Los cinco permisos que tú también deberías darte

Piernas de mujer

Si hay una mujer a la que me encantaría haber conocido y haberme sentado tranquilamente a tomar un café con ella, esa es Virginia Satir.

Para quien no sepa quién es, fue una autora y terapeuta estadounidense, centrada en el ámbito familiar, que consideraba el amor hacia uno mismo como la clave para poder conectar con los demás y sentirnos bien en nuestras relaciones.

En sus textos, Virginia te invita a ser como eres y a aceptar que, en cada circunstancia y momento de tu vida, lo has hecho lo mejor que has sabido.

Te recuerda que eres una persona única (sí, sí, tú, ¿no sabías que no hay nadie como tú?).

Que has de vivir en coherencia contigo misma, con quien eres.

Que eres la dueña (o el dueño) de tus pensamientos, de tus sentimientos, de tu cuerpo, de tus deseos y de tus acciones.

Y que también eres dueña de tus errores y de tus soluciones.

Eres la única que ha de amarlos, cuidarlos y quererlos. Nadie ha de hacerlo más que tú.

Y, como eres la dueña de ti misma, si en el camino de conocerte descubres que hay algo de ti que no te gusta, Virginia también te dice que puedes moldearte para gustarte más.

Porque ser dueña de ti misma también consiste en eso.

Y porque, pase lo que pase, siempre seguirás siendo la única dueña de ti misma y la primera que se merece su propio reconocimiento.

Todas estas que he reflejado aquí encima son ideas de Virginia Satir.

Pero lo que hoy quiero dejarte son sus cinco permisos, los que ella considera los cinco permisos esenciales e irrenunciables que toda persona debería concederse, tal y como reflejó en su obra “En contacto íntimo”.

¿Quieres saber cuáles son esos cinco permisos? Te los dejo en primera persona, tal y como ella los recogió, para que al leerlos reflexiones sobre cuáles te concedes tú y en cuáles podrías mejorar.

1-Me concedo a mí mismo el permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde yo debería estar o cómo debería ser.
2-Me concedo a mí mismo el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.
3-Me concedo a mí mismo el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así me conviene.
4-Me concedo a mí mismo el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.
5-Me concedo a mí mismo el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien más me dé el permiso para obtenerlo.

Virginia Satir

Comparto cada una de sus ideas y de sus reflexiones, me parecen magistrales…

Y tú, ¿qué me dices? ¿Cuál de estos permisos te estás dando ahora mismo? ¿Y cuál quieres empezar a darte? Espero tu respuesta en los comentarios aquí debajo, me encantará saber lo que piensas :-).

Compártelo en tus redes

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest

¿Quieres más consejos?

Apúntate GRATIS y recibe cada semana herramientas y recursos para tener Más Seguridad, Más Felicidad y Más Bienestar.

Acerca de Vanessa Carreño

Trabajo con mujeres que se sienten inseguras, no se valoran ni tienen confianza en sí mismas, le dan muchas vueltas a la cabeza y se preocupan mucho por lo que piensen los demás.

Con mis programas de Autoestima, Relaciones Personales y Dependencia Emocional consiguen ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras y capaces de alcanzar sus objetivos. Aprenden a valorarse, se atreven a ser ellas mismas y empiezan a disfrutar de su vida y de sus relaciones.

¿Quieres que te ayude a ti también? Solicita una sesión de valoración gratuita conmigo rellenando este formulario.

12 comentarios

12 comentarios
  1. Liz 21/07/2016

    Últimamente me he sentido diferente por tantas cosas que me han pasado… Y este post me hizo reflexionar que debo ver por mí primero y por sentirme bien, por sentirme libre como soy y como pienso…
    Gracias por este post!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/07/2016

      Exacto, Liz. La libertad y el ser la dueña de tu vida es un derecho que tienes, simplemente por existir. Libertad de pensamiento, de sentimientos, de acciones, de deseos… Si todos empiezan a mirar por el de al lado más que por sí mismos, al final no se salva nadie.
      Y, como digo siempre, piensa en los aviones… Tu mascarilla has de ponértela tú. Cada uno ha de cuidar por sí mismo para que todos puedan sobrevivir… En la vida es parecido, cada uno ha de prestarse atención y mirar por sí mismo para que todos podamos ser felices y sentirnos bien.
      Un abrazo,
      Vanessa

      Responder
  2. Maria 22/07/2016

    Este post me ha hecho reflexionar, no me concedo ninguno de los permisos que comentas. Pero es que encima, yo misma me atormento por no hacerlo, aún sabiendo que esta en mis manos. Creo que todo se me va de las manos…
    Gran post!

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/07/2016

      Hola María,
      Muchas veces en nuestro diálogo interno y nuestro automachaque hay un «rizar el rizo», que es como lo que comentas, que no haces algo y encima te criticas y te atormentas por no hacerlo, precisamente porque sabes que está en tus manos… Y no, a veces no es tan sencillo… Si lo fuera, tanto como pelar una manzana, lo estarías haciendo…
      Si quieres trabájalo y ponte manos a la obra para cambiarlo, empezando por quererte más y tratarte mejor si ves que lo necesitas, pero no te juzgues por ello porque no te sirve de nada :-).
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  3. .. 28/07/2016

    Hola! Vanesa espero de corazón que este bien, gracias por el post, wow nunca imagine que podía darme permiso de muchas cosas. Siempre he sido muy dura conmigo, y no trato de cambiar. Es decir, si quiero ir al parque sola, no voy por que me da pena, pero nunca hago el intento por ir. Creo que debo darme permiso de no escuchar mi voz interna negativa y mejor escuchar todo lo positivo. Pondré en práctica los cinco permisos, creo que me hace mucha falta. Hasta pronto.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 28/07/2016

      ¿Y si hoy probaras a darte permiso para no escuchar esa voz? Tan sólo por un día, a ver qué pasa :-). Bueno, tal vez la escuches porque eso es inevitable si te habla. La clave es dejarla estar, aceptarla y no hacerle más caso del justo. Tan sólo por un día…
      Muchas gracias por tu comentario.
      Vanessa

      Responder
  4. Ana 02/08/2016

    «Me concedo a mí mismo el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así me conviene».
    Me parece un permiso esencial que nunca me he restringido ni creo que pudiese hacerlo aunque quisiese.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 03/08/2016

      Muchas gracias, Ana. A mí también me parece un permiso esencial. Ser tú misma, pensar, decir, callar y sentir como sientes… Maravilloso e imprescindible :-).
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  5. ara 15/08/2016

    Me encantan tus post. Este me gustó mucho porque yo he logrado grandes cosas, he tenido un montón de reconocimientos, desarrollado muchas habilidades pero, aunque no parezca externamente, soy muy rígida conmigo misma. Así que es muy gratificante recordar que todos esas cosas dependen de mí, que es mi derecho.
    Aparte, eso que haces referencia a que soy dueña de mis errores y debo apreciarlo es cierto. De pequeña principalmente fui muy torpe, era hiper activa y una de sus consecuencias fue que siempre todo me salía mal, todo lo dañaba, todo lo tumbaba. Pero eso que ahora empiezo a ver desde otra perspectiva es parte de quien soy y me ha permitido lograr ser la persona que tanto me gusta ser (con todo y defectos). 🙂 me encanta leerte.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 16/08/2016

      Muchas gracias, Ara. Es habitual lo que cuentas, que demos una imagen hacia fuera y que interiormente nos sintamos muy diferentes a la imagen que proyectamos. No pasa nada, tú sabes quién eres y lo que te hace sentir bien. Recuérdate cada día lo que te mereces, a lo que tienes derecho y lo que quieres para ti. Recuerda que aquella niña que fuíste también necesita de tu cariño y comprensión. Todos tenemos dentro de nosotros un niño que necesita lo que en su momento no tuvo… Lo bueno es que aún estamos a tiempo de dárselo…
      Me alegro muchísimo de que te gustes y de que te guste leerme.
      Besos y sonrisas,
      Vanessa

      Responder
  6. Maria 16/08/2018

    Hola Vanessa,
    Me gusta leer todos tus post porque me hacen reflexionar bastante. Estoy pasando por una etapa anímicamente bastante baja y en este estado me cuesta mucho poder gustarme a mí misma en casi nada de lo que haga, incluido cuando intento gustar a un chico, porque no siento como me gustaría sentir esas emociones y me cuesta alegrarme con nada. De ahí que he cometido el error de no darme permiso para ser yo misma aunque no me guste como me estoy sintiendo en ese momento, y me he dado cuenta que lo peor que puedes hacer es forzar lo que quisieras sentir en ese momento pero no sientes, y sobre todo avergonzarte por ello. Gracias y un fuerte abrazo.

    Responder
    • Vanessa Carreño Andrés 22/08/2018

      Hola María,
      Al leerte me da la sensación de que hay mucha exigencia hacia ti misma, y ésta no suele ser buena compañera de viaje, porque además de ahí surgen la culpa y la vergüenza ;-). Lo que sí sirve es aceptarte, quererte, valorarte, darte permiso para sentir lo que sientes y para ser tú misma en cada momento.
      Un fuerte abrazo,
      Vanessa

      Responder

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados como *



Únete a los más de 20.000 suscriptores, ¡con regalo incluido!

Apúntate GRATIS y descárgate ahora la guía “Los diez pasos clave para mejorar tu autoestima”.

No te enviaré nada de spam y puedes darte de baja cuando te apetezca

Los post más leídos

¿Quieres trabajar conmigo?

Rellena este formulario para tener una sesión de valoración gratuita”.

¡Hey!

no te vayas sin tu regalo

¿Quieres empezar a confiar en ti, sentirte segura y disfrutar de tu vida y de tus relaciones?
Apúntate gratis y llévate la guía “Los diez pasos clave para mejorar tu autoestima” de regalo.

¡SÍ, QUIERO!