Te cuento cómo le puse límites a la persona más tóxica de mi vida (paso a paso).

Lucía Clausell

“Antes era muy autocrítica y autoexigente conmigo. Era compasiva con todo el mundo excepto conmigo. Vivía oculta dentro de mi coraza sin mostrarme, por miedo a ser juzgada, a no ser válida, a no encajar, buscando la aprobación de los demás y buscando sentirme querida. Empezaba relaciones para no sentirme sola, sin valorar lo que yo quería, haciendo lo que yo suponía esperaba el otro de mí, sin escucharme y esperando que los demás hicieran lo que yo quería pero sin pedirlo.

Tenía diálogos “ficticios” en mi cabeza sobre cualquier situación, pensando preguntas y respuestas posibles según fuera surgiendo en la conversación, para poder tenerlo todo bajo control. Me costaba horrores decir que no y tomar decisiones. Me acoplaba a los planes y la vida de los demás, sin plantearme si me apetecían o me gustaban. No era capaz de pedir ayuda, y creía que podía sola con todo.

Vivía desconectada de mí misma. Me sentía perdida, triste, insegura y llena de defectos. Estaba cansada y frustrada de intentar ser perfecta.

Ahora empiezo a mostrarme como soy, mostrar lo que siento y pienso. He aprendido a decir que no, a no acoplarme sin antes escucharme. Detecto mis charlas “ficticias” cuando surgen, y las cambio por compasión hacia mí, y suelto el control. Soy capaz de pedir ayuda sintiéndome válida igualmente.

Me siento más segura y capaz de ir resolviendo las situaciones diarias de forma diferente. Me siento más amorosa y compasiva conmigo. Cuando tomo decisiones, me siento orgullosa de mí.

Lo más significativo para mí, es la relación y el trato conmigo misma, escucharme y hablarme con respeto y cariño ha rebajado enormemente la autocrítica y la autoexigencia. En mi relación con los demás, lo que más ha cambiado es que, al mostrar mi vulnerabilidad, recibo cercanía, cariño y comprensión, y eso me acerca más a la gente.

Estoy muy contenta de haber empezado a aceptarme y sobre todo de haber cambiado mi diálogo interno. Comprender que no hay ningún sitio de perfección al que llegar, y que todo está bien en mí. Y que mi vida es un aprendizaje continuo sobre mí misma.

Lo que más me ha gustado de Vanessa es su disponibilidad y cercanía durante todo el proceso. También que fuera ella la que me propusiera el plan de acción.

Personalmente para mí durante el proceso hubo muchos momentos de “buceo interior” duros y removedores. Y ahora los siento como un acto de amor hacia mi misma. Agradezco tu acompañamiento y profesionalidad. ¡¡¡¡GRACIAS!!!!”.

Si te ha gustado este post, aquí tienes otros similares:

¿TE QUEDAS UN POCO MÁS?

Cada semana envío recursos para que te sientas más segura y tranquila y dejes de estar pendiente de lo que piensen los demás.

ES GRATIS Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

Quién Escribe Aquí

Soy Vanessa Carreño, fundadora de Coaching to Be. Desde 2012 acompaño a mujeres que se sienten inseguras y culpables a menudo y que están demasiado pendientes de agradar a los demás, olvidándose de sí mismas.

Unas eligen trabajar conmigo de forma individual. Otras prefieren hacerlo a su ritmo a través de mis cursos online.

El cómo da igual. Lo importante es que empiezan a valorarse, a pensar en ellas sin sentirse egoístas y a hacerse valer sin sentirse culpables.

0 comentarios

Comentarios cerrados.

Vanessa Coaching to Be

Más de 20.000 mujeres ya están aprendiendo a vivir sin tanta culpa.

Apúntate gratis y escucha ahora mismo el audio "Cómo Evitar que Alguien Te Haga Sentir Mal".

No te enviaré nada de spam y puedes darte de baja cuando te apetezca

Oye,

no te vayas sin ESCUCHAR ESTO

¿Te gustaría dejar de dudar de ti, sentirte más segura y relacionarte sin desgastarte tanto?
Apúntate y recibe el audio “Cómo Evitar que Alguien Te Haga Sentir Mal".

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA.

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA

NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA