Te voy a contar por qué narices te quedas bloqueada y no dices nada cuando alguien se pasa contigo de alguna forma:
Son tres motivos:
1.Quieres ir de cabeza a poner un límite.
Así que, después del momento, tenso empiezas a pensar que deberías haber dicho esto o que podrías haber contestado lo otro… Pero, entonces, ya es tarde para decirlo.
Y te da una rabia horrible haber quedado de tonta delante de esa persona y, además, sentir que todo el mundo sabe protegerse y defenderse menos tú.
Y te crees que tu problema es que en esas situaciones te quedas bloqueada y no te atreves a decir nada.
O que cuando hablas pierdes los nervios y no sabes lo que dices, así que mejor callarte…
Pero no, tu problema NO es ese.
Tu problema es que no hay base. Que quieres plantar una flor y no hay tierra fértil debajo.
Mira, para saber responder y quedar como una reina cuando alguien se pasa contigo, antes necesitas mirar qué hay debajo de tu dificultad para poner límites.
JAMÁS podrás lanzarte de cabeza a poner un límite si antes no resuelves todo lo que te está impidiendo hacerte VALER y saber DEFENDERTE.
En cambio, cuando te quitas los miedos y de verdad tienes seguridad en ti misma, el saber qué decir o qué no decir ya es que te sale solo.
2.No sabes reconocer cuándo alguien está traspasando un límite.
Unas veces lo ves claro, pero otras no estás segura.
Y empiezas a pensar si estarás exagerando, si tal vez no es para tanto, si será que no te explicaste bien…
Pero el malestar sigue ahí, y tú sigues dudando de si tienes motivos para enfadarte.
¿Debería sentirme así o no? ¿Soy yo que me afectan demasiado las cosas? ¿Le digo algo o no se lo digo?
Y, las veces que te das cuenta de que eso sí que fue una falta de respeto, lo ves cuando ya es tarde. Y te da un montón de rabia no haberlo visto tan claro cuando ocurrió.
Bueno, pues que sepas que es IMPOSIBLE que pongas un límite respetuoso y proporcional a lo que está pasando si dudas tanto de ti.
3.Te crees que las consecuencias de poner límites van a ser horribles.
Que igual se monta una muy gorda y es peor, que después va a haber mal rollo, que igual habla mal de ti, que vas a dejar de gustarle…
Esto es porque no sabes que se pueden decir las cosas y quedar MUCHO MEJOR que cuando no las dices.
Elegante. Segura. Educada. Y firme.
Teniendo siempre las palabras adecuadas que te hagan quedar como una reina.
Bueno, pues esto lo vas a aprender con matrícula de honor en los módulos 7 y 8 de mi curso LÍMITES.
Antes de eso ya habrás resuelto el motivo nº 1 y te habrás quitado de en medio los obstáculos que te han impedido hacerte valer hasta ahora (en los módulos 2 y 5 del curso).
Y, por supuesto, tendrás claro cuándo alguien te está faltando al respeto y qué tipo de respuesta se merece esa situación concreta (módulo 3 del curso).
Límites es un curso online muy práctico y cero teórico.
(Para un tema como éste, no te fíes nunca de los cursos teóricos. Fíate de los cursos en los que de verdad vaya a haber un cambio real. Y para eso han de ser prácticos y que todos los días sepas lo que has de hacer paso por paso).
¿Por qué te hablo hoy de LÍMITES? Porque si te apuntas ahora al curso te llevas estos tres bonus de regalo:
1. Las 4 Prácticas Infalibles para Subir tu Amor Propio. Cuatro rutinas diarias muy sencillas que te darán un buen chute de autoestima cada vez que las hagas (en cuatro audios).
2. La Guía Rápida para Saber qué Hacer cuando un Comentario te Sienta Fatal (y la Clave para tener siempre la Respuesta Perfecta). Un paso por paso para que te resulte súper sencillo responder cuando algo te molesta, sin nudos en la garganta y sin que se te quede nada por decir (en dos audios).
3. Dos sesiones grupales conmigo (una en septiembre y otra en diciembre) para que me preguntes todas tus dudas sobre el curso o los bonus.
Los bonus 1 y 2 los recibes en tu email en cuanto te apuntas al curso (SOLO si te apuntas antes del 5 de junio) y los tienes para ti para siempre.
Desde ese momento ya tienes acceso a todos los contenidos de LÍMITES, para que lo empieces ahora o cuando tú quieras. El curso te llevará entre 5 y 6 meses y el acceso a la plataforma lo tienes para SIEMPRE.
Y puede haber personas que descarten este curso porque no se crean que un cambio tan profundo sea posible con un curso online. Ja. Mira:
“Me considero una mujer inteligente y reflexiva, sin embargo me sentaba mal todo lo que me decían los demás y a menudo me quedaba sin palabras ante un comentario incómodo. Ahora por fin estoy cambiando eso, y te estoy eternamente agradecida“. Lara
“Necesitaba ser más yo, dejar de darle vueltas a las cosas, ser más decidida, saber reaccionar a las críticas y poner límites y que no me afecten los comentarios de terceras personas. Tu ayuda ha sido un antes y un después para mí ❤️”. Nayara
Cuidado, Límites NO es un curso para que sepas lo que tendrías que hacer, pero después no lo hagas.
LÍMITES es un curso para que cambies de verdad, para que sientas claramente esa diferencia en tu día a día.
En cómo respondes cuando algo te molesta o cuando alguien se sobrepasa contigo, sí.
Y, también, en cómo te quedas después. En que te marchas a casa a gusto y tranquila, sintiéndote segura de ti misma y de cómo has actuado, y sin darle más vueltas al tema.
“Tenía la teoría clara, pero la práctica era otra cosa… Ahora por primera vez en mi vida empiezo a poner límites sin esfuerzo… ¡Qué maravilla haberte encontrado!“. Soraya
Y, si te apuntas hoy, te lo llevas con los tres bonus de regalo.
LÍMITES + BONUS 1 + BONUS 2 + BONUS 3
Besos y sonrisas,
Vanessa
PD: Si a ti esto de los límites se te da de maravilla, piensa en alguien a quien le cueste y que siempre termine sintiéndose mal en sus relaciones, y reenvíale este post.
PD2: Estos bonus no están disponibles de ninguna otra forma. Solo para quien se apunte a LÍMITES antes del 5 de junio AQUÍ.



Yo ya he aprendido a ser asertiva, y a poner límites, pero me he quedado atascada en el siguiente paso. Miro a mi alrededor y entiendo que nadie me quiere. La gente es amable conmigo, pero es que no les importo. Sé que es un sentimiento importante porque el afecto es algo básico, pero creo que estoy lejos de conseguir esa clase de atención. He pasado mucho tiempo de mi vida en relaciones tóxicas y veo difícil que alguien me aprecie ahora. Tengo 30 años y ya no me veo capaz de hacer mi vida con gente que me quiera. Me parece que me va a tocar seguir haciéndolo todo yo sola y ser, en realidad, una sombra.
Uy uy uy, Maria Jesús, que lo que dices es empezar la casa por el tejado. El poner límites y ser asertiva sería el tejado, y solo puede sostenerse sobre una casa sana, limpia y amorosa contigo misma. Pero creo que no hay mucho amor en lo que tú piensas de ti… Que nadie te quiere, que no importas, que es difícil que eso cambie…
Hace falta empezar por ahí, para que lo que te encuentres no sea un reflejo de lo que tú misma proyectas (que te vas a quedar sola). Por mi parte encantada de acompañarte, si quieres rellena esto.
Un abrazo grande,
Vanessa
La verdad es que en cuanto empecé a poner límites empecé a limpiarme, y bastante. He intentado hacer amigos muchísimas veces, siempre que he podido. Pero no elegimos cerca de quién estamos a priori, estar siempre buscando es difícil, y no hay que exigirse de más: si no soy más segura, más empática, o tengo más paciencia, es porque no tengo el afecto necesario para tener esas cualidades. Y la gente con más suerte que yo no es mejor que yo. Un abrazo, Vanessa.
Cuídate mucho, Maria Jesús. Un abrazo ❤️