Antes del proceso me sentía insegura y “pequeñita”.
No confiaba en mí y sentía miedo a perderme a mi misma al conocer a alguien (lo que me pasó toda la vida en mis anteriores relaciones sentimentales).
Cuando estaba sola, yo estaba muy bien, muy segura de mí, pero cuando me vinculaba con un hombre, poco a poco sentía que me iba diluyendo en él.
Durante el proceso conecté con mi confianza, sobre todo a la hora de vincularme con potenciales parejas.
Empecé a actuar por lo que a mí me apetecía, sin miedo a mostrarme tal y como soy. Si a veces soy de enviar audios, pues ¿porque no? Estoy muy contenta de poco a poco ir consiguiendo mostrarme auténtica.
La relación con mis padres también ha mejorado, es más amable y les veo más como son, estoy menos reactiva con ellos.
En las amistades también estoy aprendiendo a ver a los demás tal y como son y a no juzgarles.
En el trabajo siempre me sentí muy segura porque hacía lo que se esperaba de mí, horas y horas y excelencia… Ahora me estoy permitiendo no hacer más horas de las que me paga (salvo caso muy puntuales, que no pasa nada).
Siento que poco a poco estoy dejando de adaptarme tanto a los demás, que me muestro con cada persona tal cual soy y que me escucho y me acepto a mí misma mucho más de lo que lo hacía.
Ahora me cuido, sé acompañarme y me hablo bonito.
Y por primera vez en mi vida, PIENSO QUE SOY CAPAZ DE VINCULARME CON UN HOMBRE A NIVEL SENTIMENTAL sin perderme a mi misma.
Comunico lo que siento y lo que necesito, me expongo al rechazo y soy capaz de ver cuando una persona no es capaz de ofrecerme lo que necesito para ser feliz o si no es adecuada para compartir mi vida en este momento. Y le dejo ir con mucho amor, comprensión y compasión. Eso me ha dado una paz tremenda.
Con el corazón en la mano, pienso que empezar este proceso es la mejor decisión que pude haber tomado. Permitirme la inversión en mi misma y trabajar contigo. Como sabes, hice más trabajos de desarrollo personal (todos me aportaron mucho), y al principio esa Mercedes tenía miedo. Ahora le diría que no tenga dudas.
Vanessa, lo que más me gustó de ti fue tu profesionalidad. Que hicieses que yo fuese la que llevase el timón del proceso, y tú esa luz que me acompaña y me guía con mucho cariño, pero al mismo tiempo con seriedad amable.
Me flipó que el plan de acción de cada sesión no se trataba de un guion escrito, si no que 100% adaptado a mis circunstancias de cada momento, a lo que iba saliendo teniendo siempre presente el objetivo fijado el primer día.
También me gustó mucho ese acompañamiento entre citas. Tu interés por acompañarme.