientes segura, tranquila y atractiva por ti misma y no tienes que aparentar nada.

Solo me queda un hueco para trabajar conmigo a partir de enero, antes de que suban los precios de mis programas. Si lo quieres, rellena esto YA.

 

¿TE QUEDAS UN POCO MÁS?

Cada semana envío recursos para que te sientas más segura y tranquila y dejes de estar pendiente de lo que piensen los demás.

Sí, acepto la Política de protección de datos.

ES GRATIS Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

Quién Escribe Aquí

Soy Vanessa Carreño, fundadora de Coaching to Be. Desde 2012 acompaño a mujeres que se sienten inseguras y culpables a menudo y que están demasiado pendientes de agradar a los demás, olvidándose de sí mismas.

Unas eligen trabajar conmigo de forma individual. Otras prefieren hacerlo a su ritmo a través de mis cursos online.

El cómo da igual. Lo importante es que empiezan a valorarse, a pensar en ellas sin sentirse egoístas y a hacerse valer sin sentirse culpables.

2 comentarios

2 comentarios
  1. María 18/12/2025

    Yo quedé con un tío de un grupo que teníamos en común (ni siquiera como cita). El tío me pareció súper invasivo, me empezó a decir cosas como: “te noto muy callada y seria, le das más importancia a esa persona que a tu mejor amiga, ¿por qué miras encuestas? ¿No puedes tener tu propia opinión?, pero si a mí me encanta que hables”, o lo típico de escuchar mi opinión con condescendencia y luego soltarme: “tienes muchos prejuicios”. Quisiera señalar que no le conocía de absolutamente nada.
    Obviamente le dije cuando me empecé a sentir mal que me tenía que pirar (“bueno, yo quería tomarme algo”), y llegó la cosa al punto de que el tío me dijo por qué parada de metro tenía que meterme y me llegó a coger del brazo para apartarme de la puerta del vagón. Alucino con lo mal que está la gente. Pero aquí a pesar de poner límites, no le di importancia porque decidí que no iba a verle más, y me sentí mala gente, pero mira, por no darle espacio a alguien así no pasa nada, sólo he aprendido a economizar mi atención y punto.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 26/12/2025

      Hola María,
      Me ha gustado mucho leerte. Eso es: escucho cómo me siento y lo que se me mueve con alguien y, si no me siento cómoda, hago lo que necesite para cuidarme. Sin culpar al otro o reprochar nada, tan solo estando conmigo… Hay muchos peces en el mar y no hace falta gustar a todos ni que todos nos gusten. Tan solo quedarnos donde sí sea y quitarnos de donde no ;-).
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados como *



Vanessa Coaching to Be

Más de 20.000 mujeres ya están aprendiendo a vivir sin tanta culpa.

Apúntate gratis y escucha ahora mismo el audio "Cómo Evitar que Alguien Te Haga Sentir Mal".

Sí, acepto la Política de protección de datos.

No te enviaré nada de spam y puedes darte de baja cuando te apetezca

Los post más leídos

¿TE GUSTARÍA DAR UN PRIMER PASO?

Puedes pedir una Sesión de Valoración Gratuita para ver si te puedo ayudar.

Buscar

Oye,

no te vayas sin ESCUCHAR ESTO

¿Te gustaría dejar de dudar de ti, sentirte más segura y relacionarte sin desgastarte tanto?
Apúntate y recibe el audio “Cómo Evitar que Alguien Te Haga Sentir Mal".

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA.

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

Sí, acepto la Política de protección de datos.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA