Elsa García

Diseñadora. León.

“Antes del coaching tenía problemas frecuentes en mis relaciones con los demás. Me sentía incómoda cuando estaba en grupo y tenía la sensación de que nunca me podía relajar ni ser cómo yo soy porque la gente me juzgaría o no aceptaría mi forma de ser. Siempre le daba vueltas a situaciones que tenía en el día a día cuando interactuaba con otras personas.
También me era difícil tener una estabilidad en mis emociones y no sabía cómo expresarlas con claridad. Le daba muchas vueltas a las cosas y no aceptaba que no todos los días puedo estar igual de bien.

Ahora me es fácil relacionarme con otras personas, incluso con desconocidos o gente con la que no coincido muy a menudo. Me es mucho más fácil estar en grupo y rodeada de mucha gente.
Estoy más estable a nivel emocional y ahora expreso mucho mejor lo que pienso y lo que siento. También he mejorado la imagen que tenía de mí misma y ahora me valoro y respeto mucho más que antes. Ya no le doy tanta importancia a cosas que no la tienen ni le doy tantas vueltas a todo.

En general, me siento mucho mejor conmigo misma, más relajada y más a gusto. Cuando estoy con gente soy más yo misma que antes y no estoy continuamente pensando, simplemente dejo que la situación fluya sin más.

Ahora disfruto más de las cosas y estoy mucho más centrada. Me siento como más yo misma y más liberada que antes.
En mis relaciones estoy mucho más a gusto y creo que las disfruto y las valoro más. También valoro mucho más el tiempo que dedico a ciertas cosas y personas, ahora intento dedicárselo solo a la gente que es importante para mí y me hace sentir bien.
Diría que mi forma de pensar ha cambiado casi del todo, ahora me centro más en las cosas importantes y del resto intento pasar lo más que puedo.

Estoy especialmente satisfecha de que ahora no le doy tantas vueltas a las cosas ni tanta importancia, estoy más relajada y simplemente dejo que las cosas pasen sin volverme loca pensando como antes. También de valorar mucho más las cosas buenas que tengo y no centrarme tanto en las “cosas malas”.

De Vanessa me ha gustado que me ha escuchado sin que me sintiera juzgada en todo lo que le he contado y siempre ha intentado ayudarme en todo lo que me preocupaba o era difícil para mí. Creo que me ha sido muy útil el proceso de coaching, mejor de lo que esperaba, ya que me ha ayudado a cambiar cosas que ni siquiera iba con intención de cambiar”.