Te cuento cómo le puse límites a la persona más tóxica de mi vida (paso a paso)
Si te sientes egoísta cada vez que piensas en ti...
Vas de puntillas para que nadie se moleste...
Y te fallas a ti antes que fallar a otros, tienes un problema.
Pero puede que eso cambie pronto...
Te hicieron creer que la autoestima es verte atractiva, ser una crack en el curro y que los demás te consideren una mujer resolutiva y capaz.
Pero, si fuera así, no sentirías que la imagen que das hacia fuera no encaja con cómo te sientes tú por dentro.
Si tener una buena autoestima fuera algo tan simple, no te callarías cuando alguien hace algo que te duele…
No te preguntarías qué has hecho mal cada vez que alguien se distancia…
No te quedarías rayada cuando dices que no…
Y no vivirías exigiéndote poder con todo y que nada te afecte.
Por eso, el problema no es que no seas capaz.
El problema es que te hicieron pensar que, si te querías a ti misma, acabarías quedándote sola.
Y así es como has acabado aprendiendo a vincular tu seguridad con que todos estén contentos contigo.
Hartas de que su estado de ánimo dependiera de gustarle a Pepito o de que Fulanita estuviera de buen rollo con ellas.
Hartas de morderse la lengua…
De dudar de sí mismas incluso para decidir qué ropa ponerse…
Y de sentirse culpables hasta por querer el último trozo de pizza…
H-A-R-T-A-S.
La buena noticia es que eso tenía solución.
Y que ahora esas mujeres han aprendido una nueva forma de estar y de relacionarse con la que ya no se tienen que abandonar a sí mismas para que las quieran.
Eso mismo es lo que puedes conseguir tú, con un método diferente…
Sin tener que decirte treinta cosas bonitas frente al espejo con la esperanza de que eso te sirva la próxima vez que alguien te haga sentir mal…
Sin pretender estar siempre contenta y que tus emociones se gestionen por ciencia infusa cuando algo te remueva.
Y sin tener la sensación de que sales super motivada de las sesiones, pero después…
Un programa individual conmigo es para que tú sepas sostenerte y cuidarte de verdad, con cada cosa que te vaya pasando.
Por eso me enfoco en lo que tú, en concreto, necesitas para sentirte segura, tranquila y satisfecha en tu vida y en tus relaciones.
Juntas, en la primera sesión, definimos el objetivo que quieres alcanzar.
Por ejemplo, tu objetivo podría ser algo así:
“Quiero valorarme y hacerme valer en mis relaciones, sentirme con derecho a pensar en mí, expresarme con seguridad y decidir con más confianza”.
Muy bien.
Una vez definido, en cada sesión trabajaremos lo que yo vea que, en ese punto, es necesario para que lo logres.
Al final de cada sesión crearemos un plan de acción claro, sencillo y hecho a tu medida, para que puedas ponerlo en práctica desde el minuto cero.
Así es como irás aplicando lo que trabajamos en las sesiones a tu vida real.
Y, súper importante, entre sesiones seguimos en contacto para que tengas mi apoyo y juntas vayamos viendo cómo respondes a lo que te pasa, qué es lo que ya te está funcionando y en qué necesitamos incidir más.
Por eso, cuando terminas, las herramientas que has integrado se quedan contigo y tú ya sabes aplicarlas siempre que lo necesitas.
Eso es lo que hace que el cambio sea palpable, profundo y duradero.
Y tal vez estés pensando que…
Genial.
Pero esto no es para que sepas más, esto es para que te sientas y te relaciones de una forma más saludable para ti.
Por eso mi método es como aprender a conducir. Una vez que lo integras, no vuelves a necesitar que otro profesional se siente contigo al volante.
Mira, los requisitos imprescindibles para que mi método funcione son dos:
Que encajes en el perfil de esa mujer que tiende a sentirse culpable, depende demasiado de la aprobación de los demás y sigue creyendo que calladita está más guapa.
¿Encajas? Piénsalo…
Pero tranquila que, si no encajas, la primera que te lo va a decir soy yo. Porque lo que quiero son mujeres que me pongan cinco estrellitas en Google, y no comentarios tipo “no ha sido para tanto”.
¿Segundo requisito para que lo consigas? Tu compromiso.
Si tú no te comprometes, yo no empiezo contigo.
Pero, si tú te involucras, esto funciona.
Vaya, que mi programa no es para que pierdas el tiempo ni para que sigas poniendo(te) parches.
Porque sé bien que…
De trabajar con psicólogos y terapeutas con los que empiezas a un proceso y nunca sabes cuándo vas a acabar, o si lo harás algún día.
Y no quieren más sesiones de una hora que se terminan porque lo dice el reloj, por encima de lo que ellas necesitan, y se tienen que esperar al próximo día.
Y que, para colmo, después les pase algo y no sepan cómo gestionarlo ni tengan con quién consultar si lo están haciendo bien, mal o regular.
Porque hasta mis treinta yo era esa mujer que dudaba de sí misma incluso para pedirse una coca-cola, se sentía culpable por no querer hacer un favor y necesitaba la aprobación de gente que ni siquiera le caía bien.
Así que me gasté el valor de un piso en zona centro en formaciones y terapias varias.
Erre que erre, hasta que conseguí sentirme segura de mí misma y dejar de ser tan dependiente.
A partir de ahí, por 2012, empecé a utilizar, con las mujeres a las que acompañaba, lo que mejor me había funcionado a mí.
Al principio recuerdo que ponía mucho peso en el cambio de conductas, creencias y pensamientos…
Hasta que vi que eso no se puede mantener si debajo no hay un trabajo emocional que te enseñe a sostenerte cuando te pasa algo.
Así es como, durante años, he ido perfeccionando mi método para que cumpla con las expectativas de las mujeres que llegan a mí…
Que sientan que reciben una atención exclusiva y personalizada que de verdad se adapta a ellas…
Que tengan pautas claras de cómo llevar a su vida real esos cambios que se ven tan relucientes sobre el papel…
Y con mi guía a lo largo de todo el proceso, para que no se tengan que apañar solas cuando les pasa algo.
Un programa con un principio y un final.
Sin tanta paja y sin darle mil vueltas a lo mismo.
Y los resultados son tan espectaculares que…
Una de las últimas en terminar me escribió un precioso poema de cinco páginas para darme las gracias por “haber aprendido a vivir” y porque “ahora me sobran razones para sonreír”.
Lo mismo que otra me envió un audio llorando de alegría porque por fin salía de una reunión de trabajo sintiendo que le había dicho todo lo que le quería decir a una compañera muy déspota y mandona.
Pero, sobre todo, hay dos comentarios que son los que más me han repetido en estos años:
“Guau, con la de terapias que he hecho ¡cómo nadie me había enseñado esto antes!”.
Y
“Gracias. Esto ha marcado un antes y un después en mi vida”.
Pues sí, eso es lo que pasa cuando alguien te enseña, por primera vez en tu vida, a estar contigo y no volver a abandonarte.
Y lo mejor es que, un año después de terminar, me suelen contar que tienen el trabajo que hicimos juntas tan integrado en su vida como lavarse los dientes.
Estaremos trabajando juntas, tú y yo mano a mano, entre cinco y siete meses (desde el principio tú ya sabes cuánto va a durar).
Las sesiones son quincenales y duran entre 90 y 150 minutos, en función de lo que ese día necesitemos trabajar (y se te pasará volando).
Incluye mi acompañamiento entre ellas, ya sea por whatsapp o por email (vaya, que aquí no te quedas más sola que la una entre las sesiones).
Pero lo fundamental es que el proceso es muy práctico, para que de verdad vayas palpando los cambios cada día desde la segunda sesión.
Y el programa se adapta a ti y al ritmo que tú vayas necesitando (no tú a él).
Esto no son X sesiones con una coach.
Esto es un cambio profundo en tu manera de vivir y de relacionarte a través de un método con el que cientos de mujeres han encontrado esa seguridad que buscaban.
Para que sientas un equilibrio que te permita cuidarte y estar tranquila en tus relaciones.
Y para que, cuando alguien te pida algo, no te vayas automáticamente a decir que sí y puedas responder desde lo que tú de verdad quieres.
Sin volver a sentirte culpable ni egoísta.
Y sin esa sensación de que siempre te quedas con las ganas de algo.
Eso es por lo que realmente vas a pagar.
Dejarás de sentir que, con algunas personas, siempre eres tú la que más se esfuerza o la que sostiene la relación.
Cuando algo te descoloque, sabrás identificar lo que te pasa (no solo lo que tú crees que te pasa) y lo que necesitas, sin anularte ni sentir culpa.
Dejarás de darle vueltas a una conversación pensando en lo que dijiste, lo que deberías haber dicho y lo que habrán pensado los demás.
Tomarás decisiones sin necesitar confirmar si al otro le parece bien y te sentirás segura de ti aunque alguien opine diferente.
Dejarás de adaptarte y aprenderás a reconocer que algo no te gusta, a confiar en tu criterio y a expresar lo que necesites respetándote a ti.
Empezarás a elegirte sin sentir que haces daño a nadie y notarás que te mueves por la vida mucho más relajada y fiel a ti misma.
Podrás tener conversaciones incómodas sin justificarte de más y sin hacerte pequeña ni callarte por miedo a lo que pueda pasar.
Y, quizás lo más importante, estarás contenta y orgullosa de estar de tu parte y de que tu valor, por fin, ya no depende de gustarle a alguien.
Estas son algunas de las cosas que consiguen las mujeres que trabajan conmigo. Y, en caso de que no tengas claro si esto es para ti…
No quieren seguir olvidándose de sí mismas ni que les afecte tanto lo que hagan o piensen los otros.
Están hartas de probarlo todo para sentirse más seguras y menos dependientes y seguir igual.
Quieren algo que de verdad les sirva, se mantenga en el tiempo y les haga pensar que cómo narices nadie les había enseñado esto antes.
Quieren combinar el acompañamiento emocional de un profesional con algo práctico y aplicable que de verdad funcione cuando lo necesiten.
Necesitan un apoyo que vaya más allá de las sesiones. Alguien a quien acudir cuando algo les cueste sin tener que esperar a la próxima cita.
Se han cansado de no tener tiempo para ellas ni para lo realmente importante, y quieren empezar a tratarse como una prioridad.
Un espacio de 60 minutos para que veas por qué te abandonas y dependes demasiado de los demás y por dónde empezar para que eso cambie.
En ella te escucharé para saber con detalle qué es lo que te pasa y lo que quieres conseguir y estableceremos un objetivo realista y motivador adaptado a ti.
Además, te contaré cuáles son los tres principales obstáculos y bloqueos que necesitas superar para alcanzar ese objetivo.
¿Qué pasará al final de la sesión? Ambas tendremos claro dónde estás, dónde te gustaría estar y cuáles son las dificultades que te impiden estar allí.
Y, si después de eso, tú necesitas más ayuda y yo veo que mi programa individual es adecuado para ti, tendrás la opción de empezar a trabajar conmigo.
Sin compromiso. Solo si tú quieres y mi forma de acompañar encaja contigo.
Precio de la Sesión de Desbloqueo Emocional: 70 euros (1 hora).
Puedes solicitarla aquí debajo y yo misma te llamaré para decirte si encajas y, en caso de que sí, pondremos una cita.
SOLO SI ESTOY SEGURA DE QUE ENCAJAS TE DARÉ OPCIONES PARA HACER EL PAGO
¿Te queda alguna duda?
No. Por el momento tan solo rellena la solicitud para la sesión. Así yo te leo y, si veo que encajas, ya te lo digo. No vas a pagar sin saber si esto de verdad es para ti.
En ningún caso lo vas a perder.
Si veo que encajas en mi programa individual y tú quieres seguir, la Sesión de Desbloqueo Emocional cuenta como la primera sesión del programa.
Así que al precio del programa le puedes restar esos 70 euros.
Pues nada.
Encantada de que te hayas llevado claridad, de que te hayas dado cuenta de algo que no habías visto sobre lo que te pasa y de que ahora conozcas los tres principales obstáculos que necesitas superar para sentirte bien contigo.
Unos seis meses.
Si después de la Sesión de Desbloqueo Emocional veo que encajas y tú quieres continuar, en función de lo que me hayas contado, valoraré el tiempo exacto que necesitamos trabajar juntas para que logres tu objetivo.
No creo en las terapias express. Creo en los cambios firmes y seguros sin retrocesos. Pero tampoco vamos a alargarlo de más si no es necesario.
Las sesiones a lo largo del tiempo que estemos trabajando juntas, con técnicas y herramientas de la terapia Gestalt, el Coaching, la Inteligencia Emocional y la PNL.
Y todo mi acompañamiento y apoyo entre ellas. Ya sea porque tú me escribes para compartirme algo, o porque yo te pregunto qué tal vas, o porque te envío algo que quiero que leas o porque tú me devuelves un ejercicio hecho.
Lo más importante es que sepas que el proceso es continuo y mi apoyo no se restringe solo a las sesiones.
La Sesión de Desbloqueo Emocional siempre te va a funcionar, porque el objetivo es que definas lo que quieres, descubras los tres principales bloqueos que te impiden avanzar y sepas lo que necesitas para salir de ese malestar.
Respecto al programa, solo empiezo a trabajar con mujeres a las que estoy muy segura de que puedo ayudar. Así que, si tengo alguna duda, te lo diré.
Y si yo estoy segura y tú estás comprometida, te funcionará igual que a cada mujer que ya lo ha terminado.
Puedes solicitarla aquí debajo y yo misma te llamaré para decirte si encajas y, en caso de que sí, pondremos una cita.
SOLO CUANDO ESTÉ SEGURA DE QUE ENCAJAS TE DARÉ OPCIONES PARA EL PAGO
Hay cinco errores invisibles que, sin darte cuenta, hacen que los demás tengan poder sobre cómo te sientes.
¿Quieres saber cuáles son? Los tienes en mi audio gratuito, apúntate aquí debajo y te lo mando ahora mismo.
NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA.
y por qué sigues ahí
Descárgate mi ebook gratuito “Lo que Necesitas Saber cuando No Estás Bien con tu Pareja”, donde te ayudo a poner palabras a lo que te está pasando y te cuento lo que muchas no se atreven a mirar cuando su relación ya no les aporta bienestar.
NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA
y que tú puedes replicar
Recibe mi audio gratuito “Los Diez Pasos que di para Poner Límites a la persona más tóxica de mi vida (y que tú puedes replicar)”, donde te cuento cómo dejé de justificar, de hacerme pequeña y de aguantar cosas que me estaban haciendo daño.
NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA
Hay cinco errores invisibles que, sin darte cuenta, hacen que los demás tengan poder sobre cómo te sientes.
¿Quieres saber cuáles son? Los tienes en mi audio gratuito, apúntate aquí debajo y te lo mando ahora mismo.
NO TE ENVIARÉ NADA DE SPAM Y PUEDES DARTE DE BAJA CUANDO TE APETEZCA